La biblioteca fantasma

Quest por una película invisible

Quienes amamos las quests, estas “pesquisas apasionadas” en la vida y la obra de los autores proscritos, periféricos, malditos y olvidados, tenemos una cita obligada con la lectura de este libro. Notes sur l’emigration, Espagne 1960: apuntes para una película invisible, de Luis E. Parés (autor del blog Celuloides Rancios) publicada en catalán y castellano por la Sala d’Art Jove, indaga en la historia de una película secuestrada. Jacinto Esteva y Paolo Brunatto hicieron el camino inverso de los emigrantes españoles en Francia. De la frontera a sus lugares de origen, rodaron una España lacia y desventurada en la que aún no se veía el impulso del Plan Nacional de Estabilización Económica de 1959.

El gobierno franquista no toleró que hurgaran en las entrañas de su miseria. Juan Goytisolo había de presentar la película en Milán:

En febrero de 1962, con motivo de la presentación de la edición italiana de La resaca, pedí a Jacinto Esteva una copia del filme que reproducía fielmente los barrios descritos en ella. El acto, organizado por el editor Feltrinelli el día 18 de dicho mes en el milanés Teatrino del Corso fue interrumpido bruscamente, antes de la proyección, por una bomba de humo y en la confusión que siguió al incidente la copia del documental desapareció. Para los organizadores de la presentación y la policía que se personó en el lugar, la autoría del suceso y del robo era clara: varios testigos habían identificado a un grupo de exparacaidistas vinculados con la extrema derecha local. Tampoco la complicidad de sus autores con las autoridades hispanas ofrecía dudas: cuatro días después, la totalidad de la prensa nacional ligaba lo sucedido en Milán a un reciente atentado contra el consulado de España en Ginebra y un mitin antifranquista celebrado en el teatro Barbizon de Nueva York bajo la presidencia de Waldo Frank y de Álvarez del Vayo como prueba de una “conspiración comunista contra España”. Por si ello no bastara, el filme robado fue transmitido en un programa de Televisión Española, con una banda sonora y comentarios distintos del original, en el que se me atribuía la autoría y me valía una respuesta contundente del locutor estrella José Antonio Torreblanca.

Parés, además de hablar del proceso del rodaje de la película, hace un minucioso recorrido por la prensa de la época, desvelando los hilos del secuestro. El caudal hemerográfico es apabullante. Las peripecias diplomáticas y sus vinculaciones con el terrorismo ultraderechista italiano no tienen desperdicio. España, gracias a la torpeza de su burocracia exterior y a su mentalidad carpetovetónica, se nos aparece como una damisela clorótica e histérica, escuchimizada y tuberculosa que trata de tapar su pellejo al verse sorprendida en déshabillé.

De Luis E. Parés esperamos nuevas búsquedas, nuevas quests en los olvidados archivos cinematográficos. Amén.

  1. Brema,
    lágrimas en los ojos y agradecimiento a raudales. Sabes mejor que nadie que estas historias son fruto de la voracidad que algunos sentimos por mirar debajo de la alfombra. Esto lo aprendí, entre otro maestros -que tú y yo compartimos-, de ti.
    Muchísimas gracias

  2. Anónimo

    Y no consigo entender por qué el comentario anterior lo firma Ediciones Maeva, y no yo.
    Un abrazo
    Luis

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