La biblioteca fantasma

Al servicio del pueblo

Hago mío el estandarte de Arcadi Espada: si en mis estanterías se aprietan los libros sobre la guerra civil se debe a que asumo “las consecuencias de vivir más pegado a lo interesante que a lo importante”. Esto último lo dejaremos para los historiadores reglados, los que seleccionan o desechan hechos y testimonios para que ajuste su relato a una idea preconcebida. Vienen a ser, más o menos, como el camarero que hace uso de las servilletas redobladas para evitar el baile de una mesa, y alguno de ellos hasta coincide con los mozos en el uso de la pajarita.

Y así, pegado a lo interesante, leo libros ya olvidados en busca de nombres y de hombres. A veces salta entre las páginas un dato, una fecha, una anécdota, como los saltamontes que se apartan al paso cuando caminamos campo a través. Algo parecido ha ocurrido con este libro. Se titula Al servicio del pueblo y lo escribió Kirill Afanassjewitsch Merezkow (en transcripción germana; en ruso: Кирилл Афанасьевич Мерецков). He traducido un fragmento del alemán (Im dienste des Volkes) y en ruso puede leerse en internet (На службе народу). La edición que he manejado pertenece a la Editorial Militar de la República Democrática Alemana. Sus fondos se encuentran casi regalados en las librerías de viejo y entre sus títulos hay alguno de Koltsov, Lister o Hidalgo de Cisneros. Los autores soviéticos que participaron en la guerra civil han dejado muchos capítulos dedicados a su estancia en España, y entre sus páginas me gusta encontrarme con viejos conocidos en los lugares de siempre. Berzin, Koltsov, el Hotel Gaylord’s… Atesoro estos párrafos y lamento que siempre sea más interesante (e importante) lo que se calla que lo que se dice.

En estas páginas de Merezkov aparecen Koltsov, Berzin, Largo Caballero, Durruti (alrededor del cual revolotearon siempre los soviéticos, como este Merezkov o como Mansurov). He traducido – a todo trapo y sin ser profesional del asunto, así que espero que disculpen los posibles errores- la parte dedicada a la defensa de Madrid, a los sucesos de noviembre. Espero que sea del interés de todos ustedes. Quizá algún día nos encontremos con ellas en el libro de algún sesudo historiador, como ocurrió con nuestra conversación sobre el “ejército fantasma”, aparecida, también de forma espectral, en unas páginas de Preston. Sin comerlo ni beberlo nos vimos cincelados con el marbete de su apellido, convertidos en prestones sin saberlo. Espero que sepan disculpar el chiste, tan malo como amarga la lectura de su Holocausto español. Creo que el sujeto lo merece.

Roman Karmen (el 2º por la izquierda) entre fantasmas:
Iosif Grigulevich, Lev Vasilevski y Grigori Syroezhkin.

 

Merezkov le sonará a quien haya leído Mosaico roto, el libro de las hermanas Abramov. También aparece un informe suyo, firmado junto a Boris Simonov, en el libro España traicionada.

España en llamas

Madrid debe resistir

Merezkov

En Barcelona nos recibió el cónsul soviético Antonov Ovseenko, a quien ya había conocido en 1924 como jefe de la administración política del Consejo Militar Revolucionario. Le reconocí inmediatamente por su amplia sonrisa, su nariz larga y afilada a lo Gogol y sus ojos miopes escondidos tras los cristales. Este hombre tenía un gran pasado revolucionario lleno de acontecimientos. Como secretario del Consejo Militar Revolucionario de Petrogrado arrestó al Gobierno Provisional durante la insurrección armada en octubre en el Palacio de Invierno. Durante la guerra civil, Antonov-Ovseenko capitaneó el frente ucraniano y fue Comisario del Pueblo para Asuntos Militares de la República Socialista Soviética de Ucrania. Más tarde ocupó un puesto de responsabilidad en el pequeño consejo de Comisarios del Pueblo y la NKVD. Antonov-Ovseenko permaneció unos cuantos años como diplomático soviético en el extranjero.

Antonov-Ovseenko parecía agotado. Con un tic nervioso al hablar, informó sobre los acontecimientos en España con frases cortas y muy gráficas.

Ovseenko

La situación no era buena, pero mejor en todo caso a como la describían los periodistas burgueses y peor de lo que había escuchado en París. Los rebeldes se encontraban en Madrid. La República había perdido en su mayor parte el suroeste de España. La Fuerza Aérea fascista dominaba el cielo. La intervención de Alemania e Italia seguía creciendo. Aunque en la zona rebelde prevalecían las disputas entre grupos rivales, aún eran mayores las dificultades derivadas de las diferencias de opinión y desacuerdo en la zona republicana. Largo Caballero, a la sazón presidente del gobierno, socialista de derechas, había impulsado una política contradictoria e inconsecuente. No existía, en el sentido más estricto, un ejército regular. El fracaso del gobierno al conceder la independencia a Marruecos fue aprovechado por los fascistas para nutrir sus tropas con publicidad demagógica. El gobierno también respondió con lentitud a las demandas de autogobierno del País Vasco y Cataluña, lo que provocó la disensión entre los antifascistas. Llenas de entusiasmo revolucionario, las masas estaban dispuestas a cualquier sacrificio. Pero el mayor obstáculo en su lucha fueron los anarquistas, que carecían de la disciplina más básica. Luchaban y descansaban cuando les convenía y podían iniciar osadas operaciones por cuenta propia, sin obedecer órdenes superiores, o abrir el frente al enemigo. Para ellos era difícil disociar el heroísmo del pánico. Todavía no funcionaban los servicios de retaguardia. La situación en los frentes era difícil. En primer lugar, por lo tanto, debíamos establecer un estrecho contacto con los comunistas españoles para poder apoyarles, pero al mismo tiempo permanecer leales a la República. En ningún caso podíamos establecer oficialmente diferencias entre los republicanos. “En pocas palabras, cuanto antes pongan manos a la obra, mejor”, concluyó el cónsul. […]

Hotel Gaylord’s

Era de noche cuando llegamos a Madrid. Las luces estaban apagadas. La ciudad estaba siendo bombardeada. Las máquinas alemanas volvían a atacar impunemente. En los intervalos que dejaban las explosiones vi gente corriendo por las calles. Un transeúnte que nos mostró el camino a la embajada soviética le arrancó a Simonov el cigarrillo de la mano para evitar, como él nos explicó, que las milicias populares creyeran que estábamos haciendo señales a la aviación fascista.

El edificio que nos indicó el hombre era un hotel, ocupado en realidad por ciudadanos soviéticos. La primera persona que nos encontramos fue al famoso corresponsal del “Pravda”, Mijail Koltsov. A la batería de preguntas con que le asaltamos se limitó a contestar: “No se puede describir la situación con unas pocas palabras. ¿No les apetece comer algo?”

Era nuestra primera cena en mucho tiempo. Informamos a Koltsov de las últimas noticias de nuestra patria. Luego le preguntamos lo que sabía acerca de los acontecimientos en España. Resultó que toda nuestra información era obsoleta. “No tiene sentido que les diga nada. Sólo ayudaría a confundirles”, dijo Koltsov. “Lo descubrirán ustedes mismos. Les recomiendo que se dediquen de lleno a su primera misión militar. Nuestros asesores Berzin, Voronov e Ivanov ya están aquí. Ivanov está en el Estado Mayor de la República, cuyos miembros se han pasado en su mayor parte a Franco. Berzin y Voronov vendrán ahora.”

Koltsov con Lister

Así fuimos conociendo, poco a poco, la realidad española. El extraordinario ejército rojo del Lejano Oriente, el servicio conjunto con Blücher, la angina de pecho que me había atormentado, las reuniones en Moscú, los viajes al extranjero, todo quedaba disuelto en la brumosa distancia. El pan blanco y las naranjas sobre una mesa tambaleante y chirriante, la sonrisa irónica de Koltsov y la calle oscura y las detonaciones en la distancia, ésa era ahora la realidad que nos rodeaba.

Tras la cálida bienvenida de N. N. Voronov, el consejero militar de artillería, y del jefe de los asesores soviéticos, J. K. Berzin, comenzamos de inmediato a establecer el método de trabajo. Berzin, a quien informé acerca de mis órdenes, se puso en contacto con los comandantes republicanos para informarles de inmediato de la llegada de otro grupo de asesores soviéticos. Tras ello nos comunicó que la principal tarea en los próximos días y semanas sería transformar Madrid en una fortaleza. Podíamos contar con los comunistas, con el Ministerio del Interior y con la población. Berzin nos mostró en un mapa los lugares previstos para la construcción de fortificaciones. Después me envió junto a Voronov para encontrarme con las tropas. A mí me sugirió ir junto a Enrique Líster.

Documentos sobre Jan Berzin

A Enrique Líster le había conocido anteriormente en Moscú, donde había vivido temporalmente como comunista español emigrado y que había trabajado en la construcción del Metro. Lister capitaneó el 5º Regimiento de las Milicias Populares, compuesto casi exclusivamente por comunistas y que formó la columna vertebral de las fuerzas españolas. Poco antes de nuestra llegada se había formado una brigada mixta sobre la base del regimiento. Las cosas no pintaban bien para los “vecinos” de Líster: los soldados no estaban seguros y se retiraban de vez en cuando. De acuerdo con las declaraciones de los presos fascistas, su intención aquí era la de utilizar tanques. Para evitar este posible ataque se había trasladado allí una división de artillería que debía ser supervisada por el artillero Voronov.

Al tener que ordenar tareas concretas en mi función oficial de asesor militar de las tropas españolas, tuve que acudir al Estado Mayor para obtener mi nombramiento. Fue aquí donde conocí a Ivanov. Me presentó a un oficial español, una de las pocas personas que se quedaron para servir a la República. El oficial nos dijo lleno de horror que era muy probable que ya no pudiéramos contar con el retorno de los que habían huido. Una llamada al alto mando republicano nos puso de manifiesto que se formaría de nuevo el Estado Mayor en Valencia. Se me pidió que fuera inmediatamente con las tropas para convencerlas de que una retirada más terminaría en derrota. Fui rápidamente al hotel mientras el oficial se quedaba clasificando los papeles del Estado Mayor.

Consciente de que la teoría y la práctica eran cosas distintas, Berzin comprobó de nuevo el plan para la construcción de las obras defensivas. Para asegurarnos decidimos acudir los tres temprano a los alrededores de la ciudad para explorar el sitio e informarnos sobre el terreno acerca de la futura ubicación de trincheras y parapetos. Me dieron a elegir a un intérprete entre tres personas. Después de algunas dudas me decidí por Maria Alexandrovna Fortus, una elección de la que no tuve que arrepentirme. En España se hacía llamar Julia. Había estado casada con un español y después de su muerte, ocurrida cinco años atrás, se había quedado a vivir en España. Dominaba de tal forma la lengua española, sabía tanto del país y sus gentes y fue una mujer tan valiente e inteligente, que supo hallar de inmediato una solución a cada una de las situaciones en las que se encontró. No sólo trabajó de forma ejemplar como intérprete, sino que también trató con los miembros del ejército y fue de gran utilidad como oficial.

Merezkov con Maria Fortus (Julia)

Después de una noche de insomnio, nos dirigimos a las afueras de Madrid. Durante el transcurso del reconocimiento del plan de defensa se comprobó que éste era bueno. Para ponerlo en marcha lo antes posible, Berzin pidió ayuda a los comunistas españoles: al miembro del gobierno de la República, Vicente Uribe, y sus camaradas. Voronov fue con los artilleros, y yo con la infantería de la brigada mixta. Poco después se unieron los batallones. Los soldados miraban con aire sombrío, calculando que probablemente se les castigaría su retirada.

Cuando llegó calma, les sonreí con amabilidad y empecé a contarles cómo había luchado en la Unión Soviética durante la Guerra Civil. Maria Alexandrovna tradujo férvidamente mis comentarios. Igualmente vívido fue el eco de los soldados. Me bombardearon con preguntas. Querían saber sobre todo si el Ejército Rojo tuvo que replegarse, y si fue así, cómo lo hicieron y cómo lo superaron.

Les dije a los soldados que también nosotros tuvimos que replegarnos, e incluso llegamos a huir. Pero recuperamos la disciplina de la batalla, nos pasamos al ataque y derrotamos a la guardia blanca. Lo que nos capacitó para ello fue, sobre todo, nuestra conciencia política, nuestra capacidad de organización , y el apoyo de la población al ejército.

Sobre la importancia de la alianza con los trabajadores, todos lo tenían claro. Sin embargo, en cuanto a la concienciación política, tuve que explicar a los soldados en detalle su significado y su relación con los acontecimientos de España. A continuación, el Comisario Lister completó mis comentarios.

En cuanto al tema de la disciplina había mucho que decir. Mis comentarios fueron sin duda buenos para una brigada que se componía en sus tres cuartas partes de comunistas y socialistas. Pero, ¿cómo iban a reaccionar los anarquistas?, me pregunté mientras María Alexandrovna traducía mis palabras. Resultó que mi audiencia había entendido desde el principio de qué se trataba. Habían alargado deliberadamente la conversación para escuchar a los representantes de la tierra de los Soviets todo el tiempo posible.

Y los trabajadores y campesinos españoles mantuvieron su promesa de no retroceder más. Los miembros de la primera Brigada lucharon de forma ejemplar y cumplieron con su deber con honestidad y valentía. Lister era un excelente comandante. Orgulloso e hipersensible, reaccionaba con violencia ante el menor indicio de desprecio o insulto, mientras que a la vez cuidaba su honor de soldado y comunista como un tesoro. Por eso mismo no fue casualidad que Lister fuera nombrado comandante de la primera Brigada cuando prácticamente comenzó la existencia del ejército regular de la República.

Durante mucho tiempo tuvimos problemas con el armamento. Las armas estaban incompletas, había diversos calibres, y sobre todo faltaban municiones. Los envíos de armas de la URSS no fueron suficientes para llenar aquellos vacíos. Además, los incidentes en el mar complicaron más la entrega de materiales. La compra de armas por parte de la República fue muy difícil. Los países llamados democráticos impidieron que el gobierno legal español pudiera importar de cualquier forma bienes de necesidad urgente, mientras que las potencias fascistas fueron capaces de nutrir públicamente a los especialistas de Franco de tropas y unidades, así como una gran variedad de armas y equipo.

En esta difícil situación, nuestro país hizo todo lo posible para ayudar a la República española. La eficacia de esta ayuda dependió en gran medida de la iniciativa de las personas que trabajaban allí. Berzin, especialmente, hizo maravillas gracias a su ingenio. Después de haber contribuido a la creación de una sólida defensa en Madrid, se fue a Valencia, donde organizó e instruyó a los consejeros y voluntarios militares recién llegados. También se encontraban bajo su control en Valencia y en otros puertos la entrada de los buques comerciales, de los que se registraron, distribuyeron y emplearon sus cargamentos.

Cuando Madrid registró a principios de noviembre el ataque furioso de los fascistas de Franco, los españoles y las primeras brigadas internacionales dieron lo mejor de sí para proteger la capital. En la práctica, fue el Partido Comunista quien llevó a cabo la defensa en aquellos difíciles momentos. Dado que el riesgo era cada vez mayor, se decidió evacuar a los órganos de gobierno a Valencia. Aunque no me quedó claro cómo se quería llevar a cabo el traslado, en mi opinión sólo los esfuerzos del Partido Comunista impidieron el fracaso del plan. Los comunistas trabajaban incansablemente.

Las autoridades dejaron la ciudad en momentos distintos, a menudo sin anticipar a nadie sus intenciones y sin dejar equipos que les sustituyeran. Muchos funcionarios civiles quedaron abandonados a su suerte. Algunos de los miembros de los partidos del gobierno perdieron toda conexión con los demás.

Merezkov y Simonov en Madrid (1936)

La víspera del 7 de noviembre, me encontraba en una trinchera cuando me vino a ver Mikhail Koltsov acompañado por un comunista español. El camarada español me informó brevemente sobre la situación y me pidió que fuera a ver inmediatamente a Largo Caballero. Era extremadamente importante que el Primer Ministro asumiera de inmediato la dirección del aparato del Estado en Valencia. Existía el peligro de que no hiciera caso de los comunistas y que creyera que el partido estaba intrigando contra él al hacerle marchar con tanta premura. Pero los mercenarios fascistas se acercan ya a las afueras, donde él tenía su domicilio. Había que pedir al Primer Ministro a toda costa que se dirigiera inmediatamente a Valencia.

Sin muchas esperanzas de éxito, me fui a casa de Largo Caballero. Por lo general, el presidente del gobierno se acostaba a las diez, y ni el más urgente de los asuntos podría disuadirle de este hábito. Desde ese momento, se quedaba herméticamente aislado del mundo exterior y se bloqueaba todo acceso a su persona. Uno de los camaradas españoles que me acompañaba me mostró el camino, mientras que se ordenó a los otros que esperaran la llegada del presidente del gobierno en la carretera Madrid-Valencia.

Nos recibió el secretario del presidente. Con la ayuda de mi intérprete, le expliqué la situación con detalle y le señalé que el peligro era inminente, pero fue en vano. Insistió de forma obstinada en que el presidente del gobierno estaba durmiendo y no se le podía despertar. Así que no tuve más remedio que recurrir a otros medios. Anoté el nombre del secretario y le dije que pondría su negativa en conocimiento de los órganos competentes, por lo que se haría responsable en caso de que encarcelaran al presidente. A juzgar por el tiempo que empleó María Alexandrovna en la traducción, ella debió de añadir algo por sí misma, y lo hizo en un tonto enérgico y rotundo. El secretario se fue. Poco después se presentó el presidente del gobierno en persona. Durante nuestra conversación posterior, se mostró más razonable de lo que pensaba.

Cuando le informé de que los marroquíes estaban muy cerca, se puso visiblemente nervioso. Accedió a salir sin reparo alguno y nos llevó en su coche en dirección al este. En Madrid me esperaba una buena noticia: habían llegado las tropas de tanques soviéticos, dirigidos por S. M. Krivoshein. B. M. Simonov, que me había sustituido, me dijo que una compañía de tanques ya había participado en una escaramuza. Pensé que sería importante que el pueblo de Madrid conociera este hecho para mejorar su moral y la de las tropas. Pero por ahora nadie conocía los detalles. Tratamos de enterarnos de todo lo que había sucedido.

K. A. Merezkow. Im Dienste des Volkes.
3. Aufl. Berlin (Ost): Militärverlag, 1982.

  1. Sexto Empírico

    Salud, Bremaneur. Recién llegado a su Biblioteca, que tanto echaba de menos. He pasado dos días leyendo lo que me había perdido y ya ha añadido algo nuevo. Felicidades por el hallazgo. Seguro que algún “famoso” historiador oficial español y algún colega inglés del mismo se lo copiarán o lo publicarán como si fuera cosecha propia. Ni lo dude.

    Fantásticas las fotografías que incorpora. La de Karmen con Jose Ocampo es estupenda y las de Berzín, ¡qué decir!
    Por aportar algo, creo que en la foto de Merezkov, con Maria Fortus, el tercero, el del bigote, es el teniente coronel Burillo. El texto de Merezkov, como usted dice, tiene más valor por lo que no dice o por lo que se desprende. Aquí hace algo típico: fantasear. Sabemos que Largo Caballero se fue de Madrid en la tarde del día 6 y según Merezkov, él lo fue a despertar pasadas las 10 de la noche a su domicilio. No hay quien se lo crea.

    Continue ilustrándonos, por favor.

  2. Salud, Sexto. ¡No puede imaginarse la alegría que me da verle de nuevo en estos salones! Gracias por traer el dato de la salida de Largo Caballero. Si pulsa sobre la fotografía de Berzin, verá que lleva a la web de una película que se hizo sobre él. Tengo más descripciones de Berzin. El siguiente será Vinarov, que además da otros nombres de GPUs que actuaron en España.

    Una pregunta acerca de la entrada de Vidali. ¿Sabe algo de ese enfrentamiento entre comunistas y anarquistas acerca de la muerte del comandante Rexach?

  3. Anónimo

    los historiadores no tienen una idea preconcebida, lo que tienen es una ideologia determinada y enfocan sus investigaciones con hipótesis preconcebidas en función de su forma de pensamiento político. De esta forma estudian, escriben y publican aquello que avala su ideología política o visión política de la historia, por que las hay para todas las edades no sólo la historia contemporánea y la guerra civil española en este caso. Después está el tema económico, las editoriales que te marcan las pautas para vender (como cualquier escritor , periodista, intelectual etc aquí no se escapa casi nadie) y al público que va dirigido que es tu clientela sectaria más o menos abundante. Paul Preston es uno más como más del 90 % de ellos. Son así a pesar de que haya excepciones dignas de mención. El oficio de historiador como profesional es muy difícil, no porque caigas bajo influencias de cualquier tipo de aspecto económico, político, mediático etc sino por lo siguiente: un profesor de historia me preguntó una vez, ¿Se puede hacer historia sin ideología?. Si la persona que decide ser historiadora no es capaz de superar ese primer y esencial paso y ceñirse objetivamente a las pruebas halladas sean estas las que sean, además de estar abiertos a cualquier otras que surjan en el futuro aunque le rebatan sus tesis, las bases están mal puestas desde un principio……..que se dediquen a la literatura u otra cosa como hicieron a principios de los años 90.

  4. Me parece una precisión impecable, Anónimo. Independientemente de ideologías, historia, etc., podríamos hablar en algún momento de la capacidad narrativa de los historiadores. Hay libros magníficos, con multitud de datos, hallazgos y tesis impecables que están escritos de tal manera que ahuyenta a cualquiera que se asome a sus páginas. Una lástima.

  5. Anónimo

    En ese sentido hay un comentario de Ortega y Gasset que leí en un libro hace mucho tiempo, lo encontré en una biblioteca “fantasma”, es decir, en una biblioteca pública de un pueblo de 5.000 habitantes: jamás lo he vuelto a ver en mi vida. Un libro pequeño de un sociólogo desconocido y que analizaba la historia como ciencia y su metodología. Al abrir el libro estaba la lapidaria frase de Ortega y Gasset al respecto y que siempre la llevo en la memoria y que tu maravilloso blog brarmaneur, hace realidad el arguemnto del filósofo. Dice así: “los historiadores no tienen perdón de Diós. Teniendo en sus manos quizás una de las materias más apasionantes que existen nos han hecho aburrirla hasta el extremo. Hasta los topógrafos nos han conseguido despertar más interés con los suelos y los minerales que ellos. Debería venir Clio, pasar con su carro y quemarlos a todos”.

  6. Sexto Empírico

    Bremaneur, he visto en la causa general (pero ahora no recuerdo en que lugar), un testimonio sobre el asesinato de Rexach. En efecto, lo habían detenido unos milicianos del PC y el capitán Rexach pidió a Amor Nuño ayuda para liberarlo. El resultado fue nulo, porque al final, mataron al hermano de Rexach. A Nuño no le hicieron ni caso. El asesino fue juzgado y condenado, pero más tarde liberado.

    (estoy escribiendo de memoria y puedo haber cometido algún error).

  7. Anónimo

    creo que el texto ensalza a las tropas pero sobre todo al comandante Lister, no digamos a su traductora: María Alexandrovna. En otra ocasión se habló de una traductora llamada Nora. ¿Alguien me puede decir algo sobre ella?. Parece ser un personaje importante del que se sabe poco. Creo que fue hablando del gobierno ya en Valencia y las checas de allí: Baylia y Sta Ursula. Gracias

  8. Anónimo, la cita de Ortega me viene al pelo. Mil gracias. Sobre la intérprete Nora, no tengo ni idea. A ver quién se anima a buscar algo.

    Sexto, sobre Rexach hay algunas cosas en Causa, efectivamente, aunque eso del autor detenido y liberado viene de un libro de su hermano Antonio. Otra versión, proporcionada por el periodista Sampelayo, dice que fue el propio Antonio quien mató en un bar al asesino, un tal Lechuga. Y Castro dice que fueron sus hombres. Un jaleo, vamos. Lo del Lechuga es intrigante, ya que en una de las checas donde solían acudir los amiguetes de Castro había un Lechuga, pero según el testimonio de una cuñada suya en Causa -que viene a definirle como fácil de gatillo-, se fue a Valencia. Lo que sí es cierto es que Chamartín de la Rosa era un hervidero de checas comunistas y anarquistas y, conviene no olvidarlo, territorio comanche de Castro. Por eso me sorprendió mucho lo de Amutio al meter en medio del follón a Vidali. El que faltaba.

  9. Enhorabuena maestro, tres faenas tres puertas grandes.

    He de reconocer que desconocía la mayoría de las hazañas que se le atribuyen a Vitorio Vidali, pero al que no conocía era a Santiago Álvarez Santiago. Le dejo una fotografía de la cúpula del Partido Comunista en Touluse tras la guerra (supongo que finalizada la IIGM también), muy elegantes todos ellos. La imagen pertenece a la colección recién rescatada de Guillermo Zúñiga, y lo mismo ya la conoce, no sé si aparecerá el compañero de dominó de La Pasionaria, entre los presentes, el único calvo y alto se encuentra a la derecha del grupo.

    FOTOGRAFÍA CÚPULA PCE

    Aunque lo mejor de todo lo de César Viñas y Ángel Vidal, apoteósico.
    Un saludo.

  10. ¡Don Florentino! Gracias por visitar esta biblioteca. Conocía la foto desde hace muy poco tiempo. No recuerdo dónde la he visto, pero juraría que estuve poniendo nombres a esas caras con el Rufián. Me falla la memoria.

    No creo que ése sea Álvarez. Más bien parece Ramón Soliva. Aquí, en el centro.

  11. Muchas gracias Bremanuer por la bienvenida, aunque hace ya tiempo que soy asiduo a los tendidos de este templo de la guerracivilmaquia, en el que tantas sublimes faenas he contemplado, y donde tanto he aprendido de los grandes maestros.

    Volviendo al tema de Santiago Álvarez, me vino a la cabeza otro Santiago Álvarez que creo recordar fue uno de los históricos que regresaron tras la muerte de Franco, junto a Pasionaria, Carrillo, Montero, Alberti, etc…

    Este Santiago Álvarez (Gómez de segundo apellido) era natural de Galicia y junto con Castelao creó las Milicias Populares Gallegas, fue comisario político con Lister en la XI División. Tras la guerra se exilió en Cuba y la Rep. Dominicana, casándose con una cubana (¿tal vez Matilde Martín Santos?). Luego estuvo clandestinamente en España donde fue encarcelado hasta 1954 en que partió al exilio. ¿No sería este Santiago Álvarez el compañero de Pasionaria en la partida de dominó de Bucarest que cita Domingo Malagón?. No olvidemos que es un deporte muy popular en Galicia este del dominó, ahí tienen a Don Manuel sin ir más lejos.

    Un saludo.

  12. Anónimo

    Creo que Nora sabía seis idiomas. Aparece en los documentos de “causa general” en declaraciones de prisioneros torturados. Santa Úrsula tenía 2 chekas filiales de apoyo que estaban en la c/ Nicolás Salmerón de Valencia una en el nº9 y otra en el nº 11 (hoy en día es la C/Marqués de Sotelo). En la nº 11 actuaba justino García a propiedad suya pero en la nº9 era completamente de los rusos y actuaba Jorge Sheyer. los Sonín y la tal Nora. Me pregunto si la tal Nora y la amante polaca de Jorge sheyer serían la misma persona. Me da la espina que es así pero no tengo pruebas.
    Ojo al dato hay un prisionero que en la causa general implica al mismísimo embajador soviético Marcel Rosemberg y el equipo de torturadores como los verdaderos directores de Sta Ursula.

  13. Sexto Empírico

    Florentino, apunta usted muy bien hacia Santiago Álvarez, quien en efecto fue miembro del Comité Central e íntimo de Carrillo. Este Santiago no aparece en la foto. Lo de que montó las Milicias Populares Gallegas con Castelao es más dudoso. Castelao y varios otros miembros del Partido Galeguista trataron de crear también unas Milcias en Cataluña y, creo recordar, que en La Vanguardiia se da información al respecto. También Manuel Amil trató de crear unas milicias gallegas, pero en todo caso fueron insignificantes.

  14. Anónimo

    Disculpad pero he cometido un error AL FINAL de mi comentario. Según este prisionero: Jose Selles Ogino. El embajador soviético Rosemberg era el auténtico jefe de la cheka de Nicolás Salmerón nº9 a través de su equipo de torturadores: los sonin, sheyer etc., a pesar de que Justino García era su jefe nominal. A partir de esta cheka habría un enlace con BAYLIA-SANTA URSULA, debido a que Justino García era el jefe o uno de los jefes principales de Baylia.
    Que en Salmerón 9 actuaban sólo los rusos está muy claro porque hay otros testimonios de prisionero que fueron torturados que dicen lo mismo. Una vez en el blog se habló de quién hacía de enlace entre Galarza y los rusos. Pudiera ser que fueran a través de la chekas situadas en la C/ Salmerón: a la mismisima vuelta de la esquina está la c/ játiva 23 donde está el HOTEL METROPOL, sede de la embajada rusa en Valencia……a menos de 100 metros caminando.

  15. He de reconocer por mi parte que el mencionar la fundación de las Milicias Gallegas por parte de Álvarez y Castelao ha sido un bajonazo en toda regla, sacado de la Wikipedia, fruto de la urgencia por rematar la faena. De todas formas trataré de conseguir más información sobre esa unidad. El propio Santiago Álvarez tiene un libro escrito sobre esas milicias, supongo que muy difícil de encontrar.

    La foto de la cúpula del PCE parece estar tomada en Touluse en 1945, finalizada la IIGM, por los diferentes datos que he ido encontrando de Santiago Álvarez Gómez en esa fecha se encontraría en el Caribe o bien ya habría entrado clandestinamente a España, donde sería detenido, torturado y condenado a muerte, algo que no se llegó a consumar por diferentes presiones internacionales, aun así estuvo varios años aislado en una celda antes de que le indultaran en 1954 y partiera posiblemente para Bucarest donde compartiría partidas de dominó con Ibarruri.

  16. No puedo extenderme. Luego lo haré con calma. Conviene no confundir a Santiago Álvarez Santiago con Santiago Álvarez Gómez. Son dos personas distintas, y el propio Malagón distingue entre ambas.

  17. Sexto Empírico

    Florentino, el libro de Santiago Álvarez Gómez está publicado en Edicións Do Castro, en Sada (La Coruña). Es bastante aburrido. Hacia finales del 76, principios del 77, apareció por Galicia y cuando el PCE comenzó a constituir partidos regionales y creó el PCG, Santiago Álvarez fue nombrado Secretario General. Naturalmente por su amigo Carrillo y por encima de los que hasta aquel entonces llevaban el partido. Honestamente, no lo conocía nadie. Fue como un aparecido y salvo para los del aparato era un desconocido, al que hubo que crearle una imagen de “loitador”. Realmente era un estalinista comme il faut.

  18. ¡¡Que sorpresa!!, buscando datos sobre las Milicias Gallegas se vuelven a cruzar dos de los personajes más queridos en estas páginas de la Biblioteca Fantasma: Agapito García Atadell y Pedro Penabad. Copio de la edición de Crónica del 23 de agosto del 36:

    LOS GALLEGOS RESIDENTES EN MADRID FORMAN MILICIAS QUE, EN BREVE, ESTARÁN DISPUESTAS A LUCHAR EN DEFENSA DE LA REPÚBLICA.
    ….

    En las oficinas del partido (galleguista), y para dar un carácter de organización militar a la leva, se formó un consejo directivo, compuesto por los jefes de las secciones en función. García Atadell fue nombrado secretario general honorario, y efectivos, Juan José Pla y el Secretario de la Academia de Jurisprudencia, Enrique Peinador Porrúa.

    De la sección sanitaria está encargado el doctor Ramón Vidal Barreiro. De Prensa y Radio Pedro Penabad.

    http://hemerotecadigital.bne.es/datos1/numeros/internet/Madrid/Cr%C3%B3nica%20%28Madrid.%201929%29/1936/193608/19360823/19360823_00000.pdf#search=%22milicias%20gallegas%22&page=12

    En cuanto a la vida y obra de Santiago Álvarez Gómez, no puedo aportar mucho, he comprobado que ha sido un autor bastante prolífico, y por lo que me cuenta usted Sexto, bastante tedioso.

  19. Otro libro de Santiago Álvarez es Los comisarios políticos en el Ejército Popular de la República:
    aportaciones a la historia de la Guerra Civil española (1936-1939)
    . Dedicado a Vidali, por cierto. A mi modo de ver, es un libro interesante aunque no definitivo. Se entrevistó con mucha gente para escribirlo y aporta algunos datos que merece la pena revisar. Creo que el capítulo dedicado al 5º Regimiento es el intento más serio de historiar el nacimiento y el desarrollo de esta unidad. Se queda corto, muy corto, cortísimo, pero es mejor que algunos estudios posteriores.

    Casualmente, lo he vuelto a revisar estos días. Andaba buscando una referencia que vi en su momento sobre Manuel Carnero. Pensé -erróneamente- que estaba en este libro. Al parecer escribió una especie de informe sobre su actuación en el frente que guarda el archivo del PC, pero no logro dar con la signatura.

  20. Berzin… En algún sitio he visto que estuvo casado -o arrejuntao- con una española, una tal Aurora. ¿Se sabe algo más de ella?

  21. Anónimo

    Lo de Aurora será cuestión de verlo más detenidamente estudiando la documentación existente sobre Berzin, no tengo información al respecto. Si tiene que ver esta Aurora con Nora la interprete, lo dudo mucho. Lo único que puedo decirte a ciencia cierta es que muchos oficiales rusos de alta graduación, disponían de mujeres españolas en sus casas como personal de servicio con la condición de que fueran guapas, comunistas y tontas para poder seducirlas y follárselas. Esto ha sido estudiado en la zona del cantábrico Ocurrieron casos allí, donde estaban instalados los rusos en zonas residenciales y a todo lujo. No te extrañe que esta Aurora fuera una de tantas sirvientas de los generales soviéticos, entre ellos Berzin.

  22. Gracias, Anónimo. Algo parecido había visto con la “secre” de Gorev. Y hoy, casualmente, he leído un párrafo que viene al pelo en el libro de José Antonio Rico “En los dominios del Kremlin”. Habla de un oficial letón al mando de unos rusos, exprisioneros de Franco. Lleva como intérprete, secretaria y amante a una rusa, altiva y algo feúcha. No podía ser Berzin, ya que Rico sitúa el encuentro a principios de 1939 camino de Rusia.

    Sobre las checas valencianas, no soy el más indicado para hablar de ellas, pero dudo mucho que Rosemberg dirigiera una. Para ello, imagino que todo un embajador tendría espoliques a sus órdenes. Una pequeña corrección: el nombre es “Justiniano García”, y no “Justino”. Sobre sus andanzas antes de la guerra hay algo en el AHN, por cierto.

  23. ULTIMO INTENTO, DISCULPEN LA TORPEZA:

    Casualmente la confusión de Santiagos parece que nos va a dar mucho juego, más allá del cruce con Atadell.

    Tengo en mis manos el libro de Santiago Álvarez Gómez ‘Historia política y militar de las Brigadas Internacionales (testimonios y documentos)’ y en el mismo aparecen algunos de los personajes que han aparecido en el artículo y los comentarios: Merezkow, María Fortus y Nora. En la foto en que aparecen Merezkow y su interprete yo creo que se parece poco la mujer que aparece en comparación con la de la foto de Burillo(¿?), no sé que opinan. Según Álvarez se trata de una mujer “bien parecida” que encaja más con la que se adivina en el coche, que con la referida anteriormente en la foto de Burillo. Aunque para gustos se hicieron los colores.

    Texto referente a Merezkow:

    TEXTO MEREZKOW 1

    TEXTO MEREZKOW 2

    Texto Julia o María Fortus

    TEXTO MARIA FORTUS

    Texto Nora

    TEXTO NORA

    Foto Merezkow y su interprete

    FOTO MEREZKOW Y MARIA FORTUS

    Un saludo.

  24. Me deja a cuadros, Florentino. Veo que S. Álvarez tradujo -o copió- el texto de Merezkov (con mayor fortuna que la mía, claro) dedicado a la mujer de Casanellas. Sus libros no son para echarlos en saco roto aunque, como siempre en estos casos, hay que andarse con cuidado. Por ejemplo, la detención y posterior liberación de Merezkov merece varias líneas en el libro Mosaico roto, y poco tiene que ver con lo dicho por el comisario gallego. También en este libro aparece una semblanza de Nora Chegodaeva. Espero poder traerlo todo mañana.

  25. Sobre María Fortus, les conmino a que pasen el traductor de google sobre el último enlace que les he puesto. No sé si son muy conocidas las andanzas del hijo de Casanellas en la guerra civil, o si se ha hablado de los enviados de la Comintern a España antes de 1936. La Fortus tiene un papel estelar.

  26. Sexto Empírico

    Espectacular contribución, Florentino. Me deja anonadado. Coincido con usted en que la mujer del coche no puede ser Maria Fortus. No sé si será Nora, pero desde luego no es Maria Fortus. Me llama mucho la atención el pasaje de Santiago Álvarez en el que dice que Fortus era de baja estatura. Realmente tenía que ser muy baja, porque Santiago Álvarez lo era y se permite señalar a Fortus.

  27. Anónimo

    Gracias Florentino por la fotografía y la información de Nora. Ya tengo más claras las cosas. Desde luego que la foto de Merezkohv y su intérprete, no se parece nada a María Fortus o Julia, es más fácil que sea Nora, la foto coincide con la descripción que se hace de ella en el documento que envías. Bramaneur, gracias por la corrección, es un error mío debido a la lectura de los documentos en que aparecen el nombre de justín y justino. Por otro lado decirte que el caso de josé selles y su declaración es un tanto especial como su caso, habría que cogerla con pinzas. Era japonés porque había nacido en Tokio. De padres españoles (creo que valencianos), era piloto de guerra. hizo escuela en Japón. Cuando estalla la guerra civil, se pone al servicio de la República, viene a Valencia y se instala en la c/quart nº 20, la misma calle donde está el convento de Sta Ursula. Era simpático y buen piloto. Todos sus compañeros pilotos eran rusos, casi siempre trato con rusos pero le empezaron a coger manía porque era muy nacionalista japonés y estaba de acuerdo con la política expansionista de Japón. Hay que tener en cuenta que los rusos perdieron la guerra ruso-japonesa de 1904 y quizas por eso no le perdonaban los comentarios. Debido a esto le cogieron tal mania los rusos a sus comentarios que lo destituyeron como piloto (los mandos rusos claro). Un día se encontraba en el Hotel Inglés en Marzo de 1937 (donde se había hospedado García Oliver, ministro de Justicia) y lo detienen acusado de espionaje. Pasó 9 meses entre sta ursula y bailia y acabo en el campo de concentración en Segorbe. El insistió en su declaración en causa general de que el que estaba detrás de todo era Rosenberg junto con los Sonin y un tal “chaen” (posiblemente SHEYER), también habla de Nora (intérprete rusa) que estaba en los interrogatorios. Si todos sus compañeros eran rusos y siempre estuvo con ellos, alguna información tendría más sobre el tema y de fuentes soviéticas y más viviendo al lado de Sta ursula.

  28. Aprovecho para poner dos fotos de Santiago Álvarez Gómez y así poderle poner cara. Las dos primeras son de su libro ‘Historia política y militar de las Brigadas Internacionales (testimonios y documentos)’, y la tercera es de la salida de la cárcel de Carabanchel de Álvarez acompañado de Simón Sánchez Montero en los años 70’s.

    ALVAREZ GUERRA CIVIL

    ALVAREZ GUERRA CIVIL

    ALVAREZ SALIENDO CARCEL

    Dos fotografías de dos traductoras que aparecen también en el libro de Santiago Álvarez Gómez, la primera es de Lidia Kuper y la segunda de una de las hermanas Abramson (no recuerdo si Paulina o Adelina) tomada en Albacete en 1937. Por las fotos se parece que no tenían mal ojo a la hora de elegir las traductoras.

    LIDIA KUPER

    ABRAMSON ALBACETE 1937

    Un saludo.

  29. Anónimo

    Hay fotografías de interpretes interesante en el libro que publicó la fundación Pablo iglesias sobre “los rusos en la guerra civil de España”. Sale adelina abramson, creo que la de la foto de Florentino es su hermana Paulina. De todas formas en la página 208 del libro aparece una fotografía de 10 interpretes soviéticas en Barcelona, 1938. También hay una relación de traductores que llegaron a Barcelona en barco el verano de 1938. En la página 137 hay una fotografía curiosa que sale Berzin con Boina y justo a su derecha Merestkov con la misma gorra que en el coche y a la izquierda de Berzin aparece una mujer ligeramente atras que tiene toda la pinta de ser María Fortus. Lo curioso es que una de las manos de María Fortus está casi chocando con la de Berzin. Es el ángulo de la foto porque sino parece que Maria Fortus intentaba darle la mano a Berzin. No tiene pinta de ser la Aurora que has comentado respecto a Berzin.

  30. Anónimo

    Una pequeña cosita. Lidia Kuper ha fallecido este año el 7 de Febrero, se casó a los 21 años con uno de los fundadores del P.C.E. Gabriel León Trillo. Hay un artículo del pais del día 12 /02/ 2011 escrito por el profesor Marcos Rodríguez Espinosa que habla de ella.

  31. Se me ha adelantado usted con los datos de Lidia Kuper, sin duda una mujer de una biografía impresionante, o mejor dicho, como bien dice en el comienzo de su artículo “interesante”. A partir de su entrada sobre Merezkow, transitando diferentes veredas hemos llegado hasta Lidia Kuper. Vemos en la foto del libro de Álvarez a Lidia con El Campesino y Malinovsky, tal vez en Brunete. Seguramente esta mujer, testigo de tantas conversaciones, tuviera respuesta para muchos interrogantes que los “historiadores reglados” no han conseguido responder. Un camino de lo interesante a lo importante, por el que, tras su muerte, ya no es posible avanzar.

  32. Gracias por las nuevas aportaciones. Había olvidado por completo que Lidia Kuper había muerto recientemente. Y eso que hace una o dos semanas releí un artículo que le dedicaron en El País -creo que con foto- y que no localizo ahora.

    No tengo el libro sobre los rusos en España. Tendré que hacerme con él.

  33. Berzin y Aurora. Espero encontrar datos sobre esta mujer. También hubo casos contrarios: españoles que casaron con rusas en la URSS. El más conocido de ellos es Valentín González, “El campesino”. Localicé hace poco el nombre de la mujer (y el de la hija, que creo todavía vive). Lo daré en la siguiente entrada, dedicada a los niños de Rusia.

  34. Anónimo

    Estamos para ayudar y esclarecer lo que se pueda. Efectivamente Florentino, usted tiene razón ,esta mujer debe saber muchas respuestas que ya les gustaría a muchos saber. Desmontaría muchas ideas establecidas por los reglados. Al final la de la foto en el coche ¿ es la kuper o la Nora?. Debe haber más fotografías de la kuper para cerciorarnos.

  35. Después de leer todos los comentarios estoy por entrar de rodillas en esta casa. ¡Bravo! ¡Una entrada de primera!
    Y la concurrencia, bienvenido Florentino y Anónimo, como en las grandes ocasiones. Que digo, mejor que nunca. Ya sólo falta el Astrónomo.

    Sobre Aurora: De boca de dos personas muy bien informadas: Lidia Kuper y José Fernández, que acaba de morir (espero escrbir una necrológica en condiciones para esta BF, la de la Cabra en el País es de llorar ) escuché que Aurora era la cocinera española de Berzin. Una mujer muy humilde que según José Fernández desapareció nen el Gulaj tras la purga de Berzin.

    Y la de la foto, a mi me parece que es Emma Wolf, o Volf en algunas voces, la interprete de Gorev. Otra de las “Perigochas” como llamaban a estas interpretes los españoles que las trataban. Tengo una foto de Emma wolf. La Enviaré al gran Bremaneur para que la ponga en el escaparate y lo comprueben.

    Emma Wolf

    Y hay otra, Elena Kostantinovskaya, interprete del asesor en aviación, Arzhanujin que llegó a escribir unas memorias que mi querido y admirado José Fernández cita en su breve y pionero libro Los voluntarios de Valentín Gorev.

    Y de Nora, la arpía de Santa Úrsula, me temo que tendremos que esperar para desvelar su verdadera identidad.
    Otra presencia de interpretes soviéticos que habría que volver a revisar para llegar a Nora son aquellos que visitaban la checa de San Lorenzo. A dos pasos de San Antón.

  36. Encantado de volver a saludarle maestro Rufian, todo un honor compartir tertulia con usted.

    No hay nada que agradecer Bremaneur, al contrario, somos los nosotros los que debemos estar agradecidos.

    Amigo Anónimo, en mi anterior intervención le he contestado pensando que se trataba de Bremaneur, como habrá podido comprobar por la confusa redacción. Disculpe mi despiste. Tirando del hilo, trae usted a otro de esos personajes tangenciales tan del agrado de esta afición: Gabriel León Trilla.

    Gabriel León Trilla fue uno de los fundadores del PCE allá por 1920, expulsado posteriormente regresaría a la disciplibna del partido en la guerra. Pasando a la clandestinidad al finalizar la misma. Moriría apuñalado en septiembre de 1945, todo parece indicar que por ordenes de la cúpula del Partido, muchos apuntan directamente a Santiago Carrillo. Una historia apasionante que promete ser muy “interesante”. Aquí hay faena.

    Les dejó un artículo de Federico Sánchez, perdón quiero decir Jorge Semprún, para que vayan abriendo ustedes boca.

    http://www.elpais.com/articulo/espana/ESPANA/PARTIDO_COMUNISTA_DE_ESPANA/motivo/aniversario/elpepiesp/19800423elpepinac_3/Tes

    Un saludo.

  37. Algunos datos más que acabo de encontrar respecto a la muerte de Trilla:

    Por Gregorio Morán.
    Miseria y grandeza del PCE (1939-1985).

    Detenido Monzón y liquidado su representante en Cataluña y responsable de Organización, Pere Canals, aún quedan tres hombres en el interior. Arriolabengoa, que será detenido en el verano de 1945, y dos tipos que sobreviven buscados por los dos bandos; la dirección del partido y la policía: Gabriel León Trilla y Alberto Pérez Ayala. Ninguno de los dos está dispuesto a ir a Francia. Trilla ha roto todos los contactos con el partido del interior cuando llega a Madrid el enviado de Toulouse, Antonio Núñez Balsera, con una orden perentoria que transmite a Cristino García: liquidar físicamente a quienes no estén dispuestos a marchar a Francia. Deben hacerlo antes de que caigan en manos de la policía.
    A Gabriel León Trilla le localizará su secretaria, Esperanza Serrano, hija del abogado, autor teatral y concejal madrileño por Izquierda Republicana, Serrano Batanero, fusilado por Franco en 1940. Después de tenderle una celada en el Campo de las Calaveras hicieron honor al lugar y le apuñalaron. La operación la dirigió Olmedo, más conocido por “El Gitano”, quien ideó lo de matarle con arma blanca, quitarle la documentación y todo lo que llevaba encima, para dar al crimen un aspecto de robo, lío de faldas o de maricones. Fue el 6 de septiembre de 1945. Tuvo buen criterio el tal Olmedo, porque la policía no sabrá de la muerte de Trilla hasta que inicie los interrogatorios al grupo de Cristino García.
    De Alberto Pérez Ayala se sabe muy poco; incluso la policía sospecha que se trataba de un nombre falso. Fue responsable de contactos políticos en la Junta Suprema y utilizaba el seudónimo de “César”; era bajo y rubio. Datos muy genéricos pero que coinciden con los de otro militante asesinado en Madrid, y nunca citado, Enrique Cantos. Enrique procedía del maquis de Carcasonne al igual que su ejecutor Olmedo. La fecha de su muerte, en Madrid, coincide también con la del supuesto, anónimo y desconocido Alberto Pérez Ayala; primeros días de octubre de 1945.
    Tampoco se sabe mucho del experto en liquidaciones, el killer de la organización madrileña. Se apellidaba Olmedo, y en Madrid se le conocía por “El Gitano”, mientras que en Francia le llamaban “Madriles”. Era pariente del futbolista del Real Madrid de igual apellido y tenía una fisonomía de hombre sañudo y mal encarado. El primer crimen que de él se tiene noticia fue la muerte del cenetista Luis García, en octubre del 44, en Francia. En España y antes de que se incorporara al grupo de Cristino García, participó en la sierra madrileña con la partida de Lucas Regilón. Le detendrá la policía años más tarde en una “agrupación” que dirigía, en el Sur, Manuel Prado. Será ejecutado en Madrid. Cuentan quienes convivieron con él en la prisión de Ocaña y en Alcalá, que no era hombre de trato fácil y que el Partido Comunista en la cárcel, que no se distinguía lógicamente por su blandura, le separó de la militancia.
    Una semana más tarde de la muerte de Alberto Pérez Ayala empezó a ser desmantelada la organización de Cristino García. Héroes y víctimas, criminales y mártires se mezclaban en esta historia compleja y sucia como la época que les tocaba vivir. Lo cierto es que a mediados de octubre de 1945, aunque no hubiera supervivientes que mandaran a Toulouse un telegrama confirmando que las disensiones del interior se habían eliminado a la brava, las pruebas irían llegando. La dirección del partido podía estar tranquila.

    Provienen de la web:
    http://www.asturiasrepublicana.com/dictcristino1.html
    Saludos.

  38. Entrada a lo grande, Rufián. Ya tiene en su comentario la foto de Emma Wolf. Por lo que sé, fue periodista, aunque no he podido encontrar ninguna información sobre ella. El único texto suyo que tengo localizado está en un libro en ruso que reúne varios testimonios sobre Koltsov. Si no recuerdo mal, su destino estuvo ligado al de su compañero/amante Vladimir Efimovich Gorev. Imagino que fue la Wolf quien hizo de perigocha en las conversaciones que tuvieron en su día Castro y Gorev.

    Gorev, por dar algunos datos curiosos, se me apareció en las páginas de La noche quedó atrás, de Jan Valtin. Lo sitúa Valtin en las luchas revolucionarias en la Alemania de los años 20. Al parecer, posteriormente fue enviado a Estados Unidos, como nuestro querido Kleber. Hay testimonio de ello en un libro de Whittaker Chambers titulado Witness. Con el nombre de Vysokogorets publicó un libro -creo que a principios de los años 30- sobre el ejército chino.

    La historia de Aurora es bien triste. ¿A cuántos españoles se tragó el Gulag? De los asesinados en campos nazis tenemos, afortunadamente, un listado casi completo. No ocurre así en el caso soviético. En las páginas de En los dominios del Kremlin (un libro que recomiendo vivamente) he encontrado a otra perigocha llamada Aurora, también ligada a un oficial letón. Pero no son ni Berzin ni su humilde cocinera.

    Rufián, lamentamos mucho la muerte de José Fernández. El mejor homenaje que le podemos hacer es releer sus libros. Esta semana me he topado con su nombre cuando menos me lo esperaba: en un artículo de Abc publicado en 1946 donde se habla de una banda de muchachos españoles en Samarkanda. Tiempo tendremos de hablar de este Miralles, uno de esos supervivientes natos que consiguió hacerse muy pronto con un cargo durante el franquismo. Prieto, en su libro En los dominios del Kremlin le sitúa en el mercado negro de Moscú vendiendo terrones de azúcar a cuatro rublos.

    Sobre Trilla: no conocía los hechos relacionados con su muerte. Cayeron como moscas casi todos los comunistas enviados a España durante esos años. Entre ellos, Eduardo Castro, hermano de nuestro renegado Enrique. Me lo he encontrado también estos días en un libro de Jacinto Toryho. Era el encargado de recibir el dinero enviado al partido por la Comintern. Enrique apoyó la carta de la Internacional Comunista en contra del grupo Bullejos-Adame-Vega-Trilla. Prácticamente no habla de ello en Hombres made in Moscú. Sólo se refiere a la “traición” de Barbado, que a la sazón estaba en Rusia. Lástima.

  39. Sí parece que la perigocha que está junto a Meretskov en el coche es Emma Wolf. Luego pondré una fotografía más ampliada y más clara para comprobarlo.

  40. Santiago Álvarez Gómez. Aparece en Causa General en el expediente dedicado a Lister, desentendiéndose de cierto asesinato cometido en su brigada, si no recuerdo mal.

  41. Anónimo

    Muchas gracias Florentino por la información de Gabriel León Trilla que es interesantísima para ver los que se movía en el P.C.E. y Santiago Carrillo por en medio. Rufián, encantado de saludar al Maestro. Una vez más usted ha hecho realidad lo que se nos quedaba en lógicos supuestos con respecto al tema de Aurora. Por lógica debía ser una sirvienta o trabajadora domestica según los casos que ocurrieron con los rusos en el norte de España. Berzin estuvo en ese frente Con su gran entrada nos ha sacado de la duda: humilde cocinera. Prototipo de mujer que buscaban los oficiales rusos instalados en sus residencias. Respecto a Nora la “arpía de Santa Úrsula” como bién la llama, intentaré ver si puedo averiguar algo más, estoy en ello. La otra arpía era la Berta Sonín con su marido Peter. Siempre pensé que eran médicos psiquiatras especialistas en tortura física y psicológica venidos expresos a España para poner en práctica sus experimentos y lo hicieron en Santa Úrsula. De hecho el convento fue elegido por Peter Sonin. Da la impresión que la tríada: los Sonin y Nora la interprete forman un círculo cercano o directo al embajador Rosemberg. De los Sonin tampoco se supo nada. Posiblemente fueron asesinados igual que Rosemberg cuando volvieron a Rusia en las purgas de Yezhov.

  42. Anónimo

    Laurencic que diseñó 2 checas en Barcelona, indica en una de sus confesiones que los Sonin fueron instruidos en técnicos de cástigo experimental en Polonia. Se Sabe por declaraciones de Helmut Kirschey del grupo DAS que los torturadores eran rusos o extranjeros judíos y que hablaban el yedish. Así que tenemos el equipo al completo: los Sonin rusos judíos, jorge sheyer polaco-ruso judío y Marcel Rosemberg embajador de Rusia en España, también ruso-judío. ¿y la Nora?. Era rusa no sé si era judía también. Alguién habló en una tertulia no se si bramaneur o Rufián, de una entrevista a Jorge sheyer en Varsovia en el año 1986. Igual se nos aclaran cosas por ahí, porque el Shayer o Sasza Kinderman debe a estas alturas estar muerto. Con respecto al P.C.E señor Florentino, me gustaría saber a ser posible en cuántos crímenes se sospecha que esta imputado Santiago Carrillo sin contar paracuellos claro está. Me refiero internamente, dentro de su propio partido, gracias.

  43. El profesor Frank Caestecker, de la universidad de Osnabrück, entrevistó a un Szaja Kindermann en Varsovia en 1986. Creo que se trata de Georg Scheyer.

  44. Anónimo

    ¿existe alguna publicación de la entrevista?. En caso de que así fuera, respecto al tema de las interpretes ¿dice algo respecto a Nora o los Sonin?.

  45. Anónimo

    Es suficiente Bremaneur, mil gracias. Si sé algo más al respecto de Nora-Scheyer os lo hago saber.

  46. Menuda pregunta amigo Anónimo, supongo que serán muy pocas las personas que puedan tener una respuesta, yo soy un simple maletilla en estas lides. Pero habría que diferenciar entre muertes a la carta, como parece ser el caso de Trilla, las muertes anunciadas, como las de los que fueron enviados a España a sabiendas de que las probabilidades de que sobrevivieran eran mínimas, y las muertes por ineptitud. Desconozco si habrá algún estudio sobre esto, trataré de informarme, pero no le garantizo nada. Aunque siempre le quedaran las memorias del aludido, ahora bien, que se lo crea o no, eso ya es cosa suya.

    Carrillo se conserva muy bien para su edad, pero la biología tiene sus leyes. Supongo que cuando nos deje, empezarán a aparecer estudios y datos, así como testimonios sobre sus andanzas. Pero posiblemente me equivoque, también pensaba que para este mes de noviembre coincidiendo con el 75 aniversario de los episodios de Paracuellos iba a haber movimiento, pero nadie ha dicho ni mu (por lo menos por ahora)

    En relación a Emma Wolf y Gorev tomó prestado un trozo de Preston (espero que no se lo tome a mal el amigo Paul) de su libro “Idealistas bajo las balas”, en el capítulo dedicado a Koltsov.

    Gorev, que actuaba como consejero extraoficial del general José Miaja, presidente de la Junta de Defensa de Madrid, hablaba todos los días con Koltsov. Emma Wolf, la amante e intérprete del agregado militar ruso, evocaría más adelante las reuniones de estos dos hombres. Según ella, Gorev escuchaba con atención todo lo que decía Koltsov, pues consideraba que era la persona mejor informada sobre el frente y la retaguardia. El historiador ruso de la KGB Boris Volardsky afirma que, en realidad, Gorev temía por su vida y escuchaba a Koltsov porque era la voz del partido en España y siempre podría informar contra él a Moscú. Gorev prestaba la misma atención y mostraba el mismo respeto hacia Orlov, quien a pesar de todo informó sobre él, y eso que Gorev había mandado a Moscú un informe muy halagador sobre Orlov. Koltsov estaba totalmente dedicado a la causa de la República. Cuando las cosas empezaron a empeorar, no pudo evitar lanzarse a la acción. Paulina Abramson reflexionaría años más tarde: “A veces era chocante ver como se inmiscuía en algunos asuntos y emitía opiniones que sin duda alguna influían en la solución del problema. Lo hacía porque su educación, su naturaleza y sus conocimientos del arte militar no le permitían observar impasible el desorden que reinaba”.44 También podía ser tremendamente mordaz y poco comprensivo. Sefton Delmer le recordaba como un “hombre bajo y fornido, con ojo de lince y una expresión desdeñosa, pavoneándose con sus botas altas de aspecto marcial”.

    Saludos.

  47. Anónimo

    muy amable y gracias señor Florentino. Recuerde que gracias a usted y personas como ustedes que contribuyen con su interés personal , en la que también me incluyo, se evita la desmemoria histórica y mantiene la conciencia crítica de la gente sobre la historia y sus hechos por encima de cualquier valoración “oficialista”. Con respecto a Gorev la descripción que hace es muy acertada, sobre todo como analista. Cuando se inicia la guerra el 18 de Julio de 1936, los rusos con Gorev al frente como espía de la G.R.U. Saben perfectamente como está la situación política de la República, concretamente a finales de Septiembre. El día 25 de Septiembre, Gorev envía una carta desde Madrid a Moscú con su pseudónimo “sancho”, haciendo una radiografía perfecta de la situación y las tensiones políticas de los diversos partidos, así como la situación militar de la República e incluso del bando nacional. Es impresionante. Un especialista médico no lo hubiera hecho mejor. Se puede ver en el siguiente libro: “España traicionada: Stalin y la guerra civil” documento 16 pag 96-102. Publicado en el año 2002. Estos historiadores ponen a parir a Preston. Saludos

  48. Bremaneur

    He terminado ahora En los dominios del Kremlin. Profundamente conmocionado por este libro. José Antonio Rico habla en sus páginas de una continuación: Amanecer en Estocolmo. Parece que nunca logró editarla. Una gran lástima.

    Buscando entre mis papeles alguna información sobre este Rico, he dado con Lydia Kuper. Mayo de 1944. Hernández y Castro son expulsados del PCE. Desde todos los puntos de la URSS llegan cartas de adhesión al Comité Central y en especial a la camarada Dolores. Desde el colectivo español de Ediciones llega una mecanografiada denunciando la “actitud criminal” de Castro y Hernández. Entre las firmas, algunas conocidas, está la de la Kuper.

  49. Bremaneur

    Anónimo, hay otro informe importantísimo de Gorev relativo a la defensa de Madrid. Cita algunos párrafos Ángel Viñas en El escudo de la República. Le indicó su existencia otro historiador y lamentablemente no lo reproduce entero.

  50. Le agradezco sinceramente sus palabras amigo Anónimo, pero me temo que soy un simple maletilla de la historia al que le gusta cambiar “cromos” con los amigos.

    En cuanto a Gorev otro dato cuanto menos curioso, creo que es el único ruso del que habla bien Vicente Rojo durante la defensa de Madrid.

    Revolviendo en los archivos de esta redacción he encontrado unas imágenes que seguro que serán de su agrado, se corresponden con la checa valenciana de Santa Úrsula y ayudan a situarnos en lo que se ha comentado anteriormente, y de paso descansamos un poco de tanta letra. El texto que las acompaña es el mismo que figura en el expediente en el que aparecen dentro de la Causa General (con todas las reservas que los textos de este fondo merecen), faltan algunas de las fotos que se referencian en el texto:

    FOTOGRAFIAS DE LA CHECA ESTABLECIDA EN EL CONVENTO DE SANTA URSULA

    TEXTO

    FOTO 1

    FOTO 2

    FOTO 3

    FOTO 4

    FOTO 5

    FOTO 6

    FOTO 7

    Un saludo.

  51. Anónimo

    ¡vaya tela!. Si que me voy a tomar un pequeño descanso después de todo esto como usted dice, es impresionante lo que acaba de mostrar. ¡Menudo “maletilla” es usted”!. No hay suficientes palabras de agradecimiento. Saludos.

  52. Sexto Empírico

    Florentino, permítame hacerle una pequeña clarificación sobre el pasaje que cita de Preston. Como es muy frecuente, Preston toca de oídas, sin datos y sin fuentes directas, sin documentos, y sin trabajo archivístico propio. El investigador no se llama Volarsky y el libro que menciona Preston como fuente de sus datos, ni existía en ese momento ni existe hoy. Por otra parte, a propósito de Koltsov es mucho más interesante el capítulo que le dedica Vitali Shentalinski, en su libro Denuncia contra Sócrates, que el refrito que hace Preston. Shentalinski obtuvo copia del archivo de Koltsov y reproduce partes, incluyendo la última fotografia de Koltsov (sin gafas).

  53. Pingback: Jot Down Cultural Magazine | Espontáneos

  54. Apreciados, quisiera pediros que me dijerais la página exacta de la cita que habéis traducido del alemán. La parte en la que se habla de la visita a Ovseenko en Barcelona cuando era cónsul. Quisiera utilizar la cita y necesita la referencia entera.

    Muchas gracias.

  55. lollorenzo

    Buenas dias a todos.
    Soy italiano y quiero hacerles una pregunta, si alguien la tiene,?podrìan enviarme algunas fotos de Emma Wolf (Volf) para comprobar si es la misma mujer que Emma Sola?. Sola fue una interprete/polìglota y teniente italiana, quien al empezar de la guerra civil cumpliò su tarea en los aeròdromos de Alacala de Henares, Linares y Tambleque, parece en la escuadrilla Malraux.
    Segùn algunas teorias (de comprobar), no sè cuando, comenzò a usar el nombre Emma Wolf.

    Gracias

  56. Pingback: La sombra aterradora del este, o Los pistoleros de Bilbao « La biblioteca fantasma

Los comentarios están cerrados.