La biblioteca fantasma

Notas para la biografía de un fantasma (II)

Lamento no haber escrito la entrada que tenía en mente. El protagonista era Juan Antonio Ansaldo, cabecilla de los pistoleros de Falange; el piloto que estrelló el avión en el que murió el general Sanjurjo; el conspirador contra Franco, el acusado de planear el asesinato de José Antonio Primo de Rivera.

Les dejo a cambio las dos cubiertas de las ediciones mexicanas de los dos primeros libros de Enrique Castro Delgado. Mientras tanto, sigo trabajando en algo que llevo entre manos y que tiene que ver con el espionaje ruso en España. Estoy seguro de que sorprenderá a más de uno. Auguro nuevo libro de la colección A penique, no digo más.

  1. Alta y delgada

    ¿Juan Antonio Ansaldo fue todas esas cosas? Pues más que un hombre orquesta es un personaje fascinante, un ser novelesco. Parece Fouché pero en menos burócrata.

  2. Un hombre de acción hecho a tu medida, Alta y delgada. Sus memorias están escritas desde el punto de vista de su perro y tienen mucho interés. Un sujeto peculiar, Ansaldo.

  3. Rufián melancólico

    México 1947. La banda de los cinco o el Movimiento Comunista de Oposición:
    Jesús Hernández
    Enrique Castro Delgado
    Antonio Hierro Muriel
    Ángel Palerm Vich
    José Tejedor
    órgano de prensa del MCO: Horizontes (cinco números)

  4. Astrónomo

    Bremaneur, de Ansaldo tengo idea de que, aunque la guerra la ganaron lus suyos, él tuvo una inquina a Franco que jamás aflojó.
    ¿Es así?

    En cuanto a las portadas de libros de Castro Delgado que nos muestra, parece una barrecha de Unamuno y José Guadalupe Posadas.

  5. Rufián melancólico

    En el verano de 1947 el MCO se rompió. Hernández se quedó solo en su defensa a ultranza del comunismo y el estalinismo y su viejo amigo, Castro, apoyado por Palerm y Tejedor sacó a la luz un nuevo boletín de discusión: Nueva Época.
    El título hacía justicia a su contenido, nítidamente anticomunista.

    Aquí les dejo la primera edición española de Mi fe se perdió en Moscú, editado por Epesa en 1950 bajo el título: La vida secreta de la Komintern y una rareza mejicana de Jesús Hernández, su libro antianarquista Negro y Rojo editado por la España Contemporánea en México D.F. en 1946.

  6. Rufián melancólico

    Por motivos distintos y lejanos en el tiempo a las andanzas mejicanas de Castro y Hernández ando sumergido estos días en otras páginas del comunismo patrio. De sus personajes, de los “queridos camaradas” de ayer y antes de ayer, también de los del último franquismo, brilla por su cobardía y desvergüenza Santiago Carrillo. Ninguno le iguala. En estos tiempos en que se le homenajea a discreción es una lástima que nadie ponga negro sobre blanco su verdadera y funesta catadura. Y no digo esto por el ya manido asunto de Paracuellos que le acompañará hasta el final de sus días y más allá, sino por otras fechorías más oscuras u olvidadas de su atroz pasado estalinista.
    ¿Cuando se desvelarán con todos sus detalles aquellos secretos de “mierda y sangre” que decía Semprúm ? No será desde luego por falta de información.

  7. Rufián melancólico

    Anónimo, esos y más, muchos más.

    “Por el contrario, son completamente injustos y falsos aplicados a nuestros camaradas que en Francia hicieron un magnífico trabajo de unidad en los años 1940-1944. Por el contrario, en los años siguientes, y bajo el reinado de Carrillo y Antón, cientos de camaradas fueron perseguidos, maltratados, expulsados del Partido bajo acusaciones infames. Muchas familias de comunistas fueron deshechas; los hijos enfrentados con los padres, y éstos, con los hijos.
    En Francia, los «delegados gubernativos» de Carrillo y Antón sembraron el terror en nuestras organizaciones con sus listas de camaradas a expulsar. Y cuando algún comité o camarada salía en defensa de los perseguidos, se les hacía callar dejando entender o diciendo abiertamente que había contra ellos pruebas muy graves de relaciones con el ene migo, es decir, con los servicios policíacos y de espionaje franquistas, franceses, ingleses y yanquis, que era lo que se entendía en aquella época entre nosotros bajo ese tér mino. Una acusación muy grave era, a partir de 1948, la de agente del «fascista» Tito.
    ¿Cuántos camaradas han sido perseguidos o expulsados bajo estas acusaciones? ¡Muchos! Centenares y centenares en España, Francia y otros países. ¿Cuántos fueron asesinados? No pocos.
    Carrillo y Antón ejercían un verdadero terror. Hubo ca maradas que al pasar por los interrogatorios llegaron al borde de la locura y algunos, ante las infames acusaciones que se les hacía, al suicidio.”
    Enrique Líster
    ¡Basta!

  8. Astrónomo, efectivamente la inquina de Ansaldo contra Franco era total. Llegaremos a ello.

    Lo de la barrecha me ha hecho reír, y le agradezco que me haya mandado a Google a saber de José Guadalupe Posada. Tiene usted más razón que un santo.

  9. Rufián melancólico

    Debería revisar los libros de Castro y ver si hace algún comentario de las peripecias de su hermano Eduardo, que durante la guerra había dirigido el Banco Exterior de Exportación de Tarragona. Eduardo Castro Delgado llegó a Lisboa procedente de Tampa, Florida, y lo hizo escondido en un buque carguero. Fue en mayo de 1941, y junto a él viajaban Jesús Larrañaga y Manuel Lasarta.

    Habían sido enviados a Lisboa por la dirección en Méjico del PCE (Vicente Uribe, Pedro Checa y Antonio Mije) para desde Lisboa orientar la reorganización, o reconstrucción del Partido en el interior de España. Las noticias llegadas a Méjico de la labor realizada en España por Heriberto Quiñones y la política independiente del centro que este planteaba daba a su misión un carácter de urgencia que habrían de pagar muy caro. En Lisboa contactaron con el vasco Jesús Gago, el gallego Eladio Barreiro y con Jaime Girabau, cuadro del PSUC durante la guerra y antiguo comisario político de la 30 División. También en Lisboa se unió al grupo Isidoro Díeguez. Éste era la figura más destacada y el responsable político de la estrategia a desarrollar para la reorganización del Partido.

    Entre sus objetivos estaba infiltrarse en los órganos directivos de Falange y muy especialmente en la CNS, los sindicatos. Sus enlaces para viajar al interior de España y contactar con Quiñones fueron dos jóvenes militantes de las JSU: Eleuterio Lobo y María del Carmen García, alias “Perpetua Rejas”.

    Tras su primer contacto en Madrid con Quiñones este se hizo una pésima opinión de ellos y decidió romper todo contacto. Como ” Una autentica mierda” los calificaría más tarde en una carta a la dirección comunista. Con todo no pudo impedir que contactaran con numerosos militantes madrileños y grupos dispersos fuera de Madrid. Como había previsto Quiñones apenas duraron unas semanas en la clandestinidad y tras ser detenidos cantaron como cotorras, palabras textuales de Quiñones.

    Pocos días después el grupo de Lisboa fue detenido por la policía portuguesa y entregados a la policía española. Tras un Consejo de guerra sumarísimo Díeguez, Barreiro, Larrañaga, Asarta, Gago y Girbau fueron fusilados contra las tapias del Cementerio del Este. Solo Eduardo Castro Delgado salvó la vida. Trasladado al penal de Burgos murió allí en diciembre de 1947.

  10. Bien traído, Rufián. Si no me equivoco, Eduardo no aparece en Mi fe se perdió en Moscú, pero sí lo hace en las primeras páginas de Hombres made in Moscú. En la edición francesa del primero se dice que murió en 1948. También se habla de otro hermano, capitán de aviación del ejército republicano.

  11. Astrónomo

    Rufián, estoy leyendo “Hombres made in Moscú”, donde Enrique Castro habla de su familia, que se traslada a Arenys antes de la guerra, siguiendo al hermano Eduardo, que tiene allí un puesto de trabajo en un banco.

    Por cierto, en una entrega anterior de esta Biblioteca Fantasma se habla ampliamente de Castro, con la muy curiosa aportación de Velarde Fuentes.

    Velarde, por cierto, franquista hasta la médula, se ablanda en las necrológicas; ya lo había observado en el obituario que dedicó en “ABC” a un correligionario, mi padre, y lo he confirmado al leer el dedicado a Enrique Castro.

  12. Rufián melancólico

    Otra nota sobre Eduardo Castro Delgado:

    “La derrota del Partido Socialista Popular (comunista) en las elecciones de junio de 1944 y este cambio de rumbo político iniciado por el nuevo gobierno provocaron la partida del país de un número considerable de militantes del PCE. Con anterioridad ya se habían marchado algunos de ellos con el fin de ingresar clandestinamente en territorio español y reiniciar la lucha contra Franco. estos fueron los casos, por ejemplo, de José Gómez Gayoso, Eduardo Castro Delgado y Jesús Larrañaga.
    En aquel período inicial de la década del 40 Cuba fue un importante escenario del encuentro, reunión y breves estancias de muchos comunistas españoles, que a continuación seguían viaje en labores de activismo partidista hacia otras naciones del continente.”

    El exilio republicano español en Cuba.
    Jorge Domingo

  13. Rufián melancólico

    Astrónomo, ojalá algún día sepamos como fue el regreso de Castro a España, como se negoció, que peajes pagó, como sobrevivió, cuales eran sus amistades, que escribió, que fue de Esperanza y Alejandro… Demasiadas preguntas sin respuesta.
    Aunque Castro eluda entrar en materia su deserción del PCE tiene mucho que ver también con su alejamiento desde su llegada a la URSS de los centros de poder y decisión en el partido. Su ambición, que era mucha, se vio defraudada y su última carta, la de Jesús Hernández en su lucha con Pasionaria por la secretaría general, también salió mal. Las caídas del caballo camino de Damasco entre los comunistas tienen a menudo mucho que ver con esta frustración por no poder ocupar los cargos que por sus méritos creen merecer. Lo que ocurre es que hablar de ello es para ellos incomodo o simplemente vergonzoso. No hay político de relieve, y Castro lo era que no aspire al poder, al máximo poder. ¿Y como podía ser de otra forma?

  14. Rufián melancólico

    Algunos libros imprescindibles para una bibliografía de la historia del PCE:

    Historia del Partido Comunista de España (dos tomos)
    Eduardo Comín Colomer
    Editora Nacional

    El Partido Comunista de España. 37 años de clandestinidad.
    Angel Ruiz Ayucar
    Editorial San Martín 1976

    Miseria y grandeza del Partido Comunista de España.
    Gregorio Morán
    Planeta 1986

    Historia del Partido Comunista de España
    (comisión del PCE)
    París-Varsovia 1960

    la oposición política al franquismo
    Harmut Haine
    Crítica 1983

    Los comunistas en España
    Guy Hermet
    Ruedo Ibérico
    París 1972

  15. Astrónomo, leeré ahora el obituario escrito por Velarde. Gracias por traerlo.

    ***

    Rufián, como bien dice, son muchas las preguntas que pendientes de respuesta en la vida de Enrique Castro. También me parece muy atinada su reflexión sobre las aspiraciones políticas de éste y cómo su deriva de renegado tiene mucho que ver con la frustración. El otro día apuntó algo en el mismo sentido y dio con la palabra clave: resentimiento.

    Anotadas quedan las referencias bibliográficas. Añado otra sobre el tema de los renegados, disidentes y conversos.

  16. Rufián melancólico

    “Un credo nace en virtud de un acto aparentemente espontáneo, como nace la mariposa del capullo del gusano de seda; pero la muerte de ese credo es lenta y gradual; aún después del que parece último aletear de las cansadas alas, se da una crispación, otra desmayada convulsión.
    Toda fe verdadera manifiesta esa tenaz resistencia a morir, sea su objeto una iglesia, una causa, un amigo o una mujer. El horror que siente la naturaleza por el vacío se aplica asimismo a la esfera espiritual.
    Para evitar el vacío que lo amenaza el verdadero creyente está dispuesto a negar lo que sus sentidos le muestran como evidente, a perdonar toda traición, como un marido engañado de los cuentos de Bocaccio; y si ya no puede mantenerse la ilusión en su integridad originaria el creyente adaptará y modificará su forma o por lo menos tratará de salvar parte de su fe. Esto es lo que yo hice junto con millones de de otros que se hallaban en análoga situación.”

    La escritura invisible
    Arthur Koestler

  17. Rufián melancólico

    Más Koestler:

    Los ex comunistas son como ángeles caídos que tienen el mal gusto de revelar que el cielo no es el lugar que se supone.
    El mundo abomina de los sacerdotes perjuros de cualquier credo.

  18. Rufián melancólico

    Notas para unas memorias renegadas. (circa años 70)
    Y nos cagabamos en Dios al tiempo que abrazábamos fervorosos una nueva religión, y maldecíamos ferozmente una ideología muerta para aferrarnos a continuación a otra igual de yerma. Y tras arrancarnos los bozales nacional-católicos nos atábamos otros más férreos aún, pero sangrábamos a gusto y sin queja porque estos cilicios eran “científicos” y de vanguardia, y antiautoritarios frente a un régimen atroz y miserable entregábamos nuestras vidas al control supremo y tiránico de un Partido que nunca se equivocaba. Y si lo hacía (lo hacía casi siempre) se nos recordaba aquella sentencia de que mas vale equivocarse en el Partido que acertar fuera de el, pues en sus márgenes solo había tinieblas y pantanos donde vagaban los oportunistas y traidores de todo pelaje y condición. Y la infabilidad del Papa, ríete tu, era una ínfima minucia frente a la del Secretario General. Y así, tacita a tacita, fue como los herejes de ayer se convirtieron en los renegados de hoy. Y aquí paz y después gloria.

  19. Sexto Empírico

    [Carrillo] Pasa luego al PCE y comienza por los casos de Jesús Hernández y Enrique Castro, planteando que “no es posible contentarse con la explicación de que han degenerado y se han podrido en estos últimos años: hay que llegar a la conclusión -que quizá algún día, con los archivos en la mano, como ha sucedido en el caso de Rajk y Kostov, podamos comprobar- de que hombres como Jesús Hernandez y Enrique Castro fueon enviados a las filas del partido por el enemigo hace largo tiempo y que el enemigo, trabajando con perspectiva, los mantuvo camuflados hasta que consideró llegado el momento de que se arrancarán el antifaz.”

    [Fernando Claudin, “Santiago Carrillo. Crónica de un secretario general”. pag. 93]

  20. Korchaguin

    A los desmoralizadores, a los que hagan circular bulos, a los encargados de sembrar el pánico, ¡Ajusticiadlos allí mismo!
    Josif Stalin

  21. Rufián melancólico

    EL FISCAL FERNANDO CLAUDIN
    En 1947, en los albores de la guerra fría, el PCE va a emprender su particular purga estalinista a imagen y semejanza de los grandes juicios de Moscú. Esta purga, o proceso, será conocido en la Historiografía comunista como “el complot del Lux”, el Hotel legendario donde vivían los cuadros de la Internacional Comunista, y donde Castro y Hernández habían ocupado habitación a su llegada a Moscú.

    El origen del “complot del Lux” tiene que ver con el resentimiento profundo de Pasionaria con los renegados Jesús Hernández y Enrique Castro Delgado. Los testimonios de éstos en Méjico han causado una conmoción en el exilio español que es aprovechada desde las filas del PSOE para lanzar gruesas andanadas dialécticas contra Pasionaria y Antón. También la derecha española se hará eco por entonces de estas revelaciones y las explotará generosamente para desprestigiar a los dirigentes comunistas exiliados en Moscú.

    La indignación y la rabia de Pasionaria al ver expuestos a la luz publica sus líos amorosos con Antón, y también las miserias y carencias de su dirección política, la harán volverse llena de rencor contra los amigos de Castro y Hernández en Moscú. Si estos últimos se han ido de rositas escapando a su venganza, serán sus amigos y colaboradores los que pagarán con creces su relación con “los criminales degenerados y fieles a todo lo corrompido, a todo lo podrido…” palabras textuales de pasionaria.

    El proceso se celebrará en Moscú en un pleno de la organización presidido por Dolores. A lo largo de tres días, 25, 26 y 27 de noviembre de 1947, Vicente Uribe y Fernando Claudín, que asumen oficialmente el papel de fiscales, pugnan por emular a Vichinsky y se lanzan a la yugular de los amigos de Castro y Hernández. No repararán en utilizar las más infamantes acusaciones y las más terribles amenazas.
    Los acusados son : José Antonio Uribes, antiguo diputado comunista por Valencia y encartado principal, al ser el responsable de la organización en Moscú y miembro del Comité Central. Segis Álvarez, antiguo dirigente de las JSU, Luis Abollado, de la Juventud Comunista desde el año 30, Ramón Barros, otro ex dirigente de las JSU, y José Juárez de la sección de cuadros del Comité Central.

    En la mejor tradición estalinista muchos de sus compañeros, amigos íntimos hasta horas antes del pleno, para evitar cualquier atisbo de sospecha se lanzarán a la carnicería con fruición, compitiendo entre ellos ferozmente por dejar patente su fidelidad absoluta a Pasionaria y Antón.
    Para la historia queda el aviso siniestro para navegantes de Claudín: “Si las andanzas y manejos de Hernández se hubieran sabido , no hubiera podido llegar a Méjico” y dando un paso más allá descubre las verdaderas intenciones del dúo Castro-Hernández: “En su plan de infamias entraba el aniquilar física y políticamente a nuestro Secretario General (Pasionaria)”.
    Como dice Gregorio Morán, que cuenta en detalle y mejor que nadie este proceso en su libro sobre el PCE, “Uno por uno de los acusados fueron pasando por la piedra de pulir manejada por los maestros desbastadores, Uribe y Claudín.”

    José Antonio Uribes no era un novato en estas lides y su defensa, digna, dura y contundente llegó a poner al fiscal Claudín contra las cuerdas. Fue Uribes el que salió mejor parado del proceso y aunque destituido de todos sus cargos y privado de los magros sueldos correspondientes, consiguió ser destinado como profesor de español a un centro universitario moscovita. El resto, también inhabilitados de todos sus cargos y responsabilidades, fueron enviados como castigo a trabajar en la fabrica de automóviles Stalin en Moscú. Curiosa paradoja socialista la de ser castigados a convertirse en obreros y soportar las penosas condiciones laborales que por entonces padecía la clase obrera rusa.
    En 1956 Jose Antonio Uribes fue rehabilitado, incorporándose de nuevo al Comité Central y ejerciendo junto a Ramón Mendezona la dirección de Radio España Independiente.

  22. Sexto, lo que apunta Carrillo parece una de sus canalladas… o no. Quizá un día, con documentos en la mano, sepamos fehacientemente que compraron a Carrillo para aniquilar el PCE, etc., etc.

    ***

    Rufián, las citas que trae, y que abundan en la teoría de los renegados, son excelentes. Siempre se les mirará con desconfianza y se buscarán explicaciones morales o psicológicas para su comportamiento, cuando no hay más cera que la que arde: errare humanum est, sed perseverare diabolicum. Los Korchagin de turno afilan los cuchillos hora tras hora para usarlos contra quienes señalan el camino a la contra. Hay quien acepta mejor un insulto que el hecho de que le adviertan de sus errores.

    ***

    Las memorias renegadas… como mantengan ese tono desde el principio hasta el fin, imagino sudor y sangre en cada frase.

    ***

    Últimas adquisiciones

    (Sumario e introducción)

  23. Sexto Empírico

    Bremaneur, probablemente sea correcto lo que apunta de Carrillo y naturalmente la aclaración de El Rufián sobre el papel de Claudín es muy importante. A propósito de Claudín, un anécdota. Cuando yo era estudiante, vino un día mi universidad a dar una conferencia. Era en los primeros años de la transición y todavía no se sabía mucho de muchas cosas. El caso es que Claudín empezó a contar como transcurrían las sesiones del Comité ejecutivo del PCE y comentaba que podían ser de dos tipos: (a) cualquiera de los miembros comenzaba a hablar y le seguían otros, hasta que intervenía Carrillo y todos se callaban, acabandose la reunión, o (b) empezaba Carrillo la reunión y ya nadie más hablaba.

    Y lo contó así, con toda la tranquilidad del mundo.

    Un dato más. En la Fundación Pablo Iglesias (y no sé porque estan allí, pero están) hay un par de cartas curzadas entre Enrique Castro Delgado y Julián Gorkin, en las que el primero le pide a Gorkin que gestione ante el editor Hachette la publicación de su libro, dandole como razón, necesidades económicas importantes. Las cartas se cruzaron entre Junio y Septiembre de 1961. El libro no fue publicado por Hachette.

    Por esa época, mayo-junio de 1961, TVE emitió una serie titulada “La Hoguera”, baasada en el libro de Castro “Hombres made in Moscu”. Los episodios tenían 25 minutos de duración. En ese momento Fraga todavía no era ministro, pero estaba en Instituto de Estudios Políticos (si no estoy equivocado).

    Y a propósito de la relaciones entre Castro y Fraga, el PCE de la época (1964) acusaba a Castro de trabajar a las órdenes de Gabriel Elorriaga Fernández, que a su vez trabajaba para Fraga en el Ministerio de I y T.

    Así pues, tal vez (y sólo digo tal vez), las relaciones de Castro con Fraga tuvieron un origen menos político y más económico. Lo cierto es que cuando Castro murió en Enero de 1965 vivía en un hotelito en Las Rozas, lo que casa mal con las penurias económicas que mencionaba a Gorkin tres años y pico antes.

  24. No sé, Sexto. En caso de que lo que cuente Carrillo sea cierto no me explico cómo dejaron salir a Castro de Moscú. Es una hipótesis atractiva y verosímil, pero no me la creo.

    También hay correspondencia entre Castro y Gorkin en los fondos del Pabellón de la República, en la Universidad de Barcelona. Me gustaría echarle un vistazo. Todo llegará…

    Lo que me ha dejado KO es la existencia de una serie basada en Hombres made in Moscú. ¿Recuerda algún dato más de la serie? ¿Quién fue el director, etc.? Gracias.

  25. Sexto Empírico

    La dirección y realización corrió a cargo de Domingo Almendros y la adaptación fue de E. Dominguez Millan.

    A vueltas con lo de Carrillo. Coincido con usted en que es impensable que Castro trabajase pra los servicios extranjeros antes y durante la guerra y, probablmente, tampoco después.

    Otro dato: el banco de Tarragona en el que trabajaba su hermano eduardo se llamana Banco Hispano Colonial y comenzó a trabajar como director de la sucursal a finales de febrero de 1936.

  26. Sexto Empírico

    A propósito del libro de los DAS, he echado de menos las memorias de Michelis.

  27. Rufián melancólico

    la acusación de Carrillo a Castro y Hernández es una melonada, por no decir una infamia.
    Si algún servicio tuvo contactos con ellos fue el KGB, cosa que en el caso de Hernández está más que probado. De hecho se sabe que una de sus misiones en Méjico tenía que ver con un posible rescate de Ramón Mercade.
    En otro comentario ampliaré esta información.

    Claudin dejo un recuerdo tenebroso en la emigración española en Moscú. Su presencia producía pavor. Lo he hablado con personas que lo sufrieron y las historias que se cuentan son para no dormir. Su evolución posterior y su expulsión junto a Semprúm no puede hacer olvidar esa otra larguísima etapa de estalinista acérrimo. De ahí su silencio cómplice en la lamentable biografía de Carrillo.

    Otro día podríamos hablar de Romero Marín, “el tanque”, este sí KGB puro y duro, y represor brutal de las bandas de muchachos españoles que se convirtieron a la delincuencia en Moscú. Los cazaba como a perros. Vive demasiada gente que no olvida. Sólo hace falta preguntar.

  28. Rufián melancólico

    Si alguien ha estudiado a fondo la vida y milagros de Jesús Hernández Tomás ha sido Fernado Hernández Sánchez, que por cierto colaboró con esta BF para desvelar ciertos aspectos de su vida. De su ensayo: PISTOLERO, MINISTRO ESPÍA Y RENEGADO les incluyo un fragmento clarificador.

    Hernández y Francisco Antón emprendieron viaje en el verano de 1943. Además de reordenar los asuntos de la dirección del PCE en México, Hernández tenía encomendadas otras tareas, no menos importantes, pero absolutamente secretas, que debía acometer por encargo del servicio secreto soviético y bajo la falsa identidad de “Pedro”. Se trataba de sondear las posiciones de los grupos del exilio ante la previsible derrota del Eje, y de reforzar la labor de la estación de inteligencia –rezidentura, en la terminología del aparato de espionaje- que operaba bajo el paraguas de la embajada de la URSS en el país azteca. Las rezidenturas dependían del Departamento del Extranjero del Comisariado del Pueblo para la Seguridad del Estado (NKGB), organismo dirigido por el teniente general Pavel Mijailovich “Fitin”, bajo las órdenes directas de Laurenti Beria.
    A comienzos de los años 40 las principales operaciones que el espionaje de la URSS había acometido en México fueron la eliminación de Trotski, el 20 de agosto de 1940, y el intento de rescate de su asesino, el español Ramón Mercader. La conexión española había sido decisiva, gracias a que sobre la red que había perseguido al trotskismo en España se había montado el armazón del operativo. La NKGB intentó durante todo este tiempo liberar a Mercader, como revelan los documentos desclasificados del FBI agrupados bajo el nombre clave de “Venona”, y que recogen los mensajes soviéticos descodificados por la inteligencia norteamericana entre 1940 y 1948.
    El servicio secreto soviético asignó a la operación el nombre clave de “Gnomo”. El plan consistía en rescatarlo durante uno de las salidas de la cárcel para ir a declarar al juzgado. Aprovechando una reducción de la guardia que lo custodiaba, Mercader sería introducido en un coche (“disuelto en soda”, en expresión textual del mensaje cifrado) y sacado del país. La supervisión correría a cargo de “Tom”, el general Leonid Eitingon, responsable de la planificación del asesinato de Trotski.

  29. Rufián melancólico

    Más sobre Hernández y los servicios sovieticos

    La expulsión (1944-1945).

    Pero toda la operación sería puesta en riesgo por el estallido de la confrontación entre Hernández y los dirigentes del PCE en México en la primavera de 1944. Hernández debió creer llegado el momento de definir la estructura de la nueva dirección del partido, en el aire desde la desaparición de Díaz. Según había confiado a cuadros de su confianza antes de salir de la URSS, apostaba por constituir una dirección bicéfala, con Dolores Ibárruri elevada a un puesto emblemático, pero irrelevante: la presidencia del partido; y colocar a Uribe como principal responsable, dejando fuera de juego a Antón, y reservándose él el terreno en el que se desenvolvía con mayor soltura: el de la agitación y las relaciones con los aliados. Es decir, salvando las distancias y con alguna variación en los personajes, el modelo que llevaría a la secretaría general a Santiago Carrillo entre 1956 y 1959.

    El plan de Hernández se completaba con la aproximación a España de la mayor cantidad posible de cuadros del partido –una vez sacados de la URSS, donde apenas llevaban a cabo cometido alguno-, y con la aplicación de una autonomía de criterio respecto a Moscú, una vez desaparecida la IC en 1943, que no podía dejar de desagradar a los dirigentes más ortodoxos.

    Con los argumentos de que lo que Hernández pretendía era socavar la autoridad de Dolores Ibárruri, la unidad del partido y el prestigio de la Unión Soviética, Antón convenció a Uribe y Mije de cerrar filas en torno al valor seguro que constituía Pasionaria. Siguiendo las pautas de un típico procedimiento de purga estalinista, Jesús Hernández hubo de ejercer una “profunda autocrítica”, y fue sancionado con la separación del trabajo activo a la espera de la decisión que se adoptase en Moscú.

    Los servicios secretos soviéticos intentaron mediar por él para evitar poner en riesgo todo el entramado de la operación Gnomo[8]. Incluso Dimitrov envió varios telegramas conminando a la dirección en México a no tomar medidas disciplinarias irreversibles contra Hernández[9]. Sorprendentemente, sus indicaciones fueron ignoradas por Antón, Uribe y Mije, que decidieron conducir la situación al terreno de los hechos consumados. La separación de Hernández del partido fue comunicada a los militantes del exilio y trasladada a las organizaciones que operaban en el interior en julio de 1944. Su purga fue acompañada de la de Enrique Castro Delgado, fundador del 5º Regimiento, excluido del Comité Central tras sufrir un humillante proceso acusatorio, y de la mayor parte de quienes, en México o en Moscú, se había identificado alguna vez con las posiciones de Hernández.

    Pistolero, ministro, espía y renegado
    Jesús Hernández Sánchez

  30. Sexto Empírico

    Hay una cita de Gálvez muy a propósito de esta BF, cuya linea de actuación sigue:

    “La experiencia enseña que allí donde los hechos concretos escasean, la elucubración celebra orgías”

    Pedro Gálvez. Hypatia.

  31. Anónimo

    A Giménez Caballero

    Tu péñola es el gancho del trapero,
    la espada de una sota de baraja,
    la vara del gitano, la navaja
    del chulo y la ganzúa del ratero;

    es puntilla que hiede a matadero,
    cerrojo de burdel, zanca de granja,
    sucia jeringa de buscona y paja
    que a la rana de Franco le hincha el
    cuero.

    Es la flauta -o la gaita- de un faquir
    o de un viejo truhán de Berbería,
    tocando para un nido de serpientes…

    Mas quizá en el cercano provenir
    te llevemos de feria en romería
    con ella de través entre los dientes.

    (Nunca adivinarán -sin hacer trampa- quién es el autor de aquestos ripios,)

  32. Astrónomo

    AL «CUÑADÍSIMO»

    Cuñado del «caudillo» por los Polos
    -Polo de Franco y Polo de Serrano-,
    ¿quién fue, de Polo a Polo, meridiano?
    quién, siendo el Ecuador, los dejo solos.

    No es ésta cuestión para pipiolos,
    más en ella no ve ningún arcano
    quien sabe por qué fueron a tu mano
    del «Poder Nacional» los chirimbolos.

    Tan casero probó ser tu talento,
    que en público jamás brilló un momento
    mientras fuiste en España el «Cuñadísimo»;

    pero dime, si aquel «Poder» perdiste,
    ¿quién va Polo a Polo, cual tú fuiste;
    quien te hace, como a Franco, cornudísimo?

    (Hete aquí por dónde García Prada perpetraba versos.)

  33. Sexto Empírico

    Astrónomo,

    No lo adivinaría nunca, a pesar de que sabía que García Pradas escribía poesías.
    Algunas las públicó en CNT durante la guerra y otras en un libro en los años cuarenta.

  34. Rufián melancólico

    Soneto anónimo aparecido en Demócrito (Unión de Intelectuales Libres) en octubre de 1946.

    Soneto a FET y de las JONS

    Que bien sabéis organizar el hambre
    y nutrir el burdel y el cementerio.
    Es algo prodigioso vuestro Imperio
    de verdugos,maricas y cochambre

    Cinco flechas ridículas de alambre
    y un yugo becerril, decís en serio
    que son cifras de España y a Tiberio
    en vez de púrpura le dais estambre.

    El cura, el requeté y el carcelero
    os guardan las espaldas y el puchero,
    mientras vosotros sobre el hondo osario
    de una España infeliz que envilecéis,
    para contar los crímenes que hacéis
    vais pasando las cuentas del rosario.

  35. Rufián melancólico

    Me sopla al oído un buen amigo que el factotum del regreso de Castro a España fue Juan Fernández Figueroa (1921-1926), propietario y director de la revista Indice. Fernández Figueroa, que fue igualmente quien puso en contacto a Castro con Fraga, era el padre de la idea de una “izquierda nacional”.

  36. Rufián melancólico

    El archivo de la revista Indice, al igual que la correspondencia y otros papeles de Fernández Figueroa, se encuentra en la Biblioteca de la Diputación Provincial de Cáceres. Parece ser que en este fondo se encuentran las cartas cruzadas entre Castro y Figueroa antes de la llegada del primero a España.

  37. Rufián melancólico

    Por aclarar algunos conceptos: izquierda nacional o neo-falangismo de izquierdas.
    Por aquí debe venir aquel rumor de las relaciones de Castro, antes de su muerte, con la Falange.

  38. Rufián, esa información vale su peso en oro y se la agradezco enormemente.

    Disculpen mi ausencia. Creerán que ando perdido por esos mundos de Dios cuando lo hago por esos mundos de Stalin, preparando la siguiente entrada. En dos días tendrán noticia de ella.

  39. Fernando Hernández

    Buenas noches, recalo de nuevo por aquí al rebufo de la cita a Enrique Castro de la que me alerta el Gran Hermano de Google. Dos apuntes breves a sus intervenciones, porque ahora no tengo mucho tiempo (pero prometo volver más adelante): Castro logró salir de la URSS gracias a la amistad y apoyo de alguien a quien las autoridades soviéticas debían mucho: Caridad del Río, madre de Jacques Monard (en el siglo, Ramón Mercader). Tanto fue su apoyo que logró pasar por encima de la voluntad de Pasionaria, que no quería dejarl partir a Castro bajo ningún concepto. Y respecto a Claudín, resulta sintomático que en los papeles donde tomaba sus apuntes durante el “proceso del Lux” -interrogatorios a Uribes, Cimorra, Segis Álvarez…- dibujase, donde otros dejan correr la pluma trazando orlas y garabatos, ¡grúas! sí, sí, grúas como metáfora del socialismo en construcción. Los originales están en su correspondiente carpeta en el archivo del PCE. Por cierto, el hijo de Eusebio Cimorra ha publicado recientemente unas memorias comentadas de su padr (La voz que venía del frío. Radio Moscú. Editorial Ámbito, 2010)donde le sienta las costuras a Claudín.
    Saludos.

  40. maribel barros

    Estoy sorprendida de toda la informacion que tienen. Estoy trabajando en las memorias de mi padre para publicarlas. No quiero tocar nada de su escrito, pero quiero anadir fotos. Una foto que estoy buscando desesperadamente es la del buque Lezardrieux. Mi padre es Ramon Barros (Moncho) uno de los del “complot del Lux”, miembro de la Komintern y de la Redaccion de Radio Pirinaica. Agradeceria mushisimo su ayuda.
    Maribel Barros

  41. Segismundo Alvarez Mayoral

    Intento localizar a Maribel Barros. Conoci a su padre en Moscú. Eramos vecinos . Era amigo de mi padre Segis Alvarez por la JSU y su trabajo en la fabrica Stalin..

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