La biblioteca fantasma

La tragedia de España

 

En Estados Unidos, donde residía desde 1933 tras haber huido de Alemania, Rudolf Rocker escribió dos textos sobre la guerra civil española. Ambos fueron publicados en Nueva York por el periódico anarquista en lengua yiddish “Freie Arbeiter Stimme”. El primero fue el folleto de dieciséis páginas The truth about Spain; el segundo, The tragedy of Spain.

La editorial Melusina tradujo este último el año pasado. La traducción la hizo del inglés Marc Viaplana, quien además escribe el prólogo. El libro cuesta menos de diez euros y la editorial lo envía de forma gratuita a España y Europa.

Rudolf Rocker, quien tanto me recuerda a Emil Jennings en
su papel de Professor Unrat en “El ángel azul”.

 

La primera edición española, no obstante, es del año 1938. Fue editada en Buenos Aires por la editorial Imán y la tituló Extranjeros en España. La cubierta es obra de Llurens; el traductor, sorprendentemente, no fue un hispanohablante sino un alemán: nuestro viejo conocido Helmut Rüdiger, y según reza el libro lo hizo directamente del alemán.

Sexto Empírico hizo en los comentarios de la primera entrada sobre el Grupo DAS un resumen magnífico del libro:

El folleto de Rocker consta de 47 páginas y fue escrito en agosto de 1937. Naturalmente estaba muy inspirado por la prensa libertaria española y sus contactos con anarquistas españoles, italianos, alemanes, rusos e ingleses. Pero, además, Rocker era lector de prensa internacional inglesa, francesa y americana. Todo ello, junto con su enorme cultura histórica y su conocimiento de España, le ponía en muy buenas condiciones para escribir su ensayo. Comienza analizando el papel del capital extranjero, principalmente inglés y francés, en la industria española y sus conexiones con la aristocracia hispana. Desvela, por ejemplo, que las minas de Peñarroya habían sido otorgadas en concesión hasta el año 2003 al capital francés, al grupo Mirabaud, en el que participaban, entre otros, los Rothschild, la compañía del canal de Suez, el anterior presidente del Banco de Francia, el conde de Romanones y el Marques de Villamejor. Examina el apoyo de Hiltler y Mussolini a Franco y también el apoyo más sutil de la diplomacía inglesa, encabezada por Anthony Eden. Menciona críticamente el papel de Rusia y acusa al partido comunista de ser simplemente el ejecutor de las órdenes de Moscú. En estas páginas aparece Santiago carrillo como una figura importante del partido comunista, lo que indica el buen ojo de Rocker. Examina también las actividades de la diplomacia soviética y de los agentes de la GPU. Una cita, que recoge de una entrevista en el Manchester Guardian a Antonov-Ovseenko, el cónsul de la URSS en Barcelona, en la que éste expresaba su admiración por los anarconsindicalistas catalanes, da una pista para explicar la ejecución a los pocos meses de Antonov en Moscú. Examina también en detalle los antecedentes de los sucesos de Mayo, los propios sucesos y las campañas contra la CNT y el POUM por parte del PC y los agentes soviéticos, al igual que ilustra las conspiraciones para poner a Negrín como jefe del gobierno. En sus páginas, aparece, Cazorla y sus fechorías, junto con las de los agentes de la GPU. Finaliza diciendo que ¡Nunca un pueblo ha luchado por su libertad más heroicamente! ¡Nunca un pueblo ha sido peor traicionado por sus enemigos abiertos y por los secretos!

Difícilmente le pudo llegar a Rocker información directa del Grupo DAS. En agosto de 1937 los alemanes anarcosindicalistas que no estaban en el frente penaban en Santa Úrsula.

Helmut Kirschey toma la palabra:

Los interrogatorios siempre tenían lugar por la noche. Nos despertaban en algún momento entre las doce y las dos, cuando más cansado y menos espabilado está uno. A veces éramos dos los interrogados la misma noche, pero nos conducían en coches distintos. Nos llevaban a la calle del Pintor Sorolla, donde la NKVD-GRU tenía su cuartel general. Las ventanillas estaban siempre tapadas, pero una vez nuestro coche tuvo que frenar en seco y se movieron las cortinillas, por lo que pude ver el cartel con el nombre de la calle. Entonces es cuando pude saber a dónde nos llevaban. Quien dirigía nuestros interrogatorios era ruso, pero el personal de guardia del convento era español.

Los interrogatorios continuaron mes tras mes. Nos cogían a algunos por la noche. Teníamos que reconocer, nos decían, que trabajábamos conjuntamente con el POUM para derrocar el gobierno. Yo reía y les decía: “Estáis locos, nunca he tenido nada que ver con los trotskistas”. Les hablé de los dos trotskistas que teníamos en el frente, a los que habíamos devuelto allí porque no queríamos tener nada con ellos, pero les daba igual. El objetivo de los que nos interrogaban no era saber la verdad sino destruir el grupo de anarcosindicalistas alemanes de Barcelona. Para mí era evidente. En los primeros meses de 1936 teníamos una posición en Barcelona impensable para los comunistas. Nosotros, una pequeña organización de inmigrantes, teníamos prácticamente el control sobre todos los germanohablantes. Nos mandaban a todos los voluntarios que acudían a España, aunque quisieran enrolarse en las brigadas internacionales o formar parte del POUM. Naturalmente, a los comunistas no les gustaba nada y ahora tenían la oportunidad de eliminarnos. No sólo eran los rusos los que estaban detrás de todo esto, sino también el comunista Karl Mewis, el jefe del KPD (partido comunista alemán) en Barcelona. Años más tarde, escribió en sus memorias que había oído por entonces que nosotros habíamos jugado al fútbol con los fascistas. El oyó lo que quiso oír y lo que le convenía al Komintern.

Karl MewisKarl Mewis

Al principio teníamos en nuestras filas a un pequeño grupo de tres camaradas alemanes que querían resolver nuestros problemas con los comunistas. Sabíamos que los comunistas no aceptaban que se nos mandara directamente a sus voluntarios desde los puestos fronterizos. Por eso tratamos de arreglar las cosas, de tal forma que los voluntarios comunistas fueran enviados con su gente, en lugar de que nos los mandaran a nosotros. Por otro lado, discutíamos sobre objetivos comunes, discrepancias y problemas. Pensábamos que todo iba perfectamente, pero ellos lo veían de manera completamente distinta. Los sucesos de mayo demostraron que los comunistas sabían y conocían de qué pie cojeábamos, etcétera. De ahí que fuera necesaria la venganza.

Rudolf MichaelisRudolf Michaelis

Permanecí siete meses en Santa Úrsula y compartí celda con Rudolf Michaelis. Éramos buenos amigos y charlábamos mucho. Además de los anarcosindicalistas había también algunos trotskistas, o al menos de eso les acusaban. En total éramos unas cien personas las encerradas en el convento. Durante el día no teníamos mucho que hacer, excepto gastar el tiempo en charlar y discutir. Podíamos acceder a una enorme sala donde nos servían las comidas. Sólo por las noches permanecíamos encerrados en las celdas. La alimentación era muy mala. Por la mañana nos daban café y algo de pan, y más tarde, para comer, sopa. A veces tratábamos de hablar de nuestra situación con nuestros guardias españoles. Eran policías normales y no se arriesgaban a decir lo que pensaban. La sensación general era de abatimiento. Habíamos venido a España para formar parte de la lucha contra los fascistas, y a pesar de ello estábamos presos. Por nuestros guardianes supimos que la guerra no iba bien y que el frente iba retrocediendo.

Los hombres de la NKVD-GPU que nos interrogaban eran todos judíos rusos. Hablaban yiddish entre ellos, y como este idioma tiene muchas palabras alemanas, podíamos entenderles sin grandes problemas. Tras la guerra civil española muchos de estos rusos fueron encarcelados por haber ido como voluntarios a España o por haber trabajado para la NKVD-GPU. No había lógica alguna en el hecho de ser castigados por lo mismo que habían sido reclutados por Stalin, pero es cierto que allí abajo habían visto y vivido demasiadas cosas. Aunque también puede ser que fueran asesinados porque Stalin era un psicópata. Quien dirigía los interrogatorios quería que firmáramos un papel donde reconociéramos que habíamos tomado parte en la preparación de un Putsch, pero nadie lo hizo. Sabíamos que, de hacerlo, firmábamos nuestra sentencia de muerte. Pero también contábamos con permanecer por ello más tiempo encarcelados. A veces, cuando nos llevaban a interrogarnos, nos decían: “lleva cuidado si no firmas”.

Aunque sentíamos la soga al cuello durante todo el tiempo que estuvimos encarcelados, no recuerdo haber pasado miedo en ningún momento. Quizá fuera debido a mis experiencias en el frente, donde no sentí inquietud alguna ante el riesgo a morir. Me intranquilizaba mucho más que nadie se percatara de que se llevaban a uno de nosotros por la noche. En definitiva, el sentimiento predominante en nosotros era el de la cólera. Nos enfurecía estar encerrados en ese sitio cuando habíamos venido a España a luchar, y no a permanecer en prisión.

(Continuará)

  1. Lo he preparado a toda prisa. Disculpen los errores que pueda haber.

    ***

    De la anterior entrada quedan pendientes unas preguntas del Rufián. Una acerca de la fuente biográfica sobre Stachevski. La otra:

    No lo sé Sexto. La versión más extendida es la del accidente con el arma de Durruti o Manzana. Yo no tengo una opinión definida. Aunque reconozco que la idea de que “los rusos ” o el PCE estaban detrás de su muertes una hipótesis que no me convence en absoluto. En cualquier caso, hay demasiadas casualidades en todo lo que rodea su muerte, la salida imprevista del cuartel de Guzmán el Bueno, la parada ante unos soldados que parecen huir, las versiones de sus compañeros y finalmente las contradicciones entre los médicos que hablaron de su herida. Mucho me temo que el enigma de su muerte no se resolverá nunca. Por cierto ya sabemos que fue de Manzana pero ¿y del chofer Julio Graves?

  2. Sexto nos trajo en la anterior entrada un texto de Toryho. Según él, los DAS sostenían que el asesino de Beimler había sido “Gómez”:

    “…Tiempo después aquellos alemanes establecieron que el asesino de Hans Beimler había sido su compatriota Bos Zaisser, comisario político de las brigadas Internacionales que se hacía llamar en España “coronel Gómez”. Zaisser, del que Beimler tenía el peor delos conceptos, era miembro del Comité central del partido comunista alemán y agente de la NKVD. Salió de España cuando se retiraron las Brigadas Internacionales, trasladándose a la Unión Sovietica…”

    Gómez es el segundo por la derecha. El alto. Aparece nombrado numerosas veces en varios libros de memorias de alemanes comunistas.

  3. Rufián melancólico

    Le veo en forma Bremaneur. Adelante con la novela alemana, que no decaiga, y sigamos atando el humo de los DAS en el infierno de Santa Ursula. Aunque…se diría que tienen bula.
    Y gracias Sexto por el correo que responde a mi pregunta.

  4. Sexto Empírico

    A propósito de Gómez y Beimler es importante reseñar que Martinez Amutio en su libro “Chantaje a un Pueblo” menciona que un médico amigo suyo y a petición de Amutio examinó el cadáver de Hans Beimler, comprobando que presentaba un orifico de entrada detrás de las oreja derecha y salida en el lado opuesto y también otra herida en la parte alta del antebrazo derecho. Las heridas habían sido causadas por un revolver o una pistola, pero nunca por un fusil. Amutio acusa como inspiradores y ejecutores a la NKVD y a Zaisser (Gómez).

    Según Alcofar Nassaes, Zaisser llegó a ser nombrado Ministro de Seguridad del Estado de Alemania Oriental, cargo del que lo depusieron en 1953, expulsádo del partido, fue juzgado y fusilado. (Alcofar: “Los asesores sovieticos en la guerra civil española).

  5. Acabo de darme cuenta de que algunos comentarios de la entrada pasada se quedaron en la carpeta de Spam. Los acabo de “validar” y ya pueden leerse. Disculpen las molestias, espero que no vuelva a ocurrir.

  6. Estos son los comentarios que quedaron “colgados”.

    Rufián melancólico
    Enviado el 26/11/2010 a las 2:29 AM

    En Causa General: “… Unos delegados de la GPU que se hacen llamar camaradas Coto, Pancho y Leo, secundados por un individuo que se hace llamar José Ocampo y varias mujeres interpretes, instalados todos ellos en el Hotel Gaylord´s…”

    Según Sudaplatov la troika dirigente del NKVD en España son Orlov, Eitingon y Lev Vasilevsky o lo que es igual, Pancho, Coto y Leo. Despues hay otro nivel, el de Ratner y Balayev, y luego otro, el de Grigulevich, y otro más, el de Jorge Scheyer, Peter y Berta Sonin, “cabeza de Plata”, Franz Feldmann, Leopold Kulcsar… Y luego las interpretes, los choferes, el del crematorio… esto sin meter todavía en danza a los españoles a sus ordenes como Juan Cobo, Justiniano García, Loreto Apellaniz, Luis Omaña, El teniente coronel Ortega…

    En fin, la empresa de arrojar luz en esta trama resulta penosa, es como querer atar el humo.

    Rufián melancólico
    Enviado el 26/11/2010 a las 2:03 AM

    Es una lástima que no contemos con fotografías de Lev Vasilievsky. Segun Sudaplatov Vasilievsky, Eitingon y Orlov eran la troika dirigente del KGB en España. Cuando se habla de Pancho, Coto y Leo en Causa General se habla de ellos. Josif Ratner, que también aparece en la fotografía de la cena del Palace, es otro nivel, más secundario, igual que Belayev.

    Rufián melancólico
    Enviado el 25/11/2010 a las 7:41 PM

    La troika de los mandamases: Pancho, Leo y Coto. Luego todos los demás.

    A Pancho y a Coto ya les hemos vistos las caras pero a Leo no. Leo, Lev Vasilievski, el tercero en discordia en España según Sudaplatov.

    Rufián melancólico
    Enviado el 25/11/2010 a las 7:28 PM

    SANTA URSULA Y ORLOV (Algunas conclusiones inconclusas)

    Más allá del interés por la presencia de los DAS en Santa Ursula, que es mucho, quisiera precisar mejor el valor que este convento tuvo en el entramado que tejieron Orlov-Eitingon en España.

    Desde que los agentes soviéticos comienzan a trabajar en España, agosto-septiembre 1936, es obvio que una de sus prioridades principales fue infiltrarse en los cuerpos de seguridad que en aquellos momentos estaban bajo el mando de Galarza, ministro de Gobernación de obediencia, al menos formal, “caballerista”. Que algunos de los hombres “destacados” que Galarza tiene a sus órdenes sean comunistas (Justiniano García, Juan Galán, David Vazquez, Luis Omaña…) facilita enormemente su labor a los rusos.

    Con la llegada a Valencia del Gobierno, Galarza, con el beneplácito de Prieto, crea el DEDIDE, primer boceto de un servicio de inteligencia republicana especializado en contraespionaje. Sus dos centros oficiales de referencia serán la checa de San Lorenzo en Madrid y Santa Ursula en Valencia. En ambos lugares trabajaran los agentes de Orlov, con la autorización del gobierno, no lo olvidemos pues son los consejeros de seguridad rusos y tienen, hidalguía española, todas las puertas abiertas. En estos centros dejaran sus huellas los Pancho, Leo y Coto. La troika que lleva la manija policial, NKVD, del llamado “Estado Mayor Amigo”

    Orlov permanece en Madrid cuando el gobierno marcha a Valencia. Hasta se va a cenar al Palace el 7 de noviembre, día del inicio del asalto a Madrid, y como vemos en la foto, en la mejor de las compañías. “Los que se quedan”, debía tener por título la imagen.
    El cuartel general lo tenían en el Hotel Gaylord´s. Y allí coincidían con Berzin, Gorev.

    En Valencia el hombre de confianza de Orlov, o su delegado parece ser Belayev, Blanc ó Blanco para los testigos que le recordarán al acabar la guerra, y del que hemos dejado ya una mínima ficha en otro comentario. Este Belayev tiene a su disposición a un puñado de agentes de tercer nivel, traductores, torturadores, chóferes… Jorge Scheyer, Peter y Berta Sonin, “cabeza de plata”…
    En Santa Ursula junto a Belayev están Juan Cobo y Justiniano García que ya usa galones de comandante. Ellos dan legalidad al tinglado, son los funcionarios de una institución del Estado, el DEDIDE y responden frente al núcleo duro del ministro Galarza: Francisco Ordóñez, Ricardo Burillo Stholle, Barceló… Por entonces ya todos comunistas. Y no creo que por azar los tres primeros implicados directamente en el asesinato de Calvo Sotelo. Con ellos y directamente con Galarza imagino que despacha Belayev los asuntos de su negociado.

    Lo que ocurre es que la capital del trotskysmo es Barcelona. Aquí esta Eytingon y los mercadé y los Rodriguez Salas y Grimau… pero ¿Que hace “leo”? (Lev Vasilievski), el tercero de la troika.
    (continuará)

    Astrónomo
    Enviado el 25/11/2010 a las 1:26 PM

    Rufián, aquí tiene un dato sobre el pasado de Francisco Ordóñez, hombre de Prieto y uno de los asesinos de Calvo Sotelo:

    Septbre. 1934
    Día 19.- Una pareja de la Guardia Civil descubre en la Ciudad Universitaria a unos estudiantes de la FUE (uno era el estudiante de derecho Francisco Ordoñez, dirigente del sindicato universitario de izquierdas FUE) que descargaban numerosisimas órdenes. Además de un plan revolucionario, llevaban 54 cajas con cargadores para pistola ametralladora, 60 cajas de cartuchos de fusil, 300 cargadores de cinco disparos para fusil Mauser, 34 peines para ametralladora, cinco lanzallamas y tres fusiles contra blindaje.

    http://keilulas.99k.org/freedom_si/como_se_proclama_la_ii_republica.htm

  7. Rufián melancólico

    Sobre Belayev (Weiss, Blanc, Blanco)y su cometido en Valencia existen diferentes testimonios en:

    Burnett Bolloten
    Castro Delgado
    Ettore Vanni
    Jesús Hernández
    Gorkin
    louis Fischer

    Prácticamente todos le otorgan el papel de mano derecha de Orlov en Valencia.

    Después de la guerra de España fue destinado como rezident a los países nórdicos. Se conservan y se pueden leer en páginas rusas de internet sus informes al Centro.

  8. Rufián melancólico

    En las condecoraciones otorgadas por el Estado soviético tras el éxito de la operación del embarque y traslado del oro español -información suministrada en Special Tasks por Sudaplatov- se refleja la jerarquía del NKVD en España.
    Orlov: (Comandante de la Seguridad del Estado) Orden de Lenin
    Eitingon: (Mayor de la Seguridad del Estado) Orden de la Bandera Roja
    Vasilievsky: (capitán de la Seguridad del Estado) Orden de la Estrella Roja.

  9. Astrónomo

    Notas sobre Galarza

    El Rufián ha delineado la “cadena de mando” desde Galarza, ministro de Gobernación, hasta los peones de brega que actúan en el DEDIDE, organismo antecesor del SIM.

    A la vista de sus antecedentes, Galarza era la persona idónea para el cargo. Pues al proclamarse la República fue Fiscal del Estado, de donde pasó a estar al frente de la Dirección General de Seguridad (mayo de 1931). Allí contribuyó a crear la Guardia de Asalto. Además fue subsecretario del Ministerio de Comunicaciones.

    En tiempo de guerra, ocupó durante 9 meses el ministerio de Gobernación (4 septbre. 1936-17 mayo 1937). Se trasladó a Valencia con el resto del gobierno (6 novbre. 1936).

    Políticamente procedía de los radical-socialistas, si bien se integró en el PSOE en 1933.

  10. LLEGARON A VIEJOS

    Ya hablamos de dos extranjeros que llevaban la checa de Puerta del Ángel en Barcelona. Uno de ellos se hizo cargo posteriormente de la prisión de Santa Úrsula.

    Hubert von Ranke renegó del partido comunista y murió en 1978. Tiene unas memorias inéditas.

    El polaco Georg Scheyer llegó a España en 1934 procedente de Bruselas. Le entrevistaron en 1986 en Varsovia.

  11. Rufián melancólico

    En los documentos de Causa General (Causa General de valencia) relativos a la Checa de Santa Ursula aparecen las declaraciones prestadas al finalizar la guerra por José Melis Saera que pasó por las checas de Baylía y Santa Ursula. En su testimonio habla de dos hombres allí detenidos: Rosenbuch interprete del Hotel Victoria y Polit, interprete del Hotel Imperio.
    En otros documentos reaparecen como Juan Rossemboom Barkhausen y Felix Politi Caresi, ambos acusados de espionaje. De este último se conserva en Causa General el texto integro de un libro titulado: “Los antros del terror estalinista. La checa de Santa Ursula.” El libro, fechado en 1937, fue publicado un año más tarde en Marsella por las ediciones del POUM. Según Politi el jefe de interrogatorios en la checa de Salmerón (DEDIDE)era un ruso llamado Leo Lederbaum. También se hace eco de Peter y Berta Sonin, y como no, de Jorge Shaya, del que dice que su verdadero nombre era Scheier Hochem. Otros interrogadores citados son Muller, Nora y un tal José “el boxeador”.

    Otro detenido en Santa Ursula, Jorge Pavlosky Luboff afirma que el jefe era el judío polaco Kindermann, que ya sabemos que es J.Schayer.
    Gracias a Jorge Pavlosky que cita como jefe de importancia a un tal Belayev, también llamado Weis y Blanc conocemos la presencia de este importante agente en el entramado del DEDIDE en Valencia.
    Y ya que hemos regresado a Santa Ursula decir que fue el escritor y periodista valenciano Francisco Agramunt el primero en indagar en el infierno estalinista del “Levante feliz” y recordar también a Ignacio Mártinez de Pisón que en su libro “Enterrar a los muertos”, se hizo eco de estas y otras investigaciones.

  12. Rufián melancólico

    “En cuanto a otros elementos que trabajaban en misiones de información sabe que la mujer de Álvarez del Vayo trabajaba para la GPU. Tiene esta otras dos hermanas; una de ellas es la mujer de Araquistain y la otra de uno que fue gobernador del Banco de España.”
    De la confesión de Ángel Pedrero ante el
    Juzgado Especial de la Policía Militar. (Contraespionaje)

  13. Astrónomo

    En efecto, la mujer de Araquistáin era Trudy (Gertrude Graa). Durante la guerra trabajó en la embajada española de París. Y la mujer de Álvarez del Vayo era su hermana, Erika Graa. Había una tercera hermana que se casó con Agustín Viñuales, enfrentado a Negrín por el affaire del oro del Banco de España, del que era consejero (tuvo que huir a Francia).

    Ya conté en esta Biblioteca Fantasma que eran de origen suizo y que en ocasiones sus maridos recurrían a ellas para que hablaran en un dialecto suizo y burlar así las escuchas telefónicas.

    (En la entrega XII de “Desmemoria de Atadell…”, M. S.-O. nos dio datos y pistas sobre esta señora.)

  14. Sexto Empírico

    El cuñado al que se refiere Pedrero era Agúntin Viñuales Pardo (1881-1959), catedrático de Economía Política en la Universidad de Granada (1918) y después de Hacienda Publica de la Universidad de Madrid (1933). Fue nombrado Director General del Timbre por Indalecio Prieto, cuando éste era ministro de Hacienda y más tarde fue nombrado Ministro de Hacienda por Azaña (12 junio – 12 septiembre 1933). Al comienzo de la guerra era consejero del Banco de España. En tal condición se opuso al traslado del oro y de la plata del banco, por lo que tuvo serios problemas, trasladandose a Francia. regreso en 1948 y fue reincorporado a su catedra hasta la jubilación en 1958. Estaba casado con Luisa Cra, hermana de Erika esposa de Alvarez del Vayo y de Trudy esposa de Araquistain.

  15. Husmeador

    Hola señores. Aquí disfrutando de la sabiduría de ustedes.
    Sobre las hermanas Graa hay un artículo muy interesante de Javier Rubio Navarro.

    http://www.libertaddigital.com/ilustracion_liberal/articulo.php/280

    Les pego a continuación la parte más específica.

    La familia

    “Por aquellos días (…) pasó sobre España una gentil bandada de garzas suizas, tres de las cuales, sin duda las más bellas, se posaron a orillas del Manzanares. (…) estas aves lindas no se posaron en Madrid por confundir el Manzanares con ningún lago de su país; su verdadero motivo era mucho más avizor. La una se casó con Araquistáin, la otra con Vayo y la tercera con Viñuales.” Así comienza Salvador de Madariaga su retrato de Luis Araquistáin. Las hermanas eran de origen ruso y algún autor añade que también judío. Gertrude Graa, a la que llamaban Trudy, se casó con Araquistáin en Londres en 1914.

    De los testimonios sobre ella se deduce que era una mujer fuerte, muy fuerte en opinión de algunos, con influencia sobre su marido. Martínez Nadal, que la conoció ya en Londres, dice que era “inteligente, directa, a menudo agresiva. Gozaba ella con el intento de desconcertar a los que sabía o creía eran asustadizos burgueses de derechas.” Según Mariano Ansó, cuando Pío Baroja pasó por la embajada en París, un reproche áspero de Trudy por su apoliticismo fue la causa de que el escritor regresara a España, a la zona nacional, a pesar del susto que le habían dado los requetés en Vera. Trudy murió de leucemia en Londres, en 1942.

    El matrimonio tuvo dos hijos. El 18 de julio de 1915 nació Ramón, conocido como Finki (o Fincki, por pinzón, según Madariaga), como le llamaba su madre. A Ramón lo educaron con el Instituto Escuela y estaba matriculado en Medicina en 1936. Su padre consiguió que no fuera al frente aduciendo que desempeñaba tareas para la embajada. En Barcelona trabajó en un hospital. Louis Fisher, el americano periodista, escritor y agente de la KOMINTERN hasta su ruptura tras la guerra de España, lo recuerda en sus memorias haciendo de médico en el hospital donde le acompaña a visitar a varios heridos con lesiones tremendas, patéticas.

    No acompañó a sus padres a Londres y prefirió marchar a México para proseguir sus estudios de Medicina, que no acabó. En 1946 retornó a Europa y se instaló en París, sin oficio ni beneficio, viviendo de lo que le enviaba su padre. Por mediación de éste consiguió entrar como corrector de pruebas en la Organización Internacional del Trabajo, instalándose definitivamente en Ginebra en 1950. Un poco más tarde su padre abandonó Londres para vivir con su hijo en la ciudad suiza.

    La hija, Sonia, era más joven que Ramón, pero no se cita su fecha de nacimiento. Se educó también en la escuela institucionista. Más tarde estudió en Inglaterra en Summerhill, la conocida escuela en la que se ponían en práctica las más avanzadas ideas pedagógicas, con la que permaneció vinculada hasta muy avanzados los años treinta, llegando a ilustrar un libro de Neill, el fundador. Según Martínez Nadal era guapísima, escultural. Con la familia Araquistáin también vivía Amparo Sánchez, hija de una amigo socialista, a la que habían recogido al quedar huérfana. Era “morena encendida, muy guapa y escultural también.”

    En el otoño de 1945 Sonia se suicidó arrojándose desde la azotea del edificio de Bayswater en el que residía con su padre y Amparo en Londres. Martínez Nadal, el Gran Simpático de Aquilino Duque en “Mano en candela”, recuerda cómo unos días antes le había dicho en una recepción en la embajada de Venezuela:

    -¿Véis? Nadal sabe lo que fui, soy y seré. Primero, reptil, luego me erguí en cuatro patas y fui gacela, ahora soy mujer. Mañana o pasado volaré.”Se levanta de la silla, me da un beso frío en la boca y atónita, sin mirar, fija sus bellos ojos en el vacío. Sonia está loca.”

    Se había enamorado de un capitán canadiense que un domingo tenía que regresar a Alemania. Su padre tenía cita para llevarla al día siguiente al psiquiatra. Pero Sonia se desnudó en la cabina telefónica desde la que había hablado con él, tras asegurarle que en un momento se plantaba en la estación para despedirlo, subió hasta la terraza y se lanzó desde ella. “no preocuparos, que yo ya puedo volar”, fue su despedida.

  16. Rufián melancólico

    POR FIN HE VUELTO
    “Cuando conocí mejor la historia de otro grupo de emigrados, les llamé para mí “Orlovskaya poroda” (los caballos trotones de Orlov), aunque ellos únicamente tenían que ver con el famoso espía Orlov, que les reclutó durante la guerra de España. En 1937 Orlov desertó y se refugió en el Canadá y después en Estados Unidos. Todos sus protegidos fueron trasladados con sus familias a Moscú, aún antes de terminar nuestra guerra, excluyendo quizá a la esposa del historiador francés Georges Soria, Julia Rodríguez-Danilevskaya, que mientras duró su agonía parisiense no cesó de blasfemar contra el KGB. Su hermana Elena, fue a parar a la URSS, de donde logró salir gracias a los esfuerzos hechos por Julia desde París. Elena murió en Madrid en 1976. También volvieron otros, casi todos, de los aproximadamente diez que yo sospechaba que habían pertenecido a la cuadra de Orlov.

    Aunque todos ellos se consideraban emigrados, como los demás, eran distintos. habían sido enviados con su familia a Moscú no por el Partido sino por sus reclutadores, los agentes del KGB. Por lo tanto tenían compromisos y fidelidades, distintos de los demás emigrados. Ellos tampoco necesitaban al Partido para que éste les solucionara los muchos problemas de los emigrados, comenzando por el más agudo de la vivienda. Fueron los primeros en tenerlo solucionado, de ellos se encargaba el KGB en pago a los servicios prestados y a su fidelidad irrenunciable. Descansaban en lugares a los que los demás emigrados no tenían acceso y ostentaban grados retribuidos de oficiales del KGB. Pero de sus asuntos nadie osaba hablar, ni siquiera los dirigentes españoles de la emigración, ante el temor de recibir un calambrazo. Aunque eso no significaba que el Partido prescindiera de un servicio tan útil como el espionaje. Pero los de Orlov eran espías cosmopolitas de alto porte, y el Partido se conformaba con los servicios de chivatos de menor calado. Por si acaso todos creíamos que los de Orlov seguían prestando sus servicios de informadores entre la emigración. En torno a ellos se había creado un peligroso campo de alta tensión, del que los demás preferíamos alejarnos. Pero ellos se sentían positivamente marginados: admirados y envidiados.

    Ellos preferían la amistad de los suyos, para olvidar su oficio o tal vez para sentirse más sueltos al hablar. Seguramente, esa amistades de gente unida por un mismo compromiso eran mejor vistas por sus amos soviéticos. También mantenían amistad con los rusos que les habían reclutado. De aquellos españoles volvieron pocos. Algunos murieron en Moscú. A otros les costó más obtener el visto bueno del KGB para volver. Solo uno, el que sabía las cosas más secretas, nunca obtuvo permiso, pese a que lo solicitó reiteradamente. Cada vez que lo solicitaba los del KGB le mandaban junto a su mujer a un balneario prestigioso del Cáucaso. Quizá creían que todos los sures eran iguales. Con el tiempo aquel hombre se sintió espantosamente solo y cada rechazo de las solicitudes le volvía más desquiciado y atormentado. Y cuando comprendió que nunca le dejarían salir se sintió morir y obtuvo de su hijo la promesa de que llevaría a enterrar sus cenizas al cementerio del pueblo en que había nacido. Y el hijo cumplió plenamente la última voluntad de su padre, al que dio sepultura. Y sobre ella mandó poner por su cuenta: “Por fin he vuelto.”

    Memorias de un niño de Moscú
    José Fernández Sánchez

  17. Astrónomo

    Rufián, usted ha tenido amistad con José Fernández: ¿sabe quién fue el español que no pudo volver?

  18. Rufián melancólico

    Sí. Era Juan Cobo, el primer amo de Santa Ursula, que se erigió en los primeros momentos de la guerra en Valencia como jefe de la nueva policía. En noviembre-diciembre de 1936 fue reclutado por Orlov, o Belayev más posiblemente, como ángel guardián de la revolución. Se incorporó a la “brigada especial” mandada por Grigulevich. La que mató a Nin. El pueblo donde está enterrado es Linares.

  19. Rufián melancólico

    HOTEL GAYLORD´S

    Este debería ser el título de una novela, o ensayo, alrededor de este Hotel. Obra emblemática del racionalismo madrileño de los años 30 tuvo como arquitectos a Rafel Bergamín y Manuel Blanco Soler. El propietario era Alberto Lebenfeld, un afortunado hombre de negocios. El Gaylord´s era de una modernidad en todos sus detalles con la que otros hoteles de su nivel, como el Palace o el Ritz no podían competir. Muy pronto en sus salones comenzaron a celebrarse los banquetes y homenajes más exclusivos. Arquitectos, médicos, empresarios… Su mítico Bar, decorado con paneles cubistas y cristales de colores era el lugar más “fashion” de aquella ciudad que todavía tenía tanto de poblachón manchego. El fotógrafo que inmortalizaba a sus habituales era Nuño, el mismo que tomó la fotografía que encabeza este texto. Sus hijos, también fotógrafos, custodian hoy el archivo de negativos.

    Al estallar la guerra un grupo de milicianos acudió al hotel a buscar al señor Lebenfeld para darle el paseito. Gracias a los camareros y otros empleados salvó la vida, refugiándose en el Liceo Francés de la calle Marques de la Ensenada. El Hotel quedó en manos de un comité ugetista.

    En agosto-septiembre del 36 Prieto decidió ofrecérselo a los rusos como Cuartel General y residencia de los asesores soviéticos. La embajada, tras abandonar el Hotel Alfonso, donde se instalaron durante un par de semanas, se alojó definitivamente en la primera planta del Hotel Palace.

    Del Gaylord´s hablaron todos, Koltsov, Hemingway, Fischer… y algunas de estas páginas son inolvidables. Allí se alojaban Orlov y sus agentes y también los militares, Gorev, Berzin, Mansurov…

    La novela del Gaylord´s no se detiene en la posguerra. Entre 1939 y 1944 fue el centro de la inteligencia militar alemana en Madrid y todavía viven familiares del viejo Lebenfeld que recuerdan las esvásticas adornado sus salones y conservan, las he visto, las leicas con la cruz gamada repujada en el cuero de sus fundas. El aperitivo, luciendo sin pudor sus uniformes e insignias, lo tomaban los oficiales alemanes en Mansard, en la calle Alcalá.

    Tras la salida de los alemanes fueron los servicios de inteligencia del general De Gaulle los que instalaron algunas de sus oficinas en el Hotel. En los primeros años sesenta por razones que todavía se desconocen fue demolido.

  20. Estoy leyendo con verdadera pasión algunos capítulos del libro “Spanien war ihre Hoffnung” (Pusieron sus esperanzas en España), de Patrick von zur Mühlen. Es un libro sobre el papel de las izquierdas alemanas en la guerra civil. Citado por todo Cristo, con una bibliografía apabullante, entrevistas orales a muchos protagonistas. Zur Mühle ha escarbado en todos los archivos, en el AHN, en Salamanca, en Alemania y en todo cuarto donde hubiera un papel que rastrear. En uno de los capítulos, titulado (y traduzco un poco a la rufianesca manera) “En las alcantarillas de la guerra civil”, habla de Orlov, Gerö, etc. Se detiene concienzudamente en el “Servicio Alfredo Herz” y sólo le queda darnos la talla de sus calzoncillos. En la habitación 340 del Hotel Colón tenía su desordenada oficina, desde la que controlaba el servicio de información del PSUC. Asiduo del sótano del hotel, al igual que Szaja Kindermann, alias Jorge Scheyer, mano derecha de Herz, descrito por Gorkin como un tenebroso agente que era a la vez espía, provocador y maestro del interrogatorio y el asesinato. Habla de las memorias inéditas de von Ranke y de cómo Orlov, Gerö y Herz le ofrecieron alistarse en el NKVD, etc. En fin, libros que merecería la pena traducir al español.

  21. Rufián melancólico

    Y tanto que merecería la pena. Hasta ahora lo más completo que recuerdo para indagar sobre la participación del comunismo germano en la guerra civil era el libro “La solidaridad de los pueblos con la República Española”. Una historia oficialista y mendaz de la intervención extranjera a favor de la República Española. Fue redactada por una comisión de la Academia de Ciencias de la URSS y el Comité Soviético de Veteranos de Guerra. Les ahorro los nombres de la Comisión Internacional de Redacción.
    Tiene tres prólogos, el primero de Dolores Ibarruri, el segundo del italiano Luigi Longo, y el tercero del alemán Franz Dahlem.
    El libro fue editado en castellano por la Editorial Progreso de Moscú en 1974.
    Por supuesto de Herz, Scheyer y otros nombres que han desfilado por aquí ni una línea.

  22. Sexto Empírico

    El párrafo de José Fernández me trajo a la memoria otro libro, en el que describe la vida de muchos de losniños enviados a Rusia. En uno de los libros más tristes y deprimentes que he leído. Es el de Ettore Vanni, “Yo, comunista en Rusia”. Vanni durante la guerra civil fue el director del periódico “La Voz” del PCE y era amigo de Ercoli y de toda la plana mayor del PCE y de los rusos. Lo que cuenta sobre los niños y niñas es terrible, cómo tenían que prostituirse, robar, mentir, beber, para poder comer un poco.

    Al releer algunas de sus páginas he encontrado algunas anotaciones que hice en su día:

    “después de la caída de Cataluña, el Cuartel genereal de la intervención soviética en España había vuelto a Valencia, a la delegación de la Embajada. Al frente de ella estaba un ruso, que contadas personas conocían y que llamábamos Pablo. En realidad, él no tenía nada que ver con el Comisariado del Pueblo para los Asuntos Exteriores de la unión Soviética.”Pablo” era un alto oficial de los órganos de seguridad del Estado -entonces NKVD, hoy MGB-De funcionarios tales -rusos o rusificados- hubo una verdadera invasión del 36 al 39. Años después, en Rusia, supe que Pablo había sido “depurado”, como muchísimos otros, que habáin estado en España.” (p. 10).

    “la tarde del 4 de marzo, como ya he dicho, Hernández se trasladó a la Embajada soviética, desde dónde, con Pablo debía haber dirigido la acción establecida…
    El ruso Pablo tomó aquella misma noche su avión particular, y el ex ministro Hernández el camino del frente de Levante -donde se sentía más seguro-, acompañado de su elegante amiga y de un buen número de maletas” (p.13).

    “Los delegados del Komintern, en España como en todas partes, trabajaban en íntimo contacto con la Embajada soviética y con los hombres de la NKVD, colocados y situados por doquiera en modo de poder vigilarlo todo y a todos. Así, por ejemplo, el primer Embajador soviético -llamado después a Moscú y “depurado”- fue Rosenberg. Pero el verdadero deus ex machina de la Embajada era el camarada Velaiev, el cuál vigilaba no sólo a los funcionarios de la Embajada, sino, a través de sus hombres de confianza, todo el aparato de la Dirección del Partido. Velaiev, entre otras cosas, organizó, “inventando” hasta un copioso material fotográfico, aquella colosal estafa que fué el proceso del troskismo español y que se proponía la eliminación de los adversarios del stalinismo. Estó me lo confesó él mismo cuando volvía verle, en Moscú, en el verano de 1940.
    Hacia el otoño del 36 había llegado el dueño absoluto de la Embajada, el obscuro capitán Orlov (o el misterioso “Griscia”), hombre de confianza eniviado personalmente por Stalin. Fui de los primeros que le conocieron. Él me encargó que preparara una reunión con algúnotro amigo. Nos volvimos aver, en efecto, aquella misma noche en el Hotel Metropol.
    (pag. 14)”

    “No sabía aun que en Rusia no hay un solo interprete que no sea de la NKVD.” (P. 32)

    El libro de Vanni fue publicado en italiano y más tarde traducido por el mismo Vanni al español fue publicado por Destino en 1950.

  23. Rufián melancólico

    Ettore Vanni es el Castro Delgado italiano. Su libro, hoy tan olvidado, conoció numerosas ediciones en Italia, desde 1949, y en España desde 1950. Si no recuerdo mal el verdadero nombre de Ettore Vanni era Andrés Familliari, o Famigliari. Hace pocos años todavía se veía este libro a precio de saldo en Moyano.

  24. Rufián melancólico

    Sexto. Me parece que el periódico que dirigió Vanni en Valencia era “Verdad”, diario comunista de la tarde.

  25. Rufián melancólico

    He revisado atentamente el libro-catálogo de la Fundación Pablo Iglesias “Los rusos en España” y, aunque ya debería estar curado de espanto, no puedo evitar mi amargura y desolación.
    En el texto-marco de Ricardo Miralles (Universidad del país Vasco) “Los soviéticos en la guerra de España”, y en el epígrafe: “Los servicios soviéticos en España: NKVD-GRU”, me encuentro la primera pifia, o mentira, por decirlo claramente, de gran calibre. Dice Miralles:

    “La misión en España del NKVD fue básicamente la de reprimir la disidencia en el campo republicano o, dicho de otro modo, extender las purgas estalinistas a España. Pero si algo queda claro de sus actuaciones es que los soviéticos actuaron siempre por su cuenta y que solo obedecieron ordenes directas de Moscú.”
    A partir de aquí y para corroborar tal tesis se detiene particularmente en los asuntos de Robles y Nin.

    Si ustedes se fijan se escamotea lo esencial, la piedra clave que sostiene el edificio de la intervención policiaca soviética en España, o dicho de otro modo:
    La misión esencial de los servicios soviéticos (NKVD)a su llegada a España fue apoderarse y controlar con mano de hierro los órganos de seguridad de la República. Y desde aquí, amparados por una fachada de legalidad (Consejería de orden Público en Madrid, Brigada especial de la Checa de Atocha, DEDIDE, SIM…) desarrollar su política represiva. Política, que no atañe solo a Robles y Nin, sino sobre todo, por su importancia, a Paracuellos. Pero para ellos, mendazmente, los rusos parece ser que solo operan desde el año 37. Que vergüenza.
    Aquí, en Paracuellos, en Carrillo-Cazorla-Orlov, es donde les aprieta el zapato a Miralles, Viñas, Elorza y compañía. Porque eso de que los soviéticos actuaron sin dar cuenta a nadie es también una gran mentira, mentira que solo pretende desde el púlpito de sus cátedras exculpar la actitud criminal del Partido Comunista de España en la guerra civil y echar humo sobre su verdadera responsabilidad. En definitiva, la mierda y la sangre para los rusos, y nosotros, los marxistas, ex-comunistas o socialistas de nuevo cuño, limpios y relucientes.
    Los documentos de Causa General conservados en el AHN y que tienen como referencia: ramo separado nº 37: “Policía” 1 y 2, son la prueba documental más contundente de la intervención de la NKVD en España. Es aquí donde conocemos el staff: Coto, Pancho, Leo, Grigulevich y otros muchos de tercer nivel como la Perigocha y es aquí también donde conocemos la oficina secreta de enlace del PCE con el NKVD en la calle Antonio Maura, y la reuniones aquí celebradas entre Cazorla y Orlov. Una parte de estos documentos, las confesiones al acabar la guerra de Fernado Valenti y Tomás Duran los incluí casi íntegros en una vieja entrada que abordaba el asunto de Paracuellos. Al parecer en las investigaciones de Viñas, Elorza o Miralles, estos documentos no existen. ¡Y luego se van a los archivos rusos a buscar la verdad!
    En el asunto Nin, tanto Viñas como Miralles dan por buena y como principal referencia las patrañas de Jesús Hernández sobre el asesinato de Nin, patrañas que ya hace muchos años desenmascaró Bolloten.
    En definitiva: desinformación y manipulación al servicio del PCE y del PSOE. Esto es el libro catalogo de la Fundación Pablo Iglesias y por degracia avalan tan sucia maniobra renombrados catedráticos. Que triste!

  26. Anónimo

    Bremaneur, Sexto, Rufián, Astrónomo.
    Son ustedes formidables y su blog, que he descubierto muy recientemente, una auténtica delicia.Gracias.

  27. Husmeador

    ¡Que razón tiene usted, rufian!
    Paul Johnson decía que la guerra de España es el acontecimiento histórico sobre el que más se ha mentido.
    Saludos
    Excelente biblioteca

  28. Sexto Empírico

    Rufián:

    Viñas es un cínico. Hay va un ejemplo de su objetividad como historiador: “Jose Robles: a sad case. They were many others. A war is a war is a war. You don’t wage war without getting bloody hands.” [José Robles: un caso triste. Hubo muchos otros. Una guerra es una guerra es una guerra. No haces la guerra sin tener las manos ensangrentadas.] Viñas, 26 Mayo 2006; en http://cgi.stanford.edu/group/wais/cgi-bin/

    Y todos los que usted menciona pertenecen al mismo clan, por tanto, ¿Qué se puede esperar? Hay una nota curiosa en el caso de Viñas. Presume de sus muchos documentos extraídos de los antiguos archivos soviéticos y algunos de ellos los incluye junto con uno de sus volúmenes. Pero a mi siempre me llama la atención lo siguiente: Viñas no sabe ruso. El mismo lo dice en uno de sus libros, cuando se sorprende de que Cesar Vidal, aparentemente, sepa ruso. Si no sabe ruso, ¿cómo hace sus investigaciones en los archivos? Cualquiera que haya investigado en archivos sabe de la dificultad que entraña buscar datos en los mismos y que los papeles no siempre aparecen en las carpetas y dossieres donde debieran estar. A veces –quizás muchas- son descubrimientos fortuitos entre papeles con los que no tienen conexión. En tales casos el dominio del idioma es indispensable. Como yo no dudo en absoluto que los papeles de Viñas sean verdaderos, mi pregunta es esta ¿cómo los ha conseguido? ¿se los han proporcionado? Y de ser así ¿Quién?, ¿con qué propósito? y ¿Qué no le han dado?

    Respecto del libro que menciona “Los Rusos”, la persona que hace el prólogo es la misma que durante más de quince años tuvo la oportunidad de poner los papeles de la Causa General al servicio de los investigadores y de los ciudadanos, pero desde luego no lo hizo. Es el mismo que en su Fundación, muy bien costeada por el dinero público, tiene documentos originales de otras organizaciones, algunos de los cuales se sospecha que salieron de los archivos oficiales y fueron a parar a la Fundación.

    En otro comentario le daré una información, quizás, interesante sobre los antecedentes de Paracuellos y Torrejón.

  29. Rufián melancólico

    Así es Sexto. Yo todavía recuerdo la exposición de carteles de guerra en el Circulo de Bellas Artes. Exposición de la Pablo Iglesias inaugurada por Alfonso Guerra. Los carteles de CNT eran los únicos que no tenían el sello estampillado de la Junta de Incautación franquista, y no lo tenían porque se lo habían arrancado o habían raspado con tanta saña que habían destrozado la integridad del cartel.
    Sí esos carteles habían sido incautados a la CNT, el Estado se los debería haber devuelto tal y como hizo con los del PSOE y UGT, o con el PCE que sí lucían el sello. Pero no, “los memoriosos” ,del PSOE lo manipularon burdamente y argumentaron, frente a las reclamaciones de CNT, que aquellos carteles no venían de los fondos de la Junta de Incautación sino de un archivo privado. Hablando en plata, lo mío es mío y lo tuyo también es mío.

  30. Sexto Empírico

    Cuando se habla de la Junta de Defensa de Madrid, existe la costumbre generalizada de mencionar sólo la presidida por el General Miaja y que se formó en la noche del 6 al 7 de Noviembre de 1936. Dada su importancia histórica, es lógica tal costumbre. Pero ello no debe hacer olvidar que es la segunda junta que se creó. Exactamente un mes antes, el 6 de Octubre de 1936, por disposición de Largo Caballero, se constituyó la primera Junta de Defensa de Madrid, de la que formaban parte Carreño España (Izquierda Republicana), Risco (Unión Republicana), Rubiera (Agrupación Socialista de Madrid), Gallego (F.L. CNT-Madrid), Gutiérrez (UGT), Cabo Giorla (PCE), Cordero (ayuntamiento- PSOE), García (Inspección de Milicias), Ramón Ariño (Diputación de Madrid), Felipe Muñoz Arconada (JSU) y Caminero (P. Sindicalista). La reunión constituyente la presidió el propio Largo Caballero y cuando éste la abandonó, pasó a presidir la reunión su secretario Carlos Rubiera, quien les dejó claro que la Junta tenía sólo carácter consultivo. Este preámbulo sirve para lo que a continuación tomó de Gregorio Gallego:

    “La última reunión plenaria de la primera Junta de Defensa se celebró el 2 ó 3 de noviembre y coincidió con el momento de mayor desánimo en las altas esferas políticas y ministeriales. El derrotismo estaba a flor de piel y la histeria erizaba las palabras. A la reunión acudieron a demás de los miembros de la Junta, dirigentes muy calificados de los partidos del Frente Popular. Entre los dirigentes sindicales figuraban Edmundo Domínguez e Isabelo Romero. Se espera que la reunión la presidiera el mismo Largo Caballero, pero después de una larga e impaciente espera se presentó Álvarez del Vayo para presidirla en su nombre.
    En su intervención, muy pespunteada de evasiones políticas y alusiones históricas, planteó tres problemas urgentes a tratar: la evacuación de la población civil, la liquidación de la quinta columna y la organización de la defensa, dejando entrever claramente el propósito del Gobierno de abandonar la capital para ayudar más eficazmente a Madrid y movilizar todos los recursos del país con mayor libertad.
    El primero en intervenir fue Isabela Romero, diciendo que para él y la organización que representaba solamente existía un punto importante y único: la defensa de Madrid a todo trance, por lo cual había que descartar, de momento la evacuación de la población civil y la salida del Gobierno, ya que ambas cosas podían desmoralizar a los combatientes… Luego en los corrillos, Álvarez del Vayo calificó de Bárbaro a Isabelo Romero y no hacía más que gruñir “que quien era la CNT para dictar su política al Gobierno”.
    La intervención de Isabela Romero produjo tan profunda impresión en el ánimo de los reunidos que, casi todos los tomaron la palabra después, pasaron como sobre ascuas al tratar la evacuación. Sólo Edmundo Domínguez y Domingo Girón, ambos comunistas con diferente etiqueta, sin defender abiertamente la postura de Álvarez del Vayo, defendieron la necesidad de acatar las decisiones del Gobierno.
    Más arduo y discursivo fue el tema de la “quinta columna”. Las palabras de Mola, que Álvarez del Vayo nos había recordado, gravitaban sobre todos como una losa de plomo. En Madrid había miles de presos y muchos miles de refugiados en las Embajadas. Entre los presos, refugiados en la Embajadas y organizaciones clandestinas que volvían a dar señales de vida, se calculaba que en el interior de la capital el enemigo contaba con 20 ó 25.000 hombres resueltos que, en un momento de crisis, podrían provocar el colapso militar. El tema era harto vidrioso y en muchos de los reunidos provocaba escrúpulos dar carta blanca al pueblo para volver al ¡aquí te cojo y aquí te mato” que tanto trabajo había costado desterrar… La CNT propuso la evacuación inmediata de los presos y detenidos para crear con ellos unidades de trabajo y conminar a la Embajadas, dándolas garantías de respetar la vida de los refugiados para que los entregasen a las autoridades. Otra de las propuestas que se hicieron fue la de emplear a los presos como rehenes y hacérselo saber al enemigo. Caminero sugirió habilitar prisiones en todos los centros públicos, edificios oficiales y lugares estratégicos con el fin de evitar que fueran bombardeados. La palabra “liquidación” en sentido lato fue la que encontró menos partidarios y los que la defendieron lo hicieron de una manera vergonzante, aunque luego fueron los que la pusieran en práctica la chita callando.”

    [Gregorio Gallego: Madrid, corazón que se desangra. G. del Toro, pp. 173 y 200-202.
    La cursiva es mía]

    Siempre lamento no haber hablado con Gallego sobre este tema. Hablé mucho sobre Amor y otras cosas, pero estas páginas del libro no estaban entre mis intereses en aquel momento. Cuando iba a hacerlo y ya había quedado con Gregorio Gallego, se murió. Una lástima.

    Rufián, usted que sabe más que nadie del asunto de Paracuellos, sin duda encontrará en el párrafo en cursiva una explicación a muchas cosas y muchas conexiones. Ya nos dirá.

  31. Rufián melancólico

    Sexto, no creo que yo sea el que más sabe de Paracuellos. El que sabe más es Santiago Carrillo, pero claro, él nunca hablará, se llevará a la tumba sus miserables secretos. En cualquier caso ninguno de los “historiadores de campanillas” parece tener la voluntad de hacer luz sobre este asunto. Se conforman con el Paracuellos de Gibson.
    Sólo Javier Cervera cuando escribió La ciudad clandestina se acercó con rigor y honestidad intelectual a las entretelas del terror en Madrid. Ya se que se quedó muy lejos, que no profundizó, que calló nombres. Y todo ello ¿porque? ¿por miedo a que? Casi prefiero no responder. En cualquier caso iba en la dirección adecuada y así le fue, todavía se lame de los golpes y palos que le cayeron.

  32. Rufián melancólico

    Ampliación de la declaración indagatoria de Tomás Durán González ante el juez especial de contraespionaje, prestada en Madrid a 12 de enero de 1940.
    AHN Fondos Causa General Ramo 37 “Policia” 1 y 2.

    “En el Hotel Gaylord´s de la calle Alfonso XI había alojados bastante número de rusos y extranjeros de diversas nacionalidades. Estaban divididos en grupos técnicos dedicados cada uno a su correspondiente rama de la actividad pública roja.
    El servicio de protección del Hotel corría a cargo de un grupo especial de agentes españoles de la policía roja, existiendo una guardia militar a cargo de soldados de Brigadas Internacionales. Había un comandante a quien llamaban comandante militar del Gaylord´s y llevaba también uniforme sin insignias. El grupo técnico de investigación estaba dirigido por un ruso llamado Coto, de unos 35 años de edad, alto, pelo moreno, peinado a raya, frente despejada y completamente afeitado, y vestía de paisano, y corrientemente de gris; casi nunca estaba en Madrid, residiendo en Barcelona, de donde venía alguna vez. El declarante habló con él del servicio de Mantecón. Con quien el declarante se relacionaba de una manera activa para el servicio era con Pancho, Leo, Elena e Isabel. Pancho era de unos 45 años de edad, alto, corpulento, de tez encendida, rubio y peinado hacia atrás, con el pelo algo ondulado y con algunas canas.
    Pancho no hablaba español y se servía como interprete de Elena. antes también le servía de interprete José, mejor dicho, este José servía a Leo y desapareció de la escena hacia el mes de mayo o junio del año 37, aproximadamente en la misma época en que fue descubierto el complot Golfín-Corujo, fue destruido el POUM y desaparecido Andreu Nin. José, del que el declarante no conocía más que el nombre, ignorando si se llamaba Ocampo de apellido. Era de unos 35 años de edad, algo más alto que el declarante, grueso, ojos inyectados en sangre, de nacionalidad argentina, notándosele en el acento, pelo ondulado y tez muy pálida.
    Leo era alto, fino de unos 18 años y se servía como interprete, primero de Ocampo y luego de Elena. Conoció también el que declara a otra mujer llamada Ilya, sin que pueda responder de la exactitud del nombre, que vivía en Barcelona y venía a Madrid alojándose en el Gaylord´s en la misma planta que el Grupo de Investigación. Era políglota, hablando desde luego castellano, aunque con alguna dificultad y el declarante se enteró que estaba agregada como técnico en los servicios de policía de Cataluña. Era pequeña, endeble de cuerpo, morena, ojos hundidos y poco agraciados, de unos 35 años. Venía a Madrid a visitar a los camaradas y pasar en esta capital unos días. cambiaba impresiones con estos y se marchaba seguidamente. Los miembros del grupo del Gaylord´s la tenían en mucha estima considerándola como mujer de talento y jerárquicamente superior a ellos.”

    “… En cuanto a métodos de trabajo del grupo técnico ruso de investigación, el declarante no sabe más que dicho equipo se dedicaba específicamente al asesoramiento de la policía roja sin llevar directamente las detenciones que eran encomendadas a la brigada especial del DEDIDE y demás organismos de esta clase. Que es posible que dirigieran directamente interrogatorios, si bien el declarante de la vez que con Elena, la interprete de Pancho, concurrió al interrogatorio de Mantecón en la prisión de San Lorenzo.-… Preguntado si pudo apreciar que entre los rusos y extranjeros de los equipos del Hotel Gaylord´s se encontraban elementos judíos dice que no puede precisarlo y que desde luego Leo mostraba rasgos que bien podían responder a esa raza. Sobre todo Pancho, visitaba con frecuencia a Cazorla y a David Vázquez. También iba Pancho a la Brigada Especial donde le vio alguna vez el declarante visitando a Fernando Valenti en su despacho.-….

  33. Astrónomo

    Cuando se habla de Paracuellos me vienen a la mente dos líneas del acta de una reunión entre miembros de comités de CNT (8 novbre. 1936):

    “Primer grupo.- Fascistas y elementos peligrosos. Ejecución inmediata, cubriendo la responsabilidad.”

  34. Astrónomo

    Ilya
    En la declaración de Tomás Durán sobre lo que veía en el hotel Gaylord’s, sede del “estado mayor amigo”, aparece una mujer. ¿Quién será esta Ilya, políglota de poca presencia pero muy respetada? ¿Cuáles serían sus funciones?

  35. Rufián melancólico

    Astrónomo, Respecto a lo que dice del acta; estoy preparando una nueva entrada para mañana. Le avanzo el título: Orlov y la CNT.
    Será el momento de hablar si le parece de ese documento del 8 de noviembre.

  36. Rufián melancólico

    Bremaneur, por no dejar cosa pendientes: ¿Que hay del paso de los DAS por la cárcel de Segorbe?
    En el documento del C.N de CNT se dice que tras abandonar Santa Ursula fueron trasladados a esta cárcel.
    ¿Y su paso por el campo francés de Gurs ?
    El gran reportaje fotográfico de este campo de internamiento es de Centelles. Hasta montó allí un laboratorio. También tiene un diario inédito. Este es el material que resulta más novedoso en la compra del Ministerio de Cultura. Por cierto, una persona que vio estos materiales hace ya unos años, y negoció la compra de los derechos para publicar el diario, me contó, y le creo, que en la caja donde se guardaba el diario y otros documentos había un carnet del SIM a nombre de Centelles.

  37. Efectivamente, Rufián, algunos de los DAS que estaban en Santa Úrsula terminaron en Segorbe. Como usted dijo, parece que los DAS tenían bula en el convento. Pese a la larga prisión y a los interrogatorios diarios, no hubo torturas. Es más: había tal lasitud en la vigilancia que Rudolf Michaelis logró escaparse porque uno de los guardias se quedó dormido en su puesto. Aprovechó la ocasión y fue inmediatamente a dar aviso a la CNT de Valencia. Atentos: Michaelis, después de dar aviso, volvió a Santa Úrsula y se encerró de nuevo en su celda. Tal rocambolesca e inverosímil historia la cuenta en dos líneas Helmut Kirschey.

    Kirschey dice que la Cnt no hizo mucho por liberar a los DAS, según él por motivos políticos (la mala relación de la CNT con la IAA) y el nacionalismo intrínseco de los españoles, que pensaban que los extranjeros nada tenían que hacer en su guerra. Quienes sí hicieron algo por la liberación de los DAS fueron Emma Goldmann o el SAC, la central anarquista sueca. Quien no movió un dedo desde el principio, según Kirschey, fue Souchy, que empezó a ocuparse vagamente del asunto después de la fuga y el retorno de Michaelis y del aviso que dio a la CNT en Valencia.

    En invierno de 1937 los DAS fueron llevados a Segorbe, “campo de internamiento oficial” donde convivían gentes de izquierdas y fascistas. Souchy les anunciaba los pasos que estaba siguiendo para lograr su liberación a través de un prisionero llamado Gustav Doster. Los fascistas estaban en los pisos superiores, y los DAS permanecían en un sótano con el aire un tanto viciado. No obstante, había unos pequeñas rendijas en la parte alta que permitía ver el suelo de las dependencias superiores y las piernas de las personas que pasaban. Michaelis se deleitaba observando las piernas de las mujeres.

    Según Kirschey, en Segorbe las condiciones eran infinitamente mejores que en Santa Úrsula.

    A primeros de abril de 1938, unos “soldados regulares”, anarquistas, llegaron un día a Segorbe con el documento que anunciaba la liberación de los DAS. Les dieron ropa, comida y dinero y tomaron el tren dirección a Barcelona, adonde llegaron varios días después debido al mal estado de las vías y los puentes bombardeados. Para los DAS fue deprimente ver cómo los anarquistas habían perdido su protagonismo en Barcelona tras los sucesos de mayo. En la sede de la CNT en la vía Durruti les dijeron que no podían garantizarles su seguridad y les aconsejaron que se fueran de España. Los DAS pidieron sus pasaportes, pero la policía les daba siempre largas. Lo conocemos desde Larra: “mañana, mañana”. Mientras esperaban recuperar sus documentos, se dedicaron a trabajar aquí o allá. Kirschey lo hizo en la librería Internacional que tenía la CNT creo que en las Ramblas. Cuando finalmente consiguieron sus papeles, el grupo se deshizo. Kirschey logró marcharse de España en junio. Cruzó clandestinamente la frontera y se fue a París, donde se reencontró con Michaelis. Éste, hombre al parecer de ida y vuelta, regresó de nuevo a España. Tras la victoria franquista, llegó otra vez a París y, créanlo, volvió a España, donde le detuvieron y le condenaron a treinta años y un día de prisión. Le soltaron a finales de los cuarenta y posteriormente, en Alemania, se afilió al SED. Alguien descubrió su pasado anarquista y le echaron del Partido en 1951.

    Como dice el Rufián, otros DAS terminaron en Gurs. Luego les cuento.

  38. Astrónomo

    Margaret Michaelis

    Nos dice Bremaneur que Emma Goldmann se interesó por los elementos del DAS. Y es que, en el viaje que hizo esta destacada intelectual anarquista por Aragón, Valencia y Cataluña (octubre de 1936), le acompañó Margaret Michaelis. Que por cierto le hizo un retrato fotográfico lleno de fuerza. Acompañaban además a la Goldmann un tal Arthur Lehning (anarquista holandés y secretario de la AIT) y los periodistas Kaminsky y Anita Garfunkle.


    Emma Goldmann
    —————

    Margaret, como otros miembros del gripo DAS, también abandonaría España para irse a Francia (a finales de 1937). Acababa de divorciarse de su marido, de quien vivía separada desde mediados de 1934. Margaret había colaborado con foto-reportajes en varias revistas barcelonesas,y especialmente en “AC”, con una famosa serie sobre el barrio chino (1932). El llegar Hitler al poder escapó a Barcelona (era judía).
    Así pues, antes de instalarse en la ciudad (1933) ya la conocía. Mientras que su marido, Rudolf Michaelis, en el Berlín de 1928 había tratado a Orobón y a Durruti. Motivos que sin duda influyeron en la llegada a España de otros anarquistas alemanes que formarían el grupo DAS.


    Rudolf Michaelis
    ————-

    Antes de la guerra se dedicó, en los dos estudios que tuvo sucesivamente en Barcelona (Foto Studio y Foto-Elis), a los anuncios y a fotografiar proyectos arquitectónicos. En 1935 viajó por Andalucía haciendo fotos en compañía de Sert y Miró (se publicaron algunas en el nº 18 de “AC”).

    Durante la guerra civil abandonó la publicidad y realizó encargos del Comisariado de Propaganda de la Generalidad (infancia, salud pública e industria) que se publicaron en la revista “Nova Ibèria”.

    De Francia pasó a Polonia y luego a Londres, y en vísperas de la segunda guerra mundial (julio de 1939) abandonó el atormentado continente europeo para proseguir su vida en Australia. Allí practicó sobre todo la fotografía de estudio. Montó su estudio en Sidney y murió en Melbourne en 1985. Dejó su archivo a la National Gallery of Australia.

    Hay un libro sobre ella (que no he visto): Helen Ennis, “Margaret Michaelis: Love, Loss And Photography”.

  39. Rufián melancólico

    Anduvo listo Kirschey. Mejor volver a España que caer en manos de la Gestapo en Francia.
    Lo increíble es que Franco no se lo devolviera a su amigo Adolfo. Suerte que tuvo.

  40. Sexto Empírico

    Sobre Margaret Michaelis, Juan Manuel Bonet publicó en 1998 un libro titulado ” Margaret Michaelis: Fotografía, vanguardia y política en la Barcelona de la República” editado por el IVAM de Valencia. En internet existen algunas copias a precios “astronómicos”.

  41. Sexto, Astrónomo, el otro día compré en Berlín el libro de Margaret Michaelis editado por el IVAM (a un precio más que razonable). Si necesitan alguna information, please let me know…

  42. alcuino

    he leido en un períodico de la época que hablando de Berta Sonin sobre el tema de Santa Ursula, esta señora era célebre en Valencia. ¿alguien me puede explicar si es cierto y a qué se debía?

  43. he leido en un periódico de la época que hablando de Berta Sonin sobre el tema de Santa Ursula, esta señora era célebre en Valencia. ¿alguién me puede explicar si es cierto y a qué se debía?.

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