La biblioteca fantasma

A la caza bibliográfica del Grupo DAS

 

Después del barrido en internet, que ha dado buenos frutos y ha servido para conseguir algunas referencias de gran importancia, he dedicado algunas horas a seguir por Berlín al grupo de anarcosindicalistas alemanes.

Uno de los informes sobre las actividades del Gruppe DAS en Barcelona está reproducido en un libro de correspondencia de Camilo Berneri. Había pedido las fotocopias a través de Subito, pero no quedaba claro quién había redactado dicho informe. Localicé el ejemplar en una biblioteca anarquista de Berlín y decidí revisarlo personalmente. El horario de atención al público me venía de perlas: sólo abren los viernes de seis a ocho de la tarde. Aparqué el Audi frente a la Haus der Demokratie, la Casa de la Democracia, como aquélla a la que acudió Juan García Oliver en Zaragoza para participar en la Conferencia Nacional de Sindicatos de 1922. En la puerta hacían guardia dos jóvenes indígenas de la tribu antisistema. En uno de los locales parecía inaugurarse una exposición y convenía estar al tanto de visitas indeseables. En los sótanos del segundo patio se ubica la Friedensbibliothek-Antikriegmuseum (Biblioteca de la Paz y Museo contra la Guerra) de la fundación evangélica de Berlín-Brandemburgo. A través de los ventanales vi a dos investigadores trabajando con unos pesados volúmenes. La luz amarillenta, los mostachos canos, el sótano y el frío otoño berlinés translucía un aire decadente de cuya opresión convenía librarse. Tras orientarme en el laberinto de organizaciones de la casa de la Democracia, encontré la Bibliothek der Freien (Biblioteca de los Libres). El mechinal estaba un tanto destartalado. Había tres o cuatro hombres ordenando unas cajas. Me invitaron a pasar y estuve echando un vistazo a los estantes. Había olvidado el nombre del autor que iba buscando, y al preguntar por “un italiano que…”, el que parecía el responsable de la biblioteca largó una retahíla de nombres que me dejó asombrado. Concreté un poco. POUM. Dio el nombre como quien responde en un examen: Camilo Berneri. Consulté el libro y constaté que el informe no era suyo. No consta la autoría. Me dediqué a divagar entre los volúmenes y hallé un par de cosas interesantes. Un libro sobre los alemanes de izquierda en la guerra de España, otro de fotografías de Hans Namuth y Georg Reisner y el diario y la correspondencia de Arthur Lehning. En éste hay algunas referencias difusas al DAS, pero es de un interés indudable. Veo que no está traducido al español, pero al menos la Biblioteca Nacional lo tiene en su catálogo. Traduciré algunos párrafos del libro. Me interesa la fascinación que siente Lehning por ver la revolución en marcha, palpable, su obsesión por las iglesias en llamas.

El bibliotecario se presentó. No recuerdo si me tuteó, pero al preguntarle cómo se llamaba no respondió con el apellido, como es habitual en este tipo de situaciones, sino con el nombre: Wolfgang. Alto, rubio, con flequillo y gafas redondas. Le hablé del DAS y comenzó a hacer memoria. A lo que yo había encontrado, añadió otro título. Recordaba un volumen de biografías de judíos radicales. Una de ellas estaba dedicada a alguien del DAS, o cercano al grupo. Localizó el libro. Ja, ich kämpfte (Sí, yo luché). Incluye una semblanza de Isak Aufseher, que llegó a Barcelona y no tardó en incorporarse al Gruppe DAS junto a Egon Illfeld. Me llamó la atención una frase del autor de la biografía: “En 1933, España no era un sitio ideal para la izquierda”. Contradice lo dicho por mí en la anterior entrada de la Biblioteca Fantasma. Conviene pensar, y averiguar, por qué recalaron estos alemanes en Barcelona y qué contactos tenían en España antes de partir de Berlín. De todas formas, lo que resulta evidente es que España, en 1933, era para la izquierda un paraíso comparado con Alemania. Me hice el carné de la biblioteca para sacar algunos libros en préstamo. Wolfgang me comentó, jovial y muy amable, su interés por España, que se centra en lo que es su especialidad: el originario anarquismo español y su curiosa gestación. Intercambiamos algunos datos y quedamos en enviarnos algunas informaciones sobre el DAS, por su parte, y sobre editoriales anarquistas por la mía. Al salir de la biblioteca, Berlín lucía su nítida oscuridad. Eran las ocho de la tarde, noche cerrada.

En casa localicé el libro de Namuth y Reisner en una librería de Kreuzberg. Un sitio peculiar, creado y organizado como centro cultural al servicio de la comunidad. He ido esta mañana, pertrechado adecuadamente para resistir la lluvia y el frío. Ya de vuelta, he parado en la biblioteca regional de Berlín para copiar un artículo del Berliner Zeitung, periódico del este, de 1966. En él, Rudolf Michaelis recuerda la toma del consulado nazi de Barcelona. Tiempo habrá para hablar de todo ello. De la llegada del Gruppe DAS a Barcelona en 1933, de sus reuniones en los cervecerías alemanas, de la misión secreta que encargaron a Rudolf Berner para informar sobre el trabajo ilegal en Alemania, de cómo se incautaron de los documentos nazis en julio de 1936, de cómo lucharon en mayo de 1937, cómo fueron detenidos y llevados a Valencia y cómo terminaron recluidos tras la guerra en el campo de Gurs.

  1. Anarquista hispano-alemán

    Hola, soy un anarquista bilingüe, residente en España, y me han resultado muy interesantes las publicaciones en éste blog acerca del grupo DAS. En el libro de Augustin Souchy “Nacht über Spanien”, en el que cuenta sus vivencias en la guerra civil, hay un pequeño capítulo dedicado al DAS. Curioso, puesto que Souchy estaba enemistado con el grupo de anarquistas alemanes exiliados. Ignoro de este libro existe alguna traducción al castellano, pero me ofrezco a traducirte esa parte si estás interesado. Contestame a través de éste hilo de comentarios si te interesa, y nos pondremos en contacto. Salud y anarquía

  2. Anarquista hispano-alemán

    ¿la librería Calamo de Zaragoza? Pues yo vivo en Zaragoza también precisamente. Que coincidencias.

Los comentarios están cerrados.