La biblioteca fantasma

Desmemoria de Atadell, Paracuellos y Amor Nuño (X)

Escatología de la revolución (a modo de preámbulo)

por El Rufián Melancólico

Milicianos de retaguardia. Madrid, agosto 1936

La matanza de Paracuellos es un salto cualitativo en el terror. Madrid se ha calentado a fuego vivo durante todo el verano y ahora hierve. Es difícil no salpicarse. Si lo observo en frío y sin desviar la mirada creo que no salvo a nadie o salvo a todos.

Unir y separar: Los que lo aconsejaron, los que lo planificaron y los que lo ejecutaron, los que sabiéndolo huyeron a Valencia, como Muñoz o Galarza, o los que hicieron como si no fuera con ellos, como el ministro de Justicia García Oliver.

El terror es de todos, como las “checas” , desde el primer día, desde el asalto a los cuarteles. Es un arma tan eficaz como el fusil que nadie quiere deponer. Se merca con el, se acumulan riquezas, se llega a pactos, a reglamentos, a compromisos, como la creación de “Fomento” o como la alianza de Atadell y Lino contra el comunista Méndez; también se ponen los huevos encima de la mesa si hace falta, como dice Melchor que hizo Rascón, o como harán los Guardias de Asalto que acompañen a Margarita la madrugada del 6 de noviembre en su visita a Manuel Muñoz.

Desde que estalla la guerra se crean comités depuradores que se reproducen como hongos; en los ministerios, en los colegios profesionales, en los talleres, en los periódicos, en la Alianza de Intelectuales Antifascistas. Aquí y allá se votan a mano alzada las listas de desafectos que se enviarán a Fomento. Se buscan traidores, “pacos” y emboscados en cada piso, en cada desván, en los sótanos y en los áticos. Los comités de depuración anidan hasta en la policía más fiel, la que se ha batido el cobre en Madrid y Barcelona, la Guardia de Asalto, cuya tremenda purga todavía está por contar.

Suma y sigue. En la Dirección General de Seguridad que encabeza Manuel Muñoz se dan generosamente carnés con licencia para investigar, registrar, detener, juzgar y ejecutar a checas y “chequitas”. Quien lo quiere lo tiene. A los republicanos de Azaña y a los Federeales de Barriobero el terror les excita y les hace revivir sus queridas estampas de Michelet; el Comité de Salud Pública. Así llaman algunos de ellos a Fomento en un lapsus revelador cuando comparecen años después ante los tribunales franquistas. Perderán la cabeza, como Robespierre y Saint Just.

La CNT-FAI no lo esconde, “la revolución justiciera marcha”, proclama en agosto el diario CNT y recomienda el camino a seguir: “acción y tiro certero”. Todos saben a que atenerse. Los socialistas, además del ministro de Gobernación, Galarza, tienen su brigada, su “gran Atadell” y en Claridad, el periódico ugetista de tendencia “Caballero”, se pide a las claras un escarmiento con los presos de la Modelo; los “militares traidores que se alzaron contra el pueblo”, los que celebran con champán las victorias enemigas. Tendrán la satisfacción que buscan el 22 de agosto.

Los comunistas son científicos o eso dicen y tienen “la fórmula”, la infalible, según Castro, el comandante jefe del 5º regimiento: Matar y matar, sin descanso, y luego, por fin, construir el socialismo. Así de sencillo, así de fácil. Ante Dolores, Castro presume con una media sonrisa que eso de matar es para él un “problema teórico” resuelto. No tardará en arrepentirse de su arrogancia.

Todos piden sangre, insaciables, todos menos Prieto, que clama por radio piedad para el enemigo de retaguardia. Es el único. En agosto no hay otro. Su grito: ¡No les imitéis! aparece en varios periódicos como ¡No les matéis! Al caso es lo mismo y suena igual. Pero no valdrá de nada.

Cuantificar, sumar… ¿cuándo sabremos la cifra aproximada de lo que se mató en Madrid entre julio del 36 y enero del 37? Da miedo imaginarla.

Paracuellos es el broche, el “grande finale” de un ajuste de cuentas implacable. Su apoteosis siniestra.

Paracuellos. Pintura de Carlos Sáenz de Tejada

¿A quien salvar? ¿A quien condenar?

Dice Castro:

España. Ni unos ni otros la querían como era… Las dos partes que no la querían como era se preparaban para destruirla… Cada parte tenía la ilusión de una España… Los comunistas de la suya.

  1. Bremaneur

    omo dice Melchor que hizo Rascón, o como harán los Guardias de Asalto que acompañen a Margarita la madrugada del 6 de noviembre en su visita a Manuel Muñoz.***Ese encuentro… ¿está documentado?

  2. el rufián melancólico

    Sí Bremaneur. Aparecerá en breve contado por el protagonista, Muñoz, el Director General de Seguridad, que huye a Valencia en esos momentos con Rosario Queipo de la LLano como rehén. Ya ve, la herencia de Atadell. Le sorprenderá

  3. Bremaneur

    Acojonante.Si no recuerdo mal, la Nelken también aparecía en los sucesos de la Modelo, en agosto del 36. Menuda pieza.

  4. el rufián melancólico

    No. La Nelken no tiene nada que ver con el asalto y quema de la Modelo en Agosto del 36.

  5. Bremaneur

    Pues no sé de dónde viene la confusión. La recuerdo guiando a un grupo de diplomáticos extranjeros y pensé que er algo relacionado con la Modelo.

  6. el rufián melancólico

    Bremaneur bebe ser usted más considerado con Margarita , eso de llamarla “pieza”…Haré de abogado de Margarita. Ella se quedó en Noviembre y no huyó. Se puso la pistola al cinto y pajareó con su mirada miope en todos los despachos, hasta en los militares, Allí dio su opinión para escandalo de algunos comandantes que no daban credito a su insolencia, escribió y publicó arengas, hablo en la radio, formó un batallón… Cuando Val aconseja a Oliver poner freno a Margarita, no lo dice sólo por su actividad represora.Que quiere que le diga, una mujer de armas tomar.

  7. Bremaneur

    Precisión aceptada. Veo que es una cuestión de carácter. Por cierto, ayer se me apareció la Nelken en la revista Nuevo Mundo, en el ejemplar dedicado al primer aniversario de la República. Y la tengo localizada en otra revista que quiero comprar, aunque la tiene cierto librero que no sé si me la querrá vender a mí.

  8. el rufián melancólico

    LOS FUSILAMIENTOS DE PARACUELLOSEl cuadro de Carlos Saenz de Tejada lo vi por vez primera, mediados los años sesenta en el Museo del Ejercito. Yo era un crío de unos once años y aquel día supe de la existencia de Paracuellos. Debajo del cuadro, en la pared, habían escrito una leyenda muy de posguerra que tampoco olvidé: “Españoles, perdonad pero no olvidéis.”Ya se que la pintura esta mal reproducida, que se carga de amarillo y no da con la luz de amanecer que tan bien se consigue en la pintura original. Pero deténganse un minuto en él. Denle a la teclita y véanlo en el tamaño apropiado. Los cuadros hat que leerlos.A su manera, Saenz de Tejada da su versión. El relato se inicia con los Guardias de Asalto que manejan la ametralladora y el miliciano “indeterminado” que a sus espaldas contempla la acción. Siguiendo la línea ascendente llegamos al centro de toda la composición, por ubicación y por color: El miliciano con gorro ruso y camisa netamente roja. Un comunista, sin duda, y además… “rusificado”. El es el centro que mueve la escena. Después de él la linea hace un zigzag y nos lleva a través de los prisioneros a un nuevo quiebro para perfilar el cerro. Runa o rayo que compone toda la pintura. A diferencia de los Guardias y de los comunistas, los anarquistas intervienen en la escena como auxiliares. Curioso. Les reconocemos con claridad por sus símbolos, por el gorro de uno y el pañuelo rojinegro del otro. Están casi fuera de cuadro, a la derecha del borde inferior, muy alejados del centro.Los cuadros también son interminables.

  9. el rufián melancólico

    El falangista Antonio Bouthelier Espasa fue un quintacolumnista de primera. Un activo agente de Franco en el “Madrid rojo” que hizo leyenda.De su actividad habla Javier Cervera en su “Madrid en guerra; la ciudad clandestina.”Los agentes de este servicio empezaron por introducirse en los lugares claves donde obtener información, sobre todo militar, de interés para el Cuartel General de Franco. Contarían con emboscados en el Estado Mayor republicano del Ejercito del Centro: por ejemplo, el capitán que se encargaba de mecanografiar las órdenes hacía dos copias y una la pasaba a la red clandestina falangista de Antonio Bouthelier y, desde la emisora en la calle Vallehermoso (la citada anteriormente), con la clave “TT”, esa información era trasmitida al puesto de La Torre de esteban Hambrán.además de la que portaban los evacuados, para hacer llegar la información recabada en el interior de la capital por los distintos agentes y redes clandestinas, el medio más empleado era la radio. Quienes se ocupaban de esas emisoras de radio (aparte de de la de la calle Vallehermoso, Antonio Bouthelier tenía otra en su casa) Cervera nos dice también que algunos agentes de Bouthelier utilizaban en sus desplazamientos un carne de la CNT. Y que gracias a el se hicieron con un camión de esta organización que utilizaban para trasladar personas y documentación a Puerto Lápice. Bouthelier conocía bien a sus enemigos y tenía una información de primera. Al acabar la guerra compareció ante el fiscal de Causa General y realizó una larga declaración que no tiene desperdicio. De lo que ahora nos atañe, Paracuellos, el agente Bouthelier tiene una opinión clara, definida.“Por informaciones recogidas posteriormente a mi salida de la cárcel que tuvo lugar en diciembre de 1936, puedo casi asegurar de una manera rotunda y absoluta que en las sacas de las cárceles, quienes intervinieron de una manera más decisiva y que seguramente realizaron el 95% de los crímenes cometidos en aquella ocasión, son imputables a los rojos del Partido Comunista y de las Juventudes Socialistas Unificadas, debiendo citarse quizá como responsables principales a Carrillo (hijo) y José Cazorla.”

  10. el rufián melancólico

    Espero que Sexto tenga paciencia con mis despistes.La declaración de Bouthelier en: Ramo separado nº17 Comité Regional de Defensa de la CNT y checa de Campo libre.AHN-FFCC-CG

  11. el rufián melancólico

    Declaración de: Pablo Andujar García.Era portero de la Universidad Central; que ingresó en las milicias rojas en agosto por habÉrselo ordenado por oficio el Sr. Miranda, secretario de la Univesidad, que en agosto se afilió a la UGT y fue destinado alas Milicias de Retaguardia en la plaza de Colón, puesto 22; que el 8 de noviembre acompañó al jefe Manzano a la cárcel Modelo y fue con él tras unos camiones llenos de presos por la carretera de Alcalá, parando los coches y fueron fusilados los ocupantes de los cinco camiones; que él se quedó a 200 metros del lugar de la ejecución; que esta tuvo lugar a las cinco de la mañana y que cree que los fusilamientos se efectuaron no por ametralladoras, sino con fusiles y otras armas; que Manzano era el jefe de aquella expedición y que el declarante iba con el coche dando escolta a Manzano: Los autobuses eran de 2 y 1 piso de los que circulaban por Madrid.”Ramo separado nº3Checa de bellas Artes y FomentoAHN-FFCC-CG

  12. Astrónomo

    Rufián, enhorabuena por su denuedo y sus muchos conocimientos. Enhorabuena también a Sexto Empírico, que formula productivos contrapuntos. Los planteamientos de ambos son planteamientos de historiador. Les leo con placer.Cómo le cuadra a Prieto ese: “¡No les imitéis!”. Y cómo le cuadra al inquisidor que interroga a un rojo ese no querer “ensuciar su boca” pronunciando Indalecio.El “Españoles, perdonad pero no olvidéis” al pie de la pintura de S. de Tejada, ¿no le parece una variante del lema de Sánchez Mazas, “Olvido pero no perdono”? Por cierto, Rufián, qué bien sabe usted leer un cuadro.Sexto nos ha recordado que Miaja también mandaba. Rufián, a ver si puede recoger ese guante:

  13. Bremaneur

    Miaja llega cuando todo ya está en marcha, como dijo el Rufián respecto a Carrillo. Da la sensación de que Miaja delegó toda la política “interna” de la defensa de Madrid a los subordinados correspondientes, como Carrillo, y que él se dedicó exclusivamente a los asuntos militares necesarios para contener el avance de las tropas franquistas. El secretario de Miaja describe en un libro las primeras horas de la Junta de Defensa. Gente entrando y saliendo, reuniones, mensajes… Demasiado trabajo para una sola cabeza. Su responsabilidad orgánica es evidente, pero no sé si se podría demostrar que diera orden alguna para “limpiar la retaguardia” como se hizo.

  14. el rufián melancólico

    Astrónomo. es un placer volver a leerle. Ya sabe que no soy historiador y que mi ignorancia en tantas y tantas cosas de la revolución y la guerra es oceánica.Mi interés por lo que podríamos llamar la Revolución Madrileña y algunos de sus protagonistas me llevó como usted sabe a los archivos. Pero no se engañe, aquí el que está mejor informado del asunto que nos ocupa, Amor Nuño y Paracuellos, es Sexto.Sus argumentos sobre la inocencia de Amor frente a las acusaciones de Reverte son contundentes y yo no tengo dudas que la acusación es una infamia. Ahora bien ¿podemos decir que la CNT madrileña y algunos de sus hombres más destacados no estaban en el “ajo” de Paracuellos? ¿hasta donde sabían o hicieron?Ya veremos.En un próximo post recogeré el guante de Miaja y algunos otros, la saca del día 6, que me ha dejado Sexto.

  15. Anonymous

    “¿Por qué los expertos en el tema tienden a omitir en sus obras la memoria propia o heredada del conflicto?Esta ausencia es justificada con el argumento de que la memoria es subjetiva; su presencia en el relato de tipo histórico haría que este perdiera objetividad. Pero memoria no es sinónimo de falta de verosimilitud, los expertos en cambio, aunque lo deseen no pueden desprenderse completamente de su subjetividad al estudiar el pasado. La memoria es un origen legítimo del interés por la Historia, por no decir que es un ingrediente esencial de toda motivación por el conocimiento del pasado reciente. Reconocer la influencia de la memoria equivale, sin embargo, a admitir que se investiga el pasado por razones que van más allá de la aspiración al conocimiento por el conocimiento.”La Guerra que nos han contado1936 y nosotrosJesús Izquierdo MartínPablo Sánchez LeónAlianza Editorial

  16. Sexto Empírico

    Apreciados Rufián y Bremaneur,He estado muy ocupado estos dos dias y no he podido seguirles con la dedicación necesaria. Veo que se han añadido nuevas secciones y nuevas informaciones. Como anteriormente ha ocurrido, estoy de acuerdo con mucho de ellos y en descuerdo con algun pequeño contenido. Antes de entrar en materia, pemítame Rufian que yo también le felicite por la lectura del cuadro ¡que magnifica percepción! ¡Cómo me gustaria a mi poseer ese talento y esa habilidad! Pero requiere un talento que no poseo y una educación pictórica de muchos años de la que también carezco.Mi discrepancia esta vez, es respecto al comentario sobre Prieto. No fue un santo ni antes ni después. Todavía resuenan en mi memoria los efectos de una intervención de Prieto que leí hace ya muchos años, en mi adolescencia. Cuando en las Cortes de la Monarquia de Alfonso XIII, se le acusó de haber dado armas al pueblo, con ocasión de la huelga general de 1917, Prieto con el cinismo que le caracterizaba respondió: “En efecto hemos dado armas al pueblo, pero no le dimos municiones”.El único que en esa trágica contiennda tuvo una intervención que merece ser recordada fue Eduardo Barriobero y Herrán, un personaje que por muchas razones, incluidas las literarias, merecería un anaquel entero en esta Biblioteca Fantasma. Marcelino Laruelo, en su página Asturias Republicana, ha recuperado el discurso de Barriobero ante los micrófonos de Unión Radio en Madrid, el 30 de Julio de 1936. Se lo dejo, recogido de la página de Laruelo, a quien debemos estar agradecidos.Es un poco largo, pero merece la pena.Discurso de Eduardo Barriobero ante los micrófonos de la emisora madrileña Unión Radio el 30 de Julio de 1936. Españoles: Por mi modesta voz os habla el Partido Republicano Democrático Federal, decano de los partidos republicanos españoles, puesto que pronto contará con un siglo de existencia.No ha intervenido directa ni indirectamente en el Gobierno de la actual República, y si por ello no ha ganado laureles, tampoco puede ser censurado.Cuando se creó la Primera Internacional de Trabajadores, a mediados del siglo pasado, nuestro partido fue el único partido de la política europea que se incorporó a ella y nuestro líder de entonces, el gran maestro Pi y Margall, la defendió con tesón y acierto.Esta es nuestra ejecutoria y por ello asumimos la autoridad y responsabilidad de dirigirnos a las gloriosas y denodadas fuerzas cívico militares que defienden la República, a los rebeldes que la combaten y al Gobierno que, ciertamente, se afana en estos momentos por cumplir su difícil cometido.Compañeros de la libertad, héroes de la democracia: el mundo entero admira vuestra proeza y aplaude con entusiasmo sincero vuestro sacrificio, pues si vuestros mayores contaban con más elementos de combate para tirar a voleo las páginas de las epopeyas más salientes, los enemigos de entonces contaban con menos elementos de ataque y defensa. Pero yo admiro más que estos episodios, vuestro valor imponderable.Cuando advino la República teníais derecho a demoler todas las instituciones y todas las fuerzas que os habían martirizado, pero no quisisteis ser una nota discordante en el gran concierto de la paz española y heroicamente os sometisteis a vivir arrastrando el trozo de cadena que acompañó siempre a los oprimidos. Pero héroes estáticos o héroes dinámicos, para vosotros es el cariño y la admiración del pueblo español.Por la libertad y el derecho se luchó en la guerra europea y por el derecho y la libertad en su interpretación económica, que no es precisamente la interpretación materialista, lucháis vosotros ahora.Que no decaiga vuestro entusiasmo. De él depende la continuidad histórica de nuestra nación gloriosa. Cada uno de vosotros sois una línea de vuestra historia militante por todos envidiada.Unas palabras ahora para vosotros, que lucháis contra el Poder legítimamente conquistado en la cruzada incruenta del catorce de abril.¿Qué es lo que tratáis de conquistar? ¿España? Arrancad de vuestros ojos la venda de la vanidad. No pudieron hacer eso a lo largo de los siglos los grandes capitanes que forjaba el genio y los grandes ejércitos que organizaba el ingenio. ¿Quién de vosotros puede dar un Napoleón, un César o un Abderramahn? Deteneos un momento para reflexionar y no sigáis en el ridículo de intentar imposibles. Porque en España no hay más que pueblo, y lo demás pereció en vuestras manos cuando gobernásteis.Lo que no era precisamente pueblo se entregó a una oligarquía teocrática, a la Compañía de Jesús, y ved el comentario que hace de este poder el prudente Melchor Cano. A los caballeros que toman en sus manos, en lugar de hacerlos hombres, los hacen gallinas y si los encuentran gallinas, los hacen pollos. Si el turco hubiera de enviar a España una legión para hacer de las mujeres y caballeros, mercaderes, no enviaría otra cosa más apropiada que los jesuitas. Pero en España no hay más que pueblo. Como el pueblo se salvó de esta condenación, el pueblo español jamás será vuestro.Sin vuestra pedagogía logramos alcanzar un alto nivel intelectual, en el que como se sabe, a vosotros os acompañó la iglesia, pero los doce apóstoles, hablando a la vez –milagro novísimo- por doce mil radioemisoras, no lograrían convencer a un minero asturiano o a un segador castellano ni a un pescador vasco de que después de esta vida hay otro infierno.Creéis que el dinero no tiene en la vida otro destino que el de ser poseído para gozar, y cuando el régimen no satisface vuestras concupiscencias encerráis el dinero o lo hacéis pasar la frontera. Pero el dinero tiene otro concepto, otro destino. Porque es un instrumento de cambio y trabajo, y cuando no se hace trabajo y no circula cometéis un delito contra la vida colectiva. Mediante este delito habéis provocado huelgas, habéis fomentado el paro involuntario y habéis pretendido inmovilizar la obra de trabajo.Fracasado en vuestro intento inútil, en vuestro crimen, tomáis las armas y os lanzáis para sembrar la desolación y la muerte por esos campos y por esos poblados que vivían tranquilos y acaso felices, confiando en vuestra defensa y a su vez afianzados por un juramento de honor.¿Será posible que no comprendáis la enormidad de vuestro desafuero? No. No se puede ocultar que aun cuando triunfarais –supuesto teórico totalmente absurdo- vuestro triunfo no es total, porque se levantarán en vuestro recuerdo los cadáveres que habéis causado y de la España que se salve sólo contaréis con vuestro parasitismo burocrático, pero de los demás nadie, absolutamente nadie, habrá de obedeceros.¿Habéis pensado en la riqueza monumental, artística e histórica que estáis destruyendo y que la reconstrucción ha de ser a costa de la Hacienda?Deteneos en vuestra obra destructora, ya que la presente guerra civil no puede crear en España problemas económicos, y si los creara será a costa vuestra, porque nosotros somos pobres de solemnidad y habéis de repararlo todo y reconstruirlo todo.Deteneos, rendiros, porque la justicia del pueblo sabrá ser como la de Don Quijote, templada, y sólo ante las tumbas abiertas y los ríos tintos en sangres deberá ser ejemplar.Aún no os he anticipado que hemos de apuntar en vuestro haber dos partidas verdaderamente importantes: la reparación de vuestros estragos absorberá por veinte años enteros el paro forzoso. La primera partida de descargo. Y la segunda consiste en que vuestra subversión ha determinado que el pueblo, del que realmente quedaba poco en esta República burguesa, pase a ser su eje y su luz.Rectificad, porque ante los grandes acontecimientos, ante los grandes problemas de la historia, todos tenemos que rectificar algo. Yo mismo, que me he trazado una línea recta e inquebrantable, y la he seguido con tesón, aguantando las persecuciones más sañudas y pertinaces, y comencé mi adolescencia, reiteradamente encarcelado –y aún no sé si habré terminado aún- me han cerrado las puertas del Parlamento, en el que muchas veces casi solo, luché contra las oligarquías monárquicas. Yo, que hice de mi vida un apostolado al servicio del pueblo rebelde; que cuento en mi haber con aciertos tales como haber abogado por el desarme: todos soldados en tiempo de guerra; nadie soldado en tiempo de paz. Y que he conseguido que la ley de Congregaciones religiosas se apruebe con un solo artículo.Yo he recordado siempre a los gobiernos el axioma de Cicerón y lo recuerdo ahora ante la intentona fascista. Yo he pedido con lágrimas en los ojos la abolición de la pena de muerte.Pero ahora tengo que rectificar algo. Viví con ilusión de morir sin haber tenido en mis manos más armas que el amor del pueblo. Y ahora os hablo con el hombro herido por el peso de un fusil. Al hacerlo, mancillo mi virginidad más codiciada.Rendíos, porque nunca es el hombre tan grande como cuando, convencido de sus errores, ofrece su vida en rescate de lo que sacrifica.Para terminar, con las autoridad de mi veteranía, quiero dirigir al Gobierno unas palabras. Estamos al servicio del pueblo, y al situarse gallardamente el Gobierno al servicio del pueblo, nosotros nos confundimos con el Gobierno en cuerpo y alma, y quisiéramos que esta unión, a la que aportaremos otra mucha obra, comprenda el espíritu federal que es inequívocamente federal. Y en modo alguno hemos de deponer las armas porque este Gobierno debe dar un cauce jurídico a las aspiraciones revolucionarias, comprendiendo en el derecho al triunfo de la revolución, pues un Gobierno de derecho sigue siempre la senda humanista y por lo tanto la humanización de las fuerzas.Se trata, y es preciso ungir con la divina permanencia que el pueblo español sepa crear o conquistar.La República ha tenido la debilidad de incorporar a su peculio los tres únicos instrumentos de gobierno utilizados por la democracia y nacidos de la revolución del 68, como son la retórica, las credenciales y la cárcel. Pero estos tres instrumentos hay que descartarlos del Gobierno. En adelante, menos discursos, menos funcionarios y menos presos. En cuanto a los trabajadores, ocuparse más de si comen que de si delinquen. Hay que resolver por todos los medios los problemas económicos, pero antes hay que limitar el número de credenciales, que eternizan los expedientes donde queda encastillada la vida nacional.Otra vez mi saludo cordial y vehemente a los que en los campos de batalla con su sangre están defendiendo la nueva civilización. Un saludo en representación del decano de los partidos republicanos españoles. Contestad estentóreamente: ¡Viva España republicana! ¡Viva la Libertad! y ¡Viva el Pueblo!

  17. Astrónomo

    Sexto Empírico, gracias. Deduzco de la lectura de sus comentarios que conoce y ha podido estudiar la mentada acta de los anarquistas de Madrid en noviembre de 1936. Lo que da un valor especial a sus palabras. Del cinismo de Prieto, ¿qué podría decirse? Su vida es conocida. Ciertamente Prieto no tenía los rasgos de monolítica entereza de los apóstoles de la idea. Prieto puede parecer cínico, pero como dijo él de José Félix de Lequerica, “por lo menos yo creo en Dios”.Indalecio Prieto, un héroe burgués. Pues quizá que sí.

  18. el rufián melancólico

    Mi interés por Amor Nuño subió muchos enteros tras una conversación con Gregorio Gallego sobre los cenetistas madrileños. No me contó nada más de lo que ya había contado en su libro “Madrid corazón que se desangra”. A Amor Nuño era evidente que no le tenía mucha simpatía, pero negó con rotundidad y vehemencia las acusaciones que Jorge M. Reverte hacía de él. De otros cenetistas que a mi me interesaban, como Sandoval, no quiso prácticamente ni despegar los labios aunque me dejó claro que lo conoció y que su acción y su vida era mejor olvidarla. Su mujer Visi fue más explícita y menos severa. Me habló de como Sandoval era desde antes de la guerra amigo de su hermano, el gran escultor Baltasar Lobo y que era él quien le ayudaba a reparar el horno de cerámica donde Baltasar cocía sus pequeñas esculturas. Me dijo también que era un hombre reservado y “educadísimo” y que hablaba tan bien el francés que a ella, entonces estudiante en el instituto de bachillerato Lope de Vega, la hacía pequeños exámenes para calibrar sus avances en el idioma de Moliere. Visi le puso un pero, “era hombre de gatillo fácil”.Después de aquella visita a Gregorio Gallego me plantee revisar y reunir toda la información concerniente a Amor Nuño. Todo lo que encontré, dejando al margen los libros de Guzmán y Gallego estaba en los fondos Causa General. Apenas nada nuevo. Era secretario de la Federación Local y había partido al frente en los primeros días de guerra, al igual que Mera, Luzón, Feliciano Benito, Mora y tantos y tantos anarquistas madrileños. Amor regresó en seguida y volvió a sus ocupaciones de secretario la Federación Local en la calle la Luna. El legajo de Causa General que hace referencia a este local es uno de los más famélicos de toda la Causa, pues el antiguo caserón, propiedad de la familia Escrivá de Romaní e incautado en fecha tan temprana como febrero del 36, nunca fue checa. Solo aparecía una vez el nombre de Amor y era para decir que se encontraba en el frente.Meses después comencé a trabajar en un episodio de la revolución madrileña: la incautación de la Iglesia del Carmen por milicias anarquistas. Lo que me atraía del asunto era la historia de una fotografía tomada por Alfonso en el interior de la Iglesia que levantó gran polvareda tras su publicación el 1 de agosto del 36 en el ABC republicano y de izquierdas. Aquella estampa había servido como prueba judicial al acabar la guerra y todos los milicianos que en ella aparecían tuvieron que explicar ante la policía primero y luego ante los fiscales de Causa su presencia en aquella placa de vidrio de 9X12.La historia de la incautación de la Iglesia del Carmén es fascinante pero no es ahora el momento de extenderme en ella. Aunque a sus milicianos se les acusó de haber convertido la iglesia en una checa donde se recibían denuncias y se practicaban detenciones, sólo se demostró la existencia de un asesinato. La víctima era un falangista natural de Tortosa de 43 años que desempeñaba hasta el estallido de la guerra un cargo de responsabilidad en la Falange de Santiago de Compostela. Se llamaba Victor Muñoz Baijón y lo apresaron a finales de julio en una pensión de la calle del Carmen, la pensión Torio. Días después le dieron el paseo. En la confesión de los que se lo llevaron a la Pradera de San Isidro me encontré con el nombre de Amor Nuño.“Que a últimos de agosto sacaron de la iglesia a un falangista que tenían allí detenido, lo llevaron en un coche de la Local de la CNT escoltado por otro coche, a las inmediaciones del Puente de Toledo sobre las diez y media de la noche. Como había bastante oscuridad encendimos los faros del coche, el declarante y el chofer permanecimos en el coche, los demás bajaron, al oír el declarante un disparo volvió la cabeza y vio tendidos en el suelo dos o tres cadáveres, después oyó dos tiros más y vio como Antonio Guimaré que tenía un fusil en las manos extraía de este un casquillo. Que oyó decir al tal Guimaré que a cada tiro de gracia que daba al falangista, éste levantaba la cabeza medio metro del suelo. Que en los coches fueron los siguientes: en el primer coche un tal López, Amor Nuño, dos individuos desconocidos, Antonio Guimaré y el declarante. En el segundo coche iba de chofer uno al que llamaban “el maño”, dos individuos a los que desconoce y Anselmo Ramírez. Que la orden de asesinar al falangista procedía de la Local de CNT”.Ramo separado nº10 (checa de la iglesia del Carmen) AHN-FFCC-CG

  19. el rufián melancólico

    Un placer volver a leerle Sexto. Yo no tengo una especial querencia por Prieto, pero mientras que en el bando de “los rojos ” hubo voces como la suya y más tarde la de Melchor pidiendo piedad para el enemigo de retaguardia y respeto para el preso, en el otro bando, el “azul” no hubo ninguna. Y esta diferencia no es baladí. Hay que decirla.Eduardo Barriobero… tiene usted toda la razón. Es imperdonable que esta biblioteca no le haya ofrecido todavía una entrada a la altura de sus méritos.Gracias por traernos sus palabras en Unión Radio. No las conocía.

  20. Sexto Empírico

    Rufián,Creo que es el momento de que haga entrada Amor Nuño, o lo poco que sabemos de él. Le he enviado un correo electrónico a Bremaneur, estoy esperando respuesta.Mientras tanto, y como en esta biblioteca se ha mencionado en algún lugar a Emilio Carrere y “La Copa de Verlaine”, por que no recordar las páginas que Carrere le dedica a Barriobero, junto con las que también le dedica Alaiz, son de los mejor de la bohemia.

  21. Bremaneur

    Sexto, no he recibido ningún correo. Pruebe aquí: bremaneur@gmail.comTengo problemas con mi ordenador y solo puedo participar desde el teléfono móvil. Mañana espero tenerlo todo solucionado. Abrazos.

  22. Sexto Empírico

    Rufián y Bremaneur,Deberían tener un mensaje y un regalo en el su buzón.Respecto a la infiltración enla CNT de agentes de la quinta columna, mencionados por Cervera, es cierto, como lo es que tambie´n se inflintaron en todos los partidos, incluido el PCE -tan estalinista y con tantos agentes sovieticos.n Les dejo un párrafo interesante:“La audacia de los miembros de la Quinta Columna llegóa ser increíble. Cmo mueestra un botón. Ricardo Clavería Prenafeta, natural de Lérida pero domiciliado en Madrid es detenido a mediados de 1937. Sargento de Artillería y con carnet del Partido Comunista entrego a unos miembros de la CNT que se estaban haciendo pasar por quintacolumnistas, una pieza de artillería VIckers del 10,5 con munición, que según él se perdió durante los combates del Jarama” Ref: Soler Fuensanta y López-Brea Espiau: Solados sin Rostro, Inédita editores, 2008; pag. 113)Y ahora las preguntas: ¿Se puede perder un cañon? ¿En que batallon, regimiento o brigada estaba Clavería?, desde luego no en una confederal. ¿Quienes lo capturaron? ¿Los hombres de Manuel Salgado, tal vez? ¿Cómo repartían y con que seguridad repartían los carnets los miembros del PCE? Debe recordarse que no es un sindicato, donde en principio se puede afiliar cualquiera que esté trabajando. En definitiva, ¡hay que tomarse con cuidado las grandes afirmaciones de los últimos años!¿Les suena de algo el apellido Clavería?

  23. Astrónomo

    Sexto:Gracias por sus noticias. Todo lo que sé del sargento Clavería es que figura citado en la última declaración escrita Felipe Sandoval (Causa General), en relación con Loreto Apellániz.

  24. el rufián melancólico

    El asunto del sargento Clavería aparece en la confesión de Sandoval. Hay un libro de García Pradas contra Guzmán llamado El fin de la vergüenza, no editado, pero conservado en Amsterdam, donde algo se habla del asunto de ciertas “relaciones peligrosas” de Manuel Salgado con quintacolumnistas destacados. Al parecer la protección que tuvieron la devolvieron con sangre entre los incautos que acudieron a ellos buscando protección e invocando el nombre de Salgado.Cuantas historias, como dice el Astrónomo.Una más.El hermano de Manuel Salgado Moreiras era socialista, del SIM, estuvo con Pedrero y se conserva su foto detenido.

  25. Antonio

    Hola,De este sargento Claveria se algo de refilón. Era Guardia de Asalto y en Febrero del 37 estaba en la Escuela de Suboficiales. Anteriormente había prestado sus servicios en Mocejón y Toledo y estaba afiliado al P.Comunista.Esto lo declara en un juicio por desafecto contra su padre, Capitán retirado José Claveria Iglesias (ver archivo Pares).Aparece en la Gazeta de la Republica, el dia 5/01/38, y estaba destinado en Cuenca. También aparece en el Boletín Oficial del Ministerio del Ejercito núm 62 de 1937.Un saludo

  26. Anonymous

    Muchas gracias, Antonio. Siempre he tenido curiosidad por ese sargento. Por los datos que usted aporta (era hijo de militar), no parece pertenecer a uno de los varios linajes gitanos que llevan el apellido Clavería; lo comento por las artes que la tradición les atribuye: ¡distraer una pieza de artillería…!

  27. Bremaneur

    Paciencia, amigos. Dentro de unos minutos estará disponible la nueva entrada de esta serie.

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