La biblioteca fantasma

La impostura ultrapedante

En la imagen: Don Quijote, Sancho, Rocinante y el ultrapedante,
que por una errata producida por las prisas de los
aprendices en el llevar y traer los tipos, aparece impreso como “rucio”

He seguido en el interesantísimo blog de Fedeguico una disputa sobre la composición tipográfica del Quijote. Para ser precisos, se trataba de una disputa sobre otra previa que habían mantenido en la prensa un filólogo y un tipógrafo y escritor. La de éstos, pese a ofrecer datos de interés, resultó algo penosa, pues se centra en la exclusividad que el filólogo reclamaba para sí a la hora de establecer la labor crítica del Quijote. Si a este aburrido tema añadimos las rencillas personales que surgen durante la polémica, el panorama que ésta nos ofrece es desolador. Más desolador aún es que en ese blog un ultrapedante se convierta de repente en experto en tipografía e imprenta del siglo XVII, con el fin no tanto de dar la razón al filólogo como de execrar del escritor, para convertirse así en secuaz y espolique de alguien que le odia. La argucia de revestir la reyerta con los ropajes de la erudición la convierten en algo bastardo y despreciable.

En una edición del Quijote el filólogo describe el proceso de composición del libro. Ahorrémonos los farragosos detalles técnicos y descubramos lo que es evidente: la contradicción en la que cae el experto al plantear los orígenes de los fallos tipográficos del libro.

  1. En el estudio que hace el filólogo nos dice que el nivel tipográfico del Quijote concuerda con el nivel del resto de ediciones españolas de la época: “No nos las habemos, ciertamente, con ninguna obra maestra de la tipografía: todo ahí […] se mantiene en el nivel medio de la imprenta española de la época, un nivel que solo cabe calificar de bajo.”
  2. Lo que viene a decir el filólogo, tanto en el prólogo como en las respuestas que da posteriormente al tipógrafo y escritor, es que ese bajo nivel tipográfico se debe a la forma de trabajar en aquella época, que resulta ser el habitual “en la mayoría de los talleres europeos hasta el mismo Setecientos, durante el entero periodo de la imprenta manual”: “Es lícito conjeturar que algunas de las anomalías más ostensibles en el Quijote (omisiones, rupturas de la continuidad, epígrafes erróneos, etc., etc.), tanto si son culpa del novelista como si se deben a los impresores, tienen su origen en semejante modo de trabajar”.
  3. Ahora bien: “Nunca sabremos con exactitud en qué medida afectaron al texto cervantino el modo de producción del volumen y las circunstancias que lo condicionaron.”
  4. El filólogo se contradice en lo expuesto en el primer punto al decir: “Sin embargo, la más grave lacra de la princeps es la formidable cantidad de erratas. Desde la portada […] hasta la última palabra del texto […], no hay especie de gazapo que no tenga su asiento en el Ingenioso hidalgo de 1604. Las erratas de enmienda tan indudable como las recién citadas se extienden a varios centenares, mientras en las Novelas ejemplares, de similar extensión, andan por las setenta, y en el Persiles no alcanzan esa cifra. Fácil es, pues, imaginar cuántos deslices más insidiosos, por menos patentes, no se habrán producido en multitud de pasajes: los epígrafes de los capítulos —única parte del original que fue leída y compuesta por partida doble, puesto que la «Tabla» se compiló directamente sobre aquel, y no sobre las capillas impresas— nos revelan que ya en el primero de ellos se omitió uno de los dos adjetivos aplicados al protagonista («famoso y valiente»), mientras en otros caterva se trivializaba en turba, discreción se mudaba en discordia, etc., etc.”

Hay que decir que él mismo ofrece la solución a tal enigma: el Quijote está mal impreso porque se hizo a toda prisa con un método de trabajo que impedía la eficacia en la coordinación de los operarios que trabajaban en su composición, desde el mosca al cajista pasando por el corrector. De estos oficiales y aprendices habla poco, pues quizás desmerecería a su trabajo la descripción de la febril labor de éstos en el taller. Le conviene más, por lo que parece, recrearse en los tecnicismos relativos a la composición de un libro, pues este tipo de farfolla es de gran efecto y siempre asombra a los profanos.

Algo tan sencillo, incluso si plantea en forma de hipótesis, y no a la brava, como he hecho yo, ignaro aprendiz de subalterno, queda oculto tanto en el estudio crítico como en las respuestas al tipógrafo y escritor, por la hojarasca egocéntrica de la erudición, expuesta de forma tan minuciosa como tediosa para mayor gloria del amanuense y mayor confusión de sus lectores.

Agradecemos, pues, al tipógrafo y escritor, que a su manera haya desvelado la poca vergüenza del filólogo, a quien de ningún modo cabe la exclusividad de hablar de dudas que pueden resolverse con un poco de conocimiento y un mucho de sentido común.

En fin, que los ultrapedantes me tocan los clonclones. Para hablar de un tema conviene saber qué es lo que se dice. Hacerse pasar por experto para dar palos a un tercero con el fin de amancebarse con un cuarto es engañar a los lectores. Pero algunos todavía son capaces de ver esas lenguas marrones que delatan al impostor.

  1. Bremaneur

    Reinhard, es muy interesante ver cómo se alimentan los odios unos a otros. Hay gente a la que T. le importa un bledo, pero no dudan en zaherirle y meterle en la conversación como quien hecha leña al fuego.

  2. Bremaneur

    En 1618 se publicaron <>Las eróticas<>, de Esteban de Villegas. Su edición es extraña. La imprenta estaba bien surtida de tipos (se conoce el inventario de sus bienes) y, como ocurrió con el Quijote, el libro se imprimió a la vez que otro. Las Eróticas tenían menos importancia, ya que aunque los tipos eran los mismos que se utilizaban en el otro libro, el papel era peor. Y al contrario que el Quijote, se tardó mucho tiempo en terminarlo. Lo peculiar del caso es que al principio la composición es perfecta, y va empeorando conforme se avanza. La razón, quizás los dos años que dura el proceso. Compárenlo con lo que se tardó en hacer el Quijote. La explicación del filólogo, aquí, sería la misma: ehhhh… es debido a la forma de componerlo y… ehhhh… faltaban tipos y… ahhhh… bueno, tampoco son tantas erratas y… sí, hay muchas erratas. En fin…

  3. Bremaneur

    Como no sé escribir veo que no ha quedado claro el asunto. El filólogo dice que las erratas entran dentro de lo normal, pero luego dice que no, que hay demasiadas. Y no sólo erratas, sino líneas que desaparecen, que no concuerdan, etc. E incide en que esos errores se deben a la manera de trabajar en el taller de Cuesta. Pero luego dice que esa forma de trabajar es la que se estilaba normalmente. ¡Anda, la hostia!, y entonces… ¿todos los libros editados hasta el Setecientos tenían las mismas erratas que el Quijote? Por favor…Mi hipótesis es que la cantidad de erratas puede deberse a la extraordinaria (extra-ordinaria) velocidad de trabajo, que produciría evidentes descoordinaciones entre todos los operarios del taller. Haría bien el filólogo en describirnos -su erudición y ultrapedantería se lo permiten- en cómo funcionaba un taller tipográfico en el S. XVII.***Veo que se me cita en el interesantísimo blog de Fedeguico. Es cierto que no estoy simpático, pero no con Kehre, que hizo una extraordinaria labor de raciocinio, sino con los ultrapedantes que quieren remedar al filólogo con el fin de enmarronar sus lenguas, aún más si cabe.

  4. Bremaneur

    Ítem más,– <>¿Una imprenta como la de Cuesta podía permitirse tener muchos tipos y trabajar con dos libros a la vez?<>– Se conoce cuánta gente trabajaba en esa imprenta y quizás existan en los archivos inventarios de sus equipos y sus materiales. Si no es así, no le sería difícil a un erudito consignar mediante el estudio de otros inventarios similares -que los hay- si esa forma de trabajo era posible.– No recuerdo si se habla en profundidad del otro libro que se estaba imprimiendo junto al Quijote. Creo que la fuente es el mismo Cervantes. ¿Se ha localizado ese libro? Si es así, ¿se ha estudiado su composición? Sería un grato trabajo para el filólogo o alguno de sus innúmeros ayudantes. De las similitudes y diferencias de una composición y otra podrían extraerse otros cuatro volquetes de palabrería.

  5. Bremaneur

    Ítem más:El taller de Cuesta se nutría entonces de una veintena de operarios (la proporción solía ser de unos cinco por prensa), que simultanearon el Ingenioso hidalgo con un gordísimo infolio de Ludovico Blosio, «luz de la vida espiritual» (Cervantes, al parecer, scripsit) y uno de los best-sellers del período.***El libro de Blosio es éste:Blois, Louis de (O.S.B.) (1506-1566)Obras de Ludouico Blosio … de la orden de San Benito / traduzidas de latin en romance por … Fr. Gregorio de Alfaro … de la misma orden … — Es quarta impression. — En Madrid : en la imprenta de Iuan de la Cuesta : a costa de Diego Guillen …, 1605[16], 771, [45] p. ; Fol.ColofónSign.: [calderón]8, A-Z8, 2A-2B8, 2D-2Z8, 3A-3B8, 3C10, a-b8, c6Port. a dos tintas con esc. xil.Texto a dos col. Dice el filólogo que se imprimía al menos desde julio. Y si se indica la fecha de 1605 en la mención de edición, es que se terminó después de diciembre de 1604, que es cuando se terminó el Quijote. Unos cuantos meses. Hay muchos ejemplares de esta edición (que es la cuarta) en bibliotecas españolas. Repito: desconozco si se ha estudiado este ejemplar, pero no estaría de más hacerlo para poder sacar algunas conclusiones.***Como ven, no hacen falta muchos conocimientos para demostrar las contradicciones y las lagunas del filólogo y aportar algo de provecho a esta discusión. Ahora bien, si nos dedicamos únicamente al intento de derribo del escritor, todo lo que se diga será mierda, por mucho disfraz erudito que le queramos meter.

  6. Neguev and me

    Pues aparte de la carniceria que se ha hecho de AT, con contundentes argumentos ad.hominen( algo muy hispano, por cierto) Ignoraba quien era el dueño del blog.Gracias amigo Brema. Suum ha contribuido mandando un PDF, que trambién le pegaré aquí para lo que usted guste disponer.

  7. Neguev and me

    < HREF="http://www.scribd.com/doc/5932904/asesinato-en-la-imprenta-de-cuesta" REL="nofollow"> Asesinato en la imprenta de Cuesta <>

  8. Bremaneur

    Gracias, Neguev. Leí el artículo en su momento.Si mi memoria no me falla, el que no consultaron fue < HREF="http://cvc.cervantes.es/obref/quijote_antologia/rico.htm" REL="nofollow">éste<>. Es que ni buscar bibliografía, saben los ultrapedantes.Como ve, tampoco se habla ahí del libro de Blois.—————-Un saludo para mi lector incondicional Altoser. Por cierto, Alt, ya sabemos que no eres Rodríguez, y nos alivia. Sobre todo porque tus fans te tenemos por un tío feo, y en la foto que se ha puesto Rodríguez en la Wikipedia sale guapíssssssimo. Por cierto, el libro que sostiene en sus morcillescas mano, ¿no será su autobiografía?

  9. Bremaneur

    El hecho de que el filólogo se obceque en sus contradicciones, y que no sea capaz de descubrir la solución al enigma en su propio texto, podría hacernos pensar en la posibilidad, remota, de que sea más tonto que nuestro ultrapedante.Que el ultrapedante dijera en su momento que el repaso que el filólogo da al escritor es insuperable, habida cuenta de la ignorancia del ultrapedante en la materia que se trata, da muestra cabal no sólo de su ultrapedantez sino también de su inalcanzable imbecilidad.

  10. Bremaneur

    Ítem más:– Describir cómo se imprime un libro en el siglo XVII viene a ser lo mismo que una descripción, hoy en día, de una caldera: retorno, condensación, bombas, compensación, etc. Vale más una descripción en el Youtube que veinte artículos peñazo.– El libro de Blois que se imprime es un folio, y el Quijote un cuarto. Si bien el primero es a dos columnas, me juego el testículo izquierdo del pedante a que el tipo de letra utilizado en ambos ejemplares es distinto. Es decir, que no tienen por qué utilizarse los tipos del Blois para el Quijote, ni viceversa.– Las contradicciones, digámoslo: flagrantes, en las que incurre el filólogo invalida el objetivo que tiene, y que no es otro que el de imponer su exclusiva autoridad sobre un tema.– El filólogo ha sido incapaz, después de hacernos engullir varios celemines de verborrea, de hacernos saber por qué el Quijote tiene tantos errores de impresión.– El filólogo no puede abusar, pues, de su argumento de autoridad.– Si el filólogo, con todo su saber y conocimiento, que es asazhartomucho, no tiene exclusividad alguna a la hora de hablar de la impresión del Quijote, no sabemos a qué viene un pulgáceo ultrapedante a aplaudirle y a execrar del escritor. – Las lenguas marrones huelen al linimento con el que se tintaron.

  11. Pacolete

    Si el Quijote se imprimió hasta diciembre, es que los del taller de Cuesta tenían un frío del carajo, así que se pusieron a tono con aguardiente y de ahí tantos errores. Imprimieron el Quijote borrachos como cubas. Era la manera habitual de imprimir en Europa hasta el Setecientos.

  12. Neguev and me

    ¿Qué decirle amigo Brema?. Ni el Quijote, ni Trapiello suscitaban mi interés en especial.¡ Lo que es la propaganda subliminal! No solo me estoy interesando al punto de saber que, incluso Savater opina in extenso sobre el Quijote ( puede leerlo en el blog aludido) sinó que estoy simpatizando con AT.

  13. Bremaneur

    Anónimo dijo…Llama la atención que los administradores***Altoser, vete a la puta mierda, payaso. A enredar te vas a casa de tu puta madre. Como me amenacen de nuevo te borraré todos los comentarios que hagan falta. Te aviso: controlo quién entra y quién sale de este blog.

  14. Bremaneur

    No dice la verdad quien sólo pretende meterme en un lío. No quiero acabar como un < HREF="http://gayspirit.files.wordpress.com/2007/12/san_sebastian_3.jpg" REL="nofollow">san Sebastián<>, no sé si me entienden. Lo hizo en su día y lo sigue haciendo ahora. Y como la gente es tan imbécil y cae en las trampas más sencillas, resulta que el único perjudicado en todo este asunto es el menda, que como al reincidente de Ferlosio le denigran no por lo que hizo o dejó de hacer, sino por ser simplemente quien es.

  15. Neguev and me

    Le entiendo amigo, algunos también lo padecemos en carnes propias. Cada vez está mas claro.

  16. El Crítico Constante

    Amigo Bremaneur,mucho le agradecería que borrase el post del Anónimo ese que tanto nos quiere a usted y a mí. Es el mismo que ya metió cizaña la otra vez.Muchas gracias por anticipado.

  17. El Crítico Constante

    Sé perfectamente que no es usted, Bremaneur, quien está detrás del Anónimo pero le agradecería mucho que borrase el post.

  18. El Crítico Constante

    Muchas gracias, Bremaneur. No esperaba menos de usted. Quedo obligado.

  19. Bremaneur

    El filólogo:¿Ha saludado AT los estudios de Hinman, Bowers, Gaskell, Fay, Tanselle, Chartier, Trovato, o, entre hispanistas, Cruickshank o Hunter? ***Muhahahahajajajajarrrrjrjrjjr. Todavía tiene los santos huevos de citar a Gaskell. Muhahahahajajajajarrrrjrjrjjr.

Los comentarios están cerrados.