La biblioteca fantasma

Minutos musicales

Viena es una ciudad varada en el recuerdo pero, a diferencia de Berlín, apenas son perceptibles los costurones del pasado: de la Sezession de principios del siglo XX se salta a la década de 1960 sin el menor reparo. Y sin embargo basta con aguzar un poco la vista y apoyarse en ciertas lecturas para darse cuenta de que la ciudad no es el pintoresco decorado Biedermeyer —tan pulcro, tan relamido, tan cargante— por el que pretende pasar.

A la espera de próximas entregas, les dejo con una tonada que no paro de canturrear mientras paseo por estos barrios.

Que la disfruten.