La biblioteca fantasma

Cunqueiro

Un reciente viaje a Grecia, guiado por Las mocedades de Ulises, de Álvaro Cunqueiro, me lleva a recuperar esta antigua reseña que me gustaría mostrarles de nuevo.

Cunqueiro, Álvaro. Balada de las damas del tiempo pasado. Madrid: Alhambra, [194-?]. 152 p.

Labrada, Álvaro (pseudónimo de Álvaro Cunqueiro). San Gonzalo. Madrid: Editora Nacional, 1945. 170 p.

No puedo hablar de Cunqueiro. Si bien sus libros son una invitación a la placidez y a la imaginación hecha con la estricta cortesía antigua, no deja de imponerme respeto escribir de alguien que tan bien escribió. Parece pecado y teme uno castigos tan fantásticos como duraderos.

Me ceñiré, pues, a los dos libros más viejos que tengo de él, reseñándolos breve y tímidamente.

Los dos pueden descargarse en la página de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes (que no enlazo para no terminar en la cárcel, tan tiquismiquis son con los links), donde pueden conseguirse gratuitamente sus obras completas, editadas por la Fundación José Antonio de Castro. Se editaron conjuntamente, primero en Táber (1968) y luego en Seix Barral, acompañados de otros textos, en un libro de hermoso título: Flores del año mil y pico de ave.

Ambos los compré en el Rastro madrileño, despeñadero de vidas rotas. El primero, Balada de las damas del tiempo pasado, lo conseguí, emocionado, hace unos diez años. Me costó doscientas pesetas. Lo he visto posteriormente en catálogos de librerías de viejo a precios que van desde los sesenta a los ciento setenta y cinco euros. Locuras de coleccionistas.

El segundo lo conseguí hace pocos meses, a primera hora de la mañana. Un tipo delgado lo sacó de un carrito de la compra. San Gonzalo, de Álvaro Labrada. No me hubiera fijado en él si no hubiera sido porque tan sólo unas semanas antes, en una relectura de Las armas y las letras, leí que Cunqueiro había utilizado ese pseudónimo. Casualidades, o no. Lo compré por un euro. Posteriormente lo he visto por ciento cuarenta euros en una librería madrileña.

Baladas de las damas del tiempo pasado retoma los nombres de las doce damas cantadas por Villon y les teje una biografía a cada una. La lectura y el conocimiento de autores antiguos se funde con la fantasía y la imaginación para llenar los vacíos que se escapan a la erudición (“como contamos la historia algo libremente, digamos que la hermana estaba casada con un tabernero”).

San Gonzalo es una breve hagiografía de este santo que derrotó una flota viquinga en las costas de Galicia, años después de que hiciera lo mismo un pariente suyo, también santo y por nombre Rosendo (A furore normanorum, liberanos Domine). Leyenda que retomaría transfigurada Torrente Ballester en Fragmentos de Apocalipsis. Milagros y peregrinaciones se cuentan de sabrosa manera, si bien hay párrafos en los que Cunqueiro parece no tomarse muy en serio a sí mismo. Por ejemplo, en la descripción de un vitral con mucha degollina y cabezas rodando por el suelo, no duda en mencionar el profano deporte del fútbol. La parte final, dedicada a los milagros, nos trae ecos de otros libros de Cunqueiro, y leemos sobre sermones predicados a las truchas, peces que resucitan después de cocinados u obispos convertidos en aves al no respetar el ayuno.

Historias breves que desearíamos que no terminaran nunca. Hechas para ser leídas en voz alta, al ritmo de las llamas, junto a un hogar de piedra, con un fuego de encina carrasca sobre el que se asa una perdiz con castañas. Nos escucha una mujer hermosa como sólo un párrafo de Cunqueiro puede serlo. Fuera muge el viento con desesperación. A furore normanorum, liberanos Domine.

  1. Gongren

    Menos mal, maestro, que vuelve por estos lares. Gracias por la anotación. A la que me permito una apostilla: la <>Balada…<> se halla en el segundo tomo de la narrativa completa editada por la Fundación Castro.

  2. Bremaneur

    Gracias, Gongren. El San Gonzalo también se reeditó, esta vez bajo el nombre de Cunqueiro, y no sé si en el mismo <>Flores del año mil y pico de ave<>. Si no me equivoco, también está en las obras completas de la Fundación Castro.

  3. Bremaneur

    Me requetemordía la conciencia por haber traído este material “de segunda mano”, pero ha merecido la pena. Acabo de darme cuenta de que las ilustraciones de la <>Balada…<> son de mi admirado Arribas.

  4. Francis Elizalde

    Anduve buscando información acerca del San Gonzalo de Cunqueiro, y en google, a la primera, di con esta entrada suya y con su Blog. Que me ha parecido interesantísimo y me ha dirigido derecho hacia esa gruta encantada que es la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes; agradecido le quedo.Como habla con tanto respeto de don Alvaro, y yo también, me permito pasarle un enlace a aquello suyo que cobijo en mi propio Blog.http://anochecuandodormia.blogspot.com/search/label/cunqueiroHasta siempre

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