La biblioteca fantasma

El gallo y el arlequín (II)

El gallo y el arlequín
por
Jean Cocteau

[1918]


II


* Sentido. — El oído reprueba pero soporta ciertas músicas; transportémoslas a los dominios del olfato y nos veremos obligados a huir.

* La mala música despreciada por los bellos espíritus es muy agradable. Lo desagradable es la buena música.

* Cuidado con la pintura, rezan algunos carteles. Yo añado: cuidado con la música.

* ¡Atención! Mantengan la guardia, pues de entre todas las artes, la música acecha por todas partes.

* El músico debe curar la música de esas ligaduras, ardides y juegos de manos que lo obligan a permanecer frente al auditorio.

* UN POETA SIEMPRE TIENE DEMASIADAS PALABRAS EN SU VOCABULARIO; UN PINTOR, DEMASIADOS COLORES EN SU PALETA; UN MÚSICO, DEMASIADAS NOTAS EN SU TECLADO.

* PRIMERO HAY QUE SENTARSE; LUEGO YA SE PENSARÁ.

* Que este axioma no sirva de excusa a los asentados. Un verdadero artista siempre suscita rumores.

* Una falta de pintoresquismo hace daño a los músicos; y el exotismo, más.

* La escultura, tan olvidada a causa del menosprecio a la forma y la masa en favor de lo impreciso, es sin duda una de las artes más nobles. Para empezar, es el único que nos obliga a dar una vuelta alrededor de ella.

* Pajarero, espantapájaros… director de orquesta.

* En el creador hay necesariamente un hombre y una mujer. Y la mujer es casi siempre insoportable.

* LO BELLO PARECE FÁCIL. POR ESO LO DESPRECIA EL PÚBLICO.

* Incluso al censurar, ocúpate siempre de la mejor calidad.

* Una opinión sana siempre suele tomarse por una opinión literaria.

* Que unos pesimistas como nosotros nos dejemos llevar por el optimismo se debe a la intuición de que la obra de arte colabora al equilibrio sobrenatural.

* Trabajo en mi mesa de madera, sobre mi silla de madera, con mi portaplumas de madera, lo cual no me impide ser responsable, en cierta medida, del curso de los astros.

* Un soñador siempre es un mal poeta.

* Si te rasuras el cráneo, no te dejes un mechón para el domingo.

* Me dices que has ido de la derecha a la izquierda por amor; y sólo has cambiado de ropa. También deberías cambiar de piel.

* Lo importante no es nadar con ligereza, sino desaparecer pesadamente mientras propagas suaves hondas.

* Suelen cerrarse los ojos de los muertos con suavidad; y con suavidad hay que abrir los ojos de los vivos.

* Releamos El caso Wagner, de Nietzsche. Jamás se ha dicho nada más profundo ni más ligero. Cuando Nietzsche alaba Carmen, alaba la franqueza que nuestra generación busca en el music-hall. Es lamentable que oponga a Wagner una obra artística e inferior a la obra de Wagner en el plano artístico. Lo que acaba con la música impresionista es, por ejemplo, un cierto baile americano que he visto en el Casino de París.

* En Londres se programa a Wagner; en París, se lo lamenta en secreto.

* Defender a Wagner porque Saint-Saëns lo ataca es demasiado sencillo. Hay que gritar: «¡abajo Wagner!» con Saint-Saëns. Ésa es la verdadera valentía.

* Nietzsche temía ciertas «y». Goethe y Schiller, por ejemplo, o Schiller y Goethe. ¿Qué diría de haber visto cómo se extendía el culto a Nietzsche y Wagner… o incluso a Wagner y Nietzsche?

* Algunas obras largas son cortas. La obra de Wagner es una obra larga que es larga, una obra que se extiende, porque el aburrimiento le parece a ese viejo dios una droga útil para obtener el atontamiento de sus fieles.

* También hay hipnotizadores que magnetizan al público. El gesto decisivo que adormece es muy breve y sencillo, pero suelen acompañarlo de otros veinte postizos que impresiona a las multitudes.
La multitud se deja seducir por la mentira; le decepciona la verdad demasiado sencilla, demasiado desnuda, demasiado inconveniente.

* Schoenberg es un maestro; todos nuestros músicos y Strawinsky le deben algo, pero Schoenberg es sobre todo un músico de pizarra.

* Sócrates decía: «¿Cuál es el hombre que come pan como si fuera un manjar y manjar como si fuera pan?».
Respuesta: el melómano alemán.

* La oposición de la masa a las elites estimula el genio individual. Ahí está el caso de Francia. La Alemania moderna muere de aprobación, de atención, de aplicación, de una vulgarización escolar de la cultura aristocrática.

* Entre nosotros un joven músico halla enseguida la lucha, es decir, el estímulo. En Alemania, halla las orejas. Cuanto más grandes sean, más escucharán. Se lo adopta, se lo academiza. Y ya está hundido.

(Traducción de Gongren)

Un Comentario

  1. GOTIGOTI

    Cocteau llama aburrido a Wagner. Lo que es aburrido es tener que aguantar al ingenioso de la clase. Si no fuese porque tienen a Lully y algunos oficios de tinieblas,hablar de música francesa sería hablar del can-can.

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