La biblioteca fantasma

  1. El Rufián Melancólico

    Es usted un as Bremaneur. Lo estaba esperando como agua de Mayo.Margarita en todo su apogeo. las hembras de los señoritos, ¡que gran titulo!En el fondo los milicianos no creo que estuvieran muy de acuerdo con ella. Seguro que preferían que se murieran los ricos y las mujeres de los pobres.Margarita debería entenderlo.

  2. El rufián melancólico

    La sabiduría venerea de Margarita la demuestra con creces. Es para nota. ¡Que distinción la suya entre mujeres y hembras! ¡Como pinta a estas últimas! que finura de verbo, solo la falto llamarlas directamente putas. Seguramente estaba enterada ya por el que fue secretario de Queipo de la frecuente concurrencia de las novias de los falangistas a muchos de los fusilamientos. La mayoría no lo soportaban y terminaban vomitando. No era como pensaban.

  3. Bremaneur

    Rufián, le veo lanzado. Y siempre con la jugosa anécdota entre los dedos. Amplíe eso del secretario de Queipo, por favor.Respecto a Carrillo, sus apariciones fulgurantes en los libros de la época le hacen un tipo muy misterioso. Castro creo que lo saca por algún lado.Y sí, la Nelken tiene el don del título.

  4. El rufián Melancólico

    El llamado “secretario de Queipo” era Antonio Bahamonde, delegado de prensa y propaganda en aquel virreinato que fue la Sevilla de Queipo. Públicó, tras cambiar de bando, el libro “Un año con Queipo (memorias de un nacionalista)”. Muy bien documentado, la precisión de los detalles no engaña sobre el lugar privilegiado que ocupó Bahamonde. El libro lo reeditó en 2005 las Ediciones sevillanas, Espuela de Plata en su colección España en armas.

  5. El rufián Melancólico

    EL MAESTRO Y MARGARITA“De 1936 a 1939 hubo en España dos luchas a vida o muerte, ambas contiendas civiles. Una enfrentaba a las fuerzas nacionalistas dirigidas poe Francisco Franco, ayudado por Hitler, contra los republicanos españoles, ayudados por los comunistas. La otra guerra la libraban los propios comunistas entre sí. Tanto Stalin, en la Unión Sovietica, como Trotski en el exilio, abrigaban la esperanza de ser de forma particular el salvador y fiador de los leales a la República, convirtiendose con ello en la vanguardia de la revolución comunista mundial. Los sovieticos enviamos a España a nuestros jovenes e inexpertos agentes de espionaje, así como a nuestros instructores avezados. España fue una magnífica escuela para nuestras operaciones futuras de espionaje. Nuestras posteriores iniciativas en materia de espionaje partieron todas ellas de España. Los republicanos perdieron la batalla, pero los hombres y las mujeres de Stalin la ganaron. Al termino de la guerra civil española Trotski no tenía ya nada que hacer en ninguna parte.En Barcelona me encontré con Leonid Alexandrovih Eitingon, con quien había coincidido cinco años antes cuando el dirigía la sección de operaciones de espionaje en el Departamento de Extranjero. En España, Eitingon era comandante de Seguridad del Estado y organizaba acciones guerrilleras tras las líneas de Franco bajo el seudonimo de general Kotov. En el Centro se le conocía como Tom y Pierre. Siguiendo instrucciones del Centro, Eitingon fue el responsable de organizar mi regreso a Moscú. Él me acompañó hasta Burdeos y me puso a bordo de un buque sovietico. Aúnrecuerdo su aspecto de buhonero frances, sin corbata y siempre con la gorra puesta por más calor que hiciera.” Operaciones EspecialesPavel SudaplatovPlaza Janés 1994

  6. El rufián melancólico

    Estimado BremaneurHe recibido por el correo interior el reproche de un amigo por ningunear el texto donde fue bautizada Margarita con el apelativo de Virgen loca.Quiero reparar este olvido injustificable que tiene por origen el triste desorden de mi hemeroteca. Habla Juan Pujol en su “Galería de monstruos”: LA SERPIENTE CON FALDAS“…Y hoy no se va a hablar aquí de ninguna doncella o viuda desamparada, de una mujer cuya vida privada se saque a la luz, sino de un ser venenoso que ni siquiera es de nuestra sangre ni de nuestra raza; de un engendro cuyo sexo importa poco en relación con la magnitud del mal que nos ha hecho y de la multiplicidad de sus actividades dañinas. En la vida pública no hay más que hombres públicos, cualquiera que sea su sexo. Y doña Margarita Nelken, diputado, agitador comunista, agente a sueldo de Moscú, es un hombre público. Pocos habrán ejercido en estos últimos tiempos influencia más nefasta. En la galería de monstruos de nuestra historia contemporánea, tiene un puesto señalado por propio derecho.Pues doña Margarita Nelken -esa virgen loca del comunismo- me ha hecho el honor de ocuparse de mi persona en una de sus peroratas radiadas desde el frente rojo. Mejor dicho, ha hecho alusión a mi memoria para injuriarla, dando por cierto que sus amigos me habían asesinado y que mis pobres huesos de cristiano viejo estaban ya pudriendo tierra. Siento tener que desmentirla aunque se trate, digásmoslo así, de una dama: no he muerto aún, por lo menos hasta la hora de escribir estas líneas. Y espero vivir lo suficiente para verla emigrar llevándose lo que pueda de esta tierra de promisión, o caída en poder de nuestras tropas, encerrada en una jaula y exhibida entre las alimañas exóticas de la colección de fieras del Retiro.”“…Y entre los seres más sordidos, cuya sola presencia era un baldón de ignominia para nuestra patria, figuraba en primer lugar la indesable -en todos los sentidos de la palabra- dispuesta a todos los crímenes y a todas las aberraciones, capaz de todas las hazañas menos la de lavarse con frecuencia. Me parecía vejatorio que esta extranjera despreciable hubiera venido a envenenar nuestro país, a ofender a nuestras mujeres, a vilipendiar a nuestros mayores prestigios, a burlarse de nuestra bandera, sirviendo los designios de su raza israelita.Que la hospitalidad generosa de España -ofrecida cordialmente a su tribu hambrienta de buhoneros- se pagase así, y que hubiera masas de españoles dispuestos a colaborar en tal abyección, me indignaba profundamente.Era como una marca infamante, como un sello de dominio que la judería harapienta centroeuropea había logrado imponernos por medio de esta digna representante suya.”“…Al principio había logrado introducirse en las redacciones a fuerza de audacia y también manejando un instrumento personal distinto de la pluma, que en ciertos caracteres femeninos tiene casi la misma eficacia que un hacha de abordaje.”“…Y a medida que se convencía de su impunidad aumentaba su actividad criminal y se exacerbaba su procacidad. Los medios de que se valía para excitar a las ignorantes multitudes viriles de Extremadura entran de lleno en la zona de la patologia sexual. Serpiente con faldas, como ciertos peces del mar de la China, vagabunda sin patria y sin Dios, lo mismo había adulado a la Dictadura y escrito artículos modosos en Blanco y Negro, que envenenaba e inducía al asesinato a sus secuaces rurales y que hubiera traficado en drogas tóxicas o en carne humana…”“…Es de esas mujeres en cuya compañía no se puede atravesar el hall de un hotel bien frecuentado sin sentirse vagamente molesto. Fuera por eso o por otros fracasos sentimentales -esos fracasos que se traducen en desvíos masculinos despues de la primera entrevista- ha debido sufrir en el Madrid adorable de la belleza y la gracia femeninas muchas humillaciones…Y en los asientos que han sido víctimas muchas de ellas, en los actos de crueldad y de sadismo, en las lágrimas de las bellas y santas mujeres españolas, la parte principal, la parte de inducción, ha sido de este monstruo haldudo.que ahora se irá a Rusia saboreando el recuerdo de sus crímenes, rica de dinero y de venganza, llena a la vez de brillantes robados y de insectos parasitarios.”Juan PujolABC, Sevilla.19 de febrero de 1939.

  7. Bremaneur

    Rufián, hago el reproche extensivo a mi persona, porque me parece un despiste intolerable no haberle preguntado por el origen del apelativo. Estremecedor, el odio denso y pútrido, racista, de Juan Pujol.

  8. El rufián melancólico

    MUERTE DE SANTIAGO DE PAUL NELKEN“Santiago de Paul Nelken formaba parte del 5º Ejercito de Choque en la cabeza de puente de Kustrin y estaba al frente de una batería de “Katiushas”, los famosos lanzacohetes soviéticos. Los “Katiushas” u “organillos de Stalin” habían entrado en servicio por primera vez el 15 de julio de 1941 en Rudnia, al noroeste de Smolensk, con gran desconcierto para los alemanes al sufrir aquel alud de fuego. Los cohetes proyectiles pesaban de 8 a 14 kilos y alcanzaban objetivos situados entre 5 y 10 kilometros de distancia. Disparaban eléctricamente salvas de 16 a 20 cohetes térmicos en un máximo de 10 segundos y las rampas metalicas de lanzamiento estaban instaladas en camiones o tanques ligeros, lo que permitía una gran movilidad.La batería de “Katiushas” de “Margarito” pertenece al regimiento 489º que formando parte del 5º Ejercito de Choque llegaba al Oder a finales de enero de 1945 e intentaba forzarlo a fin de establecer en la margen izquierda, la occidental, una cabeza de puente. Cruzan el río el 31 de enero de 1945 y a partir de este momento empieza la lucha para ocupar el pueblo de Küstrin. El día 2 de Febrero, las tres plataformas de lanzacohetes que manda Nelken rectificó varias veces su lanzamiento tanto para mejorar su posición de fuego como para evitar el de contrabatería enemigo, que persigue a los “Katiushas”, facilmente detectables por la humareda que levantan al disparar. En aquel día las tropas alemanas lanzan un contraataque con el fin de envolver a las fuerzas que han cruzado el río, mientras la artillería y la aviación alemanas bombardean el segundo escalón de las tropas rusas. En uno de los duelos artilleros los proyectiles alemanes alcanzan una de las plataformas de lanzacohetes de Nelken y el vehiculo de Nelken, que resultó muerto junto a varios de sus soldados.Al día siguiente fue aplastada la resistencia alemana y el 4 de febrero se había consolidado la cabeza de puente, siendo ampliada en las jornadas posteriores hasta una anchura de 44 kilometros. Santiago de Paul Nelken había muerto antes de empezar la ofensiva final.Quien pudo comunicar a los españoles algunos datos sobre la muerte de “Margarito” sería Alberto Rejas Ibárruri, sobrino de Dolores Ibárruri, teniente de zapadores al que encontraremos de nuevo en Berlín. Al llegar a la cabeza de puente de Küstrin, Rejas intentó visitar a Nelken. En el puesto de mando del Regimiento 489º de Artillería le informaron de su muerte y pudo conversar con supervivientes de la batería que le explicaron lo sucedido.”Los españoles de StalinDaniel ArasaEdiciones VorágineBarcelona 1993

  9. Bremaneur

    Este rastreo está dando unos resultados increíbles, Rufián. Y lo del sobrino de la Pasionaria me lleva a recordar que no hace muchos meses conocí de forma casual a un “sobrino-nieto”, o algo así, de Dolores Ibarruri. Es alemán y no tiene ni idea de español.

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