La biblioteca fantasma

La virgen loca del comunismo (y VII)

Hojeando el libro que Miguel Ángel Villena ha publicado sobre Victoria Kent encuentro algunos datos biográficos de Margarita Nelken, la feminista que se opuso a que las mujeres votaran. Sus padres eran judíos, él alemán y ella francesa, y regentaban una joyería de Lujo en la Puerta del Sol. Margarita, la “guapetona” (García Oliver así la llama) madre soltera, fue pareja del escultor Julio Antonio, (el que en Madridgrado aparece esculpiendo figuras contrarrevolucionarias en su estudio).Villena, sin citar ninguna fuente, dice que a Margarita Nelken la llamaban “el colchón de las redacciones”. La declaración de Ángel Pedrero, de ser cierta, constataría ese furor. Francisco Camba lo diluye de forma irónica en Madridgrado:

«La primavera atacó también a Margarita Nelken. Todos los años le ocurría. Antes, cuando< escribía en los periódi­cos burgueses, el ataque se manifestaba por una crónica acerca de los encantos de la florida estación. Ahora, al comentario había que darle altura social. Margarita habló por la radio de los campos de Andalucía y Extremadura, pero no de las flores que los cubrían ni de las mieses ger­minando dentro de ellos. Habló de cuando las hombres trabajaban allí bajo un sol de fuego y las hijas de los colonos, los únicos capullos primaverales para Margarita, eran perseguidas por el señorito, cachorro de señor feu­dal, con todos los derechos de otro tiempo sobre aquellas infelices, siervas aún de la gleba.

-Da gusto oír a esta mujer-dijo Gaby, escogiendo len­tejas entre el puñado de tierra que le habían dado en la tienda-. ¡Qué pena si nos hubiéramos quedado sin flúido!

A media tarde, en efecto, había venido el de la luz con la pretensión de cobrar y la amenaza de cortar fulminan­temente si no lo lograba. Gaby hizo tales preligios de dialéctica, afeándole la inhumanidad de semejante propó­sito, que el individuo acabó por conmoverse. ¡Tenía razón, qué caramba! ¡Tres pobres mujeres, dos de ellas jóvenes y bonitas, y sin nadie que se lo ganase! Gracias a eso po­dían disfrutar como cosa nueva la luz de aquella lámpara de pie, y, por el cacharro que llamaban radio, escuchar como algo jamás oído el discurso de Margarita».

En otro lugar de la crónica de Camba vuelve a aparecer la Nelken, esta vez como depositaria de la carta que Largo Caballero dejó para el general Miaja:

«- ¿Tú no te has enterado de una carta que Largo Ca­ballero, al dejar Madrid en la madrugada del 7 de noviem­bre, le escribió al general Miaja? Pues esa carta no se ha perdido. De unas manos en otras, llegó a las de Margarita Nelken, que tampoco pierde nada nunca.

– Tú sabes, sin duda, que si de algo se trataba ya an­tes del levantamiento de los militares, era de hacer la revolución. Pero la revolución, desde el primer momento, tro­pezó con tal cantidad de dificultades en el extranjero, que fué necesario camuflarla de defensa de la República para darle un poco de vida. Y es curioso. Largo Caballero, lle­vado a formar Gobierno precisamente por revolucionario, empieza a meterse en todos los Consejos con el ministro ruso…

– Y como España, por lo visto, no iba a ser ya la doceava República federal soviética, los rusos pensaron en retirar a esta gente toda protección. Aún les facilitarían algún tanque, algún fusil, pero a cambio de oro contante y so­nante. Alvarez del Vayo, alarmado, habló con Prieto. Prie­to consiguió la carta de Margarita, y el otro se fué a Gi­nebra a leérsela a Litvinof. “Ya ve usted quién tiene la culpa.”

– ¡Me dejas pasmado!»

Camba, Francisco. Madridgrado: documental film. 2ª ed. Madrid: Ediciones Españolas, 1939.

  1. El rufián melancólico

    Me pone usted los dientes como espadas ante la dedicatoria de su libro.Del furor de Margarita ya iremos sacando conclusiones. Todavía faltan algunas voces privilegiadas que esperan impacientes su turno para hablar.

  2. El rufián melancólico

    Buenas noches BremaneurVamos hablar del furor de noviembre y de aquella carta de la que se habla sin decir lo que contiene. Nuestro Virgilio será nuevamente el maestro zamorano Angel Pedrero.“Que en los días en que se acercaba a Madrid el éjercito Nacional, se anunció la visita de una comisión del parlamento Ingles a conocer la situación de la capital. El ministro de dicho país invitó al dicente para que acompañara a los visitantes extranjeros. En aquellos días se marchó el gobierno a Valencia y recuerda por cierto que Muñoz Martinez y Galarza le pidieron antes de marchar que entregara todas las alhajas que se encontraban en poder de la brigada Atadell que entonces mandaba, cosa a que se negó: Quedó al frente de la Dirección General de Seguridad un consejo formado por Margarita Nelken, Girauta y Santiago Carrillo. El gobierno al marcharse dejó ordenado a la Nelken que se efectuara el traslado de los presos de más significación a los penales de Chinchilla y San Miguel de los Reyes, y según supo luego el que declara por manifestaciones que le hizo Girauta, como se tratara de hacer escoltar la conducción por fuerzas de seguridad y asalto, la Nelken se opuso terminantemente a ello alegando que tales fuerzas eran indispensables para los servicios de Madrid y ofreció en cambio un batallón de la brigada que lleva su nombre y que por aquellos días se encontraba descansando en la capital. Se cometieron los asesinatos de los presos y coincidió esto con la llegada de la anunciada misión inglesa.Margarita advirtió al declarante que debía abstenerse de acompañar a dicha comisión y decidió hacerlo ella misma. Supo al día siguiente el que declara por conducto del ministro de Rumanía Sr. Zanescu que al llegar la visita a Vallecas se encontraron sorprendidos con que en el cementerio, o sus alrededores, apareció un grupo de cadaveres, muchos de los cuales estaban amarrados. Naturalmente, el efecto producido en los extranjeros fue deplorable y preguntaron cual pudiera ser la causa de la existencia de aquellos cadáveres. La Nelken trató de justificarse diciendo que se trataba de una expedición de presos que marchaba en traslado fuera de Madrid y los nacionales al ver los autobuses desde sus líneas habían abierto fuego sobre ellos por creer que se trataba de movimiento de fuerzas. Naturalmente esta explicación a nadie satisfizo e incluso debió formular el Cuerpo Diplomático alguna queja por lo que habían visto.” No es esta la primera vez que se vincula a nuestra Virgen Roja con la matanza de Paracuellos. Quedan testimonios todavía más directos. Seguiremos informando.

  3. Bremaneur

    -Sí, puedo ocultarme en casa de la diputada Margarita Nelken. Allí no se atreverán a buscarme. El guardia que le acompaña como vigilante, iba también en la camioneta. ¿Es que podría esperar a que Asúa o usted nos defendiesen?”Juan Simeón Vidarte “Todos fuimos culpables, testimonio de un socialista español” Volumen 1, Ediciones Grijalbo, Barcelona 1978.***Leo esto ahora, Rufián. Impresionante.

  4. El Sablista Escapista

    Mucho me alegra haber operado como puto y celestino en este venturoso encuentro.

  5. El rufián melancólico

    Mientras rebusco en mi desván moscovita topo con una perla de Arraras.“Margarita Nelken Abusmergen, hija de un judío alemán y de una francesa, que hasta poco antes de venir la república colaboraba en revistas burguesas…,desde el primer momento hizo alarde de poseer un alma como la de las famosas calceteras de la revolución francesa. Imbuía en las mujeres campesinas ideas demoledoras. Durante la elección de Junio de 1931, la Nelken animaba a los electores socialistas de Montijo en la puerta de los colegios con léxico de prostíbulo. A las mujeres las dejaba estupefactas contandoles las excelencias del amor libre y del “derecho sexual” que iban a conquistar con el socialismo. Y como alguien de aquel sencillo auditorio pareciera escandalizado por lo que oía, Margarita Nelken puso el ejemplo de sí misma, diciendo que de los hijos que tenía a ninguno podía asignarle padre determinado, puesto que lo ignoraba.”Joaquín ArrarasHistoria de la Cruzada EspañolaEEdiciones EspañolasMadrid, 1939.Ya que salen los hijos a colación como no recordar a Santiago Nelken de Paul muerto a los 21 años en los frentes de Ucrania tras la invasión alemana de la Unión Soviética. Que atroz destino para esta Virgen roja y dolorosa que como fiel empleada del KGB, ya sé que no hay pruebas, acepta sin rechistar, otros diran que se volvio loca, el sacrificio del hijo ante el altar del padrecito Stalin. Nunca le cuadró más su apelativo de Virgen Roja.

  6. Bremaneur

    El libro está dedicado a su hijo. ¿Lo tiene usted, Rufián?A ver si encuentro lo que dice de ella Enrique Castro Delgado.

  7. El rufián melancólico

    Lo tuve, aunque mucho me temo que anda ahora en las manos del sablista escapista o tal vez en las del astrónomo del carrer de las Flors, que me ha prometido visitar en breve esta biblioteca.Sigo con los hijos de Margarita. Magda Nelken de Paul murió victima de un cancer el 23 de junio de 1954En su memoria Margarita escribió en 1956 su “Elegía para Magda” a la que puso música Lan Adomián.“No hay dolor como mi dolor.No hay vacío como mi vacío.Me arden de sequedad los ojos que ya no tienen llanto.me arde de sequedad la boca que ya no tiene gritos.Siento el regazo desiertocomo el de las mujeres estériles.No hay dolor como mi dolor.No hay vacío como mi vacío.¡Ay de mí!Poesía en MéjicoAlejandro FinisterreMéxico 1959

  8. Bremaneur

    Buenas tardes, Rufián. Fatigo mi biblioteca buscando el rastro de la Nelken. He encontrado poca cosa y entre lo poco está la ausencia. Por ejemplo, en el <>Diario de la guerra de España<>, de Koltsov. Lo he hojeado y no he visto ninguna referencia a ella. Eso no quiere decir que no esté, pero sí me llama la atención que no aparezca en el fragmento que Koltsov dedica a las mujeres de la República (14/09/1936). En esta entrada de su diario habla de las primeras diputadas de las Cortes, y cita a Victoria Kent y a Dolores Ibarruri, pero no a la Nelken, que lo fue durante varias legislaturas seguidas. Me ha parecido curioso ese silencio.Respecto a sus hijos, le recuerdo que <>Las torres del Kremlin<> está dedicado: “A mi hijo Santiago, combatiente de la libertad”, y que al final incluye un poema, un “colofón emocional” que presentado con esta dedicatoria: “…Muchachos sacados de campos de concentración y cárceles franquistas, y llevados, a fuerza, a los frentes de Rusia… Y con ellos, todos los que han caído antes de poder ser ellos mismos).***Y respecto a la lucha de Margarita por la libertad sexual, he encontrado una referencia a ella en <>La novela de un literato<>, de Cansinos Assens. Hablamos, pues, de antes de la guerra:“En <>La Libertad<> he tenido ocasión de conocer al gran criminalista, Jiménez de Asúa, tan famoso ya, a pesar de su juventud. Por cierto, que si no me lo hubieran dicho, no habría adivinado al catedrático de la Central y sabio jurista en ese joven con aire de organillero, ojos estrábicos y visibles estigmas de anormalidad sexual. Luego me han confirmado la certeza de mi intuición, contándome detalles de su vida personal, licenciosa y pervertida, con individuos equívocos, invertidos de ambos sexos, de sus visitas a los burdeles en compañía de escritoras como Margarita Nelken, Concha Méndez Cuesta y Sarita Insúa. Cosas que cuesta trabajo creer, pero que todos aseguran ser verdad…”

  9. Bremaneur

    Unas referencias muy peculiares de la época de diputada de Margarita Nelken, antes de pasarse al comunismo. Julio Camba, en <>Haciendo de República<>:“El caso es que los catalanistas consiguieron su Estatuto, emancipándose del vago centralismo madrileño para caer bajo el centralismo directo de Barcelona, y yo recuerdo una fotografía en la que doña Margarita Nelken, cogida de la mano de uno de estos boticarios que la Rspública puso al frente del ministerio de Marina, y con mi amigo don Laureano Paratcha, aparecía bailando la sardana, en celebración del fausto acontecimiento. Hace veinte años, algunos naturales del Ampurdán solían reunirse los domingos en cierta calle de Barcelona para bailar la sardana, y los barceloneses se morían de risa contemplando el espectáculo de su futuro baile nacional; pero ahora no se trata de esto. Se trata de que doña Margarita Nelken estaba muy alegre y ¿por qué no iba a estar alegre doña Margarita Nelken, digo yo? // En cambio, los otros danzantes tenían todos una verdadera risa de conejo…”La Nelken, cuando salió elegida como diputada por Badajoz, vio retrasada su admisión en las Cortes durante unos días debido a su nacionalidad. De la sesión en que se trató el tema habla Francisco Camba y así lo recogí en el < HREF="http://labibliotecafantasma.blogspot.com/2007/11/la-virgen-loca-del-comunismo.html" REL="nofollow">primer post<> de esta serie. Su hermano Julio también habla de ello. Lo dejo para luego.

  10. El rufián melancólico

    Excelente observación la suya, Bremaneur, al detectar la no presencia de Margarita en los diarios de Koltsov. Curioso, muy curioso y ya le sacaremos a este palo su astilla, que la tiene, aunque no olvide que los diarios fueron purgados antes de su publicación. Todavía guardo como uno de mis más preciados tesoros, de otros me desprendí acuciado por la penuria, la 1ª edición rusa de los mismos y sería cosa de contrastar con los de Ruedo. Pero ¿como aprender ruso en una hora? Tal vez el pintor de cámara del marques pudiera echarnos una mano. Lo de Cansinos no lo recordaba y conviene no echarlo en saco roto, siquiera sea por la sorpresa de encontrar en “la pescadería” a la poetisa Concha Mendez, mujer de Altolaguirre y autora de aquel “Niño y sombras” de la colección Héroe. Yo también he rescatado alguna cosa de interés. De mis primeras pesquisas sobre M.N. conservo aun el número 20 de la revista Raíces; revista judía de cultura, que la dedicó en su número de otoño de 1994 un amplio reportaje titulado“Margarita Nelken, una mujer en la encrucijada española del siglo XX.” Creo que fue la primera vez que se publico en España un estudio y biografía tan completo. Sobre los días de la guerra los autores, Jacobo Israel Garzón y Javier Mordejai de la Puerta pasan como sobre ascuas. Lagarto,lagarto…Si no conoce el ejemplar tendré mucho gusto en hacérselo llegar. Merece la pena.

  11. Bremaneur

    Rufián, me abruma con su generosidad. Gracias a mi trabajo no me costará nada conseguir una copia del artículo. Espero tenerlo la semana que viene. Mil gracias.Preocupado por la imagen que de la Nelken pudieran tener los intelectuales del bando nacional he hojeado algunos libros. Nada. Pero en la <>Literatura fascista española<> de Rodríguez Puértolas encuentro una referencia a la Nelken en… ¡Pemán! Justo en el libro del que usted extrajo unos versos el otro día, el <>Poema de la Bestia y el Ángel<>. Agárrese donde buenamente pueda, Rufián:“Así gritan al fondo de la calleja oscuraLos bramidos de fierasde mil hombres borrachos de locuray mil sucias ramerasen furia de sexo hambriento y sin ternura…………Y aquella tarde, contra las luces del crepúsculo sangriento,una walquiria rubia, desmelenada al viento,llena los aires de rencor…………¡Ay, maldita, malditatú, la hebrea; la del hijo sin padre: Margarita!¡Nombre de flor y espíritu de hiena!(p. 114 y 117-118)”Rodríguez Puértolas ha encontrado otra referencia. De la mano de Juan Pujol, que según García-Alix le dio el nombre de la virgen roja del comunismo. En su artículo “La galería de los monstruos (Abc, 19-II-1939), dice de la Nelken que es “un ser venenoso que ni siquiera es de nuestra sangre ni de nuestra raza; de un engendro cuyo sexo importa poco en relación con la magnitud del mal que nos ha hecho y de la multiplicidad de sus actividades dañinas”. También dice que estaba en España “sirviendo a los designios de su raza israelita”. Más, aturdido por el odio y sin saber poner las comas: “La glorificación de esta judía roja de importación, me humillaba en mi condición de español, como humillaba a los alemanes la presencia de la odiosa Rosa Luxemburgo, judía también, justicieramente muerta por el plomo de los patriotas”. Para terminar: “como buena judía, es una cursi de nacimiento. La judía puede ir vestida ricamente, cubierta de sedas, de pieles y de joyas: es cursi sin remedio”.Lo de “cursi” me llama extraordinariamente la atención. Veamos qué dice Azaña en sus diarios, el 28-II-1933: “A última hora, después de firmar con el Presidente, vuelvo a las Cortes y oigo parte de un discurso muy cursi de la señora Nelken: uno de esos discursos que se oían en el Ateneo, en que se habla de los Papas, de la prostitución, de los salarios, de la maternidad, etcétera etcétera”.

  12. El rufián melancólico

    Lo de la cursilería como signo distintivo del Judaismo es un lugar común en cierta literatura “azul”. Lo de Azaña no lo recordaba y que duda cabe es una voz que no debe faltar en este orfeón nelkeniano.Ando preparando dos nuevas voces. Una proviene de los fondos de Causa General y nos presenta a Margarita azacanada en los ficheros de la cárcel Modelo de Madrid en las horas previas a la matanza de Paracuellos. La declaración corresponde a un funcionario de prisiones.La segunda voz proviene del Arraras y es un digno colofón a las malandanzas de la Virgen Roja. En este caso el partenaire de Margarita es el famoso Cristo de Medinaceli, descubierto en su escondrijo por los milicianos del batallón Margarita Nelken. Mañana sin falta las presentaré.Su mención a Julio Rodriguez Puértolas y su literatura fascista me ha hecho recordar otro libro que contiene escritos de Margarita; “Si mi pluma valiera tu pistola” de Fernando Díaz Plaja. Esta noche lo revisaré pero creo recordar que contiene alguna que otra soflama digna de no ser olvidada.

  13. Bremaneur

    Yo copiaré dentro de poco los textos de Camba y Pla y un par de cosas curiosas que he encontrado en internet. Y estoy a la espera de recibir un artículo de Edgar Neville: “Margarita Nelken, o la maldad”.

  14. Bremaneur

    En una antología contemporánea de escritoras españolas me encuentro con la entrevista que Artemio Precioso, director de <>La novela de hoy<>, le hizo a Margarita Nelken como prólogo a su novela corta <>La aventura de Roma<>. A MANERA DE PRÓLOGO-Vamos a ver, querida Margarita; va usted a confesarse con un padre ignorante, muy ignorante, de una encantadora ignorancia. Dígame, ¿dónde nació?-En Madrid; por más señas, en la calle de las chuletas, alias, del Conde de Romanones. Se ha dicho a veces que yo era extranjera; ya ve usted que puedo hasta presumir de castiza.-¿Qué edad tiene? Porque usted aún la puede decir sin suprimir…-Pues, sin suprimir, le diré, aunque me hace poca gracia, que voy -a pesar mío, desde luego- hacia los veintiséis.-¿De cuándo data su vocación artística?-Empecé a dibujar antes que a leer, y, cuando aún no levantaba tanto así, ya quería ser pintora. Luego la pintura se quedó en segundo término.-¿Parece que lo dice con melancolía?-No lo niego. He pintado mucho; tuve que dejarlo a causa de la vista; pero sigo con la misma afición.-¿A qué edad comenzó a escribir?-Eso se pierde en la noche de los tiempos. El primer artículo lo publiqué a los quince años, en la revista inglesa The Studio.-¿Cuántos países conoce?-Francia, admirablemente, y Alemania, bastante bien.He vivido temporadas más o menos largas en Bélgica y en Italia, y he viajado asimismo por Austria y por Hungría.-¿Cuántos idiomas habla?-El francés no me atrevo siquiera a contarlo entre mis idiomas extranjeros, pues lo hablo y escribo igual que el español. Hablo, además, el alemán, y chapurreo el italiano. Pero, si esto le parece poco, añada usted, para darme pisto, que sé hasta media docena de palabras húngaras. ¡Ah!, se me olvidaba: también sé saludar en vascuence, y pronuncio divinamente an Cambó, escolta noy y Editorial Minerva. Esto por el gran éxito del libro que me publicó. No deje de poner este reclamo disimulado.-¿Qué concepto tiene de la mujer española, de la mujer francesa, de la mujer norteamericana, de la mujer alemana y de la mujer inglesa?-Todas me parecen igualmente preciosas, inteligentes, elegantes, bondadosas, etc., etc. Ya sabe usted que me tachan de antifeminista. No escribo en un sitio sin que, a los dos días, el director no reciba unos cuantos anónimos en que se me pone como no digan dueñas; y esto, como usted comprenderá, me es muy desagradable. Esta vez espero que los anónimos que usted reciba dirán todos que soy la escritora que más vale, la más simpática, etc., etc. ¡Figúrese qué alegría!-Y del hombre español, ¿qué opina?-Como entre los hombres españoles han de estar mis lectores, opino, naturalmente, que es el superhombre por excelencia. ¡Cualquiera se pone a mal con la clientela!-¿Cree que se le debe ceder el asiento a las señoras en el tranvía?-Desde luego. Como que yo, al subir a un tranvía completo, no dejo nunca de cruzarlo de plataforma a plataforma, por ver si así alguien se siente galante, para que yo deje de sentir mis tacones. Desgraciadamente, hay hombres muy distraídos.-¿Es partidaria del divorcio?-Como que no comprendo el matrimonio sin esa válvula de escape. Ahora que le confesaré que yo creo que las fórmulas huelgan siempre y no sirven de nada; y, si huelgan en el matrimonio, ya no existe el problema del divorcio; pero esto no lo ponga, que luego El Debate se mete conmigo y me da mucha pena.-¿Y del voto femenino?-Mi criterio en este punto es sobradamente conocido. Claro que hay gente que asegura que ello obedece a no haber vislumbrado todavía la posibilidad de ser elegida concejala o diputada.-¿Tiene disculpa para la infidelidad del marido?-Siempre…, siempre que no sea yo la que tenga que disculpar.-¿Cuál cree que siente más envidia, el hombre o la mujer?-Pongamos que en esta cuestión no tienen que envidiarse nada.-¿Cuál cree que es la mujer más inteligente que ha existido o existe?-Yo, ¡qué duda cabe! Esto no deje de decirlo, pero como si fuera opinión de usted; porque yo, como todo interviuvado, soy un colmo de modestia y discreción.-¿A cuál escritor clásico admira más?A Saint-Simon. Verá usted: yo me eduqué con un profesar francés que tenía la mala sangre de hacerme aprender de memoria páginas y páginas de Corneille, Racine, Boileau, y hasta oraciones fúnebres de Bossuet. A Saint-Simon me lo encomiaba mucho, claro está, pero sin hacerme aprender nada de él, porque le parecía escabroso. Este sistema me inspiró un odio feroz hacia Boileau, Corneille,etc., y una devoción sin límites por ese Saint-Simon de quien no tuve nunca que aprender nada.-¿Y de los contemporáneos?-De los españoles no puedo hablar; si cito a uno, ¡qué conflicto con los demás! Unos lo tomarán a desaire personal, y otros me despreciarán por no haberlos comprendido. Y no puedo tampoco citar a ningún extranjero, pues entonces dirían que yo también soy de esas personas que admiran sólo lo que viene de fuera.-Una anécdota de su vida…-Podría inventar alguna muy bonita, para apabullar a los demás imaginativos; pero prefiero contarle algo real, que creo tiene bastante gracia. El primer sitio en donde escribí aquí fue en La Ilustración Española y Americana; la dirigía entonces mi ilustre amigo Fernández Flórez. Yo no había pisado jamás una redacción ni visto nunca a un director de periódico. En las revistas extranjeras, en donde colaboraba hacía ya varios años, creían que yo era un hombre. Pues bien: el ir aquí a ofrecer un artículo me causó tal emoción, que le entregué mis cuartillas a Flórez con la vista baja, azoradísima, y salí escapada, sin pronunciar palabra. Luego supe que Flórez había dicho: “Esa chica debe de ser tonta; una niña cursi que le hará versos al canario, como si lo viera.” Pero leyó el artículo y, con gran asombro suyo y mío, me encargó en seguida otro.-¿Cuál de sus libros prefiere?-La trampa del arenal, una novela actualmente en prensa. Claro es que, en cuanto se publique, ya no la podré ver, y preferiré otra obra no escrita todavía.-¿Por qué prohibió un obispo su libro La condición social de la mujer en España?-Melquíades Álvarez dijo en el Congreso que porque yo denunciaba allí los manejos de ciertos sindicatos. Pero yo creo que se equivocó; la verdad es que aquel buenobispo quiso favorecerme. Pensó sin duda: “He aquí a una mujer que se ha pasado varios meses trabajando en un libro de sociología, total para vender seis ejemplares, cifra media alcanzada en España por esta clase de libros; pobrecilla, vamos a ayudarla un poco. ” Y, con una nobleza y un desinterés que yo nunca agradeceré bastante, me hizo ese reclamo a la americana. ¡Dios se lo pague!-¿Y qué profesión tiene?-Además de escritora, mis labores, según reza mi cédula. -¿Es usted rica? ¿De qué vive?-Riquísima; compro todos los días patatas a 0,30 el kilo, y no tengo un Rolls Royce porque mis aficiones democráticas me hacen preferir el Sol-Ventas; vivo como todo el mundo: de comer, beber y dormir. Económicamente hablando, de mi trabajo; respuesta moral para uso y ejemplo de jóvenes y niños. Aunque de mal ejemplo en este país, en donde los escritores vienen inmediatamente después de los barrenderos en la consideración pública. Pero es así, y es mi mayor orgullo: soy uno de los contadísimos escritores españoles que viven únicamente de su pluma, sin congruo sueldo oficial. ¡No me negará que es una originalidad!

  15. El Sablista Escapista

    Me estaba acordando de cuando mi suegro operó a Líster en la Clínica de la Luz. Corría 1977 y el viejo asesino disfrutaba de las comodidades de la mejor clínica privada de Madrid. Cuando se recuperó mi suegro lo citó en la consulta para revisión y para “hablar”. Estuve presente en la conversación. Fue muy afable y no salió de su boca ningún reproche político, pero se negaba a decir una sola palabra sobre el pasado. Entonces yo tenía 22 años, y aunque mi suegro me había aleccionado, no fui capaz de vislumbrar toda la dimensión del personaje.

  16. Bremaneur

    Marqués, ando detrás de unas memorias de Líster. Un ejemplar dedicado. A ver si puedo dar noticia de ello cuanto antes.

  17. Pedro Rojas

    Bien, encantado de la profusión de datos y del retrato poliédrico y preciso que están realizando de Margarita Nelken, me gustaría añadir algo, no a su biografía, sino a su iconología. No sé si ustedes sabrán que Julio Romero de Torres, el pintor de la mujer sensual, del cante jondo, de los billetes de cien pesetas y Margarita Nelken eran amigos íntimos. Por ello el pintor retrató a Margarita Nelken en 1929, un año antes de su muerte. Es un cuadro de pequeño tamaño, un primer plano donde Margarita aparece sin gafas, con unos ojos claramente miopes y perdidos y una cara redonda de las que suelen denominar “cara-de-pan”. El cuadro se puede ver en la Casa-Museo Romero de Torres, en Córdoba.Asimismo me gustaría añadir que Fernando Arrabal tituló “La virgen roja” a su novela de 1987 sobre la vida y muerte de Hildelgart Rodríguez, asesinada por su madre, Aurora Rodríguez, dos personas a las que sin duda Margarita conoció personalmente y que merecen estar, sin duda alguna, en este galería de fantasmas. Un placer departir con ustedes

  18. El rufián melancólico

    Excelente la entrevista de Artemio Precioso. Esta mañana, la casualidad no existe, hablaba de él con JM por otro motivo. Artemio escribió un magnífico libro sobre el exilio español en París bajo la dictadura de Primo. No recuerdo ahora con claridad el titulo aunque éste sí permanece en mis anaqueles. Creo que era Españoles en el Destierro. Artemio cuenta que visitaba a menudo el Hotel Claridge para recoger a Blasco Ibañez y acercarse juntos a la Rotonde a conspirar con Unamuno y Eduardo Ortega, el mismo al que Oliver nombró Subsecretario de Justicia y personaje del que algún día deberíamos hablar. Al descender por la escalinata del Hotel, un compatriota, un albañil sin Dios ni amo que trabajaba en los mosaicos del vestíbulo les observaba con sorna. Se llama Felipe Sandoval.Enhorabuena Bremaneur, Artemio precioso no podía faltar tratandose de Margarita.La pared de tela de araña va cogiendo forma.

  19. El rufián melancólico

    Sablista, que oportunidad perdida para aplicar a Líster bajo prescripción médica a el suero de la verdad.Recuerde que los rusos le hicieron general por compasión pues no sabía realizar una ecuación de primer grado. Todos los intentos de sus profesores de la escuela de Estado Mayor fracasaron. El único que pasó la prueba en la Frunze fue Tagüeña que era físico.Gracias Pedro Rojas por la pista del retrato de Margarita, no lo conozco y ardo en desos de admirarlo. Me es grato encontrarle por estos andurriales. Dele recuerdos a Cesar de mi parte.

  20. Bremaneur

    Un < HREF="http://www.imdb.com/title/tt0873608/" REL="nofollow">documental<> sobre la Nelken.

  21. El rufián melancólico

    La Virgen Roja y el Cristo de Medinaceli.Lo prometido es deuda. Habla Arraras:“Lo que no habían conseguido los milicianos era encontrar al Jesús Nazareno, escondido como ya se ha dicho. Habían registrado y revuelto todo con satánico afan, pero la santa imagen desafiaba, desde su recóndito asilo, todas sus pesquisas. Durante siete meses ni se pudo encontrar su huella y fue una circunstancia casual la que al cabo de este tiempo hizo que se descubriera.Ocupaba entonces la iglesia el batallón de Margarita Nelken, y uno de los rancheros, que bajó un día a la cripta en busca de astillas para alimentar sus fogones, observó que al pisar una tabla se producía un ruido semejante al que hacen las piedras cuando caen sobre los feretros. Dió cuenta de sus observaciones al jefe del batallón, y escarbándose en aquel lugar se encontró la imagen que desde hacía tanto tiempo se buscaba.Por fortuna habían pasado ya los momentos críticos de la revolución, en los cuales el Jesús de Medinaceli hubiera sido destruído en el mismo momento de ser encontrado. Ahora soplaban otros tiempos. Se quería dar la sensación a los pueblos de Europa de que un régimen de tolerancia y respeto reinaba en Madrid.El comandante del batallón comunicó el hallazgo al general Miaja, quien inmediatamente y en compañía de Margarita Nelken, del gobernador civil y de otros personajes destacados se trasladó a la Iglesia para ver la imagen hallada, que había sido colocada provisionalmente en la sacristía.A consecuencia de la humedad que actuó sobre ella durante el largo entierro, aparecían deteriorados los pies, y la tuúnica interior de lino se hallaba empapada en agua. El resto de la efigie permanecía intacta. Los dirigentes revolucionarios se dan cuenta de la importancia del hallazgo, y del partido que de él pueden sacar. pero discrepan sobre los modos de explotarlo.La Nelken propone que se entregue la imagen a los nacionalistas vascos, para que le den culto en Bilbao, con lo que habrá una nueva prueba del respeto que guarda la República a los católicos, cosa muy conveniente para impresionar en París y Londres. Opinan otros que se la debe llevar a un museo, considerandola exclusivamente como obra de arte, y, finalmente, no falta quien propone que se la deje en la sacristía.”Historia de la cruzada españolaJoaquín ArrarasEdiciones Españolas, 1941

  22. El rufián melancólico

    BremaneurDos libros que no deben ser olvidados de citar en lo tocante a Margarita:Las memorias de Santiago Carrillo y las Palomas de Guerra de Paul Preston.Del primero y su estrategia del calamar.“una personalidad que en los primeros días de Noviembre me visitaba constantemente, incluso en las horas más absurdas, fue la diputada y periodista -entonces socialista de izquierda- Margarita Nelken. Venía acompañadoa siempre por un guardia de Asalto que actuaba como su escolta y que daba origen -estoy convencido que injustificadamente- a salaces comentarios. Los españoles siempre hemos sido muy proclives a ese género de maledicencias. Margarita Nelken incitaba entonces a crear, sobre la base de la Junta, un nuevo gobierno nacional, disparate que suponía dar un golpe de Estado. la diputada me daba la impresión de hallarse dolida por el hecho de que Largo Caballero no la hubiera integrado en su gobierno y probablemente pensaba que la perdida de prestigio de éste por la forma en que evacuo Madrid permitía cualquier aventura. Decía hablar en nombre del Cuerpo de Asalto, según ella, dispuesto a apoyar su iniciativa.” Santiago Carrillo MemoriasEd. PlanetaBarcelona 1993.¿Porque le visitaba Margarita tan a menudo en los primeros días de Noviembre?¿Se hallaba presente Josif Grigúlevich, alias José Ocampo, en las reuniones?¿El guardia de Asalto que la acompañaba era José del Rey Hernandez?¿No le conocía de sobra Santiago?¿el mismo José Rey que iba aquella noche en la camioneta con Condés?¿El bizarro del Metropol?Que interesante novela.El libro de Prestón constituye el segundo intento biográfico, no se olvide de la revista Raíces. Más ambicioso y documentado que el primero, tiene sin embargo la debilidad de ser a fin de cuentas una hagiografía, una peana artificial. Argumentar, como personalmente le pude escuchar, que nunca conoció material alguno que vinculara a Margarita con la lucha de retaguardia no es de recibo. La ideología le pierde.Hablaré más despacio en otra ocasión de algunas de sus páginas. Merece la pena.

  23. Bremaneur

    El < HREF="http://www.museojulioromero.com/images/obras_museo/jpg_grandes/margarita_nelken.jpg" REL="nofollow">cuadro <> del que nos hablaba Pedro Rojas.

  24. El rufián melancólico

    ¡Gracias Bremaneur!No la hubiera reconocido. ¿No esta muy negra Margarita? ¿Y el gesto de la boca? Intentaré sacar alguna conclusión más alla del retrato. Los cuadros piden su tiempo.

  25. Anonymous

    Estoy cansada de leer barbaridades sobre Margarita Nelken, es cierto que tenía una personalidad muy peculiar y no era muy coherente con sus ideales y actuaciones, pero en lo que a su ” furor” se refiere, me parece de muy mal gusto. De todos modos creo que ya puestos, ¿porqué no hablamos del furor de algunas damas de nuestra monarquía?.

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