La biblioteca fantasma

Discurso sobre el fuero de Navarra

eladioesparza

«Era aquél un joven culto, dominaba varias lenguas muertas y vivas, y entre sus aficiones se encontraba la de dibujar, como Petrarca, unas viñetas al estilo de los viejos grabadores protorrenacentistas de tablas de boj. También conocía el oficio de los impresores, tema al que dedicó un artículo un tanto etéreo en Jerarqvía, pero que le permitió imprimir uno de los libros más hermosos de estos cien años, aunque el autor fuese un desconocido».

Así habla Andrés Trapiello de Ángel María Pascual en Las armas y las letras. ¿A qué libro se refiere Trapiello? Posiblemente sea a este Discurso del fuero de Navarra, de Eladio Esparza, editado en Pamplona en 1935 por el tipógrafo de Jerarqvía. Se trata, sin duda alguna, de una edición bellísima, una de las joyas de la tipografía de nuestra Edad de Plata. De Eladio Esparza nos da noticia Federico Sáinz de Robles.

Por lo que dice Sáinz de Robles, se infiere que Esparza era un escritor de novelas joteras y musculadas y que su prosa había de ser lo suficientemente febril como para trocar el tema en consigna, el paisaje en batalla y el protagonista en héroe o en mártir. Como no he leído ninguna de sus obras, a excepción de este discurso sobre el fuero navarro, es muy posible que me equivoque. Pero pondría la mano de Patxi Zabaleta en el fuego a que es así.

Esparza se nos aparece cercano a la camarilla de Jerarqvía, la “revista negra de Falange” dirigida por el enloquecido cura Fermín de Zyurdiaga. De hecho, en su número 2, también disponible en La Biblioteca Fantasma, hace una semblanza de Jiménez de Rada que comienza así: “Rodrigo Jiménez de Rada resucita en su aureola, con el Movimiento”. Cómo termina es algo que no quiero saber. Baste al curioso ver cómo esa primera prosa falangista, resumida en esa coma que sigue a “aureola”, no es tanto escritura como alocución. En general no hay ensayo sino consigna; como no hay novela sino epopeya y no hay poesía sino épica rancia de bota llena de sangre nueva y alforjas cargadas de vísceras orantes.

Además de miembro del aparato de propaganda de Falange, dirigido por Ridruejo (prostituido ahora póstumamente por ese personajillo holgazán y zampabollos que es Jordi Gracia), Esparza fue gobernador civil de Álava, director de la Institución Príncipe de Viana y miembro de la Academia de la Lengua Vasca entre 1941 y 1947, además de subdirector del Diario de Navarra. Un diamante en bruto, diríamos aquéllos que no hemos visto en nuestra vida un diamante.

El Discurso sobre el fuero de Navarra es la transcripción corregida de la charla que Esparza dio el 13 de abril de 1935 en el Ateneo de Pamplona. Su entradilla dice así: “En el año actual de Gracia MCMXXXV que se incrusta merced a una hercúlea distensión dolorosa en el remoto MXXXV en el que dejó de existir el Corazón Imperial de aquel gran Rey nuestro Sancho III Garcés el Mayor “el de los buenos fueros””.

La “hercúlea distensión dolorosa” del carlista Esparza consiste, como dice alguna tesis de la Universidad de Navarra disponible en internet, en la españolización del fuero navarro. Esparza abomina de lo que él considera apropiación indebida del fuero por parte de nacionalistas y separatistas, así que su pretensión es la de hacer inteligible un texto que, según él, pocos entendían y explicar su protoespañolidad. Dice así Esparza al principio de su discurso: “El hecho de enamorarse podrá ser una vulgaridad, pero es lo cierto que el enamoramiento proporciona al espíritu una densidad admirativa tan violenta y una acumulación de fuerzas tan poderosas y defensivas a la voluntad, que el enamorado no consiente, en modo alguno que su amada, sea mujer, sea ideal, sufra el menor detrimento en su decoro ni la más pequeña ofensa en su nombre. Y ahora, a la vista de nuestro Fuero, de nuestro Fuero sacrosanto, maltrecho, diezmado, ofendido, ¿podremos decir decorosamente que le tenemos amor, que nos acordamos siquiera de él? ¿Qué quién tiene la culpa? Cuando se abofetea al padre, es bastante bochornoso que el hijo inquiera al culpable, siendo él el culpable por haberlo tolerado. O es cuento lo de las bofetadas al Fuero o es cuento nuestro amor al Fuero”.

Sobre el Fuero, sobre Navarra, sobre el Estatuto:
“Expresión auténtica y viva de esta voluntad de Navarra ha sido, desde los núcleos más remotos de su existencia, el pacto”.

“De la reintegración foral –como de un cuerno de luna- hemos caído hasta esa cosa –¡horror de los horrores!- que hasta por su nombre es feo y desmedrado: el Estatuto. Creo sinceramente que el Estatuto no satisfizo a nadie mas que como maniobra política en un sentido decoroso que puede dársele a la maniobra. El nacionalismo lo defendió corajudamente como un sólido apoyo para sus aspiraciones jelistas. El izquierdismo o amparó como un instrumento del espíritu constitucional de la República.”

El carlista Eladio Esparza murió en 1961. Es difícil encontrar información sobre él en internet y en la bibliografía básica actual sobre literatura española. Sus libros, en cambio, no son difíciles de encontrar en librerías de lance. Este ejemplar del Discurso sobre el fuero de Navarra lo he adquirido esta semana en una excelente librería bilbaína. Su precio, algo más de treinta euros. Merece la pena tener entre las manos y posar la mirada en la bella tipografía de Ángel María Pascual, que supo aunar su arte al contenido del libro y limar con la belleza las asperezas carlistas, la fuerza musculosa y ventral de la prosa arisca de Esparza.

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  1. Perroantonio

    Qué bonita la reinterpretación de la ikurriña como las cadenas de Navarra que aparece entre los dibujos de las páginas reproducidas. ¿O es la reja de un balcón?

  2. Labrit

    Hola, acabo de descubrir este blog y no me resisto a comentar que el libro de Angel María Pascual al que se refería Andrés Trapiello como “uno de los libros más hermosos de estos 100 años”, no es el “Discurso del Fuero de Navarra”, que con ser precioso no lo es tanto como “El Coqueto don Sancho Sánchez”, cuyo autor fue Gabriel de Biurrun en 1937, y en el que Pascual se ocupó de la tipografía y las ilustraciones. Hay una edición reciente del Gobierno de Navarra con un estudio de Miguel Sanchez Ostiz.

    Y gracias por el blog, lo leeré con detenimiento…

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