La biblioteca fantasma

Una novela desternillante

Hay veces que los libros caen en nuestras manos de la forma más insospechada. No sé decir qué es lo que me animó a leer esta novela de Clarín, Su único hijo; solo puedo asegurar que ha sido una de las lecturas más divertidas que me he echado a los ojos en los últimos tiempos. Es un relato disparatado, cómico y cruel sobre una familia en decadencia. Su protagonista indiscutible es Bonifacio Ruiz, un ejemplar paradigmático del “fin de raza” tan propio de las novelas barojianas, veteado aquí de cierto romanticismo ramplón e insensato. Sometido por la tiranía de su mujer y del resto de habitantes de la casa, terminará por mantener ciertas relaciones místico-eróticas con una cantante de ópera recién llegada a la ciudad.

Pesaría en mi conciencia arrastrarles a ustedes, queridos amigos, a la inmoralidad depravada que supuran estas páginas decimonónicas, de ahí que deje su prudente juicio en manos del padre Otaola de Garmendia, brújula, guía y rector de nuestras lecturas:

Su único hijo. Es verdadera pelota de escarabajo, amasada sin arte alguno con el cieno de inverosímiles concupiscencias.

Un comentario

  1. Blas

    Hola: precisamente hoy, el comentarista literario de “Esradio”, Andrés Amorós (a quien debo el descubrimiento de Manuel Chaves Nogales) ha dicho que los cuentos de Clarín tienen la callidad de los de Chejov y Maupassant. Ha citado, entre otros a “Adiós cordera” y Doña Berta”…

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