La biblioteca fantasma

El jardín perdido

Hace unos años acudí en Barcelona a una exposición de pinturas de Carlos García-Alix. Me quedé aterrado cuando vi que se acercaba a sus cuadros y casi les clavaba el pulgar, repasándolos, con la vista alzada. Sentía yo el sacro pudor de los museos y hasta entonces no me había dado cuenta de lo que hay de artesanía en una obra de arte. Un lienzo, un marco de madera, mixturas, pinceles, aguarrás, caballetes. Silencio monástico, concentración, talento, experiencia y los olores antiguos de taller.

Hoy he recibido la nueva carpeta de Larga Marcha. Con qué cuidado he abierto el paquete y he desembalado el libro. Tocar y oler, lo primero. La caja de cartón con el lema plateado de la editorial. Una fragancia química, no sé si de tintas o gomas, que traen a la mente el cuidado puesto en cada uno de los setenta ejemplares que se han creado. El ruido de los dedos sobre la tela, el amor al papel, el respeto al libro. El diseño magnífico de Guillermo Trapiello. Y qué cuidado al pasar las hojas de El jardín perdido, de Alberto García-Alix. La belleza indescriptible de sus grabados, el relieve en el denso papel. “Horizonte falso, Tan triste como un clavo este paisaje sujeta a un hombre”. De las cinco photogravures y chine-collé emana una atmósfera íntima y evanescente en la que nos quedamos suspendidos. Es el conticinio del arte y del libro. Un momento de aislamiento e introspección imprescindible en el hombre.

Las cinco estampas pueden hojearse como un libro, pero también se pueden extraer para enmarcarlas. Yo quiero dejarlas en esta gran carpeta, que sea un libro más de esta biblioteca fantasma, como el anterior de Arturo Marian Llanos. Que su descanso en la estantería se vea roto cuando quiera yo el mío, cuando necesite abrir estas páginas y contemplarlas.

Los grabados, realizados bajo la supervisión de Dan Albert Benveniste durante los meses de julio y agosto de 2011, han sido estampados sobre papel Zerkall-Bütten de 300 gramos. Tamaño de hoja: 47 x 46 cm. Tamaño de mancha: 30 x 30 cm.

Larga Marcha ya tiene su página web, cuidada y limpia, con acceso a tu nómina de artistas. Sean Mackaoui, de quien me ha llegado también su genial serigrafía La Caterva. Qué gran genio. Las fotografías de Rafael Trapiello, otra obra hecha en el silencio y en la noche. Los grabados de Sergio Sanz, los dibujos y pinturas de Mariana Laín, las esculturas de acero de César Fernández Arias… Todo un mundo por descubrir.

También abre Larga Marcha su blog, Vientos variables. Y rumbo fijo, le pondría yo de subtítulo. Échenle un vistazo, y remuevan entre libros, obras y películas. Nada como regalarse con un poco de la magia fulgurante del artesano.

De su web.

Larga Marcha es un híbrido entre una editorial gráfica, galería de arte y productora audiovisual. Una nueva manera de intervenir en la escena del arte y la creación. Se trata de una propuesta para un tiempo de crisis e incertidumbre. Nuestro propósito es ofrecer a los artistas colaboradores un medio eficaz para la realización plena de sus proyectos. Nuestra exigencia en la calidad y excelencia de esta producción va pareja a la pasión que sentimos por la labor de nuestros colaboradores, ya sean pintores, ilustradores, fotógrafos, cineastas… Ellos son sin duda el corazón de Larga Marcha, nuestra razón de ser.

Larga Marcha quiere ser también un lugar de encuentro y diálogo entre los diferentes actores que intervienen en las artes visuales. Para este fin el blog de Larga Marcha: Vientos variables, se ofrece como un primer escenario.

Carlos García-Alix

Es pintor desde su adolescencia, formándose en diferentes centros y talleres. Ha celebrado numerosas exposiciones colectivas e individuales desde finales de los años 80 hasta hoy. Sus querencias por la literatura, el cine y otros asuntos de carácter histórico, como la guerra civil española, le han acompañado también desde el principio de su actividad artística.

Ha colaborado en diferentes periódicos y revistas, como El Canto de la Tripulación, Refractor, El Gato Encerrado, El Europeo, Sur Express, Letras Libres, Revista Ñ, Babelia, etc. Ha publicado dos libros, Madrid-Moscú (T Ediciones, 2003) y Busca y captura de Felipe Sandoval (No hay penas/T Ediciones, 2007), crónica literaria y visual de la investigación que dio origen a su película El honor de las Injurias (No hay penas, 2007) que ha merecido diferentes premios en festivales nacionales e internacionales. Para contactar: carlosgarcialix@largamarcha.com

Isabel de las Casas

Editora y productora, ha desarrollado su vida profesional vinculada a diversas agencias de publicidad y comunicación así como en el sector de la producción y distribución audiovisual. Para contactar: isabeldelascasas@largamarcha.com

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