La biblioteca fantasma

Triángulo alemán

Imágenes del libro

El autor del libro La flagelación erótica no se llamaba Antonio San de Velilla -probablemente fuera oriundo de Velilla de San Antonio; es muy posible que tampoco fuera doctor, ya que bajo el disfraz de un estudio de psicopatía sexual, repasa solamente una copiosa bibliografía del sadismo y el masoquismo de la que se sirve para nutrir su libro; y quizá fuera él quien dibujara las ilustraciones de las láminas que vienen firmadas por el artista Zurriago. Todo muy jocoso, frívolo y excitante, pero también punto de partida anecdótico para retomar al Grupo DAS, que topó con este libro en una casa de Barcelona.

De este pequeño grupo anarquista se publicará un libro el mes que viene en la editorial Alikornio, a cargo de un grupo de historiadores alemanes. Entre ellos están Dieter Nelles y Ulrich Linse, los dos especialistas en el Grupo DAS. Esperemos que hagan un buen trabajo y reúnan todos los datos que andan dispersos en dietarios y memorias, algunas de ellas inéditas, y que desvelen los puntos que permanecen más ocultos en este asunto, especialmente el de su detención y prisión en la checa de Puerta del Ángel y en el convento de Santa Úrsula.

Según algunos informes, el grupo DAS lo componían once personas antes de iniciarse la guerra. Poco se sabe de sus actividades antes de julio del 36, pero es posible que además de sus trabajos, se dedicaran a espiar y a controlar a los nazis que copaban numerosos puestos en la ciudad. Posteriormente, tras el 18 de julio, fueron incorporándose nuevos compañeros. Asaltaron los diferentes centros y organismos alemanes en manos de nazis durante el verano y el otoño de 1936. Cayeron el consulado, el club Germania, diversas empresas y oficinas, entre ellas la del Frente de Trabajo y la del Servicio del Puerto, e incluso el Comité de Ayuda a los Judíos, del que desconozco por el momento cuál era su filiación (evidentemente, no era nazi) y por qué fue asaltado por este grupo anarquista. Por último, ya en otoño, ocuparon un restaurante alemán de la plaza Universidad, el Münchener Bräustübl, al que pusieron por nombre Suppenschmied (caldero de sopa). Poco a poco, fueron registrando las casas de todos los nazis que estaban al frente de estas organizaciones. No se sabe qué fue de ellos. ¿Fueron capturados y fusilados? ¿Lograron huir? Alguno sí. El jefe del partido en Barcelona, Hans Hellermann, participó en la toma de Madrid al final de la guerra y se instaló en México en 1940 donde trabajó como agente de la Gestapo.

De otros nazis no se sabe nada. Es el caso de Anton Leistert. Jefe del Frente de Trabajo en Barcelona y apoderado de la empresa Merck, tenía dos domicilios conocidos, en la calle Muntaner y en el Paseo Pujades. Por lo que parece, y tras incautarse de todos sus documentos y cartas, era un confeso sadomasoquista, y poseía un ejemplar del libro que hoy presentamos: La flagelación erótica. El Grupo DAS convirtió una de las casas de Leistert, probablemente la de la calle Muntaner, en su Soldatenheim (Casa del Soldado). De ella quedan algunas fotografías.

La suerte del grupo DAS termina tras los sucesos de mayo. Son detenidos en 1937 y encarcelados en la checa de Puerta del Ángel, dirigida por miembros del NKVD, alguno de ellos alemanes. Estamos hablando del polaco Georg Scheyer, alias Sanja (o Szaja) Kindermann, de Alfred Herz o de Moritz Bressler, de la relación entre el estado republicano, el Partido Comunista, el DEDIDE, el SIM y los servicios secretos estalinistas en España. Siglas, nombres, sombras. Asuntos turbios, como el caso Marc Rein, en el que estuvo involucrado el DAS (¿aparecerá esto en el libro que ha de publicarse en diciembre?) o el caso Hans Beimler. Tras su trabajo en la checa de Barcelona, Georg Scheyer fue enviado a dirigir la prisión de Santa Úrsula, auténtico pozo de los horrores. Curioso triángulo alemán de comunistas, anarquistas y nazis, incrustados en una guerra entre españoles.

  1. Hotel TerminusINFORME SOBRE LA G.P.U.

    El Jefe de los servidos es el ex agente de seguros Alfredo Herz, y su ayudante un tal Herman (sólo tiene un ojo). Les ayudan la mujer de Herz, tres hombres de escolta y un par de agentes de la Brigada Gómez Emperador.

    Utilizan como oficina, el Hotel Colón y el Casal Carlos Marx [en lo que es ahora el Paseo de Gracia], indistintamente. Emplean, además, diversas viviendas que desconocemos por el momento.

    Toda la Sección, escolta inclusive, se reúne con frecuencia en el Café-Granja Colomer, diagonalmente enfrente del Café Términus de la calle Aragón [en la imagen]. Este servicio tiene a su cargo la persecución y desaparición de alemanes residentes en Barcelona, de filiación anticomunista. Desde luego, los perseguidos son antihitlerianos, pero fervientes nacionalistas, en su mayoría pertenecientes al partido socialdemócrata.

    Hotel Colón
    Hotel Colón

    En los primeros meses del movimiento, el servicio de Herz los denunciaba a la Brigada de investigación como fascistas, y esta brigada, desconociendo el doble juego de Herz y compinches, detuvo, encarceló y expulsó a varios probados antifascistas.

    Este servicio opera, para disimular, bajo el nombre de Auslands-Abteilung del PSUC, o sea «Sección de extranjeros del PSUC». Poseen un fichero de extranjeros que supera al de la Delegación del Estado, y junto a él, existe una lista negra de elementos engorrosos para el desarrollo de la política comunista.
    Después de los últimos sucesos, las órdenes de actuación de este servicio han sido muy severas, por lo que se espera para muy pronto una actuación intensiva.

    Barcelona, 24 de mayo de 1937.

    SSI-29

  2. Sobre Hubert von Ranke, compañero de Herz, y sus memorias inéditas:

    Much can now be added to the pamphlet by Katja Landau. Hubert von Ranke has left a very interesting unpublished memoir which gives some new names, information, etc. For example, he explains some traps for the POUM. He confirms that Paulina Doppler was a GPU agent. He describes a Russian named Leo as the organiser of the persecution against the POUM in Barcelona. This Leo, some kind of military attache in the Soviet consulate in Barcelona, is quite probably Leonid Eitingon. He was, as we know, in Barcelona, and it seems logical that he was involved in the repression of the POUM. (Ranke thinks that this Leo was Narvich. But he knew only much later about him. And besides, it does not make sense. We know now that he came from a White Russian background and had some contacts with Trotskyists before – something very much similar to Zborowski.) However, what is now quite well established is that Alfred Hertz was not identical with George Mink. Broué has accepted it in his new Trotsky, biography. It has been sufficiently, documentated by a German historian, Patrick von zur Mühlen, who has written a book on the Germans in the Spanish Civil War. Hertz was very probably a communist militant from Germany, but with a still unknown post. Besides which, zur Mühlen gives some more interesting additional details of the Stalinist repression in Spain against left wing socialists.

    http://www.marxists.org/history/etol/revhist/backiss/vol2/no1/tosstorf.html

  3. Rufián melancólico

    Antes de entrar en materia una información más, la de Jacinto Torhyo en “Del triunfo a la derrota Argos Vergara 1978.

    “Sus principales colaboradores (Orlov)en España fueron: Martin Bressler, primero comisario de del batallón Thaelmann, luego tuvo a su cargo organizar y dirigir en Barcelona las checas de la Puerta del Ángel, la de la Pedrera en el Paseo de Gracia y la del Paseo de San Juan. Alfred Herz, que controlaba los servicios de pasaportes. Tenía mala fama entre sus compañeros, pues le gustaba martirizar a los presos durante la noche y matar de un tiro en la nuca a los que se le indicaba. Georg Scheyer, conocido como Szaja Kinderman; Fritz, alemán conocido por los nombres de de Karl Ardnt y Karl Maives, de talla elevada, cabellos rubios y ojos azules. Antón, berlinés de 48 años, estatura mediana, cara roja y prominente nariz, Hans, militante del Partido Comunista Alemán, de 35 años, pequeño, rubio, usaba lentes y cumplía misiones de confianza entre Valencia y Barcelona; Harry, húngaro de 28 años, hablaba francés, alemán, inglés y español, especialista en interrogatorios, Bejmain, polaco, pequeño, nervioso, se peinaba con raya en medio, hablaba deficientemente el alemán y el español, Franz Feldmann, se hacía conocer por Terry, de 45 años, calvo, hablaba perfectamente cinco idiomas; Gerhardt, yugoeslavo, hablaba correctamente francés y español; Leopold Kulcsar, conocido como Marconi, austriaco, intervino en el asesinato de Marc Reinn, desaparecido en el Hotel Continental de Barcelona el 9 de abril de 1937. Fue enviado a Praga con el cargo de jefe del servicio de prensa y consejero militar de la embajada española. Leon Narvich fue el entregador de Andreu Nin, cuya amistad se había granjeado haciéndose pasar por trotskista.”

  4. Rufián melancólico

    Mucho me temo que toda la letanía de agentes estalinistas en España, todos los hilos de la trama, terminen en las manos de Eitingon.
    Entre él y los demás aparece un nombre muy vinculado a Santa Ursula.

    La ficha es mínima.

    Beliayev, Vasili Alexandrovich. 1904-1957
    Diplomático soviético. tenía categoría de embajador extraordinario y plenipotenciario de segunda clase. Inició su trabajo en España en 1936

    En los papeles de Causa General que relatan los tormentos de Santa Ursula se le menciona como máximo jefe de aquella sección de contraespionaje.
    Su alias es la traducción de su apellido al castellano, Blanco.

  5. Astrónomo

    Enhorabuena por esta entrada, Bremaneur. Magnífica labor de documentación y enlaces amenos y de calidad.

  6. Sobre la “Casa del soldado”, u Hogar del Emigrante del Grupo DAS:

    “El día 9 -o quizás el día 10 [de mayo de 1937], mis compañeros me rogaron que pasara por nuestra casa de huéspedes, el hogar del emigrante. Era una casa donde alojábamos a nuestros soldados que estaban de permiso, pero también a las visitas extranjeras y a otros invitados.

    Me pidieron que averiguara si, por casualidad, allí se encontraba alguno de nuestros compañeros desaparecidos. Cuando entré por la puerta me pusieron una pistola en la espalda y oí decir una voz: “¡Manos arriba!” La policía había ocupado la casa. Me llevaron enseguida prisionero, primero a la comisaría y luego a un edificio en Les Rambles, no muy lejos de la estatua de Colón. El edificio había sido antes un cuartel de la Guardia Civil pero ahora pertenecía a la policía secreta soviética (NKVD/GPU). Resultó que habían cazado a siete anarcosindicalistas alemanes. Aparte de mí, estaban también Rudolf Michaelis y Gustav Doster”

    Helmut Kirschey, de sus memorias. Fragmento copiado de Barcelona, mayo 1937, de la editorial Alikornio.

  7. Rufián melancólico

    Antes de lo de Narvich y calentando motores para las jornadas de mayo, el 29 de abril del 37, grupos “anarco-trotskistas” se llevaron por delante a tiros a Roldán Cortada, dirigente del PSUC y secretario de Vidiella, el consejero de Trabajo y Obras Públicas.
    No se porque esto nunca se recuerda. Y tampoco el intento de asesinato días antes, el 24 de abril, de Eusebio Rodriguez Salas. El ex-anarquista y jefe de policía que dirigió días después el asalto a la telefónica.

  8. Los alemanes regentaban varios locales en Barcelona, como el Hotel Titz, donde estaba el Club Germania; o los restaurantes Gambrinus, Zum Zillertal (en la sede de una asociación deportiva), Alt Heidelberg o el Münchener Stübl de nuestros DAS.

     

     

     

     


    Bar Gambrinus, imagen por cortesía del Rufián.

  9. Rufián melancólico

    Contaminado de anarco-troskismo ni cortesía ni hostias. Todas las imágenes provienen de los fondos SDBF. (Servicio de Documentación de la Biblioteca Fantasma)

  10. Ya que hemos comenzado por el lado canalla del asunto y nos hemos dado un paseo por algunos bares de Barcelona, terminemos la juerga en La Criolla. Hay una historia relacionada con este antro en la que aparece Companys. Lo cuenta José García Domínguez glosando un texto de Enrique Ucelay da Cal.

     

    (Pulsen sobre las imágenes para ampliarlas)

  11. Eusebio Rodríguez, el Manco, aparece en varias páginas de las memorias de García Oliver. Es quien dirige al bilbaíno Rafael Blanco, un hombre de apariencia bonancible que protagoniza una de las elipsis más espectaculares que he leído nunca:

    El secretario del sindicato, ferrocarrilero seleccionado de la huelga de 1917, era Eusebio Rodríguez Salas, llamado «el Manco» por haber perdido un brazo en una maniobra de vagones. No se ocultaba de decir que se consideraba socialista revolucionario con más simpatías por los anarquistas y sindicalistas que por los socialistas y ugetistas, por lo cual actuaba en la CNT, donde no gozaba de grandes simpatías, a excepción de entre algunos núcleos de obreros portuarios. [...]

    Eusebio Rodríguez, “el Manco”, estuvo en Reus para hablar con el compañero bilbaíno Rafael Blanco, que se había colocado en una fundición de hierro. Blanco y sus libros se trasladaron a Tarragona, ciudad que ofrecía el encanto de su playa y del morro de su rompeolas. A Blanco debió parecerle como hecho a propósito para devorar sus libros.

    El presidente del sindicato católico “La Cruz Armada” murió de varios balazos. Los jesuitas proporcionaron otro testaferro para la presidencia. Un mes después moría de varios tiros el nuevo presidente.

    Rafael Blanco regresó a Reus y volvió a trabajar en la fundición. En la pensión donde se hospedaba, que era la casa de un buen compañero, lo único que observaron fue la gran cantidad de libros nuevos que se trajo. Blanco no fumaba, no bebía ni iba al cine, leía mucho. Y le gustaba hablar de cosas importantes, lo que hacía con una voz cálida y simpática. No obstante ser bizco, se captaba fácilmente las simpatías, principalmente entre las mujeres de vida fácil, las únicas que de vez en cuando trataba.

  12. El encuentro con Eugeni d’Ors tampoco tiene desperdicio:

    Me preparaba a regresar a Reus, para restablecer el ritmo de mi trabajo de camarero, cuando en la secretaría del Comité provincial —una simple habitación cerca del puerto— se nos presentó un extraño personaje, ilustre autor que escribía poéticamente, y de quien me gustaba mucho leer su Glosari. Era Eugenio d’Ors, conocido por «Xenius». Alto y de robusta complexión, bien vestido y de elegantes maneras, algo grises sus cabellos, ocultos por un sombrero gris claro. Venía acompañado de Segarra, que trabajaba en la imprenta de la Organización. Temiendo Rodríguez Salas que se tratase de un polizonte, me pidió que le recibiese yo solo.

    —Soy Xenius —dijo presentándose—. Creo que usted y el Comité deben saber quién soy.

    —Sí. He leído bastantes de sus crónicas. Siempre me han gustado.

    —Me trae aquí un asunto político, digamos electoral. Ya estarán enterados de que próximamente se realizarán elecciones a diputados a Cortes. He pensado presentarme, precisamente por la circunscripción de Tarragona. Lo haría si pudiese contar con el sostén de los sindicatos que controlan ustedes.

    Me quedé como viendo visiones. ¿No sería una alucinación mía? Xenius en plan de electorero, cuando Layret acababa de morir vilmente asesinado, la flor de la militancia sindicalista estaba deportada en el castillo de La Mola, la Modelo estaba llena de compañeros y las carreteras eran holladas por las cuerdas de quienes bajo las estrellas iban conducidos a Galicia. ¡Pensar en elecciones cuando en el Clínico de Barcelona se amontonaban los cuerpos de compañeros asesinados por los pistoleros y por la aplicación de la «ley de fugas!».

    —Quisiera saber hablar sin herirle. Pero no creo que lo logre. Soy sindicalista, anarquista y revolucionario. Quienquiera que le haya dicho otra cosa, lo engañó.

    —Me doy cuenta de que usted está poseído por la generosa obcecación de los que afrontan la muerte y las persecuciones. Pensé poder ser el diputado de ustedes, pero ahora veo que es imposible. Le aseguro que, sea cual sea el rumbo de mi vida en lo sucesivo, jamás se me ocurrirá presentarme otra vez a diputado. ¡Adiós!

  13. Rufián melancólico

    Vive un hijo de Juan Cobo. También se llama Juan y aunque ha vivido en Moscú reside ahora en España y es periodista. El fue quien le dijo a Leguina que parara las excavadoras y dejara de buscar el cadáver en las cercanías de Alcalá. Le debió dar buenos argumentos porque desde ese momento y hora se dio por finalizada la búsqueda del lider del POUM.
    El hijo nunca ha hecho pública ninguna información del padre.

  14. Rufián melancólico

    A Juan Cobo, que alcanzó la longevidad, los rusos no le dejaron volver a España cuando llegó la democracia.
    En el exilio español de Moscú casi todos le conocían y su protección, no olvidemos su doble militancia, fue para muchos su salvación. Todavía viven unos cuantos que le conocieron.

  15. Rufián melancólico


    Santa Úrsula

     

    Cuando el ministro Galarza y su guardia pretoriana de Marqués de Riscal: Justiniano García, Juan Galán, Luis Omaña, David Vazquez…. (todos comunistas) llegaron en noviembre a Valencia alojaron su servicio de inteligencia del Ministerio de Gobernación (DEDIDE) en el convento de Santa Ursula. Hasta ese momento allí solo había una autoridad Juan Cobo, que a lo largo del verano y otoño del 36 había ya dado al convento una dilatada fama de antro del terror. No es mucho, por no decir casi nada, lo que se sabe de Juan Cobo, algo desconcertante cuando voces muy autorizadas, que no terminan de dar la cara, lo sitúan en el escenario mismo del asesinato de Andreu Nin y afirman sin lugar a dudas que era uno de los españoles que acompañaban a Grigulevich cuando lo secuestraron en Alcalá de Henares.
    Comunista, aunque de pasado anarquista y al parecer hombre de acción, cuando estalló la guerra en Valencia se hizo por su cuenta y riesgo, jefe de policía, se incautó del convento de Santa Ursula y dio inicio a su carrera de inquisidor. En la Causa General se encuentran abundantes testimonios de aquellos que tuvieron la desgracia de pasar por sus manos. La llegada de los rusos a Valencia acompañando al gobierno y el control estrecho que ejercían del círculo de Galarza les dio la oportunidad de conocer a Juan Cobo. Orlov le dio el valor que merecía a su ejecutoria y lo incorporó a los grupos de elite del NKVD. Pasó a tener doble militancia y su nombre, un secreto que no debía desvelarse a ningún precio. Tras el asesinato de Nin abandonó España.

  16. Los informes sobre Santa Úrsula son repulsivos. Palizas brutales, pulmones encharcados, hombres desnudos caminando entre ratas y cadáveres podridos, cajas torácicas reventadas en una prensa, personas metidas dentro de cajones en los que apenas caben, otras encajonadas con la cabeza fuera para juego y entretenimiento de los comisarios comunistas… Traigo aquí el papel que juega en esta representación de la tortura el comisario Justiniano García. El informe pertenece a la Fundación Anselmo Lorenzo.

  17. marquesdecubaslibres

    Brema, Rufian y cia, esto es canela fina en rama. Mi mas cordial agradecimiento por hacernos disfrutar con estas historias. Un fuerte abrazo.

  18. Rufián melancólico

    En este guadiana flagelante entre el convento de Santa Ursula y el burdel de La Criolla no puede faltar Pavel Sudaplatov.
    Agente soviético de primer nivel, ocupó los cargos más altos de la inteligencia soviética entre los años 1939 y 1953. Tras la caída de Beria fue detenido y encarcelado. Aunque obtuvo la libertad en 1968 solo en 1992 consiguió su completa rehabilitación. Fue entonces cuando emprendió la tarea de escribir su autobiografía: Special Tasks. Traducida al castellano como Operaciones Especiales fue publicada por Plaza Janes en 1994. De estas memorias Robert Conquest, uno de los grandes especialistas del mundo soviético, diría: Esta es la autobiografía más sensacional, más desvastadora y, en muchos sentidos, más informativa que haya salido jamás de los medios estalinistas.

    Aunque volveremos a Sudaplatov más adelante para trazar el retrato del jefe de Juan Cobo, Josif Grigulevich, quiero ahora detenerme en otro aspecto. Sudaplatov indica en sus memorias quien fue el causante de que la identidad real del asesino de Trotsky, Ramón Mercader, fuera desvelada seis años después de cometido el crimen. El chota resulta ser ni más ni menos que Enrique Castro Delgado, un personaje, como saben los seguidores de esta biblioteca Fantasma, muy apreciado en estos salones.

    “La verdadera identidad de Mercader sólo fue desvelada a los servicios de inteligencia occidentales, cuando un pariente de Ramón, lejanamente emparentado con Fidel Castro, desertó de la Unión Soviética pasándose a occidente. El hecho de que esa información llegara a ver la luz fue culpa de Caridad, quien tras su llegada a Moscú se fue a vivir a Tashkent durante la guerra, entre 1941 y 1943. Allí reveló el papel de Ramón como asesino de Trotsky a un pariente suyo, funcionario del Partido Comunista Español, que había huido a la Unión Soviética al termino de la guerra civil española. Caridad creyó que el secreto estaba bien guardado.
    Después de la segunda guerra mundial, la madre de Mercader hizo repetidos intentos de liberar a su hijo, entre ellos buscarle una esposa, pero Stalin no estuvo de acuerdo en tal cosa, mientras la identidad de Ramón no fuera descubierta. Caridad viajó primero a México y luego a París, en busca de ayuda para sacar a su hijo de la cárcel.
    El auxilio llegó cuando el funcionario del Partido Comunista Español, el confidente de Caridad en Tashkent se pasó a occidente en 1946 y dejó a Ramón sin tapadera. Irónicamente, aquello sirvió para que Mercader se librara de las palizas diarias y de su celda de aislamiento. Tras ser confrontado con el hecho de que era Ramón Mercader, perteneciente a una rica familia, y que el expediente que constaba en los archivos policiales españoles fuera llevado a México, Ramón hubo de admitir su verdadera identidad, aunque nunca confesó haber asesinado a Trotsky por orden del servicio secreto soviético.”

  19. Emilio

    Enhorabuena Bremaneur:
    Como dice el Astrónomo muy ameno y bien ilustrado. Ya habían tocado estos asuntos con anterioridad y veo con gozo que ahora lo perfilan aún más. Echo en falta a Sexto Empírico que dio muestras en otras entradas de conocer muy a fondo estos temas.
    Un saludo afectuoso.

  20. Rufián, llevo todo el fin de semana mareando las estanterías en busca de mi ejemplar de Special Tasks, dedicado por Anatoli Sudoplatov, el hijo de Pavel. A ver si lo encuentro…

  21. Lo del parentesco, aunque lejano, con Fidel Castro me ha dejado a cuadros. No recordaba el dato. ¿Es así, o es un truco de Sudoplatov para apuntar claramente a Enrique Castro?

  22. No deja de ser curiosa la deriva del libro de Sudoplatov. En los países anglosajones prácticamente lo regalan (en Amazon puede comprarse a un euro), y en España es muy difícil de ver, y cuando se encuentra, es a precios impagables (¿por qué pagar 70 euros de una edición de Plaza & Janés de 1994?) Me he metido en el Abc por ver si se había reseñado (he buscado Sudoplatov a pelo, a lo bestia), y lo único que encuentro es esto sobre Eitingon.

    En el país de la “memoria histórica”, esto y tantos otros casos que hemos visto me parece inaceptable.


  23. Galarza y Justiniano García

     

    Una excelente fotografía de tintes lombrosianos. Junto a Galarza, inconfundible el ademán, Justiniano García. Recordémoslo ahogando con sus propias manos a los prisioneros en Santa Úrsula. Como se dijo aquí, antes de recalar en Valencia adquirió experiencia en la checa de Marqués de Riscal. En la Causa:

    «CHECA» DE LA CALLE DEL MARQUES DE RISCAL, NUM. 1

    Una de las «checas» de más sangrienta actuación fue la que establecieron en la calle del Marqués del Riscal, núm. 1, de la capital, unas milicias del Círculo Socialista del Sur, convertidas más adelante en 1ª Compañía de Enlace de la Inspección General de Milicias Populares, bajo la inmediata dependencia del entonces Ministro de la Gobernación, Angel Galarza Gago, y dedicadas al servicio de escolta personal del mismo y a la protección del edificio del Ministerio de la Gobernación.

    No obstante el carácter predominantemente socialista de la «checa» de la calle del Marqués del Riscal, algunos de sus cabecillas y milicianos pertenecían a otras fracciones del Frente Popular y, principalmente, al Partido de Izquierda Republicana. El jefe nominal de la «checa» era un militante del Partido de Izquierda Republicana, llamado Alberto Vázquez, que se atribuyó el grado de Capitán.

    Los detenidos solían ser maltratados cruelmente y ejecutados en los altos del Hipódromo y en la Pradera de San Isidro.

    El Ingeniero D. Alfredo Fernando Langa, detenido en la «checa» del Marqués del Riscal, después de ser brutalmente maltratado de obra, fue sacado en la noche del 26 de agosto de.1936, en unión de los también detenidos, D. Felipe Arana Vivanco, D. José María Rodríguez Alcalá, D. Pablo Cáceres, D. Teodoro Menéndez y un religioso capuchino conocido por el Padre Gregorio ; conducidos todos ellos en automóvil a los altos del Hipódromo, fueron puestos en fila para ser fusilados, recibiendo en aquel momento la absolución dada por el religioso ; pero como en aquel mismo instante se oyera una trepidación de motores y fuesen descubiertos unos aviones nacionales en vuelo sobre aquel lugar, los milicianos, atemorizados, no aseguraron bien su puntería, por lo que el declarante, Sr. Fernández Langa, no fue tocado por los disparos que causaron la muerte de sus compañeros, y tras grandes esfuerzos consiguió huir y ponerse a salvo.

    Las alhajas y objetos de valor obtenidos por los milicianos de la «checa» en sus registros y saqueos eran entregados a un fundidor, dependiente del Círculo Socialista del Sur, que después hacía entrega del metal fundido al Director General de Seguridad, Manuel Muñoz.

    Los cabecillas de la «checa» mantenían trato muy asiduo con el Ministro Angel Galarza, al que acompañaron, sirviéndole de guardia personal, la mayoría de los milicianos de la «checa» mencionada cuando en noviembre de 1936, Galarza, con los restantes Ministros de aquel Gobierno, huyó de Madrid para refugiarse en Levante. El titulado Capitán Alberto Vázquez, de acuerdo con el Ministro Galarza, se encargó de transportar desde Madrid a Barcelona unas maletas con valiosísima carga, directamente confiada a Vázquez por el Director de Seguridad Manuel Muñoz ; pero en Barcelona las patrullas de control de la C. N. T. detuvieron a Alberto Vázquez y a sus milicianos y les despojaron de las maletas.

    Oficialmente, la «checa» de la calle del Marqués del Riscal—que tenía dos sucursales, establecidas, respectivamente, en la calle de Fernández de la Hoz, núm. 7, y en la calle de Caracas, 17—dependía de la Inspección General de Milicias Populares, mandada por el Comandante Barceló, ejerciendo directa inspección sobre la «checa» un ayudante de Barceló, llamado Justiniano García, a cuyo cargo corría el régimen de las «checas» que las milicias populares del Comandante Barceló tenían repartidas por todo Madrid.

    Entre las numerosas víctimas de la «checa», muchas de ellas identificadas, figuran D. Ricardo Blanco Muguerza, D. Fernando Campuzano Horma, D. Tomás Jiménez García, D. Apolinar Marcos Clemente, D. Antonio Alonso Sánchez, D. Edelmiro Feliú Vicent, don Bernardo del Amo Díez, D. Pedro Monge Vilches, D. Eduardo López Ordas, D. Felipe Arana Vivanco, D. Arturo Gutiérrez de Terán, don Martín Rosales González y su hijo Martín Rosales y Rodríguez de Rivera, D. Nicolás Alcalá Espinosa, D. Alfonso Abad Zayas, doña Anselma Valdeolmillos Abril, D. Juan y D. Rafael Baíllo Manso, D. Valentín Céspedes Mac-Crohon, D. Luis Gutiérrez Cobos, D. José Gordón Pinos, D. Constancio Alonso Ruano, D. Vicente Gargallo Angla, D. Genaro Juanes Abascal, D. Francisco Baró Reina, D. Javier Leiva Olano, don Luis Moctezuma Gómez de Arteche (Duque de Moctezuma), D. Julio González Valerio, D. Leoncio González de Gregorio y su hijo Pedro María González de Gregorio, D. Juan Velasco Nieto, D. Francisco Sendín Navarro Villoslados, D. Luis Tauler Esmenota, D. Ignacio de Velasco y Nieto y D. Victoriano Roger. Numerosos sacerdotes y religiosos fueron torturados en la «checa», entre ellos, D. Manuel López García de la Torre, de la Parroquia de San Andrés, habiendo sido ultrajadas unas religiosas del Servicio Doméstico.

    Ya en Valencia los componentes de la «checa» del Marqués del Riscal, el Ministro Angel Galarza les encomendó la constitución de la «checa. de Santa Ursula, formando a base de dichos elementos una Policía política que funcionó hasta 1938, bajo el nombre de Departamento Especial de Información del Estado (D. E. D. I. D. E.)

  24. Rufián melancólico

    Lo más paradójico es que por una vez los papeles de la Causa General y los del Comité Nacional de CNT coinciden punto por punto en el relato aterrador de Santa Ursula y sus esbirros. Intentar explicarse la actitud tibia y cobarde de la CNT en aquellos momentos es algo de lo que inevitablemente hablaremos algún día.

    Dice Sudaplatov:

    “Nuestras posteriores iniciativas en materia de espionaje partieron todas ellas de los contactos establecidos y las lecciones aprendidas en España.Los republicanos pewrdieron la batalla, pero los hombres y las mujeres de Stalin la ganaron.”

  25. Rufián melancólico

    Lo de las mujeres de Stalin… En Santa Ursula, entre los que “miman” a los presos hay una mujer. La única que se cita en los documentos: Berta Sonin.

    Estoy por llamarla la Criolla.

  26. Hablando de mujeres y checas. Me llamó la atención esa Seppl Kapalanz que aparece como mujer de von Ranke en las checas de Barcelona. Al parecer, se trataba de Seppl Hermann, viuda de Rafael Campalans. En el periódico Empordà Federal (31/12/1932) podemos encontrar el anuncio de la boda.

    El 16 de enero del 35 aparece en la esquela de su cuñada (no se pierdan la tira cómica del ratón Miguelín). Su marido murió en 1933, ahogado en la playa, y parece ser que Seppl se unió a Hubert von Ranke, alias Moritz Bressl, espolique de Georg Scheyer. El apellido Kapalanz, o Kappalanz, parece ser una extraña germanización de Campalans.

  27. Astrónomo

    Mientras tanto, en los frentes era más fácil hacer la purga. Uno de los ejemplos que cuenta Peirats:

    Juan Hervás y Jaime Trepat habían pertenecido a la disuelta 29 División. Cuando se realizaba la represión contra los elementos del P. O. U. M., Juan Hervás y Jaime Trepat ingresaron en la 141 Brigada que mandaba el comunista Eduardo Barceló. Ingresaron en una Compañía de Transmisiones de la que era comisario un anarquista llamado José Meca.

    Entre el comisario Meca y el jefe de la, Brigada había fuerte tirantez. Mientras llegaba impunemente toda clase de prensa comunista, el diario de la organización catalana Solidaridad Obrera era interceptado y quemado.

    Meca, Hervás y Trepat, mal visto el primero por anarquista y los dos últimos por «trotskistas», era natural que llegasen a ser muy amigos.

    En la reunión de la «troika» se llegó al acuerdo de eliminar físicamente a los elementos de la C. N. T. y el P. O. U. M. El 15 ó 16 de marzo de 1938, hallándose en primera línea los tres hombres, fueron llamados a presentarse al puesto de mando de la Brigada distante varios kilómetros en la retaguardia. Por teléfono se les indicó el camino que tenían que seguir para llegar lo más pronto posible al lugar de cita: un camino inhóspito, no frecuentado. Meca, Hervás y Trepat desconfiaron y acordaron tomar precauciones. Los dos primeros irían delante, formando así dos grupos. A mitad del camino, Trepat, que cerraba la marcha a regular distancia, oyó unos disparos de pistola ametralladora. Y temiendo lo peor siguió camino desviándose del itinerario señalado. Al llegar al Puesto de Mando, el jefe Barceló quedó muy sorprendido al verle. Y sin más explicaciones ordenó que Trepat fuese llevado a un batallón disciplinario. Al día siguiente un parte de la Brigada decía: «Han desaparecido el comisario de Transmisiones Meca y el soldado Juan Hervás. Se supone que han pasado al enemigo o han desertado del frente». Un día más tarde otro parte dice: «Ha desaparecido el soldado Jaime Trepat. Se supone ha pasado al enemigo o desertado del frente».

    Peirats, “Los anarquistas en la crisis política española”

  28. Rufián melancólico

    molero

    Santa Ursula tenía una sucursal también al mando de Juan Cobo, donde además de interrogar día y noche a los detenidos, se atendía a las autoridades del gobierno. Si Santa Ursula era la fábrica, la checa de la calle Baylía número 2 era la oficina.

    Un abogado del Estado, activo falangista de la quinta columna valenciana, Luis Molero Massa pasó por allí y dejó constancia de algunos visitantes ilustres que honraron con su presencia aquella casa.

    ” Y aquella mañana, hacia las diez, vi entrar en el piso, preguntando por un detenido, al que se decía Presidente del Tribunal Supremo, Mariano Gómez González, ex catedrático de derecho político. Quedé asombrado, porque hasta entonces yo no acertaba a definir si aquello era una comisaría clandestina o una institución legal del Gobierno. Y aquella visita, como la que hicieron días después Ángel Galarza, Uribe y Hernández, los tres ministros, se me disiparon todas las dudas. Aquello era “legal”. Aquellos procedimientos de tormentos, que nada tenían que envidiar a los más inquisitoriales, eran conocidos, aceptados y patrocinados por aquella cuadrilla que se titulaba el Gobierno de la república.”

  29. Rufián melancólico

    Astrónomo decía usted hace días que no había casualidades. Y tanto que no. Barceló… Él fue quien presento a Galarza a Justiniano García. Y Galarza reclutó sus hombres de Marqués de Riscal en las filas de Barceló. Es conocido.
    Y ya sabe que lo fusilaron “los casadistas” en Madrid. Barceló… que historia!

  30. Días febriles. Poco antes de las purgas, hubo quien cumplía con su trabajo y desmantelaba la Quinta Columna. Febrero del 37, Mi Revista (fuente, BNE)

     

     

     

    Esos nombres, tan catalanes, ¡cuántas falacias históricas desmontan!

  31. Rufián melancólico

    Impresionante Bremaneur. Es la primera vez que veo la cara de Dionisio Eroles.

  32. Eroles y la GPU aparecen también en las memorias de García Oliver.

    Tras salir del penal de Burgos e ir a Madrid:

    “Ya casi entrando en un café de la puerta del Sol, oí que alguien me gritaba: «¡Juan, Juan!» Era Eróles, el compañero Dionisio Eróles, de los grupos de Sans, a quien condenaron a 20 años de prisión por un atentado. Me satisfizo mucho el encuentro, porque me sentía desorientado.”

    Cuando, una vez iniciada la guerra, le pide que controle a ciertos guardias civiles conspiradores y que forme Consejos de soldados:

    “Eróles era un viejo militante, del que siempre se habló mal, y no porque fuese un indeseable, sino porque le gustaba aparentarlo. Se pasó todo el período de la Dictadura primorriverista en prisión, saliendo del penal de Ocaña al ser proclamada la República. Actuó muy bien en el sindicato Fabril y Textil, del que llegó a ser presidente, defendiendo siempre a la tendencia «faísta» y las posiciones del grupo «Nosotros»”.

    Y después de mayo del 37:

    “Otra vez en Cataluña. Ahora, de simple militante de base. No me importaba ser o dejar de ser en la situación en que habíamos quedado después de mayo. […]

    Estábamos de espaldas a la pared. Así nos habían dejado los provocadores de los sucesos de mayo: Krivitski, jefe en España de la GPU, su preparador y animador —como él mismo confesaría después en Nueva York. Entre nosotros, se ignoraba de dónde había partido la orden de prender fuego al barril de pólvora que haría estallar la santabárbara de la indignación confederal. Era estúpido seguir acusando a los llamados «Amigos de Durruti», que nada habían hecho, sino publicar después, para darse alguna importancia, un periodiquito, válvula de escape de Jaime Balius, inválido físico que solamente podía hacer aquello. […]

    Pero no iba a resultar posible mantenerme apartado de los centros de dirección orgánica. El Comité regional de Cataluña, cuyo secretario en aquellos momentos era Dionisio Eróles, reclamaba constantemente mi presencia como asesor político. […]

    El 26 de junio se creyó conveniente —lo creyeron conveniente Companys y Antónov-Ovseenko—, para sacudirse de encima a los anarcosindicalistas, sustituir aquella especie de gobierno ejecutivo y concentrado por otro más amplio y que resultase más dúctil para el presidente de la Generalidad. Según informó la delegación del Comité regional, presidida por Dionisio Eróles, Companys insinuó en el curso de las deliberaciones la conveniencia de conceder una Consejería sin cartera al profesor Pedro Bosch Gimpera, perteneciente a Acció Catalana, ya regresado a Barcelona de su huida a Francia. […]“

  33. Este Krivitski escribió un folleto titulado “Super Maquiavelismo: Rusia en España”. Creo que el Marqués tiene un ejemplar.

  34. García Oliver de nuevo, sobre la tríada Krivitski, Orlov y Petrov, los “técnicos de la provocación”:

    “Hombre sin escrúpulos, el consejero de Gobernación Artemio Aiguader, y hombre sin escrúpulos el jefe de policía de Barcelona, Eugenio Rodríguez Salas, constituyeron la pareja ideal para desencadenar los sucesos de mayo. Al narrar los sucesos de mayo de Barcelona, como al hacerlo con los que ocurrieron antes en la huerta valenciana, no vale la pena hurgar en las chispas o chispillas que fueron aparentemente las causas que los produjeron. Si no hubiesen sido unas, habrían sido otras.

    En Levante, como ahora en Barcelona, conviene no perder de vista los elementos subjetivos siguientes: la conspiración de París, puesta al descubierto por el expediente elaborado y remitido por la Comisión de vigilancia a Marianet; el error de Largo Caballero de haber querido reventar aquel grano purulento en una conferencia de prensa; el no haber dejado Largo Caballero que el expediente pasase al fiscal general de la República para proceder con arreglo al artículo 10 de la nueva ley de represión del espionaje; la conspiración iniciada en la embajada soviética, empezada por Rosenberg y llevada a término por Gaiski, que englobaba a Prieto, a Negrín, a Alvarez del Vayo, traídos y llevados por los jefes de la GPU: Krivitski, Orlov y Petrov.”

  35. Rufián melancólico

     

    Volviendo al punto de partida, al asalto de los DAS al consulado alemán y la incautación del archivo del Partido nazi, viene a colación este libro. El libro rojo sobre España fue publicado en 1937 por la Nibelungen-Verlag de Berlín. El contenido se puede suponer: asesinatos, incendios, profanaciones, violaciones, jefes degenerados, tribus asiáticas, judíos de la peor ralea llegados de Hungría, la Besarabia y Moscú… Todo ello salpicado de innumerables fotografías y documentos capturados al enemigo. No se ahora la fecha exacta en que Victor Golland editó La conspiración nazi en España, el libro cocinado entre Münzenberg, Oto Katz y Koestler, y cuyas informaciones se alimentaron, tal vez por la vía Margaret Michaelis y la revista Regards, de los archivos capturados por los DAS.

    Vamos,los anarquistas haciéndoles el trabajito a los comunistas.

    Son dos libros en paralelo. Las dos versiones canónicas. Agitprop químicamente puro. Lo extraño es que la mayoría de las cosas que cuentan tiene mucho de verdad.

    Que los nazis tenían un servicio de información muy eficaz da cuenta la cantidad de información detallada y precisa de muchos aspectos de la retaguardia republicana. Incluyen documentos militares, judiciales. policiales…

    En Cataluña sus obsesiones son dos. El cónsul, A.Ovesenko, del que no olvidan su anterior trotskismo y su condición de judío. El otro, sorpresa, es Jaume Miravitles. Le otorgan un papel encubierto muy peligroso. De los DAS ni una línea.

  36. Gollancz editó el libro en 1937, pero no olvidemos que además del consulado alemán en Barcelona, se asaltó también por esas fechas el consulado de Cartagena. Desconozco quiénes fueron los autores.

    El libro de los DAS fue traducido al español como “El nazismo al desnudo”. De la traducción del español al inglés se encargó Abe Bluestein, anarquista americano. Hay un libro titulado “Foreign Intervention in Spain”, de un tal Hispánicus, que no sé si será esta traducción, como tampoco sé qué puede tener en común con el libro de Katz editado por Gollancz. Pronto sabremos si hay o no relación. También hay otro libro al que espero echar un vistazo muy pronto, titulado “Extranjeros en España”. Su autor, Rudolf Rocker; su traductor (¡al español!), Rudolf Michaelis. De lo que no cabe duda es que los papeles incautados fueron una impresionante fuente de propaganda.

  37. Sobre Miravitlles, recuerden que aparece implicado en el turbio asunto de Companys que cito más arriba. “Los días del Capità Collons estaban contados”.

  38. Rufián melancólico

    Bremaneur, Astrónomo: ¿no aparece mezclado con los Das y Margaret Michaelis un reportero del News Chronicle ?
    No lo he soñado. Tal vez lo he leído en el texto de Nelles. Lo revisaré.
    Este periódico tenía dos corresponsales en España, Koestler y Forrest.
    Y ya saben de que pie cojeaban.

  39. Rufián, no se puede imaginar el jaleo que tengo en la mesa de papeles, libros, notas y tazas de café. Sí recuerdo algo del Chronicle, pero no sé si aparecía el nombre. Miro ahora mis notas en el ordenador, que parece que hará honor a su nombre.

  40. Rufián melancólico

    En el artículo “Los papeles secretos del Partido Nazi en Cataluña” publicado en la revista Sapiens en Julio de 2009:

    “A mediados de agosto disponen de un botín espectacular, según se explica en un artículo publicado en el diario británico The News Chronicle el 18 de agosto de 1936. El corresponsal en Barcelona escribe: “hoy me han permitido hacer una visita a una casa cautelosamente vigilada en un tranquilo suburbio de Barcelona donde ahora reposan miles de documentos relativos a las actividades de la Alemania Nazi en España. Después de cuatro horas inspeccionando dichos documentos, la autenticidad de los misma está fuera de toda duda, he tenido sensaciones de desmayo, indignación y horror”.

  41. Buena memoria, Rufián. Y un dato importantísimo.

    Como anécdota: el autor de ese artículo, así como otro de la misma revista sobre Jack Bilbo (otro alemán a quien tendremos que dar paso en esta biblioteca), es el actual jefe de prensa del partido de Joan Laporta. España cañí.

  42. Astrónomo

    El Club Alemán de Barcelona fue asaltado por cenetistas el mismo 19 de julio, con Rudolf Michaelis a la cabeza. Y es que tenían cuentas pendientes:

    “El grupo DAS era observado [antes del 18 de julio] por las autoridades españolas y sus miembros sometidos a vigilancia en sus actividades, lo que implicaba denuncias y expulsiones del país, la mayoría de ellas realizadas por el Club Alemán de Barcelona…”

    http://www.soliobrera.org/pdefs/a6.pdf

  43. Rufián melancólico

    Eso mismo estoy mirando ahora. releo sus memorias sobre este tiempo y detalla como se reunieron las fuentes de ese libro. Algunas, dice Koestler, llegaban personalmente a Múnzemberg por vías dudosas.
    No fueron muy cuidadosos los DAS de su archivo si el reportero del Chronicle estuvo allí 4 horas viendo papeles y chequeando su autenticidad.
    De su incorporación al Chronicle Koestler dice:

    “Por fin Otto (Otto Katz) propuso que, “faute de mieux”, nos dirigiéramos al News Chronicle. el News Chronicle era un organo liberal y antifranquista, pero los “amigos” que Otto tenía entre el personal del periódico podrían facilitarme sin dificultad y sin demora un certificado que me acreditara como su corresponsal en España.”

  44. Bien visto, Astrónomo. Muchas gracias. Leí ese documento y se me pasó ese detalle. Evidentemente, debían de andar unos detrás de otros como el perro y el gato.

  45. Rufián melancólico

    Segun Koestler el libro “La conspiración nazi en España” es obra fundamentalmente de Otto Katz. El manejaba los hilos y las fuentes.
    Yo no tengo muchas dudas, los DAS, ingenuamente, confiaron su botín a la dirección de Agitprop de la Comintern.

    Para salir de dudas habría que viajar a Londres, visitar su hemeroteca y revisar los números de agosto del 36. Quizás se pueda solicitar por internet. Merecería la pena.

  46. En estos casos es cuando debemos darnos cuenta de la gran labor que realizan nuestras bibliotecas y nuestros periódicos en España. La hemeroteca digital de la BNE es a c o j o n a n t e. Lo mismo se puede decir (aunque la consulta es más cutre) del ARCA catalana. Y lo que hay en La Vanguardia y en el Abc es e s p e c t a c u l a r. Y gratis. En Alemania conozco pocas iniciativas como éstas. El caso inglés lo desconozco totalmente. Y el otro día encontré casualmente algo digno en Nueva Zelanda. ¿Les funciona este link?

  47. Lo que sí tiene la British Library, y lo sé por haberlo visto en otra ocasión, es un servicio de búsqueda de información. Localizan artículos, etc., y te sirven copias. Es de pago (obviamente) y creo que el precio era relativamente razonable. El problema era que tardaban muchísimo.

  48. Astrónomo

    Escribe Nelles en “The Foreing Legion of the Revolution” que hay edición española del libro que reproduce los documentos de los nazis de Barcelona. Y en la nota 25 da su título en inglés, lo que hace difícil identificarlo.

    Rufián, más del libro editado por Münzenberg parece referirse a un libro preparado por elementos del grupo DAS.

    “In the International Department of the CNT-FAI, Rüdiger was appointed leader of the German language propaganda. He edited the weekly published Information Service of the CNT-FAI, and wrote the articles for the short-wave transmitter of the CNT-FAI, that broadcast three times per week in German. Together with a German Communist Rüdiger edited also the German language information service of the Catalan Government. In the propaganda department of the National Committee of the CNT in Valencia and the Regional Committee in Madrid worked as well members of the DAS. Besides the propaganda for the CNT-FAI the DAS also came to the fore journalistically. In Barcelona the ASY publishers, that had already been run by the FAUD under this name in Berlin, was refounded. From January to June the ASY publishers put our the paper Soziale Revolution and two brochures written by Rüdiger, which were translated into several languages. The “Black-Red-Book, Documents of the Hitler Fascism“ has to be considered undoubtely as a journalistic of achievement published in June 1937. In it the documents were published the documents that had been taken from the Nazis in Barcelona.[25]”

    “[25] The Black-Red book was published 1937 in Spanish. The planned English and French version was not realized. See Gudell to Mark Mratschny, 27. 8. 1937, in : IISG, Rocker Archive, Nr. 542.”

  49. Astrónomo, el título en español es “El nazismo al desnudo”.

    Koestler, en The Spanish Testament:

    On July 20th, 1936, the day on which Franco’s insurrection was put down in Barcelona, the Republican Authorities seized a number of files and documents left behind by the leaders of the Nazi Federation in Spain when they fled the town. These documents contained valuable evidence of the part played by Germany in fomenting the rebellion.

    Y una nota, que ahora transcribo.

  50. Perdón, la nota de Koestler remite al libro de Katz. Después del párrafo que he copiado, vienen más datos, obtenidos posiblemente del mismo libro. No parece haber referencia a un posible paso por Barcelona, o a que haya examinado personalmente esos documentos.

  51. Astrónomo

    Efectivamente, “El nazismo al desnudo: su intervención y ayuda a los facciosos españoles puesta al descubierto por sus propios documentos”. Publicado por el Comité Nacional de CNT. 1938. Con prólogo de José Viadú. 422 p.

    De modo que es un libro de CNT. Nunca lo he visto.

  52. Rufián melancólico

    Esclarecedor lo de K. en el Testamento Español. Confirma que conocía la incautación del archivo nazi en Barcelona y la naturaleza de sus documentos.
    Solo hay dos nombres que puedan presentarse como corresponsales del Chronicle en España:

    “El gobierno leal había organizado por fin una Agencia Internacional de Noticias, cosa que debía haber hecho algunos meses antes, pero que se había demorado a causa de las eternas desavenencias que existían entre los diferentes partidos políticos. En Inglaterra aquella agenciase llamó Spanish New Agency y en Francia, Agence Spagne. la oficina central estaba en parís y era dirigida por Otto Katz, en tanto que Geoffrey Bing dirigía la oficina de Londres. Los primeros corresponsales de guerra enviados a España por Agence Spagne fuimos Willy Forrest, antiguo periodista del Dayly Express, ahora del News Chronicle, y yo. Forrest debía hacerse cargo de las noticias del frente central, desde Madrid, y yo de las del frente sur, desde Málaga.

    … Forrest era miembro del Partido Comunista Británico, cosa que declaraba sin ningún empacho.

    Arthur Koestler
    Autobiografía.
    La escritura invisible.

  53. Sí, todo apunta a que Koestler estuvo esos primeros días en Barcelona. En Spanish testament:

    The stories of the burning of churches in Barcelona and the villages of Andalusia are no fable; I have seen such churches with my own eyes. A good many of them served as hiding-places for rebels and priests armed with rifles. Others, however, did not, and were burned nevertheless.

  54. Rufián melancólico

    Cuatro años antes de que apareciera Special Tasks, apareció el libro “Ramón Mercadé, mi hermano”. Lo firmaban Luis Mercadé y el periodista Germán Sánchez. La editorial era Espasa Calpe.
    En un enlace anterior, el que hace referencia al affaire Leguina-Cobo aparecía el nombre de Germán sánchez.
    La deuda que tenemos los que desde hace años seguimos estos temas con Germán Sánchez es impagable. El fue el primero en dar a conocer aquí, en España, en artículos y revistas muchos de los entramados soviéticos de inteligencia en la guerra de España. Su conocimiento profundo de la revolución bolchevique y sus fuentes privilegiadas le permitieron desbrozar un camino por donde luego, bastante más tarde, transitaron los historiadores. En una próxima entrada incluiré un texto de su libro.

  55. Viejos conocidos

     

    A la izquierda, inconfundible, la Camarada Amor, Margarita Nelken. En medio, Manfred Stern, alias Emilio Kléber o Lazar Stern o Moishe Stern o Mark Zilbert. Según los autores del libro donde he tomado la fotografía, a su lado están Roman Karmen y Orlov.

  56. Astrónomo

    Una vez más, Orlov con sus pantalones de golf. En cuanto a Kleber, hay que reconer que tenía “le psysique du rôle”: ¡que cabeza, qué rasgos!

  57. Rufián melancólico

    Muy bien traída la foto Bremaneur. Si no recuerdo mal apareció publicada en un libro o mejor dicho, catálogo, de una exposición dedicada a las Brigadas. Todo el material procedía de dos colecciones francesas. Ya cuando la vi me llamaron la atención otros dos personajes. El segundo por la izquierda a continuación de Nelken y con un abrigo oscuro es Marty, el “carnicero de Albacete” y el siguiente, una fila más atrás y perfectamente reconocible, José Cazorla. El sustituto de Carrillo en Orden Público, y del que hablamos extensamente en las entradas relativas a Paracuellos.

  58. Exacto, Rufián. La foto pertenece a ese libro. Gracias por poner nombres a los retratados. Menuda banda.

    ***

    Leyendo El eco de los pasos me encuentro con la teoría que tiene García Oliver sobre la facilidad que tuvieron los rusos para actuar en Cataluña. La cosa viene de años atrás, cuando Macià tantea a García Oliver y le propone ser ministro de la guerra de un hipotético gobierno de una Cataluña independiente. Los rusos le han dado mucho dinero para lograrlo, y el paso del tiempo consumido en burdos entrenamientos paramilitares le deja sin plan y sin dinero:

     

    Posteriormente, ya en plena guerra, García Oliver vuelve a hablar de este dinero ruso. Ojo al comentario sobre la muerte de Badía, que nos lleva de nuevo al asesinato de Pep de la Criolla que contaba García Domínguez:

    El partido Estat Cátala había sido fundado por Maciá e incorporado como tendencia nacionalista catalana al conjunto Esquerra Republicana de Cataluña, que aglomeraba además a los republicanos jacobinos de Companys y a la fracción obrerista que abandonó la CNT, como Martí Barrera, Simón Piera, Sebastián Ciará y otros. Estat Cátala no aceptó nunca del todo la renuncia a la independencia de Cataluña que hiciera Maciá en aras del entendimiento con las izquierdas españolas. Al producirse la muerte de Maciá, los separatistas de Estat Cátala pensaron que debía elegirse a un catalanista de verdad para sucederle en la dirección de Esquerra Republicana de Cataluña. Pensaban en un Albert, en un Pi y Sunyer o en Jaume Ayguader. Nunca creyeron que sería designado Companys, y menos que la sucesión fuese determinada por la voluntad de Maciá en los últimos momentos de su vida. Era el mantenimiento de la hipoteca con la Komintern. Dencás y Badía no perdieron el tiempo: lo opuesto a Moscú era Roma. Establecieron allí contactos, debieron mediar algunos convenios, y fueron creados los escamots, embrión armado de cualquier tipo de fascismo. Dencás, terminado lo de octubre, se refugió en Roma. Inmediatamente después del triunfo electoral de las izquierdas, fue asesinado Badía junto con un hermano suyo. Nadie dudó de que se trataba de un ajuste de cuentas. ¿Estaba todo olvidado? No. La chispa brotó del fuego soterrado con la propuesta de excluir a Estat Cátala del Comité de Milicias.

    .

  59. En esas mismas páginas me ha llamado la atención la aparición de dos extranjeros: una suiza y un periodista inglés. ¿Quiénes serían?

    García Oliver pretende montar un servicio de información y contraespionaje cuya primera operación sería la de probar fotográficamente la presencia de tropas italianas en Mallorca. El mandato es de Álvarez del Vayo. Dice Oliver:

    Aparte del Servicio de Información, tres personas se me habían ofrecido voluntariamente para realizar cualquier misión, por difícil y arriesgada que fuera, dentro de la especialidad de cada cual: Miguel Albert, presidiario, callado como una tumba, con dos especialidades para” ganarse la vida, monedero falso y ladrón de cajas fuertes. Se me presentó a los pocos días de constituirse el Comité de Milicias y me dejó su dirección.

    «La Suiza» —olvidé el nombre, si era auténtico, que me dio—, mujer de unos 25 años, rubia, guapa, de cutis blanco lechoso, esposa de un rico industrial suizo. Se me había presentado diciéndome:
    —Por la prensa me he enterado de lo que han hecho los anarquistas en Barcelona. Mi abuelo fue anarquista. Yo a usted le admiro mucho. Quisiera poder ayudarle, pero no sé cómo. Le dije a mi marido que me iba a Barcelona a ponerme a disposición de la revolución. Mi marido me dijo que me acompañaba. Aquí estamos, en este hotel —me dio un papel con las señas. Llámeme cuando me necesite. Tengo dinero, tengo pasaporte suizo, voy acompañada de mi marido o sola; puedo ir y venir donde sea menester.

    «El periodista inglés» —también olvidé su nombre y el del periódico del que era corresponsal. Me fue presentado por Vicente Guarner, por lo que se podía conjeturar que se trataba de un masón. Me hizo espontáneamente el ofrecimiento de ponerse a mi servicio con su pasaporte inglés y su credencial de reportero. Me dio su tarjeta, con el hotel en que se hospedaba. Tenía en mis manos un buen trío de ases. Ninguno me pidió dinero ni favores.

    Llamé a Patricio Navarro. Lo que tenía de esquinado cuando le daba la gana, lo tenía de buen compañero cuando se le pedía un favor. Le pregunté si sería posible disponer de un barquito ligero cuyo patrón quisiera arriesgarse a llevar a una mujer a una playa cercana a Palma. Una hora después regresó con el patrón de un barquito. «La Suiza» se presentó inmediatamente. […] A «la Suiza» le di una pistola Llama pequeña. Ella, Patricio Navarro y el patrón del barquito se fueron.

    Regresaron dos días después. Ella estaba consternada, casi llorando. Con ella vino también el patrón del barquito, desconsolado. No pudieron desembarcar; cerca ya de la costa fueron enfocados con reflectores y furiosamente tiroteados. Tenía que recuperar el tiempo perdido. Hice llamar al «Inglés». Cuando se presentó, le pregunté si su condición de periodista le permitía ir a la isla de Mallorca, hacer su trabajo allí y tomar buenas fotos de las tropas italianas. Me dijo que sí y que partiría en el acto. Le proveí de dinero en francos franceses y de un salvoconducto especial para nuestro territorio.

    Regresó a la semana. Tranquilo, sonriente, me entregó una serie de magníficas fotos de unos 12×15 centímetros. Tres de las fotos estaban tomadas en los inconfundibles campos mallorquines. En medio de los campos, de los árboles pendían cuerpos humanos balanceándose. Había también dos fotografías de una sección de tropas italianas desfilando y de la presidencia del desfile, compuesta por el alcalde de la ciudad, el presidente de la Audiencia, un jefe militar italiano, con su barbita negra y en gran uniforme de gala, el obispo, el gobernador, un coronel del ejército sublevado y un teniente coronel de la Guardia civil. Con las fotografías me entregó los negativos. Cuando tres días después vino a visitarme, de paso a la asamblea de la Sociedad de Naciones, Alvarez del Vayo se quedó asombrado.

  60. Regreso al Grupo DAS. A falta de comparar fechas y de consultar algunos documentos, mi sospecha es que su paso por Santa Úrsula no fue tan traumático como el de otros compatriotas, en su mayoría ingenieros, que pasaron por allí. Si esto se confirma, habría que preguntarse por qué, y la hipótesis inmediata que me viene a la cabeza es su relación con el hallazgo de los papeles en el consulado nazi. No sé si esto se puede saber fehacientemente, sin datos concretos. El papel de los DAS en los sucesos de mayo no fue irrelevante, y se sabe que elaboraron informes sobre la desaparición de Marc Rein, en la que muy probablemente andaron involucrados nuestros conocidos soviéticos:

    “Un crimen más monstruoso aún, por su carácter a la vez gratuito y vengativo, fue el cometido con el joven periodista Marc Rein, hijo del jefe menchevique Rafael Abramovitch, exiliado en París. Con Teodoro Dan y Julio Martov, había sido una de las grandes figuras del Soviet de Petrogrado y, durante el período de Kerenski, había luchado por la democracia soviética y por la Asamblea Constituyente en contra del golpe del Estado de Lenin y Trotski. Gozaba de gran prestigio desde que se exilió, como representante de la social-democracia rusa en la Internacional Socialista, y era uno de los amigos de confianza de León Blum y de los ministros socialistas franceses. Constituía todo esto un crimen imperdonable para el estalinismo. Marc Rein cumplía su papel de corresponsal extranjero en Barcelona sin la menor intervención en el militantismo político. Desapareció de repente, en los primeros días de abril de 1937, del Hotel Continental donde ocupaba una habitación. Dos de mis buenos amigos y colaboradores, los militantes socialistas franceses Nicolás Sundelevitch y Marcel Ollivier, íntimos de Marc Rein, vinieron a comunicarme sus inquietudes sobre tan extraña desaparición. Abramovitch se trasladó a Barcelona y removió el cielo y la tierra en busca de su hijo. La Oficina de la Internacional Socialista había decidido tomar cartas en el asunto, y lo mismo Largo Caballero que Luis Companys se mostraban altamente inquietos. Marc Rein no apareció nunca; lo único que se encontró fue una tarjeta de su puño y letra, dirigida al gerente del Continental, diciendo simplemente que se veía obligado a ausentarse por unos días y rogándole que le reservara la habitación. Esta tarjeta estaba fechada el 13 de abril de 1937; pero, tanto los números como la letra de la fecha, y como pudo comprobar el propio Abramovitch, habían sido trazados por una mano extraña. Marc Rein había caído en una trampa. Por mi parte, no lo he dudado nunca: los agentes de Stalin lo habían hecho desaparecer, con el único fin de vengarse de su padre, de la misma manera que habían asesinado a los hijos de Trotski” (Fuente).

  61. Rufián melancólico

    Va de coña Bremaneur, precisamente es Alvarez del Vayo el que abre los archivos madrileños a Koestler y hasta le pone a su disposición un gigantesco Issota-Fraschini. un prodigio construido expresamente para don Alejandro Lerroux. Tuvo también a su disposición un chofer y un interprete. Koestler pasaba horas en el archivo de exteriores mirando papeles alemanes.
    Tendría gracia que el periodista ingles de Oliver fuera Koestler. Gracia no, sería magnífico. Koestler y Koltsov son los tintines de nuestra guerra.

  62. Joer, Rufián, he tenido que mirar en Google qué era el Issota-Fraschini. Qué ignorancia la mía.

    Ya que trajo usted el Rotbuch, el libro rojo sobre España, aprovechando la llegada de Koestler arrimo yo el Schwarzbuch, el libro negro.

     

  63. Rufián melancólico

    “Willy estaba impaciente porque aparecieran los libros. Se presentaba de pronto en mi apartamento -cosa que nunca antes había hecho- para examinarlos progresos de mi obra. La guerra española se había convertido en una obsesión para él, como para todos nosotros. Tomaba algunas hojas de las que yo tenía escritas a maquina,las hojeaba y luego me vociferaba:
    -¡Demasiado débil! ¡Demasiado objetivo! ¡Pégales, pégales fuerte! ¡Di al mundo como arrollan a los prisioneros con sus tanques, como los bañan con petróleo y los queman vivos! ¿Haz que el mundo se estremezca de horror! ¡Machácales esto en la cabeza! ¡Haz que se despierten!… -Y mientras decía esto golpeaba con el puño sobre la mesa. El creía en la eficacia de la propaganda de las atrocidades.”
    A. Koestler
    Autobiografía
    La escritura invisible

  64. talco

    Mira ese Cobo, ir a fiarse de Joaquín Leguina…haberme preguntado a mí, hombre.
    (Que sólo le conozco de los periódicos y la tele, pero me llega.)

  65. Rufián melancólico

    No se si Eytingón, en la escala de mando, era el número uno entre los soviéticos en España o si había alguien más por encima; con él había otro que se llamaba Orlov. este era un ruso muy simpático y muy alegre.
    Vi a Orlov una sola vez en un hotel del paseo de gracia, creo que en el Majestic, pero no puedo siquiera recordar su cara porque coincidí con él solo diez minutos. El estaba hablando por teléfono y me sorprendió que empleara constantemente la palabra rusa “da”, sí en castellano. Es posible que fuera el mismo hombre que en Madrid fue responsable de los agentes soviéticos hasta 1938 y que despues huyó a Estados unidos donde, en los años cincuenta, escribió un libro sobre el NKVD, pero no puedo asegurarlo.
    Erno Gëro pudo haber sido otro personaje importante, eslabón entre los soviéticos y mi familia en esos años, porque recuerdo que mi madre pronunció su nombre y su seudónimo, “Pedro”, muchas veces en mi presencia. Caridad le tenía mucho aprecio. Era el dirigente húngaro representante de la Komintern para Cataluña. No creo que sea cierto lo que dice Julián Gorkín en su libro de que a su regreso de México se hizo estrecha colaboradora de Gëro, el cual la introdujo en el campo de la acción terrorista y del espionaje, en el que ella a su vez situó a Ramón, y que Eytingón los conoció gracias a Gëro.”

    Luis Mercader – Germán Sánchez
    Ramón Mercader, mi hermano.
    Espasa Calpe 1990

  66. Rufián Melancólico

     

    Antonov-Ovseenko, casi como Corto Maltés, desaparece, casi, en la guerra de España. Jugador de ajedrez y ex-militar fue escogido por Lenin en ocrubre de 1917 para dirigir desde el Comité Militar Revolucionario la insurrección de San Petersburgo. Romántico inevitable escogió para sí el rol de reina, mandando personalmente el batallón que asaltó el Palacio de Invierno, papel que luego interpretó, a petición de Eisenstein, en la película “Octubre” .

    Trotskista en su juventud, fue comandado por Stalin para luchar contra el POUM en la Barcelona de 1937, hasta que, ya peón, que no reina, fue eliminado dos años más tarde a su vuelta a Moscú.

    José Tito Rojo, autor de La Perspectiva Nevski, escoge a Antonov-Ovseenko, el héroe de su adolescencia, como Virgilio conductor de un viaje donde Andreu Nin, James Bond, Lotte Lenya, George Orwell, Caridad Mercader, Julian Gorkin, Ilya Ehremburg, los ballets rusos , Boris Pasternak y otros personajes de una mitología efímera le recuerdan pasados cercanos en que la revolución era un sueño posible, quién sabe si regado de sésamo y adormidera. (De la contracubierta)

     

    La canalla,
    desenmascarada en cueros vivos,

    se revuelve ahora con desesperación,
    meditadamente,
    (descubierta),
    tal y como se le ha dictado.

    La canalla era tu vecina de calle
    y, en otras circunstancias, tu amiga.

    Las banderas de la Plaza de Cataluña,
    las grandes letras en los balcones,
    la metralleta que asomaba por la gigantesca O
         del cuarto piso,

    desenmascarada en cueros vivos,
    te fuerza con desesperación ahora.
    Por una ironía no exenta de humor

    el Niño Jesús sería un ministro de Stalin
    en un libro que apenas nadie recuerda.

  67. Rufián melancólico

    En la leyenda del general Kleber anterior a la guerra de España existe un episodio llamativo.
    En julio de 1918 se encontraba en Ekaterimburgo formando parte de la guardia encargada de la custodia de los Romanov en la casa Ipatieff. Participó en la matanza y en la desaparición de los cadáveres.

  68. Rufián melancólico

    KLEBER EN MADRID

    El día que llegó Kleber al mando de la XI Brigada Internacional y antes de entrar en combate en la Casa de Campo desfilaron por la Gran Vía. Este es el momento que recogen las fotografías. Era la mañana del 10 de noviembre. Madrid y sus defensores,las columnas de Barceló y Galán, la de Clairac, las de Líster y Bueno, la columna Prada, la de Escobar… habían parado el asalto de los legionarios y regulares en los días más duros, el 7, 8 y 9 de noviembre de 1936. Días en que se combatió a la desesperada y casa por casa y que como recordaría el general Vicente Rojo la granada de mano se había convertido en el arma esencial del miliciano.

    ” la lucha cuerpo a cuerpo se volvía frecuente y en ese frente, y en ese combate de máximo apasionamiento, descollaría por su sobresaliente actuación el batallón de la FETE (Federación Española de Trabajadores de la Enseñanza, universitarios, profesionales, intelectuales, artistas…), que pronto serviría de solera para proporcionar cuadros de mando cuando se reorganizaran las fuerzas.”
    Así fue la Defensa de Madrid

    General Vicente Rojo

     

     

    La llegada de las fuerzas de Kleber, su brigada fue la primera en combatir, y el comportamiento de sus hombres en combate le granjeó rápidamente una fama y un prestigio entre los madrileños que ningún otro jefe de “los internacionales” fue capaz de alcanzar. Su prestigio y popularidad no tardaría en ocasionarle graves problemas con sus camaradas españoles.

     

  69. Silencioso habitual

    Muchas gracias por esta entrada y por los magníficos comentarios. Me he perdido con el organigrama. ¿Qué tienen que ver Orlov y Kleber? ¿Dónde entran Grigulevich y Eitingon?

  70. nohose

    Extraordinario trabajo. Imposible estar a su altura. ¿Podrían decirnos quién o quiénes ocuparon y tuvieron su sede en el Colón?

  71. Anónimo

    Silencioso habitual: me parece que no hay organigrama y que los intervinientes deambulan por calles y callejones del pasado en busca de buenos hilos de los que tirar.

  72. Rufián melancólico

    El Hotel Colón… Teresa Pamies, las Juventudes Socialistas Unificadas… Cuando éramos capitanes.

  73. Rufián melancólico

    El News Chronicle tenía otro corresponsal, además de Koesstler y Forrest. Estaba en Madrid en el invierno de 1936 y se llamaba Geoffrey Cox.

  74. Rufián melancólico

    En el catálogo-libro de la exposición: (Cervantes-Pablo Iglesias) “Corresponsales en la guerra de España” aparece una entrevista reciente, 2006. Preguntado por K. Geoffrey Cox responde:

    “Le conocí bien, pero no en España. Me dijo que el libro era de lo mejor que se había escrito sobre la Guerra Civil. El periódico hizo una gran campaña y un gran esfuerzo para liberarle, pero era comunista y Franco lo encarcelo. Un miembro del Partido Comunista ejerciendo de corresponsal es peligroso. Todos los reporteros nos volcamos para intentar su liberación y jamás se mencionó su militancia comunista. Le tratamos como uno más de nosotros.”

  75. Rufián melancólico

    Ojeando el libro de Mario Armero “España fue noticia” la cosa se complica. La nómina de corresponsales del Chronicle en España es la siguiente:

    Vernon Bartlett
    Geoffrey Cox
    Wiliams Forrest
    Jocelyn Henness
    John Langdon-Davis
    Arthur Koestler
    Philip Jordan

  76. Rufián melancólico

    Fue John Langdon Davies el reportero del Chronicle que visitó el local de los DAs y escribió la crónica de la captura de aquel archivo nazi. Su primer viaje a Cataluña es de 1921. El primero de mayo del 36 estaba en Madrid para dar noticia de las manifestaciones proletarias que recorrían la ciudad. Se presentó en Cataluña en los primeros momentos de la revolución y se hizo famoso por viajar siempre en motocicleta acompañado de un hijo de 16 años. Contó su aventura catalana en el libro Behind the spanish barricades. Hay información muy interesante sobre él en wiki escribiendo su nombre.

  77. Bravo, Rufián, y gracias por el hallazgo. Los papeles también fueron revisados por el corresponsal del Manchester Guardian. Copió muchos de ellos y se llevó las copias a Inglaterra. Por su parte, los papeles viajaron inmediatamente a otra capital europea. Luego les cuento.

    Una pregunta: ¿dónde estaba Münzenberg en julio y agosto del 36?

  78. Rufián melancólico

    En París. Aunque precisamente con el estallido de la guerra Moscú le reclamo a casa. Fue y su habilidad y su labia le permitieron regresar a París. No le resultó fácil. Ya entonces sabía que había caído en desgracia. La Guerra de España y París era su salvación.

  79. Emilio

    Bremaneur, por favor: ¿Adonde vamos a parar?
    Esto parece una montaña rusa ó mejor aún, el camarote de los hermanos Marx.

  80. Paciencia, Rufián.

    Tiene razón, Emilio. ¡Y lo que me gusta! No obstante, estoy pensando en hacer una nueva entrada para tratar esos primeros días de julio en Barcelona y poner un poco de orden. ¿Les parece, o seguimos aquí?

  81. Ok. Denme un poco de tiempo. Aquí es de noche desde las tres de la tarde y voy a preparar la preceptiva cena a las siete, como buen alemán. Luego ataco.

  82. Astrónomo

    Langdon Davies es un personaje muy conocido en Cataluña. Hay un par de libros españoles sobre él (ver ISBN).

  83. Astrónomo

    Escorza, Gardeñas y Eroles, elementos de la FAI con mucha sangre en las manos, actuaron en Barcelona.
    Escorza, afectado de poliomielitis, estaba medio paralítico y llevaba muletas.
    En mi memoria ronda una frase, no sé si será de Miravitlles: “deforme de cuerpo y de alma”.

  84. La frase es de García Oliver, Astrónomo. Se la banderillea a Escorza cuando su grupo ejecutó a la banda de José Gardeñas porque se dedicaba a saquear chalés y asesinar a sus dueños.

  85. Rufián melancólico

    Cierto. coincide con Oliver casi literalmente que dijo:
    “tullido lamentable tanto de cuerpo como de alma, al que hicieron responsable de la Comisión Regional de Investigación.”

    Tengo algo que le gustará ver. Lo pondré en breve. Su papel en los sucesos de mayo es oscuro y no hay apenas noticia de sus pasos.

  86. Nohose, por lo que sé, y lo que sé es bien poco, en el hotel Colón se organizaban grupos como el PSUC “i rodalies”. Hay una foto muy conocida de una miliciana, pelo corto al aire y fusil al hombro, muy joven y morena, que está tomada en la azotea del Colón.

  87. Rufián melancólico

    Ya he encontrado el texto de Miravitlles. Lo voy a meter completo. Tengan un poco de paciencia. Viene bien para seguir curioseando por la revolución catalana.

  88. Rufián melancólico

    El Colón era el corazón comunista de Barcelona. Por cierto, otra camarada de Teresa Pamies, de las JSUC, otra joven guardia de la revolución, Elena Imbert. ¿Les suena?
    En los días de la revolución luchó en las barricadas y se enamoró de Ramón Mercadé. vivieron juntos en España y después en París, hasta 1939. En ese año Elena Imbert se trasladó a la Unión Soviética para curase una grave tuberculosis.

  89. HispanicusLOS DOCUMENTOS NAZIS

    Como ya vimos, el Grupo DAS se incautó de miles de documentos nazis en el verano y el otoño. Por ejemplo, en el restaurante que terminaron colectivizando, el Münchener Stübl, hallaron tres mil fichas de miembros nazis residentes en España. Un buen caldero de sopa, sin duda.

    También sabemos que la maquinaria de información de la CNT comenzó a funcionar a todo trapo en su sede de la vía Layetana (he visto hace poco una foto, y no recuerdo dónde). Allí se concentraban todos los extranjeros afiliados a la CNT. Con esos documentos se empezó a crear el libro rojinegro sobre el nazismo. Se tradujo del alemán al español, al francés y al inglés.

    Que fue el Grupo DAS quien se incautó los papeles es algo que parece indudable. No obstante, era un botín demasiado jugoso como para dejarlo en según qué manos. De hecho, al encontrarlos, hubo quien propuso prenderles fuego. Abad de Santillán, en sus memorias, dice: “Y los documentos encontrados por nosotros y publicados bajo el título de El nazismo al desnudo, revelan el hábil espionaje hitleriano”. No obstante, los dos periodistas ingleses que examinaron aquellos papeles adjudican su hallazgo a otros. El del Manchester Guardian a la policía, sin más; el del News Chronicle, a los “local Socialists”. Bendito periodismo.

    Lo que sí hicieron los periodistas fue copiar algunos documentos y escribir largas crónicas sobre la red nazi en España que aquellos papeles había dejado al descubierto. Las crónicas están transcritas en un libro: Foreign intervention in Spain. La mención de responsabilidad reza: “documents collected and edited by ‘Hispanicus’” Se editó en Londres, en la United Editorial, en 1937. Además de las crónicas, incluye también discursos y otros artículos periodísticos de diferentes rotativos. Una labor de parcheado contundente (casi ochocientas páginas) y muy útil.

    Lamentablemente, nuestro Hispanicus no cita los nombres de los corresponsales del Manchester Guardian y del News Chronicle. Sospecho, por la preminencia que da al primer diario, por los datos concretos que da del envío de las crónicas, y por decir él mismo que los documentos fueron encontrados por la “policía”, que es el corresponsal del Manchester. No deja de ser una suposición.

    El corresponsal del Manchester Guardian envió su crónica el 29 de julio y se publicó el 5 de agosto. Habla del “Brown-Book” que se está preparando sobre los documentos incautados. En sucesivas crónicas, publicadas los días 18, 19 y 20 de agosto, repasa los documentos en sus artículos. Curiosamente, omite los nombres de los principales dirigentes nazis y los sustituye por sus iniciales. En una de estas crónicas, da la sorprendente noticia: “The documents are, by the way, no longer in Barcelona. There were transferred from there to Paris about a month ago. The originals have been seen by your correspondent and copies are in his possession here”.

    El 18 de agosto el corresponsal del News Chronicle, comienza así su crónica: “I have been allowed to-day to pay a visit to the closely-guarded house in a quiet suburb of Barcelona where now repose thousands of documents bearing on German Nazi activities in Spain which recently came into the possession of local Socialists”. No se priva de dar el nombre del cabecilla nazi: Hans Hellermann, e informa que huyó, posiblemente a Berlín, sin destruir esa documentación. Continúan unos nutridos artículos con todo el material incautado, carta de Hitler incluida. Las destinatarias, dos jóvenes alemanas residentes en Barcelona, a las que alaba su coraje.

    Nos quedamos con ese dato del traslado de los documentos a París. Cobra fuerza nuestra hipótesis, que el Rufián zanjó de una manera un tanto garciaoliveresca: “Vamos, los anarquistas haciéndoles el trabajito a los comunistas”.

  90. Astrónomo

    Bremaneur, la sección de información de CNT se instaló en la casa de Cambó.
    Lo de hacer un “Brown-Book” es una referencia al best-seller salido de la agencia de Willi Münzenberg.
    Y, efectivamente, por lo que vamos viendo los cenetistas optaron por proporcionar los documentos sobre los alemanes nazis de España (o de Barcelona)a diversos periodistas.

  91. Bremaneur

    Era en la Vía Layetana, ¿no? Al parecer, unieron la casa de Cambó con el edificio del Fomento del Trabajo Nacional. Un edificio gigantesco donde los DAS tenían una oficina y donde estaba instalado también el departamento encargado de los extranjeros (disculpen tan burocrática manera de describirlo, pero no recuerdo ahora el nombre concreto). Por cierto, ¿no están por allí cerca las sedes actuales de CCOO y de la CGT?

  92. Rufián melancólico

    Una pregunta. ¿Los documentos DAS (archivo FAI) del IESS de Amsterdam contienen los originales nazis?

  93. Buena pregunta. Ya veo por dónde va. Parece que algo hay, pero no creo que esté todo. Por cierto, veo ahora que también se hace referencia al consulado de Cartagena. Hay muchos informes y papeles de trabajo sobre los documentos. Y recuerde que tenemos las fotografías de casi toda la red nazi, al menos de sus jerarcas más importantes. No sé, no sé…

  94. Astrónomo

    Sí, la casa de Cambó estaba (y está) en Vía Layetana. Hoy es de su heredero, el político Ignasi Guardans. En su azotea hay unos célebres jardines diseñados creo por Forestier. Y, en efecto, al principio de la calle, junto al mar, están las oficinas de esos sindicatos.

  95. Astrónomo

    Sobre el archivo de Amsterdam:
    “El archivo de la OPE se completa con documentos confiscados al Consulado de Italia y al Consulado-General de Alemania, ambos sitos en Barcelona, entre ellos los del archivo de Anton Leistert, cabo de los Nazis en España y Portugal.”

  96. Joer, se me había pasado. Vaya columpiada. Bien visto, Astrónomo. Los comunistas debieron de copiar toda la documentación, o tomarla prestada.

    Una confusión parecida existe entre cinco referencias del mismo libro, escrito por Otto Katz y publicado en cinco idiomas diferentes. Tres autores distintos son inscritos por este título y dos veces es atribuido a autor anónimo, pero ni una sola vez al verdadero autor. Son : 1) ” Spielhagen, Franz: Spione und Verschwörer in Spanien, París, 1936 ” (p. 631) ; 2) “Shpilgagen, B: Shipioni i zagovorschiki v Ispanii, Moscú, 1937 ” (p. 621) ; 3) ” Simón, O.K. : Hitler en Espagne, París, 1938″ (p. 623); 4) ” The Nazi Conspiracy in Spain, Londres, 1937 ” (p. 470) ; 5) “La conspiración nazi en España, México, 1938 ” (p. 168). Estos cinco textos son, esencialmente, los mismos [...]

  97. El texto que he copiado arriba demuestra que tanto unos como otros exprimieron los documentos a base de bien, aunque lo cierto es que los anarquistas no parece que supieran aprovechar propagandísticamente que fueron ellos quienes se incautaron de todo el material. ¿Cómo se llevarían a cabo las negociaciones en torno a la posesión de esos documentos? Caso cerrado.

  98. Rufián melancólico

    La deriva de Eusebio Rodríguez Salas “el manco”, tan marcado de cerca por Bremaneur, se pierde en alta mar, en el Mexique, rumbo a Mexico. No habrá ya más noticias.

    ” Y con la tranquilidad se acentúa el aburrimiento. La vida a bordo se hace insoportable por lo monótona. Para colmo de desdichas no aparecen por parte alguna los prometidos tiburones y ballenas. Rectifico, hay un tiburón a bordo. Se trata de Rodríguez Salas, el fatídico provocador de los sangrientos hechos de mayo en Barcelona. Sabemos que está entre nosotros porque son imposibles los secretos en un mundo con tan pocos habitantes. Pero su negra conciencia no le deja salir de la cabina. Su propio miedo le ha delatado. “Sabemos que queréis arrojar al mar a Rodríguez Salas -nos dice uno de sus guardaespaldas-. Si llegara este caso responderíais con la vida de alguno de los vuestros”. Pero los nuestros a quienes se refiere se pasean solos , día y noche, por cubierta. Mientras que el tiburón permanece en su escondite.”

    Estampas del exilio en America
    Ediciones CNT
    París

  99. Rufián melancólico

    Simon.- André Simon era el alias de Otto Katz, bueno, uno de ellos. Como anécdota, siempre presumió de su noviazgo con Marlene Dietrich y de haberla introducido en el cine. Lo juzgaron en el proceso de Slansky. Salió muy malparado. En los interrogatorios le habían roto la boca, así que le endosaron a la fuerza una dentadura postiza para el juicio. Los testigos cuentan que la sangre se le escurría por las comisuras de la boca. Lo ahorcaron, quemaron su cadáver y esparcieron sus cenizas por Budapest.
    Koestler escribió unas páginas excelentes de despedida de de su viejo camarada.

  100. Otto Katz anduvo por el trepidante Berlín de los años 20. Se afilió al KPD en 1922 y tras dirigir varios periódicos se metió en el mundo del teatro. A ver si puedo traducir algo de esto:

     

     

     

  101. Astrónomo

    Otto Katz (André Simon) fue, en las empresas de Münzerberger, el hombre del cine. Y el que anduvo pasteleando en Hollywood a fin de obtener dinero para “la España leal”.

    “Katz was so popular with Hollywood’s liberal intelligentsia, including Lillian Hellman, Peter Lorre, Ernst Lubitsch, David O Selznik, Dorothy Parker and Charlie Chaplin, that he was said to be the model for the heroes of Watch on the Rhine and Casablanca (Victor Laszlo, the Paul Henreid part).”
    http://www.albavolunteer.org/2010/09/new-biography-of-otto-katz/

  102. Rufián melancólico

    En la Agence Spagne de París Luis Buñuel trabajaba al servicio de Otto Katz.

  103. En este libro también aparece una descripción de Katz hecha por Franz Dahlem, quien también tuvo que ver con las Brigadas Internacionales. Según Dahlem, era un prodigio, y estaba calificado en los archivos secretos de Ribbentrop como uno de los enemigos más peligrosos del Tercer Reich.

  104. Astrónomo

    Por cierto, al menos 3 de los enviados del “Chronicle” a España que enumeraba el Rufián publicaron libros en The Left Book Club.

  105. Rufián melancólico

    Sí y atención que hay sorpresa:

    Sir Peter Chalmers-Mitchel
    Alexander Werth

  106. Veo que Chalmers ya apareció en la serie de Amor Nuño y Paracuellos, relacionado con Koestler. Teniendo en cuenta que era zoólogo, le cuadra ese pseudónimo de “Hispanicus”. Imagino que es él.

    El SDBF (colectivizado) nos ofrece una foto de Victor Gollancz. Hace un par de años compré bastantes libros de su editorial en una librería berlinesa, entre ellos el de José Antonio Aguirre y uno de Amber Blanco White sobre la “new propaganda”

     

  107.  

    Rescatado de diciembre de 2008:

    Otra fuente para seguir las andanzas de K. en la guerra de España es la hemerotéca. En 1978 Andrew Graham Yoll publicó un libro dentro la serie editada por Altalena, “Luchar por España”. El título es “Arthur Koestler: Del infinito al cero”. Entre las muchas bondades del libro se cuenta una recopilación jugosa de las crónicas publicadas por Koestler en el New´s Chronicle tras su canje por la mujer de Carlos de la Haya en Gibraltar. No habla en ellas por supuesto de su trance místico-euclidiano y tampoco del jefe de los “Vigilantes”, García Atadell, pero tiene mucho interés oír su voz, tan cercana todavía a los hechos, y contrastarla luego con lo que treinta años más tarde contaría.Por cierto, el capitán B., es el capitán Luis Bolín, jefe de los servicios de prensa de Queipo de Llano. El mismo que meses antes había jurado matarlo.

    New´s Chronicle del lunes 24 de Mayo de 1937:

    KOESTLER CUENTA SU HISTORIA

    Arthur Koestler -corresponsal especial del New´s Chronicle en Málaga, que acaba de ser liberado después de tres meses difíciles como prisionero del general franco en Sevilla, inicia hoy el relato de sus experiencias. A continuación narra los hechos hasata la caída de Málaga. En artículos siguientes tratará sobre su captura y sentencia a muerte, posteriormente conmutada como resultado de las protestas recibidas de todas partes del Mundo.”” Veinte días después de mi arrresto recibí el primer mensaje del mundo exterior. Era un rollito de papel marrón usado para los cigarrillos españoles, tirado por el visor de la puerta de mi celda en la cárcel de Sevilla. Al desplegar el papel hallé algunas líneas escritas en caligrafía de niño con muchas faltas de ortografía. decía:

    “camarada: sabemos que estás aquí y que es amigo de la República Española. ha sido condenado a muerte; pero no le fusilaran. tienen demasiado miedo al nuevo Rey de Inglaterra: solamente nos mataran a nosotros, los pobres y los humildes”.

    New´s Chronicle 27 de Mayo de 1937.

    Como ya he relatado, fui detenido el martes 9 de febrero ala 11 a.m. por el capitán B. del departamento de prensa de Burgos. mientras me estaban atando las manos y, siguiendo la costumbre de tan solemnes ocasiones, los revólveres del capitán B. y de dos oficiales más apuntaban en mi dirección, sir Peter Chalmers. Mitchel entró en el salón.estaba convencido que el capitán B. me iba a matar allí mismo. Sir Peter estaba muy pálido y temí que podía sufrir un colapso (tiene setenta y tres años de edad).Y nuevamente la impresión de que todo era una pesadilla y que no me afectaba en absoluto. era una forma caritativa de narcosis psíquica que la naturaleza siempre provee en los momentos críticos. Para sorpresa mía escuché una voz que decía, “Vea, B., si usted me va a pegar un tiro, por favor lléveme arriba: no lo haga en presencia de Sir Peter. A menudo, desde entonces, me he quedado pensando (en la cárcel tenía todo el tiempo necesario para rememorar tales instancias) si estas palabras que quizás salvaron mi vida, fueron provocadas por consideración a Sir Peter o simplemente por la necesidad de ganar tiempo. Quizás fue una mezcla de las dos cosas; aunque creo que predominó la segunda.”

  108. Astrónomo

    Creo que Cox fue el sucesor de Koestler como enviado del “Chronicle”.
    En cuanto a la cobertura de la guerra civil por el “Manchester Guardian”, sólo recuerdo a Packard.

  109. nohose

    Hotel Colón. Gracias Bremaneur y Rufián melancólico. No sé por qué pensaba que al principio fur ocupado por anarquistas pero, de hecho veo la famosa foto de Marina Ginestà (JSU) en la azotea el día 19. Después de “lo de Mayo” también se estableció allí la Unió de Dones de Catalunya: Dolors Bargalló y Enriqueta Gallinat (ER) y Dolors Piera (PSUC)

  110. Las mujeres de la revolución. García Oliver habla de algunas:

    Y no porque en Cataluña no hubiesen existido mujeres militantes revolucionarias. Las hubo, y muy buenas. Ella las eclipsó totalmente. Autora de novelitas cursis, se había impuesto. Federica Montseny acabó con la preeminencia de una luchadora tan impresionante como Libertad Rodenas, «la pálida vestal del sindicalismo rojo», como la calificara allá por el año 1919 el periodista y agitador revolucionario Ángel Samblancat en las columnas de El Diluvio de Barcelona. Era una gran mujercita Libertad Rodenas. Al oír su nombre, la pléyade de jóvenes de acción que hacía frente a los esbirros de la patronal y de los gobernadores civiles se emocionaban porque la consideraban una hermana de armas. Era la novia de todos ellos. La venció Federica Montseny sin haber logrado nunca estremecer a ningún joven de acción.

    También había eclipsado a Rosario Dolcet, la pequeña, dulce, delgada militante obrera que tantas conferencias había dado, impresionando a los públicos de obreras textiles de Barcelona y de las comarcas fabriles de Cataluña. Por un momento pareció que Balbina Pi no se dejaría desplazar por Federica Montseny. Balbina Pi era una obrera de gran belleza. Tomaba parte en mítines y lo hacía bastante bien. Con estímulos y presencia en la tribuna anarcosindicalista, es posible que hubiese cerrado el pa’so a Federica Montseny. No lo hicimos, y debimos haberlo hecho. Lo sentiré siempre, pues aunque no fui uno de los muchos enamorados que tuvo Balbina, no podré olvidar que fueron ella y María, la compañera de Pestaña, las que cosieron, en el piso de ésta en que ondearon el Primero de Mayo de 1931.

    Con sus triunfos fáciles sobre tan buenas compañeras, Federica Montseny se consideraba ya la mujer de más renombre en España. La diputado Victoria Kent no le causaba inquietud, porque si bien era mencionada en un cuplet de revista ligera, se la tragó su puesto de director general de Prisiones. Otra cosa era la diputado Margarita Nelken, no se sabe si comunista o socialista revolucionaria, guapetona todavía y muy metida en las Juventudes Socialistas Unificadas. Entre ella y Federica había una competencia entre dos mujeres de la clase media. La Nelken, con estudios universitarios y crítica de arte. La Montseny, sin haber completado sus estudios universitarios y autora de novelas fáciles. Aquélla, muy culta, pero hablando con empaque. Esta, derivando hacia una demagogia que sonaba a liberalismo radicalizado, pues para ella no existían como clase los obreros y obreras.

  111. Rufián melancólico

    De todas las mujeres de la revolución yo creo que nuestra Santa Ursula es la camarada Amor. No se como es posible que hablando de flagelaciones, Hoteles y rusos, no haya salido, ponga usted remedio Bremaneur, la página aquella tan galante de su paso por el Metropol.

  112. Bremaneur

    Hoteles, mujeres, soviéticos, látigos. Hagamos memoria.

     

     

    Hotel Metropol

     

    [García Oliver:] Cambié de hotel. Me fuí al Metropol. El Hotel Inglés resultaba muy atosigante, lleno de gente a toda hora. Era tanto el barullo que resultaba difícil dormir descansadamente durante las noches. Tenía la impresión de que en aquel hotel debería resultar muy fácil descargar sobre uno todo un cargador de pistola. Además, carecía de protección contra un ataque aéreo. Metido en una plazoleta, entre edificios apretujados, con una dejada de bombas se vendría todo abajo.

    En el hotel Metropol estaban alojados los soviéticos, desde Rosemberg hasta la última interprete, pasando por los generales y los miembros de la GPU. El Metropol era por entonces el mejor hotel de Valencia. Los soviéticos iban siempre a lo mejor. En Madrid había observado que ocupaban casi todo el Hotel Palace. Y cosa curiosa, sobre el Palace y sus alrededores no caían nunca bombas de aviación ni obuses del 15,5. ¿Entendimiento? No creo. Conveniencias mutuas. Los bombardeos estaban reservados para los “payos”, los del país, como dirían los gitanos andarríos.

    La dirección del Metropol quiso oponer resistencia a darme servicio de habitación y de restaurante. Alegaban tenerlo todo ocupado. Por un camarero nos enteramos de que no era cierto. Solamente admitían soviéticos y recomendados por estos.

     

    Hotel Metropol
    Edificio del Hotel Metropol, cuartel general de los
    soviéticos en Valencia. Hoy sede de Mapfre.

     

    “Serían las cinco de la tarde del seis de noviembre. Mi entrada en el ministerio de la guerra, con los hombres de la escolta, causo algo de sensación. Más como anarquista catalán que como ministro, supongo. No tuve que andar mucho ni hacer preguntas. Alguien, con el tipo de guardia de Asalto joven, sin uniforme pero vestido de azul marino, se me aproximó.

     

    Hotel Metropol- ¿Eres García Oliver?

    - Sí, soy yo.

    - Sígueme; Margarita Nelken te espera.

    Por conducto de Ángel Galarza, ministro de Gobernación, había hecho pasar recado a la Nelken de que quería hablar con ella. Galarza le transmitió el recado y me comunicó el sitio y la hora del encuentro. Ignoro si a Galarza le llamaría la atención mi interés por la Nelken, pero es de suponer que si, porque era uno de los socialistas más inteligentes y listos que conocí en aquel tiempo, y supongo que no ignoraba lo que se murmuraba sobre las actividades a que se dedicaba la Nelken y los fugaces resplandores que dejaban a su paso los nucleos de jovenes socialistas unificados que ella acaudillaba, no se sabía si por mandato de los jefes comunistas o porque ella quisiese imitar a los socialistas revolucionarios de izquierda de la revolución rusa, entre los que tanta preponderancia tuvieron en el pasado las mujeres de acción, como la Peroskaia y la Spiridinova.

     

    Hotel Metropol

     

    Un pasillo y luego otro, en pos del aparente guardia de Asalto vestido de azul marino.De pronto se detuvo, hizo una llamada como de conspirador del siglo XIX, con los nudillos en una puertecita que apenas se distinguía, y pasamos él y yo -la escolta se quedó fuera a una señal mía- a una habitación pequeña, debilmente iluminada por un foco de luz electrica. Una mesita y, sentada, con un cutis de cirio, cabellos rubios bien peinados y mirando a traves de unos gruesos cristales para miope, con armadura de oro, una mujer francamente agradable. Era la Nelken. Se levanto y con un coqueteo instintivo se me aproximó hasta rozarme.

    - Con que tú eres el famoso hombre de acción. No sabes cuánto deseé siempre conocerte y conocer también a tus compañeros Ascaso y Durruti.

    - Menos mal -le dije- que reconoces mi categoría, y no la de pistolero, como muchos me señalan. Por mi parte despues de enterarme de lo que estas haciendo, también me place hacerme una idea de como debieron ser los socialistas revolucionarios rusos despues de soltar sus crisálidas de nihilistas.

    - ¡Ah!, exclamó la Nelken, ya veo que conoces los matices en que se descomponen las escuelas socialistas. Galarza me dijo por teléfono que tenías mucho interés en hablarme. Te ruego que no me ofrezcas ningún cargo en tu ministerio.

    - Me alegra mucho que de manera tan inteligente hayas llegado al final de cuanto tenía que hablarte. No te propondré ningún cargo. Solamente vengo a rogarte que te apartes de todo cuanto parezca ejercicio de la justicia. De hoy en adelante, correré con las responsabilidades. Pero solamente con las mías.

    - ¿Y si no me quisiese dar por enterada?

    - Entonces pediría en pleno de Consejo de ministros que te diesen el cargo de ministro de Justicia y a mí el de Guerra, que seguramente encajarían mejor en nuestras personas.

    - Sé que eres capaz de hacerlo. Te aseguro que no será necesario. Haré todo lo posible por ayudarte en tu difícil empresa de echarle agua a las llamas de la revolución.

    - Tú, intelectual de valía, militante socialista de hace muchos años, ¿crees que con vuestras andanzas nocturnas estais haciendo la revolución?

    - Si esto no es revolución social, ¿Quieres decirme qué es revolución social?

    - Revolución social es rotura de todos los frenos que sujetan al hombre a las viejas estructuras sociales. Es cambiar el modo de vivir, transformando la economía individual burguesa en colectiva socialista. Y aquí, en Madrid, en este orden de cosas, todo está como antes de empezar la revolución en Cataluña. Cuando todo esto termine y haya triunfado la consigna del Partido Comunista de “primero ganar la guerra”, los antiguos dueños volveran a ser los dueños. Debisteis hacer como en Cataluña: primero hacer socialismo y colectivismo, para despues legalizar lo hecho. Así deben proceder los revolucionarios, haciendo abstracción de la persona física del burgues, porque la revolución debe hacerse sobre los sistemas, y no eliminando a las personas.

    - Veo que eres el terrible razonador de que me hablaron. Solamente así se explica que pudieseis vencer a Angel Pestaña. El pobre, ahora en su papel de político sindicalista, ha perdido mucho.
    Su juicio sobre Angel Pestaña, el otrora líder de la CNT desde la muerte de Seguí, me hizo pensar en el paralelo de Margarita Nelken y “la Pasionaria”. A Pestaña, el liderazgo máximo de la CNT le llegó por la vía fácil de la orfandad en que se quedó la militancia confederal cuando el Noy del Sucre fue asesinado.

    Margarita Nelken, intelectual bien preparada, era única en el campo marxista. Pero la rebelión de octubre de 1934 puso en primer plano a otra mujer, de origen y vida proletarios. “La Pasionaria”.

    Así como el liderismo de Angel Pestaña en una organización revolucionaria y en perpetua conmoción le vino ancho desde el principio, por lo que terminaría en una tácita renuncia, de la misma manera la Nelken, lideresa máxima sin impulso popular, habría de dejar sin resistencia el paso libre a la ascensión de “la Pasionaria”. Pero, conocedora del nihilismo, del socialismo revolucionario de izquierda ruso y del espartaquismo alemán, hizo un esfuerzo por parecerse a Spiridinova, Peroskaia y Luxemburgo, equivocando el camino al tomar el de la acción terrorista irresponsable, que empezó, según me contara ella misma, en la matanza de los presos derechistas detenidos en la cárcel Modelo de Madrid y prosiguió en aquellas noches de espanto, luchando a su manera contra el bandolerismo sangriento de la quinta columna.

    Siempre me dieron pena los vencidos. Lo sentí por Margarita Nelken. Sus andanzas no las revelaría hasta el momento de escribir estas memorizaciones, 37 años después”.

    ***

    [Ángel Pedrero:]

     

    Ángel Pedrero

     

    “Girauta estimó de acuerdo con el dicente, que era ocasión muy oportuna para desembarazarse de la tendencia comunista que la Nelken representaba y producía al propio tiempo una nota energica que fuera de útil resonancia internacional. Dieron cuenta al gobierno de los hechos ocurridos, y remitieron un informe en que llegaron a acosejar se pidiera el suplicatorio para procesar a Margarita Nelken. Naturalmente empezaron las presiones del Partido Comunista, y como medida de momento, el gobierno retiró a Margarita Nelken de Madrid llevandosela a Valencia donde popr su conducta licenciosa se produjeron verdaderos escandalos hasta el extremo de que, encontrandose en su habitación del hotel acudió la servidumbre por oir fuerte escandalo y la encontraron completamente desnuda mientras un guardia de asalto, amante suyo, la apaleaba ferozmente.

    Flagelación

     

    Al ser descubierta en esta situación, aún invocaba su caracter de diputado y amenazaba fuertemente a los que la sorprendieron. El Gobierno decidió como la medida más procedente, la de eliminar a este elemento perturbador, y suspendiendo la tramitación del suplicatorio, la envió a Francia donde, bajo el prtetexto de desempeñar una misión especial, se la relegó y apartó por completo de las actividades de España.”

  113. Rufián melancólico

    Una vez que Oliver consiguió habitación en el Metropol fueron muchos los mandamases que también lo pretendieron. Al menos Federica, para disgusto de Oliver, lo consiguió. Muchos años después la propia Federica contaría que Oliver se la quiso llevar al huerto en el Hotel. Yo sospecho que esto es mentira pero a ver quien es el guapo que desmonta semejante bulo.

  114. Rufián melancólico

    Astrónomo: ¿De que cartel nos habla?
    He mirado en anteriores entradas pero no lo veo.

  115. talco

    Pues a mí todo esto me interesa un pimiento. Pero deben de ser uds muy buenos, pues lo leo todo. Bueno, casi todo.

  116. Astrónomo

    Muchas gracias a usted, Bremaneur. Es un buen anfitrión y un documentalista excelente.

  117. Rufián melancólico

    PENADOS Y REBELDES
    Una de las preocupaciones de García Oliver cuando llegó a ministro fue hacer desaparecer el Registro de Penados y Rebeldes. De su acción habló el funcionario de la Dirección General de Prisiones Gregorio Alcelay. Lo hizo ante el fiscal de Causa General el 16 de enero de 1940.

    “Dos días antes de marcharse a Valencia García Oliver estuvo recorriendo los archivos de la Dirección de Prisiones en unión de sus secretarios, el chofer y otros individuos que no recuerda el declarante.
    Como el chofer cogiera una de las fichas que allí había, el empleado del Registro, Eulogio Moreno, le invitó a que la dejara en su sitio, a lo que contestó el chofer: “Es igual. ¡Para el tiempo que va a durar!
    Muy poco tiempo después, cuando ya había huido el Gobierno, el que había quedado encargado de los servicios del Ministerio, Luis Palud, procedió a quemar una parte del Registro de Penados y Rebeldes, llevándose el resto en camiones a sitio que ignora el declarante. Para llevar a cabo su obra Palud prohibió la entrada en el registro a los que en el trabajaban. Tiene conocimiento el que declara que Palud se encuentra detenido en Madrid.

  118. Rufián melancólico

    Astrónomo, ¡fantástico! No me resisto a publicarla en condiciones. Mejor que un link.

    Declaración del testigo Luis Palud Clausó. —En Madrid, a 17 de septiembre de 1942. —Ante el Sr. Fiscal Delegado para la instrucción de la Causa General de Madrid …—… El nombramiento del declarante como Director General de los Registros y del Notariado apareció en la Gaceta del 12 de noviembre de 1936, permaneciendo el dicente en dicho cargo hasta el 17 de diciembre del mismo año. —El día 4 de noviembre de 1936, sin que el declarante pueda responder de la exactitud de la fecha, García Oliver se presentó, en su calidad de Ministro, en el edificio del Ministerio, acompañado de una cuadrilla de milicianos armados, de la peor catadura, y recorrió las dependencias del edificio; según se dijo en el Ministerio, uno de los despachos visitados por García Oliver fue el del Oficial Mayor, Sr. Campos Munilla, con quien se encerró, dejando varios milicianos a la puerta, obligando a dicho señor a que le entregase un expediente instruido contra el entonces Subsecretario, Mariano Sánchez Roca, y contra un Fiscal del Tribunal Popular de Murcia, llamado José Gomis Soler, que en la época en que Sánchez Roca era Presidente del Tribunal Popular de aquella capital se habían apoderado o trataban de apoderarse de 75.000 pesetas, propiedad de una Comunidad de religiosas, para repartirse dicho dinero en vista del mal sesgo que presentaba la guerra para el Gobierno rojo; parece ser que el Ministro García Oliver prendió fuego a dicho expediente dentro del despacho del Oficial Mayor. El Ministro rojo y su acompañamiento recorrieron las demás dependencias de la casa, recordando el declarante que uno de los bandoleros que acompañaban a García Oliver le dijo al declarante: «Compañero: estrecha esta mano, que ya ha dado 253 paseos)); como es consiguiente, todo el personal que se encontraba en el Ministerio, atemorizado por la presencia de aquella gente, deseaba que terminase lo antes posible la visita. También estuvo García Oliver en el despacho del alto funcionario de la Dirección de Registros, D. Casto Barahona, ante quien expuso unos proyectos de reforma legislativa que, según cree recordar el declarante, se referían a la Ley Hipotecaria, aprovechando la ocasión para dirigir una especie de discurso sobre temas jurídicos. Finalmente, se dirigió al Registro Central de Penados y Rebeldes, donde se encontraban algunos funcionarios, yendo el declarante, en unión de otros empleados de la casa, acompañado de García Oliver; el Ministro, dirigiéndose al funcionario del Registro de Penados D. Eugenio López —que actualmente debe estar destinado en la Subsecretaría del Ministerio— le dijo: «Saca mi ficha», respondiéndole dicho funcionario, después de consultar el fichero, que la ficha del Ministro, como penado, no aparecía. García Oliver, dirigiéndose en voz alta a todos los presentes, dijo: «Que aquel Registro era un baldón de ignominia, que había que hacer desaparecer.
    Efectivamente; pocos días después, aproximadamente entre el 7 y el 10 del mismo mes de noviembre, se presentaron al declarante, que entonces ocupaba el despacho del Secretario particular del Subsecretario de Justicia, unos milicianos de la C. N. T., que le dijeron que iban a llevarse el fichero de Penados y Rebeldes, así como el fichero antropométrico, alegando que trataban de evitar que pudiese ser destruido por algún bombardeo. Como no había posibilidad de oponer resistencia, y teniendo, además, en cuenta que el Ministro ya había anunciado la desaparición de dicho fichero, se indicó a los milicianos el local ocupado por el Registro de Penados. En una camioneta, y ayudados por el retén de Guardias de Asalto —que en número de unos 150 prestaban servicio en el Ministerio—, los anarquistas fueron cargando la camioneta, oyendo el declarante, lo mismo que los demás funcionarios entonces presentes en el Ministerio, que la camioneta se dirigía a la fábrica de vidrios; las fichas que quedaron tiradas por el suelo, y que no pudieron ser cargadas en la camioneta, fueron luego quemadas en la estufa de la calefacción por los Guardias de Asalto de servicio. Según el dicente oyó, uno de los milicianos de la C. N. T. se llamaba Granizo y el otro Pastor. —Desde luego, el declarante no tuvo iniciativa ni intervención alguna en esta destrucción, puesto que de haber querido servir a García Oliver, y dado que el dicente conoce perfectamente el mecanismo del Registro de Penados, hubiese hecho ver al Ministro rojo la inutilidad de esta destrucción, ya que siempre hubieran quedado los antecedentes en las Audiencias que le hubieran condenado, y, en último término, hubiera podido extraer la ficha sin provocar alarma alguna y entregársela a García Oliver. En el fichero antropométrico se encontraba de servicio en aquella ocasión el funcionario D. Félix García Brea, actualmente Jefe de Servicios en la Prisión de Torrijos. —La destrucción del fichero constituía una obsesión de García Oliver, puesto que en cierta ocasión, y encontrándose el declarante destinado en la Sección de Estadística del Ministerio de Justicia de Valencia, fueron reclamados antecedentes al Hospital General de Madrid, que respondió oficialmente que por virtud de la medida de destrucción del fichero tomada por García Oliver no podían remitirse los antecedentes solicitados…».

    (Declaración prestada por D. Luís Palud Clausó, testigo presencial de la destrucción de los archivos del Registro Central de Penados y Rebeldes, realizada por ex presidiario Juan García Oliver, Ministro de Justicia del Frente Popular.).

  119. nohose

    Soble Margarita Nelken, en Madrid, poco antes del 36:
    “En ´La Libertad´ he tenido ocasión de conocer al gran criminalista, Jiménez de Asúa, tan famoso ya, a pesar de su juventud. Por cierto, que si no me lo hubieran dicho, no habría adivinado al catedrático de la Central y sabio jurista en ese joven con aire de organillero, ojos estrábicos y visibles estigmas de anormalidad sexual. Luego me han confirmado la certeza de mi intuición, contándome detalles de su vida personal, licenciosa y pervertida, de sus relaciones con individuos equívocos, invertidos de ambos sexos, de sus visitas a los burdeles en compañía de escritoras como Margarita Nelken, Concha Méndez Cuesta y Sarita Insúa. Cosas que cuesta trabajo creer, pero que todods aseguran ser verdad…

    Rafael Cansinos Assens, “La novela de un literato”

  120. nohose

    Perdón. Veo que esta cita de Cansinos Assens ya estaba en una entrada de 2007. Lo siento.

  121. Princesa

    Esperaba llegar a palacio y trabajar un rato pero se me fue el tiempo con sus escritos, y entre línea y línea mi tiempo se hizo suyo.

  122. Rufián melancólico

    Nohose. Siempre es un placer recibir a Cansinos en estos salones. Y su comentario sobre las virtudes y vicios de nuestra Santa Ursula los recibimos como maná caído del cielo. Que mujer Margarita. Cada vez me cae mejor.

  123. Rufián Melancólico

    El Entierro de Durruti

    He dedicado parte de la mañana a rebuscar en el SDBF (colectivizado) imágenes de García Oliver. Su habitual presencia en los comentarios lo demandaba. En estas estaba cuando di con las fotografías del entierro de Durruti. También allí estaba García Oliver, aunque esta vez no con el traje de ministro, sino con el de combatiente de la CNT-FAI. Al calor de las imágenes revisé en el libro de Abel Paz Durruti y la revolución española las páginas del entierro. Encontré así la voz de un periodista alemán y anarcosindicalista, Hans Erich Kaminski, que había acudido al entierro junto a Margaret Michaelis. La crónica de Kaminski de aquel día me pareció excepcional y aunque no son éstas las fotos que Margaret Michaelis tomó de aquel suceso estoy seguro que las que ahora presentamos no tienen nada que envidiarlas. Tiempo habrá en los comentarios para perfilar mejor la figura de Kaminski. Volvemos a los DAS.

     

     

    Al día siguiente por la mañana tuvo lugar el entierro. Bien se vio que la bala que había matado a Durruti también había dado de lleno en el corazón de Barcelona. Se ha calculado que de cada cuatro o cinco habitantes uno de ellos desfiló detrás del ataúd, sin contar las masas que bordeaban las calles, que estaban en las ventanas, en los techos, e incluso en los árboles de las ramblas. Los partidos y los Sindicatos de todas las tendencias convocaron a sus miembros y las banderas de todas las organizaciones antifascistas ondearon al lado de las anarquistas, por encima de este mar humano.

     

     

    Era grandioso, sublime y extravagante. Pues toda esta multitud andaba sin estar dirigida, ya que no había ni orden ni organización. Todo ocurría de cualquier modo, el caos era indescriptible.

     

     

    El entierro estaba fijado para las diez. Una hora antes ya era imposible llegar a la casa del Comité Regional Anarquista. Nadie había pensado en despejar el camino para la comitiva. De todos lados llegaron grupos. Los de las fabricas se cruzaron, se entremezclaron y cortaron el camino. En el centro, el destacamento de caballería y la tropa motorizada que tenían que preceder al ataúd se encontraban bloqueados. Había por todas partes, parados, coches con coronas, no pudiendo avanzar ni retroceder. Con grandes dificultades se pudo conducir a los ministros hasta el féretro.

     

     

    A las diez y media, el cuerpo de Durruti, cubierto con una bandera roja y negra, salió de la casa de los anarquistas en hombros de los milicianos de su columna. La multitud levantó el puño para el último saludo. Se cantó el himno anarquista Hijos del Pueblo. Fue un momento emocionante. Pero por inadvertencia, se habían hecho venir dos orquestas; una tocó bajito, la otra muy fuerte y sin conseguir conservar la misma cadencia. Las motos hacían ruido, los autos tocaban la bocina, los jefes de milicias hacían señas, dando silbidos y los portadores del féretro no podían avanzar. Era imposible formar el entierro. Las orquestas tocaron otra vez, y otras veces más el mismo himno; lo tocaron sin preocuparse una de la otra, y los sonidos se mezclaban, en una música sin melodía. Los puños seguían en alto.
    Al final cesaron la música y los saludos. Desde entonces solo se oía el ruido de la multitud, en cuyo centro descansaba Durruti en hombros de sus compañeros.

     

     

    Transcurrió al menos media hora antes de que la calle estuviera despejada y el entierro pudiera echar a andar. Varias horas transcurrieron antes de que pudiera llegar a la Plaza de Cataluña, distante apenas algunos centenares de metros. Los de caballería buscaban su camino, cada uno por su cuenta. Los músicos, que se habían más o menos extraviado, trataban de reagruparse. Los coches, parados en dirección opuesta, daban marcha atrás.

     

     

    Los autos que llevaban coronas pasaban por calles desviadas para poderse colocar como fuera en la comitiva. Y todos gritaban y chillaban.

     

     

    No, no era un funeral real, era un funeral popular. Nada estaba ordenado, todo ocurría espontáneamente, de manera improvisada. Era un funeral anarquista, ¡he aquí su majestad! A veces extraño, pero sin dejar de ser grandioso, de una grandeza rara y lúgubre.

     

     

    Al pie de la columna a Cristóbal Colón, no lejos del lugar donde, el 19 de julio, Ascaso, el amigo del muerto, había luchado y caído a su lado fueron pronunciadas las oraciones fúnebres. Oliver, único superviviente de los tres compañeros, habló en calidad de amigo, de compañero, y de ministro de la República Española. “en estas horas de angustia –dijo- el gobierno de la revolución saluda con emoción a Durruti y a todos los caídos en la lucha contra el fascismo. En su compañera saluda a todas las mujeres que lloran la perdida de un ser querido. Saluda en la hija de Durruti a todos los niños que han perdido a sus padres. Saludamos a todos los que luchan en el frente, y que seguirán luchando hasta la victoria final.”

     

     

     

     

    Luego tomó la palabra el cónsul ruso, terminando su discurso en catalán, con la exclamación “mort al feixisme”. El Presidente de la Generalitat, Companys habló el último: “Camaradas, dijo, y concluyó exclamando “¡Adelante, adelante!”

     

     

    El entierro de Durruti
    E. H. Kaminski

  124. Rufián Melancólico

    El Entierro de Durruti

    He dedicado parte de la mañana a rebuscar en el SDBF (colectivizado) imágenes de García Oliver. Su habitual presencia en los comentarios lo demandaba. En estas estaba cuando di con las fotografías del entierro de Durruti. También allí estaba García Oliver, aunque esta vez no con el traje de ministro, sino con el de combatiente de la CNT-FAI. Al calor de las imágenes revisé en el libro de Abel Paz Durruti y la revolución española las páginas del entierro. Encontré así la voz de un periodista alemán y anarcosindicalista, Hans Erich Kaminski, que había acudido al entierro junto a Margaret Michaelis. La crónica de Kaminski de aquel día me pareció excepcional y aunque no son éstas las fotos que Margaret Michaelis tomó de aquel suceso estoy seguro que las que ahora presentamos no tienen nada que envidiarlas. Tiempo habrá en los comentarios para perfilar mejor la figura de Kaminski. Volvemos a los DAS.

  125. Rufián melancólico

    En la última foto, la de las personalidades, se distinguen algunas figuras de relieve.
    El segundo por la izquierda, Joan Comorera, el quinto Anton Ovsenko el cónsul del país de los soviets, a continuación el embajador, Arthur Rosemberg, y a continuación Josep Tarradellas.

  126. Rufián melancólico

    En la tercera foto en orden de aparición encontramos al sargento José Manzana con el brazo en cabestrillo. El acompañaba a Durruti en el coche cuando este cayó herido de muerte en las cercanías del Hospital Clínico de Madrid. Al volante iba Julio Graves. Nadie más supo que pasó realmente. Manzana y Graves dieron versiones extrañas, imposibles de creer. Se ha hablado de esto durante más de 70 años y a día de hoy seguimos sin saber que pasó realmente. Uno de los enigmas de la revolución y la guerra sin resolver

  127. Rufián melancólico

    Al repasarlas de nuevo veo que hay una foto importante que se ha traspapelado. Trataré de arreglarlo.

  128. Rufián, nos ha traído un combinado espectacular. Las fotografías de la muchedumbre, a la que Umbral calificaría (lo hizo en un libro refiriéndose a la del otro bando) como férvida y mucha, y el magnífico artículo de Kaminski. Me detengo a observar las caras de los milicianos, el porte de las autoridades y el honor rendido a un hombre que no puede dejar indiferente a nadie, empezando por su nombre, contundente como un mazazo: Buenaventura Durruti.

    El artículo es extraordinario. La descripción del caos, tan ordenado. Hay algo que me interesa de forma muy íntima en todo esto. El alemán en España, el norte y el sur, el orden y el caos. Orwell, en Homenaje a Cataluña, describe con mucha precisión a los alemanes que participaron en los hechos de mayo y en el frente: ordenados, disciplinados. Contrastan con los “vivalavirgen” españoles. No obstante, como dice Rocker, los alemanes fracasaron en su intento de enfrentarse a Hitler. Una reflexión lejana: el exceso de orden nos lleva al desorden.

    Volviendo a Kaminski: era periodista y anduvo escribiendo crónicas para algún periódico alemán. Coincidió con milicianos del Grupo DAS en el frente, en Huesca. Los DAS que marcharon a las trincheras se unieron como “aguiluchos” bajo el nombre de “Erich Mühsam”. Un día de estos rendiremos homenaje a Mühsam, a quien conoció Durruti en su estancia en Berlín en 1928. Murió en el campo de concentración de Sachsenhausen en 1934.

  129. Souchy dedicó un libro a Mühsam. Tiempo habrá de comentarlo.

    ***

    La muerte de Durruti. Hasta cierto punto recuerda a la de Beimler. ¿Dónde pueden encontrarse los testimonios de Manzana y Graves?

  130. Rufián melancólico

    En el libro de Abel Paz se pueden leer las versiones de Julio Graves y Manzana. Coinciden en lo del disparo de un tirador fascista desde el Clínico pero esto no es posible. La bala había entrado por delante, se ve en la foto del cadáver, y lo más importante, la camisa presentaba una quemadura propia de un disparo a quemarropa. Hay otras versiones y otros personajes que entran y salen del escenario, pero estos no son muy creíbles.

    Las opciones de mayor crédito son las siguientes.
    1. Durruti al regresar al coche golpea fortuitamente su naranjero en el suelo y el mismo se dispara accidentalmente el balazo. Podría ser, si no fuera porque Durruti, según los testigos que le vieron subir minutos antes al coche para dirigirse a la Moncloa, no llevaba naranjero.

    2. El arma se le disparó a Manzana, que sí llevaba naranjero y a resultas del accidente Durruti quedó herido de muerte. De hecho la razón de esta torpeza podría tener que ver con el brazo en cabestrillo, se había herido días antes en un dedo, que le impedía manejar con seguridad el arma.

    3. El arma no se le disparó accidentalmente a José Manzana, sino que fue una acción premeditada. Y aquí se abre un sin fin de hipótesis de todo pelaje.

  131. Habla García Oliver

    20 de noviembre

    Todavía ocupo mi habitación en el Hotel Inglés de Valencia. Hacía solamente quince días qué saliera de Barcelona para Madrid, y desde entonces no había tenido ni un momento de descanso. Ayer, por la noche, había regresado de Albacete, donde dejé al compañero Alfonso Miguel con el encargo de vigilar la organización de las brigadas mixtas y las internacionales. Muy de mañana, «El Viejito», que dormía junto a la puerta de mi habitación, daba con los nudillos en la puerta.

    —Juan, despierta. Aquí te buscan. Y es urgente.

    Me levanté, me cubrí con una manta y abrí la puerta, por la que penetraron, sin más ceremonias, Mera y su ayudante.

    —¿No estarás enterado todavía, verdad? —me preguntó Mera, a quien se veía trastornado y con cara de fatiga.

    —No, no estoy enterado de nada, salvo de que esta noche regresé tarde de Albacete. Explícate.

    —Ayer por la tarde murió Durruti. De un balazo en el pecho, frente al enemigo.

    Me quedé mirando al suelo. Era como si una nube oscura me fuese cubriendo los ojos y penetrase en mi cabeza.

    —¿Estaba solo o estaba acompañado?

    —Estaba acompañado, creo que de Yoldi, el sargento Manzana, el doctor Santamaría y otros compañeros.

    Lo llevaron rápidamente al hospital, pero no fue posible salvarlo. Murió. Ahora quedan sus fuerzas de milicianos en estado de completa desmoralización. ¿No querrías ir tú a hacerte cargo?

    —¿Yo, Mera? ¿Por qué? ¿Fui yo acaso quien lo envió a Madrid como simple jefe de columnita? Eso deberás preguntárselo a Federica, a Marianet, a Santillán, que lo empujaron a que fuese, casi solo, a salvar a Madrid. Y yo me opuse.

    ***

    El gobierno, reunido en Consejo de ministros, me confió el encargo de asistir al entierro de Durruti en Barcelona, ostentando su representación. Por mi cuenta, añadí acompañar su cadáver desde Valencia. Mi rol de acompañante quedaba completo. Desde Valencia, lo acompañé vivo a Madrid. Ahora lo acompañaría de regreso a Barcelona. Pero ya muerto. ¡Qué fácilmente murió Durruti!

    El regreso fue como un viacrucis. Lento e interminable. En cada pueblo que atravesábamos, mujeres y niños llorando. Los hombres, serios, saludaban con el puño en alto. Cuando entramos en Cataluña, los pueblos enteros se volcaban al paso de la fúnebre comitiva. En el primer pueblo de Cataluña nosaguardaba Aurelio Fernández, acompañado de Mimí, la compañera francesa de Durruti. Hizo el viaje conmigo. Para mí fue algo incómodo, porque el prolongado gemido de ella me tenía avergonzado por no saber qué palabras de consuelo prodigarle. Nos había endurecido tanto la vida que las fuentes del sentimiento se habían secado. Así me ocurrió cuando me enteré de la muerte de mi madre. Así también me ocurrió al asistir al sepelio de mi padre, del que siempre recordaré la serena expresión de su cara de yacente. No parecía muerto.

    No recordaba haberme fijado mucho nunca en él. De muerto, tenía mi padre una expresión de nobleza dulce totalmente desconocida para mí.

    Toda la noche fue velado el cadáver de Durruti en la planta baja de la Casa CNT-FAI. Era un desfile interminable de gente, principalmente de trabajadores. Yo ignoro por qué permanecí allí plantado. Detrás de mí, inmóviles, Aranda y «El Viejito». Iba, venía y se me acercaba Aurelio. No vi a ninguno de la tripleta que empujó a Durruti a Madrid. No, no vi ni a Federica ni a Marianet ni a Abad de Santillán. Sí vi al sargento Manzana y al doctor Santamaría, ambos sempiternos acompañantes de Durruti, que se me acercaron. Me abrazaron, me expresaron sus condolencias, como si yo fuese el padre del muerto. El símil se me antojó perfecto, pues que, en realidad, tal parecía mi presencia en la exhibición de aquel cadáver sin nadie de su familia presente.

    Casi al oído, muy quedamente, Manzana me dijo:

    —Queremos hablar contigo. A solas.

    Nos apartamos de la gente. En un rincón formamos corro de tres.

    — Se trata de algo que hemos ocultado sobre la muerte de Durruti. Dejamos que en Madrid se difundiera la noticia de que había recibido un tiro, cosa natural donde tantos tiros se disparaban. Pero no es cierto. Durruti no murió como corrió la noticia. Su muerte fue un accidente. Al salir él del auto, resbaló, golpeó la culata de su «naranjero» en el suelo y el percutor entró en función, desencadenando unos disparos, de los que uno le dio a él. Nada se pudo hacer en el hospital. Murió.

    Aquellos detalles me parecieron absurdos, y no me hicieron perder la serenidad.

    Me di cuenta de la diferencia que hay entre morir heroicamente frente al enemigo y morir en un accidente, como quien dice en un accidente de trabajo. Mas lo cierto es que ya había circulado profusamente la versión de su muerte heroica frente al enemigo. No se podía desmentir, ni resultaría conveniente hacerlo. Además, puestos a investigar, nunca se sabría la verdad, pues cada cual, en aquel infierno de pasiones que era España, daría su versión, con preferencia la versión que más pudiese perjudicar moralmente a los anarcosindicalistas.

    Hasta llegarían a decir nuestros enemigos de dentro y de fuera que había sido asesinado por los propios anarquistas.

    A Manzana y al doctor Santamaría les sometí a un reducido cuestionario:

    —¿Es ésa la verdad sobre su muerte?

    —Sí, ésa es:

    —Los que visteis cómo ocurrió el accidente, ¿os habéis comprometido a guardar secreto?

    —Así es.

    —¿No lo habéis» contado a nadie más?

    —Solamente a ti.

    —Si os pido que mantengáis el secreto, ¿lo haréis?

    —Lo haremos, Juan. Te lo prometemos solemnemente ante su cadáver.

    —Pues bien, mantened el secreto hasta el fin. Dejaremos que sea enterrado y recordado como un héroe.

    Después de todo, si no murió como héroe, sí vivió como héroe sus últimos días de Madrid.

    Entonces, como ahora, treinta y siete años después, me pareció inverosímil aquella versión de la muerte de Durruti que me dieron el sargento Manzana y el doctor Santamaría. Había una pieza que no encajaba bien en lo que llegaría a ser una especie de rompecabezas. No encajaba aquello de que «al bajar del auto, se resbaló y golpeó el “naranjero” en el suelo, disparándosele».

    Cierto que los «naranjeros», fusiles ametralladores alemanes importados para la Guardia civil, eran peligrosos si se les daba un golpe contra el suelo estando cargados con cartucho en la recámara. Muchos accidentes se habían producido ya.

    Pero es que yo nunca vi a Durruti con «naranjero». A lo sumo, llevaba pistola al cinto en la funda. Tampoco he visto ninguna fotografía suya con «naranjero» en las manos. Y eso que Durruti se hacía fotografiar en todas las posiciones, hasta durmiendo. En el frente de Aragón llevaba siempre con él al doctor Santamaría, por si lo herían, y a un compañero fotógrafo, para irle tomando fotos.

    Dada la seriedad de Manzana y del doctor Santamaría, siempre creí que debió ser a algún compañero de su escolta a quien se le disparó el «naranjero», recibiendo Durruti la descarga. Como fuera. Dejemos a los muertos en paz.

  132. Rufián melancólico

    Espero que se hayan fijado en quien es uno de los que porta el féretro en la fotografía. El de la derecha. García Oliver.

  133. Rufián melancólico

    Rectifico. Aunque la cara es muy similar es evidente que Oliver llevaba un chaquetón de cuero y el de la foto luce cazadora. Disculpas.

  134. Rufián melancólico

    Sí, se hizo pública, y si no recuerdo mal aparece publicada en uno de los tomos de la historia de la CNT de Peirats y por supuesto en “Durruti en la revolución española” de Abel Paz. Se la envío en unos minutos.

  135. Astrónomo

    Para disipar las brumas trágicas que envuelven las últimas entradas de esta Biblioteca Fantasma les contaré algo frívolo.

    Lerroux y los automóviles

    Cuenta Koestler en sus memorias, y el Rufián lo ha recordado aquí, que en el Madrid de 1936 Álvarez del Vayo puso a su disposición un magnífico automóvil, un Issota-Fraschini, que había pertenecido a Alejandro Lerroux. Lo conducía el propio chófer de don Alejandro, quien explicó sin empacho a K. cómo se servía del automóvil para sus citas galantes el que fue presidente del gobierno de la República española.

    Esta afición a los buenos coches al parecer era compartida por Aurelio Lerroux, hijo adoptivo del político radical (de quien se decía sobrino). Sabido es que este Aurelio estuvo pringado en el escándalo del estraperlo. Al parecer era lo que suele llamarse un play boy.

    Pues bien, en la 60ª convocatoria (año 2010) del concurso de automóviles de Pebble Beach (California), recibió el máximo galardón un coche Delage D8S con carrocería Villars Roadster, modelo 1933, que había pertenecido a Aurelio Lerroux.

    Hacia 1950 este hermoso animal mecánico servía para llevar a los huéspedes distinguidos del Gran Hotel Veláquez de Madrid. Pasó luego cuatro décadas semiolvidado en un almacén, hasta que hace pocos años fue subastado. La venta se hizo por unos 3 millones de euros y se lo quedó un tal Patterson.

    “Este Delage D8S cuenta con una carrocería denominada ‘De Villars Roadster’, diseñada en exclusiva por Maurice Gaultier (…) el vehículo en cuestión era uno de los más veloces de su época, puesto que alcanzaba los 177 kilómetros por hora. Este descapotable de lujo (…) cuenta con un chasis muy convencional, con un sistema de suspensión a las cuatro ruedas compuesto por ballestas semielípticas y unos ejes rígidos. (…) contaba con un motor de 8 cilindros en línea (…) que daba unos 142 caballos de potencia. (…) lo que si es seguro es que este biplaza consumía mucho y que a sus dueños esto no les importaba.

    http://www.elmundo.es/elmundomotor/2010/08/16/coches/1281970860.html

    Hasta mañana, señores.

  136. Sexto Empírico

    La muerte de Durruti es, y será probablemente durante mucho tiempo, uno de los grandes misterios de la Guerra Civil. Personalmente no me convencen ninguna de las versiones oficiales. Hay muchas lagunas y agujeros en ellas. Y hay al menos tres fuentes independientes que señalan que Durruti murió de un tiro por la espalda hecho a quemarropa:

    (1) Tony Stern, amante de Hans Beimler, quien al hacer una investigaciñon sobre como murio Beimler, señala que Durruti murió de forma similar unas semanas antes.

    (2) Luis Companys, quien en su discurso, durante el entierro de Durruti pronuncia unas palabras que no pueden dejarse pasar por alto: “Ha muerto Durruti como mueren los cobardes o como mueren los héroes, a manos de un cobarde: por la espalda. Por la espalda mueren los que huyen o aquellos que, como Durruti, no encuentran quien se atreva a asesinados de frente.”

    (3) Antonio Ortiz, miembro del grupo Nosotros, compañero de Durruti, quien después de la guerra fue a visitar a Emilienne Morin, la compañera de Durruti, y le pidió que le enseñara la zamarra de cuero. De acuerdo a Ortiz, todavái eran visibles las marcas de la polvora alrededor del agujero en la cazadora, pero en la espalda, no en la parte delantera. También dice Ortiz que la famosa foto es muy elocuente para determinar que es imposible que la bala entrase por el pecho.

    A estos tres, habría que añadir la opinión de Mansurov, quien según su mujer A. Abramson, habría asegurado que Durruti fue asesinado.

    Joan Llarch hizo la investigación más honesta y aporta algunas declaraciones de interés en su libro “La muerte de Durruti”. Abel Paz trata de revatir la opinión de Llarch de un modo, a mi parecer, poco correcto.

    Bremaneur, Rufián: ¡Felicitaciones por esta entrada tan exitosa!

  137. Bienhallado, Sexto. Tome asiento y no se mueva de aquí, por favor.

    ***

    Retomando a Grigulevich, aquí van algunas portadas de sus libros.

  138. Rufián melancólico

    Hola Sexto. Le hemos echado de menos. Y más contando esta entrada con tantos soldados del ejercito invisible. Creo entender en su comentario que usted cree que fue uno de estos el que segó la vida de Durruti. ¿Lo mataron los comunistas?
    Otra pregunta a la que no encuentro respuesta: ¿Que fue de Manzana? ¿salió con vida de la guerra?

  139. Rufián melancólico

    Quiero volver a Valencia, a Santa Ursula, al paso por allí de los DAS también a un testimonio, decir cínico es quedarse corto, que merece ser rescatado. Pertenece a Juan Simeon Vidarte, que lo dejó dicho en su libro “Todos fuimos culpables”. Grijalbo, 1978.
    Vidarte, subsecretario de Gobernación en el gobierno Negrín, nos pone tras la pista de otro DEDIDE de importancia, Francisco Ordoñez, que nos acerca de nuevo al ejercito invisible, Luan Cobo, Justiniano, Grigulevich, Orlov…
    De Ordoñez hay abundante información en Causa General y volveremos a hablar de él muy pronto.

    “ En aquellos días vinieron a quejárseme del maltrato que se daba a los detenidos en el convento de Santa Ursula, local habilitdo para presos políticos. Inmediatamente fui hacia allí. Hablé con el jefe de la prisión, quien me llevó a recorrer aquellas naves convertidas en calabozos; como yo sabía a lo que iba, le dije que quería ver las celdas de castigo. No tuvo más remedio que mostrarme unos cuchitriles de un metro de altura y unos dos metros cuadrados de superficie donde sentadaza en el suelo había en cada uno una pobre víctima. Creo que había seis u ocho de tales cubículos, que ignoro que aplicación tenían cuando aquello era convento. Como aquel lugar era prisión gubernativa ordené provisionalmente el traslado a las naves, donde estaban los demás detenidos y le comuniqué a Negrín mi propósito de clausurar el local cuyo nombre hacía temblar de pánico a quienes no tenían su conciencia política muy tranquila.
    Como esta era la segunda vez que tuve necesidad de referirme a mi antecesor en el ministerio de gobernación, se indignó Negrín de las tropelías, de las que jamás tuvo conocimiento Caballero, ni ninguno de sus ministros. Me habló de abrir una información y de imponer sanciones. La sanción contra el ministro quedó impuesta al apartarlo totalmente de la política.”

    “…Nosotros estábamos al corriente de todo esto gracias al Departamento Especial de Información Militar ( DEDIDE) que entonces dependía de Gobernación y al frente del cual estaba un abogado inteligente, perspicaz y activo: Francisco Ordoñez , quien fue después secretario de embajada con el doctor Marcelino Pascua. Este servicio se convirtió más tarde en el SIM que dependió directamente de la Secretaría de Defensa.”

  140. Astrónomo

    Rufián, aquí tiene un dato sobre el pasado de Ordóñez, hombre de Prieto y uno de los asesinos de Calvo Sotelo:

    19 Septbre. 1934
    Una pareja de la Guardia Civil descubre en la Ciudad Universitaria a unos estudiantes de la FUE (uno era el estudiante de derecho Francisco Ordoñez, dirigente del sindicato universitario de izquierdas FUE) que descargaban numerosisimas órdenes. Además de un plan revolucionario, llevaban 54 cajas con cargadores para pistola ametralladora, 60 cajas de cartuchos de fusil, 300 cargadores de cinco disparos para fusil Mauser, 34 peines para ametralladora, cinco lanzallamas y tres fusiles contra blindaje.

    http://keilulas.99k.org/freedom_si/como_se_proclama_la_ii_republica.htm

  141. Astrónomo

    Rufián, aquí tiene un dato sobre el pasado de Francisco Ordóñez, hombre de Prieto y uno de los asesinos de Calvo Sotelo:

    Septbre. 1934
    Día 19.- Una pareja de la Guardia Civil descubre en la Ciudad Universitaria a unos estudiantes de la FUE (uno era el estudiante de derecho Francisco Ordoñez, dirigente del sindicato universitario de izquierdas FUE) que descargaban numerosisimas órdenes. Además de un plan revolucionario, llevaban 54 cajas con cargadores para pistola ametralladora, 60 cajas de cartuchos de fusil, 300 cargadores de cinco disparos para fusil Mauser, 34 peines para ametralladora, cinco lanzallamas y tres fusiles contra blindaje.

    http://keilulas.99k.org/freedom_si/como_se_proclama_la_ii_republica.htm

  142. Sexto Empírico

    Bremaneur, Rufián:

    he estado ausente por motivos de trabajo y cuando me he reincoporado he visto cuanto trabajo llevan ya hecho y estoy admirado. De haber tenido acceso antes quizás hubiera hecho algunos comentarios a las fotos y personajes -por ejemplo, la de Orlov en pantalones de golf, porque creo que no era Orlov, ni tampoco está presente el carnicero de albacete-.

    Rufián, con respecto a sus preguntas. COmo buen Empírico, no tengo respuesta a la principal. No hay datos suficientes ni precisos, pero supongo que pregunta por mis hipótesis. Son estas:
    (1) No participaron los comunistas, entendiendo por ello, el PCE.
    (2) El modo de liquidación es semejante al de Beimler y este modo es uno de los modus operandi de la gente de Orlov, con lo que no descarto esta posibilidad.
    (3) El ejecutor fue José Manzana.
    (4) Desconozco si existe alguna conexión entre Manzana y la GPU y si fue un accidente o un disparo a propósito. Me inclino más por esta segunda posibilidad, por que la bala que mató a Durruti era del 9 largo, de las que usaba la pistola que portaba Manzana (fíjese en las fotografías).
    (5) Hay un personaje extraño que citan las hermanas Abramson y que ponen en boca de Mansurov como ejecutor de Durruti. Le llaman “el egipcio”, pero no hay más datos.
    (5) Debe tener en cuenta que Manzana ni antes ni después del 18 de Julio era de la CNT o anarquista.
    (6) Manzana después de la guerra, previo paso por Francia, recaló en Mexico, donde parace que acabó sus días. Joan Llach trató de conseguir su localización en México a finales de los sesenta y principios de los 70, pero no lo logró.
    (7) Las explicaciones dadas por García Oliver son simples bobadas, propias de un narcista, con una cierta envidia de la popularidad de su camarada. Su desgracia fue no morir como Ascaso, Durruti, Torres Escartín y tantos otros del grupo “Nosotros”.
    (8) No se entiende tampoco que la CNT no hubiese iniciado una investigación más profunda. Imagino que Eduardo Val tenía que poseer informaciones valiosas que se llevó a la tumba.

  143. Rufián melancólico

    Dos noticias más sobre Francisco Ordoñez. El abogado perspicaz y jefe del DEDIDE que nos pinta tan someramente Vidarte.

    Septiembre. 1934
    Día 19.- Una pareja de la Guardia Civil descubre en la Ciudad Universitaria a unos estudiantes de la FUE (uno era el estudiante de derecho Francisco Ordoñez, dirigente del sindicato universitario de izquierdas FUE) que descargaban numerosisimas órdenes. Además de un plan revolucionario, llevaban 54 cajas con cargadores para pistola ametralladora, 60 cajas de cartuchos de fusil, 300 cargadores de cinco disparos para fusil Mauser, 34 peines para ametralladora, cinco lanzallamas y tres fusiles contra blindaje.

    Todo un joven aprendiz de las armas más que de las leyes nuestro amigo Ordoñez.

    La siguiente noticia de sus andanzas lo confirma. En 1936 pertenece a “la motorizada” del PSOE, la formación paramilitar controlada por Prieto, y es uno de los que viaja en la camioneta número 7 de la Guardia de Asalto en la que otro pistolero de “la motorizada, Cuenca, mató a Calvo Sotélo de dos tiros en la nuca. Santiago Garces,que llegaría a ser jefe nominal del SIM, era otro de los que viajaban en aquella camioneta.
    Seguiremos informando de Ordóñez.

  144. Sexto, estamos encantados de tenerle de nuevo aquí. Tiene tiempo para explayarse sobre los comentarios y sobre esa foto donde supuestamente aparece Orlov.

    Rufián, tengo entre manos algo que me va a llevar un poco de tiempo. La traducción de parte de las memorias de Kirschey, especialmente los fragmentos donde cuenta su paso por Santa Úrsula. Como ve, soy un desastre formulando hipótesis. Nelles conoce perfectamente el paso de los DAS por Valencia, y éstos sufrieron prisión prolongada: Kirschey permaneció siete meses allí. Hay datos interesantes y algún que otro informe que merece la pena transcribir. Si les parece bien, lo haré en otra entrada nueva, la de Rocker y su libro “Extranjeros en España”. Denme un par de días.

  145. Sexto, en las memorias de García Oliver aparece un masón relacionado con los servicios de información de la CNT que es de origen egipcio. ¿Puede tener algo que ver?

  146. Rufián melancólico

    Sexto, yo también creo que fue Manzana quien mató a Durruti, pero me resulta difícil de aceptar que estuviera a sueldo de Orlov.
    El testimonio de Mansurov, siendo quien es, un oficial experto de inteligencia del GRU, merece ser tomado con muchas precauciones.
    ¿Y si hubiera sido gente de la CNT-FAI?

    Respecto a la foto de Orlov. Estuve en la inauguración de esta exposición en el Conde Duque y conocí a uno de los comisarios-propietarios de aquel material. El me confirmó que el de los bombachos era Orlov, yo también lo creo, y que el hombre del abrigo era Marty. Me ocurre lo que decía astrónomo que sin uniforme y gorra se hace difícil pero dado que es un acto relacionado con Brigadas Internacionales y están personajes de tanto relieve como Margarita, Kleber, Orlov… ¿como no iba a aparecer él en la foto?
    Sobre la confusión Mansurov-Cazorla no tengo tampoco muchas dudas tras revisar las fotos abundantes de Mansurov en “Mosaico roto” el libro de las Abramson.

  147. Sexto Empírico

    Bremaneur:

    El egipcio de Mansurov y el de García Oliver no son la misma persona. El de Mansurov, aparentemente, murió poco después en un accidente en Aragón. No hablaba español.

  148. Sexto Empírico

    Rufian:

    Supongo que la exposicióna la que se refiere es la que después ha dado lugar al libro publicado por la Fundación Pablo Iglesias sobre los rusos. Si es esta, puedo decirle que hay errores de identificación de las personas, por lo que el Comisario bien pudo equivocarse también.

  149. Astrónomo

    Orlov con bombachos
    Aparte de la publicada en esta Biblioteca Fantasma conozco 2 fotos de Orlov con pantalones de golf. Una de 1931 en el libro de Gazur y, sobre todo, otra tomada en la guerra española, que no sé dónde para. Comparando esta última, si alguno de ustedes la tiene a mano, quizá pueda discernirse si es Orlov o no el de la foto de las Brigadas Internacionales.

  150. Rufián melancólico

    Sexto. La exposición de los rusos de la Pablo Iglesias es otra, no tiene nada que ver. Esta última, también presentada en el Conde Duque, se nutría de los fondos del archivo Guerra y Exilio que durante un tiempo custodió en depósito el Archivo Nacional de Cataluña. Yo lo vi en el verano de 2003 y la propietaria del fondo era (es?) María Dolores Cabra. Ella me negó la posibilidad de fotocopiar un documento que daba cuenta minuciosa de los rusos que vinieron a España. El documento lo tuve en mis manos en Barcelona y no daba cuenta en ningún caso de los “invisibles”. Alrededor de ese documento se articulaba esta exposición de los rusos. Muy mala, si le interesa mi opinión. Los materiales en gran parte procedían del antiguo Centro Español de Moscú. Angel viñas se hace eco de estos documentos en su libro El escudo de la República. Desde el Archivo Nacional de Cataluña se me informó un año más tarde, en 2004, que María Dolores Cabra había retirado el fondo. Esta mujer estaba muy unida a las Kondratieva-Abramson, que a su vez la facilitaron otro importante legado de documentos.

  151. Astrónomo

    Salud, amigo Sexto. A ver si pone usted un poco de orden, que andamos correteando por el corral como gallinas sin cabeza.

  152. Rufián melancólico

    He rescatado el índice de los materiales pertenecientes al archivo Guerra y exilio.
    Afortunadamente se me permitió fotocopiarlo. Adjunto Algunas referencias interesantes de los fondos legados por Adelina Kondratieva:

    Memorias de Valdemas, (Emil) Shteingold. Teniente de las B.I

    Fotografías de los aviadores soviéticos. Asesores. brigadistas, miembros de la redacción Solidaridad de los pueblos con la República Española.

    P. Mansurova: Eramos tres (en ruso)

    Memorias de Clara Volden sobre Arnold Reid (BI)

    Cartas y memorias del periodista del Komsomolskaya Ovady Savich.

    Biografía del comandante Ortiz (Benigno Makosky)

    Correspondencia de Adelina Kondratieva

    Soldado del Frente Invisible, Estrella Roja, 23 y 25 de enero de 1972

    Memorias de Richard Erlich (Estonia) Noches de Valencia

    Listado completo de voluntarios soviéticos en la guerra de España.

    Una pequeña muestra, pues son cientos los documentos de este tenor. Muchísimas memorias inéditas y documentos de todo tipo: periódicos, fotos, películas…

  153. Astrónomo

    Gracias por las fotos de Orlov, Bremaneur. Pero falta otra de la guerra civil en que también lleva pantalones de golf. ¿Recuerda dónde está, Rufián?

  154. Sexto Empírico

    Salud, Astrónomo. Yo también tenía presente la foto de Orlov en los Alpes cuando dije que no era el mismo de la fotografía de las Brigadas Internacionales. Y sigo insistiendo en ello. Fíjense en la mandibula, en bigote, en lo gordito… y compárenlo con las otras fotografías. Orlov no era mofletudo…
    La otra fotografía de la que usted habla, no la identifico.

  155. Rufián melancólico

    Yo sí la recuerdo Astrónomo, pero no se si mi desorden me permitirá encontrarla. La vimos juntos en las mismas fechas de mi visita a Barcelona. Ojalá que pueda dar con ella.
    Desde luego el traje parece el mismo en las dos fotos que tenemos con bombachos, muy ingles. Quizá tenga que ver que Orlov antes de venir a España había vivido en Londres donde reclutó a los “cinco magníficos”. Hay otra foto más de Orlov en España, la que dieron a conocer las kondratieva en su libro.

  156. Astrónomo

    Bremaneur, he echado un vistazo a lo usted señala sobre la nieta del sargento Manzana. A mi juicio sus aportaciones carecen de interés. Se inscriben en torno a una obra literaria (“El hombre que mató a Durruti”)de nulo interés histórico. Vamos, un caso parecido al de Mir y su librito “Entre el rojo y el negro”.

    Por cierto, el doctor Bastos Ansart, destacadísimo cirujano experto en heridas de guerra (estuvo en Marruecos), cuenta en sus memorias, refiriéndose a Durruti, a quien atendió todavía vivo, que “los que le rodeaban no se recataron en darme a entender que habían sido sus propios secuaces los causantes de la herida”.

    Vaya usted a saber. Al pobre Bastos le putearon tanto en la posguerra, impidiéndole ejercer, que se dio a la morfina durante una buena temporada.

    Otra cosa curiosa: el sargento Manzana fue militar profesional hasta 1935 y tenía un par de condecoraciones ganadas en África.

  157. Rufián melancólico

    SANTA URSULA Y ORLOV (Algunas conclusiones inconclusas)
    Más allá del interés por la presencia de los DAS en Santa Ursula, que es mucho, quisiera precisar mejor el valor que este convento tuvo en el entramado que tejieron Orlov-Eitingon en España

    Desde que los agentes soviéticos comienzan a trabajar en España, agosto-septiembre 1936, es obvio que una de sus prioridades principales fue infiltrarse en los cuerpos de seguridad que en aquellos momentos estaban bajo el mando de Galarza, ministro de Gobernación de obediencia, al menos formal, “caballerista”. Que algunos de los hombres “destacados” que Galarza tiene a sus órdenes sean comunistas (Justiniano García, Juan Galán, David Vazquez, Luis Omaña…) facilita enormemente su labor a los rusos.
    Con la llegada a Valencia del Gobierno, Galarza, con el beneplácito de Prieto, crea el DEDIDE, primer boceto de un servicio de inteligencia republicana especializado en contraespionaje. Sus dos centros oficiales de referencia serán la checa de San Lorenzo en Madrid y Santa Ursula en Valencia. En ambos lugares trabajaran los agentes de Orlov, con la autorización del gobierno, no lo olvidemos pues son los consejeros de seguridad rusos y tienen, hidalguía española, todas las puertas abiertas. En estos centros dejaran sus huellas los Pancho, Leo y Coto. La troika que lleva la manija policial, NKVD, del llamado “Estado Mayor Amigo”

    Orlov permanece en Madrid cuando el gobierno marcha a Valencia. Hasta se va a cenar al Palace el 7 de noviembre, día del inicio del asalto a Madrid, y como vemos en la foto, en la mejor de las compañías. “Los que se quedan”, debía tener por título la imagen.
    El cuartel general lo tenían en el Hotel Gaylord´s. Y allí coincidían con Berzin, Gorev.

    En Valencia el hombre de confianza de Orlov, o su delegado parece ser Belayev, Blanc ó Blanco para los testigos que le recordarán al acabar la guerra, y del que hemos dejado ya una mínima ficha en otro comentario. Este Belayev tiene a su disposición a un puñado de agentes de tercer nivel, traductores, torturadores, chóferes… Jorge Scheyer, Peter y Berta Sonin, “cabeza de plata”…
    En Santa Ursula junto a Belayev están Juan Cobo y Justiniano García que ya usa galones de comandante. Ellos dan legalidad al tinglado, son los funcionarios de una institución del Estado, el DEDIDE y responden frente al núcleo duro del ministro Galarza: Francisco Ordóñez, Ricardo Burillo Stholle, Barceló… Por entonces ya todos comunistas. Y no creo que por azar los tres primeros implicados directamente en el asesinato de Calvo Sotelo. Con ellos y directamente con Galarza imagino que despacha Belayev los asuntos de su negociado.

    Lo que ocurre es que la capital del trotskysmo es Barcelona. Aquí esta Eytingon y los mercadé y los Rodriguez Salas y Grimau… pero ¿Que hace “leo”? (Lev Vasilievski), el tercero de la troika.
    (continuará)

  158. Rufián melancólico

    La troika de los mandamases: Pancho, leo y Coto. Luego todos los demás.
    A Pancho y a Coto ya les hemos vistos las caras pero a Leo no. Leo, lev Vasilievski, El tercero en discordia en España según Sudaplatov.

  159. Sexto Empírico

    Astrónomo, coincido con usted en lo referente a la hijas y nietas y nietos de Manzana. Ellos mismos se encargan de anular su testimonio cuando dicen que nunca hablaron con el sargento Manzana acerca de la muerte de Durruti. Sólo escuchaban de paso algunos comentarios de las conversaciones que Manzana mantenía con sus visitantes. Es dificil aceptar que en tales conversaciones Manzana admitiese haber disparado a Durruti.

    Una precisión. Manzana era militar en activo en julio del 36 y compañero de otros dos sargentos, Valeriano Gordó y Martín Terrer que si eran miembros de la CNT. Terrer, en un reportaje filmado, menciona la actuación de Manzana el 18 de Julio del 36 cuando la toma de Atarazanas. Probablmente su expediente, la parte que falta, se encuentre en algún archivo.

  160. Laurencic se ocupó de otro caso sospechoso de intervención del “ejército fantasma”, además del de Beimler (con informe sobre su exsecretaria y examante Toni Stern). Se trata del asunto Marc Rein, y de nuevo aparecen los DAS, esta vez redactando informes y hablando con quien habrá de ser uno de sus verdugos.

    CASO MARC RAIN [sic]

    El padre de Marc Rain, llamado Abramovitch, director del periódico Socialdemócrata y dirigente de los grupos políticos socialdemócrata emigrados (rusos y alemanes) de París, encargó una información a su hijo para el periódico Socialdemócrata de Estocolmo. Vino éste a España bajo el nombre de Marc Rain y procuró reunir en Barcelona un grupo de socialdemócratas como colaboradores.

    Rain desapareció del Hotel y el PSUC trata por todos los medios de achacar su desaparición a los anarquistas, dando como prueba un artículo aparecido en un diario extranjero, que se achaca a Rain, y según el cual los anarquistas, muy descontentos de las consideraciones que en él se hacen, se tomaron represalias.
    El abogado de Londres Steimberg, que trabaja para los conservadores y laboristas ingleses, tiene un informe sobre este caso, del que podré obtener una copia dentro de un par de semanas. Este señor tratará de poner esta cuestión en plan de intervención política internacional.

    El grupo de la DAS alemana, cuyos miembros más activos e influyentes son Kopp, Sheyer, Nante y Elli Goetze ha reunido en un informe diversas pruebas sobre este caso y entre ellas una conversación sostenida entre uno de ellos y Herz se tiene la convicción de que la desaparición de Rain es obra del servicio de Herz, quedando únicamente pendiente de aclaración si fue liquidado en Barcelona o transportado como «paquete» a bordo de algún barco ruso, si fondeó alguno de ellos en Barcelona entre el 9-10 de abril hasta fines del mismo mes.

    Lo último es bastante verosímil, ya que se ha conseguido mandar envueltos como «alfombras» cierto número de personajes que interesaba hacer hablar y a los cuales se les consiguió hacer hablar, declarando datos sobre la situación y paradero de los jefes de los partidos democráticos alemanes residentes en España y en otros puntos del extranjero.

    Sobre este punto y como personaje que ha actuado en diversos hechos de esta índole, está significado un tal Shaya [i. e. Scheyer], judío polaco, militante comunista, antes PSUC, actualmente Jefe de la Policía extranjera de Valencia.

    (Sin fecha ni firma. Junto a los demás documentos de SSI-29).

  161. Sexto Empírico

    Bremaneur,

    No tengo ahora a mano los papeles de SSI-29, pero si le puedo asegurar que todos ellos tenían fecha (creo recordar la última semana de mayo de 1937).

  162. Rufián melancólico

    Sexto. La película que menciona es General sin Dios ni Amo del hijo de Abel Paz, no recuerdo su nombre ahora, sí la música de Pascal Camelade. Es la historia de Ortiz como recordará.
    Gracias al marqués de Cubaslibres que nos honra a menudo con su visita conocí a Martín Terrer personalmente y tuve la suerte de hacerle una larga entrevista filmada en su retiro de Campello, entrevista que duerme ahora, si es que existe, en algún estante de TVE. Terrer sabia mucho, pero solo recordaba por las mañanas, durante un par de horas. Luego entraba en barrena. Había conocido de cerca a García Oliver y desde antes de la guerra. No le caía nada bien, y era Oliver el que supervisaba el trabajo que él y Valeriano Gordo hacían en los cuarteles. Terrer defendía a Manzana. Lo recuerdo porque se lo pregunté. Para el hablar de Durruti era complicado. Cuando el Nacional de CNT les declaró desertores sufrieron un envenenamiento con cianuro en un café de Marsella que frecuentaban el grupo de Ortiz y Domingo Ascaso. La razón de tal hecho tenía que ver con la cuenta de un banco donde se ingresaba el dinero de la venta del azafrán de Aragón. El veneno, contaba Terrer, lo había comprado la mujer de Durruti y así se lo había reconocido ella muchos años después. Aunque salvaron la vida en aquella ocasión la militancia confederal les insultaba y escupía por las calles. Se enrolaron en las fuerzas de Le Clerc cuando llegó la guerra mundial y se cubrieron de honores por su comportamiento en combate. Terrer conservaba las condecoraciones y decía orgulloso que cuando regresaron a Toulouse eran héroes. Todos les respetaban. Sexto, gracias por traer a Martín Terrer, un gran luchador, a esta B.F.

  163. El texto lo he sacado de “Los dossiers secretos de la guerra civil”. Los otros tres informes que aparecen en ese libro están fechados el 24 de mayo del 37.

  164. Rufián melancólico

    Bremaneur, si fuera posible incluir como ilustración la carta de la sección de propaganda extranjera del CN dirigida a G. Oliver le estaría muy agradecido.

  165. Rufián melancólico

    Que penoso el estudio del “vector soviético”, así lo llama Angel Viñas, en su libro “El escudo de la República”. Y lo de Paracuellos, siguiendo al pie de la letra a Reverte es para echarse a llorar. Todo con un objetivo inútil, reivindicar a Negrín. Ya le han devuelto el carnet. El próximo lo mismo es Galarza.

  166.  

     

    Los españoles mandaron a los alemanes anarcosindicalistas, entre otras tareas, la de vigilar a los nazis alemanes que había en Cataluña. Podría decirse que era un tanto peligroso, así que recibimos una especie de autorización pública como policía extranjera. Una labor peculiar para nosotros, que siempre habíamos estado en contra de cualquier tipo de policía.

    La primera noche en Barcelona la pasamos en el Hotel Intercontinental. En cuanto llegué a la habitación, vi sobre la cama un pijama totalmente nuevo y muy elegante. En mi vida había tenido un pijama. Sentí una sensación extraña al ponérmelo. Comíamos en el restaurante del hotel y todo era muy distinguido. Permanecimos sólo una noche en el hotel. Al día siguiente nos alojamos en una casa incautada por la CNT. La casa había pertenecido a un cacique industrial alemán que huyó tan rápido que hasta había dejado la comida sobre la mesa cuando llegaron nuestros camaradas. [...]

    En esa época Elly Götze era la portavoz de los veinte miembros del DAS que estaban en Barcelona. En total éramos unos treinta en toda España. Elly Götze se preocupó de que cada uno de nosotros tuviéramos un carné y una pistola, una Walther. [...] Como medio de transporte utilizábamos un Mercedes Cabriolet negro que había pertenecido a un nazi alemán.

    Fui destinado a un “Grupo de Investigación”. Éste formaba parte de la policía de extranjería que debía vigilar a los nazis alemanes en Barcelona. También formaban parte de este grupo Arthur Lewin, Egon Illfeld y Fred Hessenthaler. Hessenthaler e Illfeld fueron originariamente comunistas, y sin embargo se nos unieron durante la guerra civil. Nuestra primera acción fue la incautación de un restaurante alemán llevado por nazis. En el restaurante encontramos la colección entera de fichas de afiliación a la sección internacional del partido nazi en Cataluña. La lista incluía unos 3000 nombres. A partir de ella comenzamos a averiguar quiénes permanecían en Barcelona dónde podían localizarse.

    ***

    Controlábamos toda la correspondencia de países germanohablantes, como Alemania, Austria y Suiza, aunque también otros como Holanda. La censura era oficial y era digno de verse cómo se abrían todas las cartas. Fritz Brenner, que era de mi pueblo, y Fred Schröder, estaban en el control postal. Nos reuníamos en el restaurante alemán que habíamos confiscado. Lo conocíamos como el “Suppenschmiede” (caldero de sopa) y tomábamos allí el desayuno, la comida y la cena. La cocina la llevaban únicamente alemanes antifascistas, y Karl Sieveck era uno de los que trabajaba allí.

    No detuvimos a nadie en nuestra labor de policía de extranjería. Los alemanes sospechosos de ser nazis habían sido expulsados de España. A los diplomáticos no podíamos expulsarlos, ya que teníamos la orden imperiosa de no hacerles nada para evitar provocar a la Alemania oficial.

    ***

    Durante mi estancia en Barcelona, conocí al alemán Augustin Souchy. Vivía ya en España cuando estalló la guerra, hablaba perfectamente español y tenía ya la nacionalidad española. Al iniciarse la guerra se convirtió en una especie de portavoz oficial de la política exterior de la CNT-FAI y tenía un gran despacho en la casa de la CNT. Al principio era más o menos su ministro de asuntos exteriores, o en todo caso, así es como se mostraba. Augustin Souchy no tenía ningún contacto con los DAS. Al contrario: hacía notar siempre, viniera o no a cuento, que era español y no alemán. Esta obstinación en mostrar siempre con exagerados ademanes su ciudadanía española consiguió que no me ocupara de él.

    Había más razones por las que Souchy tuvo tan malas relación con los DAS. Una era que creía que interferían en las competencias de la organización de su trabajo en la política española. Para él, cualquier cosa que pasara en España era un asunto interno que no tenía nada que ver con la política internacional, y que en esos asuntos del país los extranjeros no tenían por qué mezclarse. La CNT era la responsable y nosotros no teníamos por qué meter nuestras narices en aquellos temas. Otra de las razones de la hostilidad de Souchy era que él y el secretario de la IAA (AIT), Helmut Rüdiger, eran enemigos mortales y no se dirigían la palabra. Ambos eran conocidos sindicalistas, y ya en Alemania habían competido por puestos directivos en la organización alemana y en la AIT. En España recrudecieron su enemistad.

    ***

    [Tras su detención en mayo] Primero fui conducido inmediatamente a comisaría y más tarde a un edificio en las Ramblas, no muy lejos de la estatua de Colón. El edificio había sido anteriormente un cuartel de la Guardia Civil, pero ahora pertenecía a la policía secreta soviética (NKVD/GPU). Por lo que pude ver, habían atrapado a otros siete anarcosindicalistas alemanes. Aparte de mí, estaban Rudolf Michaelis y Gustav Doster. […]

    Fuimos interrogados continuamente. Le sentaban a uno en una silla y le rodeaban varios policías, preguntando. Querían saber a quiénes conocíamos y con quiénes nos habíamos encontrado en España. En caso de que alguien se negara a hablar, decían que existían otros métodos. Nunca aplicaron violencia física, pero sí hubo torturas psíquicas. Teníamos que permanecer con las manos en alto contra el muro de los pasillos del sótano mientras nos amenazaban con dispararnos. Unos días más tarde nos llevaron por la noche a Valencia en automóvil. Debió de ser una operación costosa, ya que llevaban únicamente a un prisionero por coche. Además del preso, ocupaban los asientos tres policías, uno a cada lado, y junto al conductor. Las ventanillas laterales estaban tintadas de tal forma que no sabíamos por dónde nos llevaban.

    En Valencia fuimos conducidos a un antiguo monasterio, el de Santa Úrsula, y que servía ahora como cárcel secreta del NKVD-GPU. Los interrogatorios comenzaban siempre por la noche.

    […]

    Helmut Kirschey. A las barricadas: Erinnerungen und Einsichten eines Antifaschisten (2000).

  167. Unas memorias interesantísimas. Describe el frente de una forma muy cruda, y se detiene especialmente en la relación de los españoles con el sexo. Las escenas, más que la película Tierra y libertad de Loach, parecen sacadas del Pantaleón y las visitadoras de Vargas Llosa. Es una lástima que todos estos recuerdos y memorias permanezcan sin ser traducidos.

  168. Rufián melancólico

    Sobre la carta a Oliver. Es evidente después de leer el fragmento de H. Kirschey que la mano de Souchy esta detrás de esta Sección de Propaganda Extranjera del C.N. de CNT.
    Y es evidente que cuando se dice detenido Valencia, se dice en Santa Ursula, pues por entonces, Junio 1937, como queda reflejado en otro documento dirigido al C.N. Santa Ursula solo acogía prisioneros extranjeros. Lo curioso es que el detenido, alemán o austriaco imagino, pertenece nada menos que a la temida brigada de investigación de Escorza. La policía particular de CNT en Barcelona. Toda una prueba de la tremenda debilidad de los anarquistas frente a los comunistas.
    Me sigue resultando difícil de comprender tanta impotencia, tanta tibieza, tanto agachar la cerviz. El supuesto chantaje a que se veía sometido Marianet por los comunistas a raíz de un “desvío de alhajas”, Oliver y otros lo cuentan, no puede ser la única explicación.

  169. Lo de las alhajas de Marianet, contado por García Oliver. Me recuerda este texto a una anécdota protagonizada por un amigo (y participante fugaz) de esta biblioteca. Fue amenazado de muerte por un grupo independentista gallego y respondió a sus correos dándoles su dirección postal y las horas a las que salía a hacer futin por Vigo. El resto del tiempo, les explicaba, lo pasaba acostándose con las novias y mujeres de los independentistas. Que yo sepa, la única respuesta fue el silencio.

    ***

    Para que no fuese un sacrificio inútil el de Ortega y Gasset, preparé una entrevista con Tarradellas, jefe del gobierno de la Generalidad. Tenía que seguir jugando las mejores cartas de mi baraja.

    Con lo que me dijo Ortega y Gasset de Marianet, intuí que los comunistas lo tenían agarrado por la vía del chantaje. Recordé que cuando días antes de los sucesos de mayo visité al presidente de la Audiencia —por indicación de Companys—, al rechazar mis acusaciones de que en Barcelona utilizaban la justicia para perseguir a los militantes de la CNT, José Andreu Abelló, para demostrarme lo contrario, hizo traer un sumario que se estaba incoando al Comité nacional en las personas de dos de sus miembros y de su secretario general, Mariano Rodríguez Vázquez. Los dos miembros del Comité nacional fueron detenidos cuando intentaban pasar clandestinamente la frontera francesa, portadores de un maletín lleno de valiosas joyas, cuyo origen y procedencia no supieron explicar. Solamente se limitaron a decir que pertenecían al Comité nacional de la CNT y que Marianet les había confiado pasarlas a Francia y entregarlas en París a la delegación del Comité nacional.

    Marianet se calló el asunto. Era yo ministro de Justicia y nada me dijo. Pensó arreglárselas solo. Cuando Irujo estuvo en Barcelona con Andreu Abelló para arreglar los detalles de la ofensiva contra los militantes de la CNT, éste le debió mostrar el famoso sumario contra el Comité nacional y su secretario, sumario que se debió llevar Irujo para consultar con Negrín. Negrín y sus comunistas.

    ¿Eran capaces de esta clase de chantajes? ¡Ya lo creo! A mí intentaron hacerme otro, más vulgar. A través de una persona muy respetable, que se me acercó y me dijo, muy contristada:

    —Te tienen bien acogotado. Es una lástima, compañero, pero te harán polvo.

    —¡Ah! ¿Sí? ¿De qué se trata, amigo?

    —Pues del último viaje que hiciste a París. Te sacaron una fotografía en la que estás desnudo y con una mujer desnuda en tus piernas.

    —Lo que me cuentas, Dionisios —pues se trataba del famoso compañero Antonio García Birlan, conocido por el seudónimo de Dionisios— es una idiotez.Primero, porque nunca será vergonzoso estar desnudo con una mujer desnuda. Segundo, porque por bien hecho que esté el fotomontaje, no dejará de
    ser un fotomontaje. Tercero, porque no recuerdo haber tenido una mujer desnuda y sentada en mis piernas durante el último viaje que hice a París. Los que te fueron con el cuento son idiotas; ninguna necesidad tenían de romperse la cabeza con un fotomontaje. De mi parte, puedes decirles que estoy a sus órdenes para las mejores posturas… Claro que con sus mujeres, hijas o hermanas, siempre que sean jóvenes y bonitas.

    Marianet era joven e inexperto. Al menos, lo parecía. Hacerle un chantaje era cosa fácil. Debió pensar que hubieran bastado unos días de detención para ser sustituido provisionalmente de su cargo de secretario; y dadas las circunstancias, ni se habría acudido a la práctica del referéndum para elegir a otro secretario permanente del Comité nacional, sino que, como ocurrió con su propia elección, un Pleno de regionales lo hubiese podido resolver sobre la marcha.

    Marianet debió temer más la detención que el chantaje. Y se puso al servicio de nuestros enemigos. Debió ocurrir pocos días después de que me impulsara a la entrevista que tuve con el presidente del Tribunal Supremo.

  170. Rufián Melancólico

    Centelles no sólo tomó la foto de los jefes anarquistas alineados en su caminar sobre los adoquines y presumiendo de su victoria. También tomó esta, que siempre en las exposiciones y en el catálogo de Centelles aparece como miliciano anónimo. No, no es anónimo, ¡es García Oliver! y es muy fácil reconocerle en su nuca, en su estatura y en el fusil ametrallador. Un arma de la que hablará en sus memorias. En su uniforme negro y en el rombo blanco sobre la camisa, según Terrer, estaba el retrato de Francisco Ascaso. El que tira de su culata es Ricardo Sanz.

  171. Sexto Empírico

    Bremaneur,

    ¡Que gran aportación! Cierto, es una lástima que no exista una traducción. ¿No se animaría usted?

    Dos apuntes, uno sobre SSI-29 y otro sobre Souchy. Pastor Petit reproduce en su libro algunos de los informes de Laurencic, pero creo recordar que no todos. Yo los he leido y fotocopiado en el Archivo de Salamanca, antes de saber que SSI-29 era Laurencic, y estaban entre los papeles de la CNT de Barcelona. Hay otro documento que también estaba entre esos papeles y que era un informe breve sobre la GPU escrito por un elemento de la FAI.

    Agustín Souchy siguió siendo un enamorado de España hasta su muerte ya muy mayor. Hace muchos años, entre los papeles de la Fundación Anselmo Lorenzo, ví varias cartas de Souchy escritas en buen español con las que enviaba algún dinero para apoyar a la CNT en los años 70 y también solicitaba que le enviaran los periodicos confederales. Fue muy emocionante ver la firma de Souchy en sus cartas.

    Rufián,

    Creo que Viñas no merece que perdamos el tiempo con él. Su libro en tres volumenes es una simplemente una justificación de Negrín, sin que sepamos la poderosa motivación oculta de dicha justificación, que desde luego no es la aproximación al conocimiento histórico. Insulta sin la menor consideración a todos aquellos que han escrito algo que no concuerda con su tesis y que no pueden defenderse, por ejemplo, García Oliver, Barriobero, Fábregas entre los libertarios y Martinez Amutio, Araquistain, Largo Caballero entre los socialistas. Pero no se atreve, por ejemplo, con Francisco Olaya, que ha escrito y hablado en contra de su libro sobre el oro de Moscu. Ahí calla como un muerto y la razón es muy simple: Olaya tiene más y mejor información que Viñas y le puede sacar los colores. Dentro de unos pocos años, cuando Olaya haya fallecido, veremos a Viñas despotricar contra él.

  172. Sexto, tengo unas ganas enormes de traducir los folletos del DAS y algunas memorias de miembros de ese grupo. Lamentablemente, además de la falta de oficio añado la falta de tiempo. No obstante, y poco a poco, iremos añadiendo algunos fragmentos en esta biblioteca. El libro de Kirschey es fácil de leer.

    Cierto: el libro de Pastor Petit no reproduce todos los informes de SSI-29. Todo un personaje, este Laurencic.

    Sobre Souchy. En los años ochenta un director cogió por banda a Souchy y a Clara Thalman, relacionada con el POUM (tiene escritas también sus memorias y aparece en otras tantas), los metió en una Volkswagen y los llevó por España para que hicieran memoria. El documental se llamó “Die lange Hoffnung” (algo así como La gran esperanza) y está en Youtube en nueve capítulos. El primero es éste:

  173. Vaya, hombre. Ahora me entero, al hilo del documental sobre Souchy, que hay otro sobre los treinta alemanes de Wüppertal que lucharon junto a anarquistas, comunistas y republicanos. A las barricadas, se llama el documental, hace referencia a Kirschey y también está en Youtube en seis partes.

  174. A Kirschey también se lo llevan a Barcelona a recordar. Voy a echarle un vistazo a este documental. Los alemanes siguen llevándonos años de ventaja en esto de la “memoria histórica”. Nosotros seguimos apegados a los Viñas et alii. Por un lado es una lástima; por otro, sigue habiendo campo que recorrer. Alguien lo hará algún día, con honestidad y buen oficio. Buenas noches.

  175. Rufián melancólico

    Mirando una entrada anterior, la de García Oliver hablando de la GPU-NKVD veo que menciona a Petrov. En papeles de Causa relacionados con Brigadas Internacionales aparece también su nombre:

    “según declaraciones testimoniales de militares afectos al cuartel General de Miaja, junto a este se hallaban militares rusos. Uno de ellos conocido como Goring y otro como Soroski que murió en un accidente de automóvil en el kilometro 119 de la carretera de Valencia. También frecuentaba el Cuartel General el teniente coronel Ortega, antiguo sargento de carabineros. Junto a él actuaba un tal Petrov.”

    Sexto, creo que está claro que el tal Goring es Gorev, pero Petrov ¿quien es? ¿Tiene alguna sospecha?

  176. Sexto Empírico

    Bremaneur,

    Buscando los papeles de SSI-29 (que no encontré), sí hallé un documento que contiene una información interesante sobre un miembro del Grupo Das.

    “De un informe del Comité Pro-presos de Barcelona, de mediados de junio de 1937.

    ALBERT WETTLAUFER – Pertenece al Grupo D.A.S. Sección Alemana de la C.N.T.-F.A.I. Fue detenido el 4 de Mayo. Se le encontró un fusil. Perteneció a la Columna Durruti. Actualmente trabajaba en una fábrica de municiones de Barcelona, llamada Pana o Parra, calle Pallars, 103. Tampoco prestó declaración y está como los anteriores, propuesto para expulsión.”

    Rufián, el Petrov mencionado puede ser Georgui Petrov que actuó de interprete entre diciembre del 36 y julio del 37. No parece un personaje relevante.

  177. PAVEL

    Estimados amigos:
    Mis sinceras feliciaciones por su blog. Tengo interés por motivos familiares en recabar información sobre José Castillo Pacheco. Les agradecería enormemente su colaboración.
    En el libro The Swword and the Shield de Cristopher Andrews y Vasily Mitrokhin se le menciona de una manera muy triste:

    “Among Vaupashov´s duties in Spain was the constructionand guarding of a secret crematorium wich enabled the NKVD to dipose of its victims without leavingany trace of their remains. Many of those selected for liquidation were lured into the building containig the crematorium and killed on the spot.
    The NKVD agent in charge of the crematorium was José Castelo Pacheco (code named JOSE, PANSO and Teodor) a spanish communist born in Salamanca in 1910, wo was recruited by Orlov´s deputy resident. Leonid Aleksandrovich Eitingon, in 1936. In 1982, some years afters Castelo´s dead, the KGB received a letfrom a female relative appealing for a pension and claiming that he had toldher before his death. “if you have any problems and there is no other wayout, I mean only in extreme circumstances, then contact my soviets comrades.” Though Castelo´s file showed that he had promised never to reveal any details of his work as a soviet agent, there was an obvious risk that his relative had discovered his work in the NKVD crematorium. The Centre therefore concluded that to refuse her request might have “undesirable consequences”. In january 1983 she was summoned to the consular departament of the soviet embassy in Madrid by the resident and told that, though she had no legal right to a pension, it had been decided to make her an ex gratia payment of 5.000 convertible roubles, then the equivalent of 6.680 US dollars. No reference was made to Castelo´s work for the NKVD.

    Muchas gracias.

  178. PAVEL

    Olvide algo. Veo que a Rufián le interesa Balayev. En el libro Men and Politics de Luis Fischer hay alguna referencia sobre él.
    Gracias de nuevo.

  179. Sexto Empírico

    Rufián:

    A propósito de la fotografía de Orlov y las brigadas, creo que ya he descubierto quien es el del abrigo al lado de Margarita Nelken. No es Marty, es Arthur Staschevsky.

  180. Rufián melancólico

    Gracias Pavel. Buscaré el libro, que conozco, y miraré la información relativa a Belayev.
    De José Castillo Pacheco no había oído nunca hablar y tampoco de los crematorios clandestinos del NKVD, al menos con el detalle que cuenta Cristopher Andrews. Una historia muy triste, sí. Tal vez Sexto o el Astrónomo sepan algo más.

  181. Rufián melancólico

    Sexto. Eso son palabras mayores. ¿Que le hace suponer tal cosa? ¿conoce alguna otra fotografía de Staschevsky ? Recuerdo que Kowalsky le prestaba mucha atención en su libro.

  182. Rufián melancólico

    Sexto. Fue Burnett Bolloten el que confirmó que fue Krivitsky el primero en hablar de la presencia de Arthur Stashevsky en España. Este desempeño un papel muy cercano a Negrín en los asuntos de venta de armamento. Por decirlo a la pata la llana, Stashevsky era un comercial de Stalin. Su cometido no tenía una función policial y tampoco militar. Su presencia en un acto de las Brigadas me resulta extraña.

  183. Rufián melancólico

    Es una lástima que no contemos con fotografías de Lev Vasilievsky. Segun Sudaplatov Vasilievsky, Eitingon y Orlov eran la troika dirigente del KGB en España. Cuando se habla de Pancho, Coto y Leo en Causa General se habla de ellos. Josif Ratner, que también aparece en la fotografía de la cena del Palace, es otro nivel, más secundario, igual que Belayev.

  184. Rufián melancólico

    En Causa General: “… Unos delegados de la GPU que se hacen llamar camaradas Coto, Pancho y Leo, secundados por un individuo que se hace llamar José Ocampo y varias mujeres interpretes, instalados todos ellos en el Hotel Gaylord´s…”
    Según Sudaplatov la troika dirigente del NKVD en España son Orlov, Eitingon y Lev Vasilevsky o lo que es igual, Pancho, Coto y Leo. Despues hay otro nivel, el de Ratner y Balayev, y luego otro, el de Grigulevich, y otro más, el de Jorge Scheyer, Peter y Berta Sonin, “cabeza de Plata”, Franz Feldmann, Leopold Kulcsar… Y luego las interpretes, los choferes, el del crematorio… esto sin meter todavía en danza a los españoles a sus ordenes como Juan Cobo, Justiniano García, Loreto Apellaniz, Luis Omaña, El teniente coronel Ortega…

    En fin, la empresa de arrojar luz en esta trama resulta penosa, es como querer atar el humo.

  185. Sexto, gracias por esa referencia del DAS.

    Si tengo algo de tiempo, les pondré aquí el texto completo del libro de Krivitski. Trataré de ponerlo en pdf.

  186. Sexto Empírico

    Rufián,

    Stashevsky era miembro de GRU y no tenía la menor idea de comercio y economía, aunque su cobertura era aparentemente de agregado comercial. Al regresar a la URSS, como tantos otros, fue acusado de traidor y ejecutado.

    Una foto de Stashevsky puede verla en el libros Los Rusos de la Fundación Pablo Iglesias.

    Y una precisión más, para que no quede una acusación incorrecta. En efecto, la compañera de Durruti compró el matarratas que se utilizó para tratar de cargarse a Joaquín Ascaso, Antonio ortiz, Martín Terrer y Valeriano Gordó. Pero Emilienne Morin desconocía que se iba a usar para tal fin. Antonio Ortiz lo confima en el libro dedicado a su biografía. Así que no se vea ninguna connivencia entre la compañera de Durruti y el intento de asesinato.

  187. Sexto, usted que es martillo de mendaces, ¿qué opina de las memorias de Sudoplatov? ¿Hasta qué punto cabe darle crédito? Además de sus recuerdos sobre España, me interesa mucho lo que cuenta de Raoul Wallenberg. Quiero andarme con tiento en ese asunto.

  188. Rufián melancólico

    Sexto. No se la idea que tendría A. Stashevsky de comercio y economía pero sí que era el comercial de Stalin es España y que su militancia en el GRU no interfiere en absoluto esta misión. Además de Krivitsky y más recientemente Kowwalsky, Ronald Radosh en su España Traicionada y Gerald Howson en su ya clásico Armas para España hablan de él y de su misión. Radosh aporta un documento suyo sobre la industria y la economía española y afirma que A.Stachevsky era el agregado económico que negoció y dispuso los envíos de armas a España. Casi nada. Howson, que me merece una credibilidad aun mayor que R. Radosh, lo confirma y precisa aún más afirmando que en el doc. F33897O3D1656L40 del Archivo Militar Ruso se especifica su rango: director de los envíos de material bélico a España.
    Según Howson los dos hombres más importantes que rodeaban a Rosemberg eran Berzin y A. Stavshesky y delimita los campos de cada uno, el comercial y el militar. De hecho según Howson fue el apoyo de Berzin a un memorandum de Stachevsky quejándose de Orlov lo que les costó el regreso a la URSS. Esto ya era conocido. Hay más datos. Se los iré enviando.

  189. Rufián melancólico

    Hoy bajo a la ciudad. Necesito localizar unos papeles relacionados con José Rodríguez Olázabal. Presidente de la Audiencia de Valencia a lo largo de la guerra. Su libro, La Administración de Justicia en la Guerra Civil merece ser comentado en muchos detalles. Por cierto, tiene un capítulo entero dedicado a García Oliver, y otro a la columna de Hierro y otro al asalto a la Audiencia para llevarse a los detenidos… Alto voltaje, y no se ahorra nombres y apellidos. Les sorprenderá.
    A la noche les veo.

  190. Sexto Empírico

    Para hacerles más llevadero el compás de espera del que habla Astrónomo, les dejo unas notas biográficas sobre Stashevsky

    “Stashevsky nació 2l 24 de Diciembre de 1890 y murió en Julio-Agosto 1937. Acabó cuatro cursos de gymnasium. Trabajó como obrero en Paris y Londres entre 1908 y 1917. En 1918 regresó a Rusia y se unió al partido comunista. Ese mismo año asistió a breves cursos en la Escuela Militar de Lefortovo para Comandantes Rojos y fue enviado al frente occidental, donde fue promocionado a comisario de brigada y más tarde a comisario de división. Se unió al departamento de inteligencia militar y fue enviado a Berlin (1921-1924) como agregado comercial soviético con el alias de Verkhovsky, pero en realidad en el jefe de una de las estaciones de la GRU en el exterior. Fue uno de los primeros oficiales de la inteligencia militar soviética en ser premiado con la Orden de la Bandera Roja (1922). En Berlin, Stashevsky también representaba al departamento exterior de la OGPU. Desde 1925 a 1935 participó en la restauración del comercio ruso con el oeste. En octubre de 1936 fue enviado a España y regresó a Moscú en julio de 1937, siendo ejecutado inmediatamente. Stavshesky aun no había llegado a España cuando las primeras decisiones sobre el envío del oro se llevaron a cabo, por lo que no pudo influir en Negrín, ni tampoco una vez que Negrín fue nombrado primer ministro, ya que apenas estuvo unas semanas en España.”

  191. Krivitsky da muchos datos sobre Stashevsky.

    Sobre su físico, que quizá sirva para determinar si es o no el de la foto, y sobre su olfato comercial:

    “Era de descendencia polaca. Bajo y grueso [de Kleber dirá que es grande de estatura], parecía talmente un comerciante; nominalmente, era el agente comercial de los soviets en Barcelona. Stashevsky también había servido en el Ejército Rojo. Renunció su puesto militar para dedicarse a la tarea de organizar la industria de pieles rusa, tiempo en que nuestra industria de pieles se hallaba arruinada. Su éxito fué brillante, pues revivió el comercio de pieles ruso y logró invadir con él el mercado mundial. Esta función le llevó a Estados Unidos. Stalin le había asignado ahora la función de manipular las riendas políticas y financieras de la España leal”.

    Las riendas pasaban por crear a su hombre en España: Negrín.

    “Mientras tanto, Arturo Stashevsky ponía en práctica todos sus empeños en entregar a manos soviéticas el control de las finanzas de la república, sobre la teoría de que las raíces económicas alimentan el poder político. Quería a España y a los españoles. estaba extasiado con sus asignaturas, creyéndose que volvía a vivir la revolución rusa de hace 20 años”.

    “En mis conversaciones con Stashevsky en Barcelona, supe que los planes a realizar de Stashevsky ya se estaban realizando. No guardó secreto para decirme que Juan Negrín sería el futuro presidente de ministros del gobierno de Madrid. En aquel tiempo, Caballero era considerado universalmente como el hombre favorito del Kremlin. Pero Stashevsky ya había escogido a Negrín para ocupar el puesto de Caballero”.

  192. Astrónomo

    Algunos datos posteriores a la guerra sobre sobre José Rodríguez Olazábal, que fue por entonces presidente de la Audiencia de Valencia.

    Magistrado durante la guerra, en los años cuarenta estuvo políticamente activo en Inglaterra. En 1942 formaba parte de un comité con vistas a la constitución del Comité de Unión Democrática, junto con José da Casa y el radical Montaner. En mayo fue elegido secretario de la Coalición Republicana Española, que publicaba el boletín “República”. El 16-8-42 presidió un mitin en el Hogar Español de Londres. En 1945 disertó en Eusko Etxea sobre “España como nación y como estado”.

    Acabó pasando a México, luego estuvo en Nueva York y parece que a principios de los 80 vivía en Ginebra.

    En 1948 tradujo, de S. Gordon, “El Parlamento británico”. Y en 1981 publicó en Guatemala el ensayo “La administración de la justicia en la guerra civil”, que fue reeditado en 1996 (Inst. Alfonso el Magnánimo, Valencia).

  193. Sexto Empírico

    Astrónomo, no se deje engañar por las palabras de Krivitsky. Fíjese en algunas contradicciones y puntualizaciones que se me ocurren:

    (1) Stashevsky no era militar era miembro de la GRU y no abandonó nunca.

    (2) Stashevsky fue enviado a Madrid y más tarde a Valencia, no a Barcelona. Si hubiese estado destinado en Barcelona no habría tenido la oportunidad de relacionarse con Negrin. Además, de haber estado en Barcelona, todos los politicos, periodistas y personajes catalanes habrían hablado de él, en especial los que tenían las riendas de la economía y las finanzas de Cataluña, como Tarradellas y Fábregas.

    (3) Llegó a Madrid después de que las decisiones del traslado del oro se hubieron tomado. las decisiones fueron de caballero y Negrín, en especial del primero.

    (4) Si tenía que manipular las riendas políticas y financieras, tenía que estar en buenas relaciones con Largo Caballero, con Prieto, e incluso con Peiró y Juan López, no sólo con Negrín, que en los meses de Octubre 36 a Mayo 37 no era la persoanlidad más destacada del Gobierno.

    (5) Un GRU no informa a un NKVD abiertamente y menos en Barcelona. Los dos servicios secretos no guardaban buenas y estrechas relaciones. Recuerde que Berzin, jefe de la GRU en España y superior de Stashevsky por tanto, se quejaba del comportamiento de Orlov.

    (6) Para manipular las riendas políticas estaban Moreno, Medina, Ercoli, no Stashevsky.

    (7) Stashevsky no tenía formación financiera (cierto que Negrín tampoco) por tanto su labor no podía ir en esta dirección.

    (8) Lo más importante, cuando podría estar en condiciones de influir en Negrín, fue llamado a Moscu y ejecutado. Apenas permaneció un mes en España después del nombramiento de Negrín. ¿Qué influencia pudo tener desde junio de 1937 al final de la guerra?: Ninguna.

    (9) ¿Quien sustituyó a Stashevsky?: Nadie conocido. Por tanto, ¿hasta que punto era de vital importancia el trabajo de Stashevky? Mi opinión es que era otro “técnico” más.

    (10) El libro de Krivitsky fue escrito en realidad por Isaac Don Levine y fue utilizado por K para conseguir la residencia en USA. En este contexto era importante decir cosas como las señaladas en el párrafo acotado por Bremaneur. Además, no debe olvidarse que Krivitsky da a entender que estuvo en España un tiempo considerable como para tener “conversaciones” lo cuál es falso.

    En cualquier caso, son sólo mis propias especulaciones. Tómelas como tales.

  194. Sexto Empírico

    A propósito del grupo DAS, una información que proporciona Jacinto Toryho es relevante. Escribe Toryho en su libro “Del triunfo a la derrota”:

    “Sin que conociera absolutamente nada de lo que antecede un grupo de antinazis alemanes que tenían oficina en la Casa CNT-FAI, desde donde en mi compañía presenciaron el desfile militar que paso por la Vía Layetana en honor de Hans Beimler, aquella misma noche y contando con la cooperación de algunos españoles, exhumaron el cadáver que fue examinado por médicos amigos míos cuto dictamen coincidió con el del doctor Carrilero. Tiempo después aquellos alemanes establecieron que el asesino de Hans Beimler había sido su compatriota Bos Zaisser, comisario político de las brigadas Internacionales que se hacía llamar en España “coronel Gómez”. Ziasser, del que Beimler tenía el peor delos conceptos, era miembro del Comité central del partido comunista alemán y agente de la NKVD. Salió de España cuando se retiraron las Brigadas Internacionales, trasladándose a la Unión Sovietica. Concluida la segunda guerra mundial fue nombrado jefe de policía de Berlín Oriental. Falta por agregar que al mismo tiempo que Beimler, fue muerto de la misma manera su amigo y colaborador Fritz Vehlov.”

    Esta nota demuestra lo bien informado que estaba Toryho, que incluso corrige los nombres que sobre este asunto proporciona SSI-29, a quien también conocía y al que señala como miembro de la NKVD. Y a propósito de un tema mencionado hace unos comentarios, el crematorio en el que se incineraban los desdichados que caían en manos de la NKVD estaba en los sótanos del Hotel Colón.

  195. Astrónomo

    Pavel, preguntaba usted por José Castelo [no Castilla] Pacheco, encargado del crematorio al servicio del NKVD.
    Del siguiente suelto de “La Vanguardia” (6-12-1934) se deduce que era un comunista veterano.:

    Tres comunistas a disposición de la autoridad militar – Ayer a mediodía fueron trasladados desde la Jefatura de Policía a la Auditoría, Juan Jarque Gatón, José Castelo Pacheco y José Monet, detenidos por la Policía en la Granvía Diagonal. Los detenidos, que según los informes de la Policía, son activos elementos del partido comunista, ingresaron en la cárcel.

    Por otra parte, en “El laurel y la retama en la memoria: tiempo de posguerra en Murcia, 1939-1952”, de Isabel Marín Gómez, se cuenta que Leonor Zamora Saurín, destacada comunista de Murcia, estando en el exilio moscovita se casó con José Castelo Pacheco, quien falleció en Moscú en 1967.

  196. Astrónomo

    Por cierto, por lo que se cuenta en “El laurel y la retama…” deduzco que la mujer que diciéndose familiar de Castelo pidió una pensión a los soviéticos en 1982 (según el archivo Mitrokhin) fue probablemente la hijastra de Castelo, Asunción Alegría Zamora.

  197. Veo que el Krivitski hay que cogerlo con pinzas. Sexto, le pregunté en su momento por el de Sudoplatov. ¿Hasta qué punto hay que darle crédito?

    Gracias por ese dato de los DAS. Impagable. Creo que tengo una foto de Gómez por ahí. En los libros de la Militärverlag escritos por comunistas alemanes que estuvieron en España aparece citado, al menos, en el de Heinz Hoffmann, pero recuerdo haber visto la fotografía en algún otro. Mañana les cuento.

  198. Sexto Empírico

    Astrónomo, gran contribución la que acaba de hacer. Que Castelo viviera en Barcelona me refuerza en la idea de que el crematorio de Vaupshasov a cuyo cargo estaba Castelo (según Mitrokhin) estaba situado en los bajos del Hotel Colón y probablemnte fuera la caldera para la calefacción. Este dato debiera relacionarse con el que aporta SSI-29 de que el servicio de Hertz operaba en el Hotel Colón. Así pues, Servicio de Extranjeros del PSUC, la NKVD y el crematorio compartían el lugar. También es probable que Mitrokhin diese un realce a la palabra crematorio que no tenía en realidad y que Vaupshasov no construyese y guardase un crematorio secreto sino que simplemente utilizase las posibilidades que el sistema de calefacción del Colón le ofrecía (caldera, invisibilidad, seguridad, etc.)

    Bremaneur, las memorias de Sudoplatov son muy fiables, en especial por lo que se refieren a España.

  199. Astrónomo

    Sexto, yo había leído que el crematorio estaba en Madrid, pero parece tener usted motivo para situarlo en Barcelona.

  200. Astrónomo

    Bremaneur, con el libro de Krivitsky ha sucedido algo curioso. Durante largos años fue considerado mera propaganda anticomunista. Pero a partir de la fugaz apertura de los archivos de Moscú varios historiadores han señalado que sus informaciones son más exactas de lo que se suponía.

    En cuanto al de Sudoplatov, ya Sexto lo ha calificado. Con todo, cabe suponer que escribe pro domo sua

  201. Rufián melancólico

    Sexto. ¿A quien pertenece el entrecomillado que incluye con la silueta biográfica de A. Stachevski?

  202. Sexto Empírico

    Como una ampliación a uno de los comentarios anteriores sobre la muerte de Durruti les dejo estas notas.
    Antonio Ortiz, en 1939 estando en París hace una visita a Emilienne Morin y al hablar con ella comprende que se la había utilizado para comprar el veneno. En esa visita Ortiz vio el chaquetón de Durruti: “Cuando vi el chaquetón me puse enfermo, porque claro, el cuento de García Oliver, durante el entierro, sobre el accidente que costó la vida a Durruti no era creíble… La entrada de la bala fue por atrás y se apreciaba en el agujero limpio del chaquetón, mientras por delante el agujero más grande presentaba el desgarro típico de la salida de la bala… La bala que segó la vida de Durruti entró por encima del omoplato izquierdo, saliendo cerca de las falsas costillas. Entonces, un disparo accidental puede tener una trayectoria horizontal o de abajo-arriba, nunca de arriba-abajo y por atrás.” [José M. Marquez y Juan J. Gallardo. Ortiz, general sin dios ni amo. Barcelona: hacer, 2001. (pág. 288)].

    Abel Paz (Diego Camacho) a final de su vida también se sumó a la opinión de Ortiz. En un documental de hace pocos años lo afirma sin rodeos

    En este mismo documental, uno poco antes de Abel Paz, aparece ¡cómo no! Santiago Carrillo y sus declaraciones, como siempre, son el colmo del cinismo, al desvergüenza y el odio a los anarquistas. Dice Carrillo: “Lo que he leído de algunos de sus guardaespaldas es que en una retirada a él se le dispara su propio naranjero y muere como consecuencia de eso.” Unas puntualizaciones bastan: (1) ningún guardaespaldas escribió nada; (2) no hubo tal retirada y afirmar eso significa acusar de cobarde al que se retira; (3) no llevaba naranjero y afirmar que se le dispara y muere significa en boca de Carrillo que era un torpe. Como quiera que existen otras interpretaciones y que Carrillo –lector voraz como parece- las conoce es que está interesado en afirmar lo anterior. Esta insistencia de Carrillo en el año 2006 en afirmar que fue un accidente hace que sea todavía más poderosa la sospecha de que Durruti fue asesinado por la espalda por la contrarrevolución ¡Carrillo tampoco se enteró hasta treinta años después de los crímenes de Paracuellos y eso por los periódicos!

  203. Rufián melancólico

    Sexto. Todo lo que rodea la muerte de Durruti es confuso, de principio a fin, pero ¿nos está diciendo que Manzana era del NKVD ? ¿ordenó su muerte Orlov?

  204. Sexto Empírico

    Ruafián,

    Lo que parece estar fuera de toda duda es que el disparo que mató a Durruti salió de la pistola de Manzana. Lo que no se puede afirmar con ninguna seguridad es que fuese premeditado, o que Manzana trabajase para Orlov o ninguna otra imputación, más allá de lo que se dice más arriba. No existe a dia de hoy ninguna información que pueda servir de apoyo para vincular a Manzana con la NKVD o con el PCE. Lo que si se puede hace es formular unas preguntas: ¿A quien beneficiaba la muerte de Durruti? ¿Quien salió beneficiado? ¿Por qué Kleber intentó que Durruti fracasase el primer día de su llegada a Madrid y casi lo consigue? ¿Porque estaban interesados en sacarlo de Aragón – véase “España traicionada”? ¿Porque los comunistas insistieron y siguen insistiendo -véase Carrillo- en decir que a Durruti los mataron sus propios compañeros?

  205. Rufián melancólico

    No lo sé Sexto. La versión más extendida es la del accidente con el arma de Durruti o Manzana. Yo no tengo una opinión definida. Aunque reconozco que la idea de que “los rusos ” o el PCE estaban detrás de su muertes una hipótesis que no me convence en absoluto. En cualquier caso, hay demasiadas casualidades en todo lo que rodea su muerte, la salida imprevista del cuartel de Guzmán el Bueno, la parada ante unos soldados que parecen huir, las versiones de sus compañeros y finalmente las contradicciones entre los médicos que hablaron de su herida. Mucho me temo que el enigma de su muerte no se resolverá nunca. Por cierto ya sabemos que fue de Manzana pero ¿y del chofer Julio Graves?

  206. Pingback: La tragedia de España « La biblioteca fantasma

  207. En sus memorias Krivitsky refiere brevemanete al hecho que no tenian(La GRU)agentes en los comites de la CNT-FAI (el Comite Regional y, me imagino, el bureau de propaganda CNT-FAI). A resulta el tenia que mandar un anarquista de confianza (Ruso) de Paris a Barcelona. Tienes algun idea de quiene ese agente podia haber sido? Eso es, claro, si se puede creer Krivitsky dado que la realidad es que no tenia mucho que hacer con la red en españa. Lo mas probable es que el quien controlaba los agentes sovieticos en Barcelona fue Eitingon.

    http://www.fbi.gov/foia/electronic-reading-room/walter-g.-krivitsky

    De todos modos me interesaria saber hubo agente(s) dentro o cerca al CR de Catalonia

  208. When I initially commented I clicked the
    “Notify me when new comments are added” checkbox and now each time a comment is added I
    get several e-mails with the same comment. Is there any way you can remove me from that service?
    Thank you!

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